{"id":19386,"date":"2021-01-05T13:01:24","date_gmt":"2021-01-05T19:01:24","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=19386"},"modified":"2021-01-05T13:01:24","modified_gmt":"2021-01-05T19:01:24","slug":"el-tesoro-de-los-jesuitas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=19386","title":{"rendered":"El tesoro de los jesuitas"},"content":{"rendered":"<p>El tesoro de los jesuitas<\/p>\n<p>A principios del siglo XX unas personas que ven\u00edan de Espa\u00f1a llegaron a una peque\u00f1a rancher\u00eda llamada el Cacahuananche, en el sur del estado de Morelos. Recorrieron la regi\u00f3n durante dos meses en busca de una cueva. Dec\u00edan que en su interior se hallaba un tesoro perteneciente a los jesuitas.<\/p>\n<p>Por Elisur Arteaga Nava<\/p>\n<p>(Proceso).-<\/p>\n<p>Por el a\u00f1o 1970 en la ciudad de Cuernavaca, Morelos, por conducto de un amigo llamado Jacob Mondrag\u00f3n conoc\u00ed a don Francisco Silva. En ese tiempo debi\u00f3 de andar por los 80 a\u00f1os; aunque fuerte y alegre, era cargado de espaldas\u2026 para caminar se apoyaba en un bast\u00f3n. Se ve\u00eda que en su juventud hab\u00eda sido alto y bien parecido. \u00c9l nos refiri\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n<p>A principios del siglo XX, algunos a\u00f1os antes de la Revoluci\u00f3n Maderista, don Chico \u2013as\u00ed se les dice a quienes se llaman Francisco\u2013 viv\u00eda en una peque\u00f1a rancher\u00eda llamada el Cacahuananche, en el sur del estado de Morelos, relativamente cercana al r\u00edo Amacuzac. Siendo adolescente, entre los 12 y los 13 a\u00f1os, llegaron a su rancher\u00eda unas personas; no recordaba sus nombres pero s\u00ed ten\u00eda presente que dec\u00edan que eran jesuitas y que ven\u00edan de Espa\u00f1a. Recorrieron la regi\u00f3n durante dos meses en busca de una cueva que ten\u00eda en la entrada una carricera. Finalmente, al no tener \u00e9xito, se dieron por vencidos; antes de retirarse declararon qu\u00e9 era lo que buscaban y, adem\u00e1s, hicieron un encargo.<\/p>\n<p>Refirieron que en el interior de la cueva que buscaban se hallaba un tesoro perteneciente a los jesuitas. A ra\u00edz de que, en 1767, por orden del rey Carlos III, fueron expulsados de los territorios que formaban el imperio espa\u00f1ol, los que hab\u00edan ocultado el tesoro fueron algunos de los pocos que, habi\u00e9ndose enterado previamente de la orden de expulsi\u00f3n dictada en su contra, se escondieron en lugares apartados o que, habiendo sido apresados y encadenados, se pudieron dar a la fuga.<\/p>\n<p>El tesoro, seg\u00fan lo manifestaron, se integraba de siete u ocho costales llenos de monedas de oro y plata que hab\u00edan sido cargados en igual n\u00famero de mulas, m\u00e1s un crucifijo de oro y piedras preciosas, de un poco m\u00e1s de un metro de altura. El encargo era simple: ped\u00edan a los lugare\u00f1os buscar el sitio y para el caso de encontrarlo, se quedaran con el tesoro, como si se tratara de cosa propia; ped\u00edan \u00fanicamente que el crucifijo fuera entregado a la Orden, en su domicilio en la Ciudad de M\u00e9xico. Dicho lo anterior desaparecieron.<\/p>\n<p>Pasaron los a\u00f1os, vino la Revoluci\u00f3n y todo lo que ello signific\u00f3. El gobierno federal, con el fin de hacer frente al movimiento rebelde, que en el sur de la Rep\u00fablica tuvo como manifestaci\u00f3n principal la de guerra de guerrillas, dispuso que quienes habitaban las peque\u00f1as rancher\u00edas se concentraran en las grandes poblaciones del estado de Morelos; quienes no lo hicieran, por ese s\u00f3lo hecho, se presumir\u00eda que eran guerrilleros. Se autorizaba a las autoridades militares a pasarlos por las armas, cubriendo el expediente de levantar un acta circunstanciada.