{"id":19351,"date":"2021-01-03T07:52:52","date_gmt":"2021-01-03T13:52:52","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=19351"},"modified":"2021-01-03T07:52:52","modified_gmt":"2021-01-03T13:52:52","slug":"entre-las-sombras-escondida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=19351","title":{"rendered":"Entre las sombras escondida"},"content":{"rendered":"<p>Entre las sombras escondida<br \/>\n&#8211; Antonio Valle &#8211;<\/p>\n<p>La Jornada Semanal<\/p>\n<p><em>El Ni\u00f1o Nuevo que habita donde vivo<\/em><\/p>\n<p><em>me da una mano a m\u00ed<\/em><\/p>\n<p><em>y la otra a cuanto existe<\/em><\/p>\n<p><em>Alberto Caeiro, El guardador de reba\u00f1os.<\/em><\/p>\n<p>Una vez que escuch\u00f3 al profesor de secundaria leyendo a G\u00f3ngora, Gitano decide que en realidad \u00e9l no habla espa\u00f1ol. Se dispone a conocer la lengua \u2013que su madre le neg\u00f3\u2013 leyendo Las soledades, de G\u00f3ngora. Deslumbrado ante el poder de las palabras, en una colecci\u00f3n de tesoros de la juventud, Gitano, adem\u00e1s, busca a Cervantes y a Rub\u00e9n Dar\u00edo, a Emily Br\u00f6nte y a Poe.<\/p>\n<p>Meses despu\u00e9s, mira el suave caminar de Rosita. Con una pelota de fut girando entre su cuerpo, Gitano le ofrece una hermosa danza a la trigue\u00f1a. Esa noche, cuando Rosita vuelve a casa, bajo las sombras m\u00f3viles de un \u00e1rbol, Gitano le pide que sea su novia. Rosita dice \u201cs\u00ed\u201d, y lo ense\u00f1a a besar. En aquella Navidad, despu\u00e9s de tocar con su lengua la lengua de la virgen, como si frecuentara a \u201cEl guardador de reba\u00f1os\u201d, inventa un relato imaginario del ni\u00f1o dios. Su mente queda imantada con el haz esmeralda que nace de los ojos de Rosita. Antes de dormirse, ella piensa que en la lengua de Gitano vive el ni\u00f1o Dios.<\/p>\n<p>Durante el A\u00f1o Nuevo de 1974, como los c\u00e9lebres peces en el r\u00edo, Gitano bebe y bebe y vuelve a beber; les argumenta a sus amigos que es por la alegr\u00eda de que ha visto a Dios nacer\u2026 Despu\u00e9s de vomitar un buen trozo de tristeza, el chico cree encontrar la llave para trascender su timidez. Antes de que la culpa lo desbaste, se emborracha con Alejandrinha, una brasile\u00f1a culta, considerablemente sensual y exitosa.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s escribe, \u201cLa pelota\u201d: Juega con ella, dom\u00ednala, flota, se va como un sue\u00f1o, juega con otra. Gitano hace la calle donde vive Rosita. Camina abrazado de una rubia con la que fantasean m\u00e1s de tres adolescentes, y aunque la chica aprieta los labios para besarlo, Gitano resplandece cuando camina con aquella joven glacial y \u201cestilera\u201d. Rosita, que no ha dejado de llorar, intenta tirarse de un puente que atraviesa el Perif\u00e9rico. Gitano olvida la prueba de la virgen suicida y, mientras bebe ron barato, sigue leyendo Historia universal de la infamia.<\/p>\n<p>Gitano entierra la imagen de Rosita hasta que a\u00f1os despu\u00e9s, en una Navidad post hippie, mientras bebe cocteles Margarita, escucha al Grupo Folkl\u00f3rico y Experimental Neoyorkino: \u201cYo te recuerdo cari\u00f1o\/ mucho fuiste para m\u00ed\/ Siempre te llam\u00e9 mi encanto\/ siempre te llame mi vida\/ hoy tu nombre se me olvida.\u201d<\/p>\n<p>Entre las rumbas (y tumbas) de sus pasiones, Gitano percibe un extra\u00f1o resplandor esmeralda. Al tipo, que todav\u00eda no sabe c\u00f3mo ha logrado llegar a los \u201cveintisiete\u201d, ahora lo llaman Fascineitor. Despu\u00e9s de recitar los horrendos versos de su \u201cIntento de poema para el amor de cinco\u201d y \u201cEl revolcadero\u201d, la dulce Roc\u00edo muerde el anzuelo, y luego, en el coraz\u00f3n de la nochebuena, hace una trenza con Val\u00e9rie.