{"id":19514,"date":"2021-01-10T08:08:02","date_gmt":"2021-01-10T14:08:02","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=19514"},"modified":"2021-01-10T08:08:30","modified_gmt":"2021-01-10T14:08:30","slug":"19514","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=19514","title":{"rendered":"&#8216;Era la noche&#8217;: memoria, dolor y fuegos fatuos"},"content":{"rendered":"<p>&#8216;Era la noche&#8217;: memoria, dolor y fuegos fatuos<\/p>\n<p>&#8211; Esther Andradi &#8211;<\/p>\n<p>La Jornada Semanal<\/p>\n<p>Pedro Mart\u00edn, el \u00faltimo sobreviviente espa\u00f1ol del campo de concentraci\u00f3n de Sachsenhausen, a 40 kil\u00f3metros de Berl\u00edn, donde estuvieron confinadas m\u00e1s de 200 mil personas, muri\u00f3 en abril de 2020 a la edad de noventa y cinco a\u00f1os. Pedro, hijo de obreros espa\u00f1oles migrantes en la periferia de Par\u00eds, vivi\u00f3 para contarlo. \u2018Era la noche\u2019, su testimonio en franc\u00e9s, acaba de ser publicado en espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>El 22 de abril por la tarde, era domingo, todav\u00eda se escuchaban los combates que se libraban a nuestro alrededor. Unos estruendos tremendos. Entonces desde, la cama de la enfermer\u00eda, yo pod\u00eda ver la puerta principal del campo en diagonal, y de repente la puerta se abre y veo que aparece un ruso con la metralleta en la mano\u2026 entonces se le acercan algunos prisioneros, aut\u00e9nticos fantasmas, esqueletos vestidos con harapos a rayas. Al tenernos delante, nos mir\u00f3, y se le cay\u00f3 la ametralladora al suelo. De rodillas, rompi\u00f3 a llorar. Y nosotros, tambi\u00e9n.\u201d<\/p>\n<p>As\u00ed recuerda Pedro Mart\u00edn el d\u00eda de la llegada del Ej\u00e9rcito Rojo al campo de concentraci\u00f3n de Sachsenhausen adonde hab\u00eda sido deportado desde Francia en 1943, a los diecisiete a\u00f1os. Obligado a trabajos forzados, soport\u00f3 un confinamiento infernal, de golpes, muertes, torturas, hambrunas. Antes de abandonar ese infierno, vio \u201cuna sala llena de cad\u00e1veres hasta el techo. Ya los hornos crematorios no funcionaban y los cuerpos llevaban d\u00edas amontonados. Sal\u00eda un olor hediondo. Pestilente. Esa fue la \u00faltima imagen que tuvimos de Sachso antes de partir\u201d<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la liberaci\u00f3n, pas\u00f3 tres meses debati\u00e9ndose entre la vida y la muerte pero logr\u00f3 sobrevivir, reinsertarse en la sociedad y crear una familia en Normand\u00eda, Francia. Su testimonio Era la noche (C\u00b4\u00e9tait la nuit, en el original en franc\u00e9s) es el resultado de un a\u00f1o y medio de conversaciones con el historiador Jean-Pascal Auvray que cuando conoci\u00f3 a Pedro Mart\u00edn le propuso la escritura del libro.<\/p>\n<p>\u201cEstuvo un a\u00f1o y medio respondiendo preguntas, gracias a una relaci\u00f3n muy especial que se dio con el historiador, y ese tiempo fue realmente muy dif\u00edcil para Pedro, fue como volver a revivir el trauma por todo lo sufrido\u201d, cuenta Hugo S\u00e1nchez Rey, traductor al espa\u00f1ol y editor del libro de m\u00e1s de trescientas p\u00e1ginas.<\/p>\n<p>Hugo S\u00e1nchez Rey, originario de Sevilla, estudi\u00f3 filolog\u00eda, luego una beca lo llev\u00f3 a Niza, donde estudi\u00f3 franc\u00e9s y, por \u00faltimo, lleg\u00f3 a<br \/>\nBerl\u00edn donde desde hace nueve a\u00f1os trabaja como gu\u00eda en el campo de Sachsenhausen. En la biblioteca del Memorial se encontr\u00f3 con el testimonio poderoso de C\u00b4\u00e9tait la nuit: Pedro Mart\u00edn, hijo de inmigrantes espa\u00f1oles en el distrito de Aubervilliers, famoso \u201ccintur\u00f3n rojo\u201d de Par\u00eds por su historia obrera, luchador desde muy joven en la Resistencia Francesa contra la ocupaci\u00f3n alemana, arrestado por la Gestapo y deportado a Sachensausen.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013\u00bfQu\u00e9 fue lo que motiv\u00f3 su decisi\u00f3n de traducir al espa\u00f1ol y difundir el testimonio de Pedro Mart\u00edn?<\/p>\n<p>\u2013El principal motivo fue que me encontraba ante uno de los testimonios m\u00e1s completos y valientes que hab\u00eda le\u00eddo nunca (quitando a los cl\u00e1sicos claro, como Primo Levy o Jean Am\u00e9ry), y que recorr\u00eda el arco completo de una vida, desde su nacimiento hasta la reinserci\u00f3n en la sociedad. Y lo m\u00e1s importante, Pedro no se calla nada, lo cuenta todo en su crudeza. La mayor\u00eda de los testimonios que existen se quedan en la superficie, el superviviente no se atreve a ir m\u00e1s all\u00e1 (por motivos m\u00e1s que evidentes). Durante el a\u00f1o y medio que dur\u00f3 la entrevista de Jean-Pascal Auvray, Pedro peg\u00f3 un baj\u00f3n f\u00edsico y moral tremendo, hizo un esfuerzo descomunal para que esta historia no cayese en el olvido.