<\/p>\n<p>En acatamiento de esa orden, el pap\u00e1 de don Francisco traslad\u00f3 a su familia a Buena Vista de Cu\u00e9llar, poblaci\u00f3n ubicada en el norte del estado de Guerrero, a unos 30 kil\u00f3metros de la rancher\u00eda el Cacahuananche. Para sobrevivir puso una peque\u00f1a tienda de abarrotes; en ella vend\u00eda lo poco que en esa \u00e9poca se pod\u00eda conseguir para comerciar.<\/p>\n<p>Refer\u00eda don Francisco que, siendo ya joven, una madrugada su pap\u00e1 oy\u00f3 que alguien tocaba en forma leve la puerta de su peque\u00f1a casa. Su padre se levant\u00f3; debidamente armado pregunt\u00f3 qui\u00e9n tocaba. El autor de los golpes era un viejo amigo de la familia, por mal nombre El Morrongo; \u00e9ste, si bien antes de la Revoluci\u00f3n hab\u00eda sido un campesino trabajador y honrado, a ra\u00edz de haber perdido familia y patrimonio se hab\u00eda convertido en bandolero. Por su captura o localizaci\u00f3n se ofrec\u00eda una recompensa.<\/p>\n<p>El Morrongo hab\u00eda llegado en busca de alimentos y enseres; el pap\u00e1 de don Francisco se los vendi\u00f3.<\/p>\n<p>Una vez que cerraron el trato, El Morrongo, temiendo ser descubierto y que, por el peso de la carga, fuera alcanzado y capturado por los federales, una vez que cubri\u00f3 el precio convenido pidi\u00f3, como favor especial, que al d\u00eda siguiente el joven Francisco Silva, en un caballo y una mula, se encaminara a cierto lugar del monte y una vez que llegara a un sitio conocido como los Casahuates comenzara a silbar; si El Morrongo comprobaba que no era seguido, dar\u00eda las indicaciones para continuar.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, a la hora convenida, don Chico se aperson\u00f3 en el lugar e hizo lo que se le indic\u00f3; El Morrongo, una vez que agot\u00f3 las precauciones de rigor, dio al joven las instrucciones para llegar al lugar en donde se hallaba. El bandolero viv\u00eda s\u00f3lo en una cueva; la entrada de ella estaba rodeada por una carricera.<\/p>\n<p>Bajaron la carga y la depositaron en la cueva; en ella, en una primera b\u00f3veda, se hallaban enseres de caballo y costalera sobre la cual dorm\u00eda El Morrongo. \u00c9ste, con un ocote encendido, le mostr\u00f3 una segunda b\u00f3veda. En ella se hallaban unos costales con monedas de plata, seguramente producto de sus fechor\u00edas; al final de ella, le mostr\u00f3 un muro de cal y canto que cegaba la cueva. En ese momento le vino a la mente el recuerdo de los jesuitas que hab\u00edan visitado su rancher\u00eda hac\u00eda unos a\u00f1os. No dijo nada.<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n Mexicana termin\u00f3 oficialmente en 1917. A pesar de ello, Morelos no se pacific\u00f3 sino hasta por el a\u00f1o de 1930. Del Morrongo no se volvi\u00f3 a saber nada; tal vez fue sorprendido y fusilado. Don Francisco, ya casado, pas\u00f3 a vivir a Cuernavaca y ah\u00ed, en lo que actualmente es el n\u00famero 14 de la calle de Leyva, entre Las Casas y Abasolo, lo conoc\u00ed; y tambi\u00e9n en ese lugar, junto con otros amigos, nos refiri\u00f3 lo que he narrado.<\/p>\n<p>Cuando termin\u00f3 su historia, a pesar de que lo ve\u00edamos mal de salud y con problemas para caminar, alguien le dijo:<\/p>\n<p>\u2013Don Francisco, \u00bfPor qu\u00e9 no vamos a ese lugar y buscamos el tesoro?<\/p>\n<p>\u2013Cuando quieran \u2013respondi\u00f3 decidido\u2013. S\u00f3lo les advierto que hay que caminar muchas horas, en lugares peligrosos y de subida. Hay que ir preparados para todo, pues es un sitio alejado y hay toda clase de animales ponzo\u00f1osos.