<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, Gitano apaga las luces de Navidad intentando cantar \u201cEl loco\u201d: \u201cQue abrazado de un \u00e1rbol\/ le platico mis penas\u201d, pero no termina la canci\u00f3n porque se va de bruces sobre un pino recamado de esferas. Enseguida, intenta deleitar a Cloe mezclando sus vainas con una canci\u00f3n de Jos\u00e9 Alfredo: (\u201cAmanec\u00ed otra vez entre tus brazos\/ y despert\u00e9 llorando de alegr\u00eda\/ pero, \u00a1oh!, ah\u00ed no estabas t\u00fa\/\/ s\u00f3lo dunas\/ otra espalda\/ el mundo\u201d.)<\/p>\n<p>Luego, en un pasaje de delirium tremens, Gitano sufre alucinaciones visuales y auditivas, est\u00e1 convencido de que desde hace medio siglo vive con Rosita. Dice que su casa huele a ropa sucia, a alcohol y a costillas echadas a perder. Jura que todas las noches Rosita le pregunta: \u00bfPor qu\u00e9, cabr\u00f3n charro misterioso, por qu\u00e9 dejaste de quererme?<\/p>\n<p>En un sue\u00f1o, Gitano vuelve a la casa de Rosita. Es nochebuena y duerme entre peri\u00f3dicos viejos. Gitano es un actor de David Linch; de pronto escucha el timbre telef\u00f3nico que repiqueteaba en los setenta. Descuelga. Es la voz de Rosita: \u201cNo estoy muerta\u2026 Eres t\u00fa quien vive en ruinas.\u201d Alguien echa a girar en la consola: La primera vez que vi tu rostro, el disco de Roberta Flack que le regal\u00f3 Rosita en una Navidad remota.<\/p>\n<p>Ha pasado un diluvio de tiempo. Ahora, en una t\u00edpica reuni\u00f3n pagano-navide\u00f1a, vuelve a sonar la vieja canci\u00f3n neoyorkina: \u201c\u2026y como nunca te llor\u00e9\/ entre las sombras escondida\/\/\u2026 Anda pronto\/ y regresa luego\/ y dame un pasaje\/ que me voy al cielo\u2026\u201d La \u00faltima estrofa env\u00eda a Gitano a vivir una larga temporada en el infierno. Durante a\u00f1os no dej\u00f3 de repetir un verso de Sor Juana: \u201c\u00bfpara qu\u00e9 me enamoras lisonjero\/ si has de burlarme luego fugitivo?\u201d Cuando sale de prisi\u00f3n y logra quitarse la m\u00e1scara que se hizo con incontables fantas\u00edas, Gitano recuerda un fragmento de la historia que le cont\u00f3 a Rosita: \u201cAlcanzo el pie de la posada\/ junto a hu\u00e9rfanos y reyes\/ Ellos\/ como t\u00fa y yo\/ querida ni\u00f1a\/ disfrutamos de la gala temperada\/ que la Virgen imant\u00f3 en el Ni\u00f1o.\u201d<\/p>\n<p>Cuando Gitano termina de contarme este relato, me pide incluir este mensaje: \u201cSi acaso llegara usted, Rosita, a leer esta historia, mediante la gracia de Tonantzin, sabr\u00e1 comunicarse con Luis Tovar, director de este espacio. S\u00f3lo usted conoce mi rostro y nombre verdaderos.\u201d .<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre las sombras escondida &#8211; Antonio Valle &#8211; La Jornada Semanal El Ni\u00f1o Nuevo que habita donde vivo me da una mano a m\u00ed y la otra a cuanto existe Alberto Caeiro, El guardador de reba\u00f1os. Una vez que escuch\u00f3 al profesor de secundaria leyendo a G\u00f3ngora, Gitano decide que en realidad \u00e9l no habla [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":19352,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-19351","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19351","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19351"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19351\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19353,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19351\/revisions\/19353"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19352"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19351"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19351"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19351"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}