<\/p>\n<p>\u2013Cuando finalmente usted conoci\u00f3 a Pedro Mart\u00edn qued\u00f3 deslumbrado con su personalidad, \u00bfc\u00f3mo fue ese encuentro?<\/p>\n<p>\u2013Lo que me impresion\u00f3 de Pedro fue que me recibiera (ten\u00eda noventa y tres a\u00f1os) y que a pesar de todo conservase un sentido del humor envidiable. Hablaba de sus experiencias en el campo esbozando una sonrisa. \u201c\u00bfDe que se r\u00ede, Pedro?\u201d, le pregunt\u00e9. \u201cEs que despu\u00e9s de haber sobrevivido a todo esto es como para morirse de risa\u201d, me contest\u00f3.<\/p>\n<p>\u2013Era la noche es un testimonio muy completo para la historia de Europa del siglo xx: la migraci\u00f3n de una familia trabajadora de Espa\u00f1a a Francia, la resistencia antifascista, el campo de concentraci\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo se recibe en Espa\u00f1a? \u00bfY en Alemania, existe alguna posibilidad de traducci\u00f3n al alem\u00e1n?<\/p>\n<p>\u2013Ser\u00e1 que no he sabido mover bien los hilos, pero el testimonio de Pedro Mart\u00edn es totalmente desconocido en Espa\u00f1a. Traducci\u00f3n al alem\u00e1n no lo s\u00e9, estar\u00eda bien que se encargase la editorial Metropol. Se lo propondr\u00e9, aunque s\u00e9 de antemano que sin ning\u00fan contacto mi petici\u00f3n caer\u00e1 en saco roto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013El 28 de abril, y en medio del confinamiento por la pandemia, muri\u00f3 Pedro Mart\u00edn, el protagonista de Era la noche. \u00bfQu\u00e9 sinti\u00f3 usted con la desaparici\u00f3n f\u00edsica de esa voz de denuncia tan valiente?<\/p>\n<p>\u2013Yo lo llam\u00e9 el d\u00eda del 75 aniversario de la liberaci\u00f3n del campo, apenas pod\u00eda articular palabra, pero a\u00fan as\u00ed me dio \u00e1nimos para seguir difundiendo su legado, y en esas estamos, en el compromiso de que su voz no se extinga.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013Recuerdo con angustia mi visita al campo de Sachsenhausen, es como si el aire devolviese el sufrimiento de las m\u00e1s de 200 mil personas que estuvieron encarceladas all\u00ed, en condiciones infrahumanas. \u00bfQu\u00e9 se siente al trabajar como gu\u00eda en el campo?<\/p>\n<p>\u2013Tras ocho a\u00f1os haciendo visitas guiadas sigo aprendiendo, sigo intentando exponer claramente la vulnerabilidad del ser humano, c\u00f3mo sencillos padres de familia se convirtieron en asesinos y c\u00f3mo prisioneros al borde de la muerte consiguen organizar la resistencia. El abanico de comportamientos dentro del campo es infinito, se dan todos los dilemas y todos las situaciones dram\u00e1ticas de la existencia. A pesar de todo es una escuela de vida si se consigue transmitir en toda su complejidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013\u201cLos libros son fuegos fatuos\u201d, dice en la presentaci\u00f3n de la editorial del mismo nombre que usted ha creado y cuyo primer libro es Era la noche. Fuegos y libros, una combinaci\u00f3n explosiva, \u00bfno cree?<\/p>\n<p>\u2013Desde luego, los buenos libros nos iluminan por dentro&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8216;Era la noche&#8217;: memoria, dolor y fuegos fatuos &#8211; Esther Andradi &#8211; La Jornada Semanal Pedro Mart\u00edn, el \u00faltimo sobreviviente espa\u00f1ol del campo de concentraci\u00f3n de Sachsenhausen, a 40 kil\u00f3metros de Berl\u00edn, donde estuvieron confinadas m\u00e1s de 200 mil personas, muri\u00f3 en abril de 2020 a la edad de noventa y cinco a\u00f1os. Pedro, hijo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":19515,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-19514","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19514","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19514"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19514\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19517,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19514\/revisions\/19517"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19515"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19514"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19514"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19514"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}