{"id":20463,"date":"2021-02-10T16:47:25","date_gmt":"2021-02-10T22:47:25","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20463"},"modified":"2021-02-10T16:47:25","modified_gmt":"2021-02-10T22:47:25","slug":"guillermo-bonfil-batalla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20463","title":{"rendered":"Guillermo Bonfil Batalla\u00a0"},"content":{"rendered":"<div><b>Guillermo Bonfil Batalla\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Ciudad de M\u00e9xico 1935-19 de julio de 1991<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Fue un etn\u00f3logo, antrop\u00f3logo y escritor mexicano egresado de la Escuela Nacional de Antropolog\u00eda e Historia.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Fue director del Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia-\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Director General de Culturas Populares.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Fund\u00f3 el Museo Nacional de Culturas Populares.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Coordinador nacional del Seminario de Estudios de la Cultura, del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).\u00a0<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Fue cofundador del Centro de Investigaci\u00f3n y Estudios Superiores en Antropolog\u00eda Social.<br \/>\n<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Para \u00e9l la investigaci\u00f3n etnol\u00f3gica estaba indisolublemente ligada a la transformaci\u00f3n de la realidad social.<br \/>\n<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<div><b>Bonfil, cuestion\u00f3 aquella antropolog\u00eda cuyo \u00fanico campo de estudio es la comunidad ind\u00edgena o la etnia o en el mejor de los casos una regi\u00f3n, dejando de lado el an\u00e1lisis estructural de la sociedad global, pues no se tomaba en cuenta que la explotaci\u00f3n directa de los ind\u00edgenas fue esencial para la econom\u00eda colonial y las metr\u00f3polis y luego pas\u00f3 a ser ejercida mediante vicarios del sistema capitalista internacional.\u00a0\u00a0<\/b><b>Sociedad dominante que acosa a las comunidades ind\u00edgenas, devora su territorio y lleva a la quiebra y desaparici\u00f3n de m\u00e1s pueblos ind\u00edgenas.<\/b><\/div>\n<div>\n<div><\/div>\n<div><b>El reconocimiento de la diversidad, aunque es una lucha viva del siglo XXI.<br \/>\n<\/b><\/div>\n<\/div>\n<div><b>El control cultural es una forma de control social en que se afecta la capacidad de decisi\u00f3n sobre los elementos culturales.<br \/>\n<\/b><\/div>\n<div><b>El control cultural, es hist\u00f3rico.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>El control cultural no s\u00f3lo implica la capacidad social de usar un determinado elemento cultural, sino \u2013lo que es m\u00e1s importante a\u00fan- la capacidad de producirlo y reproducirlo.<\/b><\/div>\n<div>\n<div><\/div>\n<p><b>Una sociedad puede tener, seg\u00fan el momento hist\u00f3rico de su desarrollo, una cultura de resistencia, una cultura de innovaci\u00f3n, o una cultura de apropiaci\u00f3n; siendo estos tres momentos dependientes del grado de control de los elementos culturales que tenga una sociedad, ya sean propios o ajenos.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Las decisiones propias, dan resultado, con elementos propios y culturas aut\u00f3nomas\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Las decisiones propias con elementos ajenos resultan culturas apropiadas\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Las decisiones impuestas resultan las culturas enajenadas\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Desde la autonom\u00eda es posible construir, la cultura de la pluralidad, un espacio donde se admitan y se valoren las diferencias.