<\/p>\n<p>Fijamos la fecha; me di a la tarea de organizar debidamente la expedici\u00f3n. Para comenzar invit\u00e9 a un m\u00e9dico, a quien le ped\u00ed que llevar\u00e1 suero anticrot\u00e1lico y antialacr\u00e1nico, material de primeros auxilios y cloro para el agua. Contrat\u00e9 a un barretero para que manejara los explosivos. Con un pariente pol\u00edtico que se dedicaba a construir carreteras, consegu\u00ed una perforadora, dinamita, mechas, nitrato y un detector de metales. Lo m\u00e1s importante, mi amigo Jacob Mondrag\u00f3n contrat\u00f3 un varero, al que no le informamos nada de lo que nos hab\u00eda sido referido. Formamos la expedici\u00f3n ocho personas. Para evitar cualquier sorpresa, cinco \u00edbamos armados.<\/p>\n<p>Uno de los invitados a la expedici\u00f3n era quien administraba y cuidaba mis canchas, a las que yo denominaba mi club de tenis; se llamaba Alfredo N\u00e1jera Arcos y, por ser de Guerrero, todos le dec\u00edamos Vale; era un hombre callado, pero muy valiente. Ahora lo puedo decir: deb\u00eda varias vidas. Dorm\u00eda vestido, con el sombrero sobre la cara; cuando uno le hablaba, no se levantaba, se limitaba a alzar la cubierta un poco y abr\u00eda s\u00f3lo un ojo. \u00c9l, antes de acompa\u00f1arnos, fue a consultar a su bruja; ella, seg\u00fan me lo refiri\u00f3, cuando lo vio venir le dijo:<\/p>\n<p>\u2013Ya s\u00e9 a qu\u00e9 vienes. Ese dinero no es para ti, ser\u00e1 para tu patr\u00f3n; mientras t\u00fa lo acompa\u00f1es no lo encontrar\u00e1n.<\/p>\n<p>Enseguida lo introdujo a su casa, le mostr\u00f3 una jarra con agua, le orden\u00f3 que la observara; en ella vio un lugar rocoso y abrupto. Con su \u00edndice le se\u00f1al\u00f3 un lugar y le dijo:<\/p>\n<p>\u2013Mira, aqu\u00ed est\u00e1 el dinero; pero, te repito, no es para ti.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, como a las tres de la ma\u00f1ana, pas\u00e9 primero por don Francisco; ya estaba listo. Despu\u00e9s pasamos por el barretero y el varero, finalmente por El Vale; cuando llegamos, \u00e9ste nos sali\u00f3 con la novedad de que no nos iba a acompa\u00f1ar; me refiri\u00f3 lo de la bruja.<\/p>\n<p>Yo le dije:<\/p>\n<p>\u2013Aparte de miedoso eres pendejo, y lo eres por hacerle caso a una vieja m\u00e1s pendeja que t\u00fa.<\/p>\n<p>Sin admitir excusa le orden\u00e9 que nos siguiera.<\/p>\n<p>Nos dirigimos a un sitio en el que hab\u00edamos quedado de reu\u00adnirnos con el m\u00e9dico y otros compa\u00f1eros. Una vez que estuvimos todos, nos encaminamos al lugar en donde dejar\u00edamos los carros e iniciar\u00edamos la caminata. Llegamos cuando todav\u00eda estaba oscuro. Contratamos unas mulas para cargar a don Chico y lo m\u00e1s pesado. Enseguida comenzamos a caminar; lo hicimos durante muchas horas. Llegamos al sitio indicado como a las dos de la tarde. Est\u00e1bamos cansados y sin agua.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tesoro de los jesuitas A principios del siglo XX unas personas que ven\u00edan de Espa\u00f1a llegaron a una peque\u00f1a rancher\u00eda llamada el Cacahuananche, en el sur del estado de Morelos. Recorrieron la regi\u00f3n durante dos meses en busca de una cueva. Dec\u00edan que en su interior se hallaba un tesoro perteneciente a los jesuitas. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":19387,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-19386","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19386","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19386"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19386\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19388,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19386\/revisions\/19388"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19387"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19386"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19386"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19386"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}