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Con dominaci\u00f3n colonial, o culturas diferentes se da una relaci\u00f3n asim\u00e9trica, de dominaci\u00f3n \/ subordinaci\u00f3n, ser\u00e1 posible distinguir<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>En su obra cumbre El M\u00e9xico Profundo, una civilizaci\u00f3n negada se\u00f1al\u00f3 la permanencia de una civilizaci\u00f3n que el colonialismo quiso dar por erradicada y sostuvo que existen simb\u00f3licamente dos M\u00e9xicos: Uno Profundo, que hunde sus ra\u00edces en una milenaria civilizaci\u00f3n, que le ha dado un rostro propio y un coraz\u00f3n verdadero al pueblo, de una manera definitiva e imborrable. Y que existe otro M\u00e9xico, el Imaginario.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Lo llama imaginario, no porque no exista, sino porque su proyecto es imaginario, en tanto toma su inspiraci\u00f3n en culturas ajenas a la propia.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>La historia reciente de M\u00e9xico, la de los \u00faltimos 500 a\u00f1os, es la historia del enfrentamiento permanente entre quienes pretenden encauzar el pa\u00eds en el proyecto de la civilizaci\u00f3n occidental y quienes resisten arraigados en formas de vida de estirpe mesoamericana.<\/b><\/div>\n<div>\n<div><\/div>\n<p><b>La presencia de las culturas ind\u00edgenas asume hoy una identidad no india.<\/b><\/div>\n<div><b>En el fondo de su ser los mexicanos son ind\u00edgenas,<\/b>\u00a0<b>la sociedad mestiza tiene que reconocerse a s\u00ed misma como ind\u00edgena, en lo filos\u00f3fico, en lo ontol\u00f3gico y fundamentalmente en lo espiritual.<\/b><\/div>\n<div><b>Escribi\u00f3 los libros:<br \/>\n<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00abDiagn\u00f3stico sobre el hambre en Sudzal, Yucat\u00e1n\u00bb,\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>M\u00e9xico profundo. Una civilizaci\u00f3n negada,\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Pensar la cultura,\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>La cultura nacional,\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Utop\u00eda y revoluci\u00f3n;<\/b><\/div>\n<div><b>Cholula: La ciudad sagrada en la era industrial;\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>M\u00e9xico hoy,<\/b><\/div>\n<div><b>El desaf\u00edo de M\u00e9xico y Simbiosis de culturas.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Es autor de un memorable art\u00edculo etnogr\u00e1fico: \u00abLos que trabajan con el tiempo.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Notas etnogr\u00e1ficas sobre los graniceros de la Sierra Nevada de M\u00e9xico. \u00ab,.<\/b><\/div>\n<div><b>En su obra cumbre El M\u00e9xico Profundo, una civilizaci\u00f3n negada se\u00f1al\u00f3 la permanencia de una civilizaci\u00f3n que el colonialismo quiso dar por erradicada y sostuvo que existen simb\u00f3licamente dos M\u00e9xicos: Uno Profundo, que hunde sus ra\u00edces en una milenaria civilizaci\u00f3n, que le ha dado un rostro propio y un coraz\u00f3n verdadero al pueblo, de una manera definitiva e imborrable.\u00a0<\/b><b>Y que existe otro M\u00e9xico, el Imaginario.<\/b><\/div>\n<\/div>\n<div>\n<div><b>EL M\u00e9xico profundo. Una civilizaci\u00f3n negada, aparecido por vez primera en 1987.<br \/>\n<\/b><\/div>\n<div>\n<div><\/div>\n<div><b>Y es que en ese libro destacan no s\u00f3lo los conceptos que Bonfil Batalla sustentaba en torno a la condici\u00f3n humana, sino sus cualidades como intelectual comprometido con su realidad circundante; su modestia y su reconocimiento de que su trabajo ten\u00eda limitaciones, planteaba muchas interrogantes y no estaba exento de lagunas y esbozos de ideas preliminares que exig\u00edan mayores reflexiones y sustentos.<br \/>\n<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Su repentina muerte por un accidente vial, en plena madurez biol\u00f3gica e intelectual, nos impidi\u00f3 tener mayores aportaciones y las precisiones que sin duda habr\u00edan dado a su obra mayor valor. Muchos de quienes lo conocieron, de quienes trataron con \u00e9l, de quienes trabajaron a su lado y que no mencionar\u00e9 por el limitado espacio de que disponemos relatan que se trataba de un intelectual muy activo y creativo que no rechazaba las conductas y actitudes simples; no era afecto a la solemnidad fingida y ten\u00eda gran afici\u00f3n por la vida bohemia. Nuestro autor no ocultaba su propia condici\u00f3n humana y este hecho es muy significativo, pues en el libro de referencia busc\u00f3 expresar de una manera accesible -pero no por ello menos precisa-, la complejidad de la condici\u00f3n humana que, desde su punto de vista, alcanza en la noci\u00f3n de diversidad una de sus expresiones m\u00e1s relevantes.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Por control cultural se entiende la capacidad de decisi\u00f3n sobre los elementos culturales.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>El control cultural, por eso, no es absoluto ni abstracto, sino hist\u00f3rico.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Aunque existen diversos grados y niveles posibles en la capacidad de decisi\u00f3n, el control cultural no s\u00f3lo implica la capacidad social de usar un determinado elemento cultural, sino \u2013lo que es m\u00e1s importante a\u00fan- la capacidad de producirlo y reproducirlo.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Una sociedad puede tener, seg\u00fan el momento hist\u00f3rico de su desarrollo, una cultura de resistencia, una cultura de innovaci\u00f3n, o una cultura de apropiaci\u00f3n; siendo estos tres momentos dependientes del grado de control de los elementos culturales que tenga una sociedad, ya sean propios o ajenos.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Las decisiones propias dan como resultado, con elementos propios, culturas aut\u00f3nomas y con elementos ajenos, culturas apropiadas; las decisiones impuestas resultan en culturas enajenadas con elementos propios, o en culturas impuestas con elementos ajenos.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Desde la autonom\u00eda es posible construir, la cultura de la pluralidad, un espacio donde se admitan y se valoren las diferencias.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En situaciones de dominaci\u00f3n colonial, es decir, cuando la relaci\u00f3n entre grupos con culturas diferentes es una relaci\u00f3n asim\u00e9trica, de dominaci\u00f3n \/ subordinaci\u00f3n, ser\u00e1 posible distinguir, en la cultura del grupo subalterno, la presencia de elementos culturales que corresponden a cada uno de los cuatro \u00e1mbitos o categor\u00edas de cultura.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0EL MEXICO PROFUNDO, Lo llama as\u00ed, no porque no exista, sino porque su proyecto es imaginario, en tanto toma sus inspiraciones en lejanas tierras, con dis\u00edmbolas culturas, todas ajenas a la propia. La historia reciente de M\u00e9xico, la de los \u00faltimos 500 a\u00f1os, es la historia del enfrentamiento permanente entre quienes pretenden encauzar el pa\u00eds en el proyecto de la civilizaci\u00f3n occidental y quienes resisten arraigados en formas de vida de estirpe mesoamericana.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>La presencia de las culturas ind\u00edgenas es, en algunos aspectos, tan cotidiana y omnipresente, que rara vez se repara en su significado profundo y en el largo proceso hist\u00f3rico que hizo posible su presencia en sectores sociales que asumen hoy una identidad no india.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En el fondo de su ser los mexicanos (y los latinoamericanos) son ind\u00edgenas; la sociedad mestiza tiene que reconocerse a s\u00ed misma como ind\u00edgena, en lo filos\u00f3fico, en lo ontol\u00f3gico y fundamentalmente en lo espiritual.<\/div>\n<div><\/div>\n<p><b>La actual crisis del sistema es se\u00f1alada. Seg\u00fan Bonfil, el papel de los pueblos ind\u00edgenas en el escenario mexicano y latinoamericano es definitivo, y ser\u00e1n parte importante en la conformaci\u00f3n de una nueva sociedad.<br \/>\n<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Su repentina muerte por un accidente vial, en plena madurez biol\u00f3gica e intelectual, nos impidi\u00f3 tener mayores aportaciones y las precisiones que sin duda habr\u00edan dado a su obra mayor valor.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Muchos de quienes lo conocieron, de quienes trataron con \u00e9l, de quienes trabajaron a su lado y que no mencionar\u00e9 por el limitado espacio de que disponemos relatan que se trataba de un intelectual muy activo y creativo que no rechazaba las conductas y actitudes simples; no era afecto a la solemnidad fingida y ten\u00eda gran afici\u00f3n por la vida bohemia.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Nuestro autor no ocultaba su propia condici\u00f3n humana y este hecho es muy significativo, pues en el libro de referencia busc\u00f3 expresar de una manera accesible -pero no por ello menos precisa-, la complejidad de la condici\u00f3n humana que, desde su punto de vista, alcanza en la noci\u00f3n de diversidad una de sus expresiones m\u00e1s relevantes.<br \/>\n<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0<b>PREFACIO A LA SEGUNDA EDICI\u00d3N de EL MEXICO PROFUNDO<\/b><\/div>\n<div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div>\n<div><b>Siempre tienta la posibilidad de hacer cambios en el texto cuando se decide publicar una nueva edici\u00f3n. Por esta vez, resist\u00ed la tentaci\u00f3n. No porque piense que \u00e9ste es un libro acabado, al que no le sobra ni le falta nada, porque desde que lo plane\u00e9 tuve plena conciencia de que se tratar\u00eda de un texto abierto, lleno de interrogantes, lagunas e ideas preliminares, apenas esbozadas muchas veces, que requieren mejor sustentaci\u00f3n y un desarrollo m\u00e1s amplio. Al mismo tiempo, sin embargo, creo que para superar esas limitaciones ser\u00eda necesario escribir una obra diferente. Como est\u00e1, me parece que este M\u00e9xico profundo cumple la intenci\u00f3n principal con que fue pensado. Quiz\u00e1 perder\u00eda su<\/b><\/div>\n<div><b>posible valor de est\u00edmulo intelectual y pol\u00edtico si yo pretendiera ahora redondear argumentos y hacer opciones rotundas que cerraran, a partir de mis propios juicios, el abanico de alternativas que he querido contribuir a abrir para repensar nuestra historia, el presente y el<\/b><\/div>\n<div><b>futuro que deberemos construir. Por lo dem\u00e1s \u2014se ha dicho muchas veces\u2014 un libro tiene su propia vida, hace su camino y ni el mismo autor, una vez puesto el punto final, tiene derecho a interferir modific\u00e1ndolo. As\u00ed pues, decid\u00ed que quede tal cual.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Aprovecho la oportunidad de a\u00f1adir este breve prefacio para abordar algunos hechos recientes y tratar de verlos desde la perspectiva general de este libro. En el a\u00f1o y poco que ha transcurrido desde que circul\u00f3 la primera edici\u00f3n, el pa\u00eds vivi\u00f3 momentos ins\u00f3litos, particularmente en torno a las elecciones del 6 de julio de 1988. \u00abEl pa\u00eds cambi\u00f3\u00bb, \u00abM\u00e9xico es otro\u00bb, son frases que se convirtieron en lugares comunes durante los meses siguientes.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Amplios sectores de la sociedad quedaron sorprendidos, casi conmocionados; unos con entusiasmo, otros con temor, pero todos dispuestos a aceptar que era indispensable revisar visiones y convicciones sobre las que se fundaba la imagen misma del pa\u00eds. Lo que ocurri\u00f3 el 6 de julio, en efecto, mostr\u00f3 un M\u00e9xico diferente, al menos para quienes no ven m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del M\u00e9xico imaginario. Y la pregunta queda flotando: \u00bfd\u00f3nde residen, a fin de cuentas, los resortes que fueron capaces de movilizar una y otra vez a centenares de miles de mexicanos, de las condiciones m\u00e1s variadas, para expresar simult\u00e1neamente su protesta y su renovada esperanza desde una oposici\u00f3n antes impensable? \u00bfHasta d\u00f3nde, pregunt\u00e9moslo as\u00ed, despert\u00f3 en verdad el M\u00e9xico profundo, las aldeas, los pueblos, los barrios que han permanecido al margen de la actividad pol\u00edtica imaginaria, impuesta por ese otro M\u00e9xico irreal, dominante, pero sin ra\u00edces, carne ni sangre? De lo que conozco, poco se ha reparado en un hecho que para m\u00ed resulta fundamental: la propuesta cardenista, m\u00e1s all\u00e1 de su falta de precisi\u00f3n y su perfil desdibujado y en muchos aspectos contradictorio, fue percibida por muchos como una esperanza de dar marcha atr\u00e1s, sin saber quiz\u00e1s hasta d\u00f3nde, pero en todo caso atr\u00e1s, hacia un punto previo; una invitaci\u00f3n a comenzar de nuevo despu\u00e9s de desandar lo andado. Es una propuesta reaccionaria, dir\u00e1n algunos. Y no, si las cosas se ven desde el otro lado, con la \u00f3ptica del agredido, del que nada tiene y a\u00fan as\u00ed se pretende negarlo. Con este giro de visi\u00f3n, dar marcha atr\u00e1s es necesario, indispensable para avanzar por fin por el camino correcto, el que s\u00ed tenga salida y conduzca a otro sitio que no sea el desastre. Yo interpretar\u00eda lo ocurrido en las \u00faltimas elecciones, siguiendo las ideas b\u00e1sicas que sostengo en este libro, como la expresi\u00f3n pol\u00edtica (una de ellas, manifiesta en el ejercicio electoral) de lo que grandes sectores viven y sienten: el fracaso rotundo del modelo<\/b>\u00a0<b>de desarrollo que se trat\u00f3 de imponer a partir del M\u00e9xico imaginario. La vuelta atr\u00e1s significar\u00eda la recuperaci\u00f3n de un nacionalismo\u00a0verdaderamente arraigado (y no en vano la gente \u2014los j\u00f3venes incluso\u2014 cant\u00f3 el himno nacional con una convicci\u00f3n conmovedora, totalmente ajena al cumplimiento obligado de un ritual hueco).<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>La otra cara de la medalla: en importantes regiones indias el voto, en cambio, arroj\u00f3 resultados que confirman la tradici\u00f3n de predominio absoluto del PRI. \u00bfSon los pilares del sistema, los m\u00e1s conformes con los beneficios recibidos? Me voy con la interpretaci\u00f3n propuesta por Arturo Warman: votaron \u00aben corto\u00bb, esto es, a partir de consideraciones a corto plazo que nada tienen que ver con programas pol\u00edticos que plantean alternativas en el modelo de sociedad para lo futuro. El voto se ve ah\u00ed m\u00e1s como un recurso para aqu\u00ed y ahora, se ejerce contra la promesa de terminar un camino, construir una escuela, introducir agua potable, empujar las gestiones para la titulaci\u00f3n de la tierra y otros peque\u00f1os apoyos que ayuden a resolver los problemas cotidianos, ancestrales, los que abruman todos los instantes de la vida. Lo dem\u00e1s sigue siendo asunto de \u00ablos otros\u00bb, el mundo sobrepuesto forjado por el M\u00e9xico imaginario. Mucho habr\u00e1n de cavar los partidos para llegar al fondo y tocar los resortes capaces de movilizar pol\u00edticamente al M\u00e9xico profundo.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0Algo se avanz\u00f3 en el 88, pero ser\u00eda un error de mirada miope suponer que a partir de entonces este pa\u00eds (en su conjunto, no s\u00f3lo parte con voz audible y rostro visible) es realmente otro. No pretendo restar trascendencia a los procesos sociales y pol\u00edticos recientes; intento, s\u00ed, relativizar y complementar una visi\u00f3n centralista, urbana y de alguna manera elitista, seg\u00fan la cual lo que ocurre a mi alrededor ocurre igual en todas parles. Como en la revoluci\u00f3n mexicana, en las elecciones del 88 concurrieron motivaciones muy diversas y se produjeron convergencias de coyuntura que no necesariamente son compatibles a mediano plazo. Pero, sin duda, los acontecimientos fueron importantes. En amplios sectores se despert\u00f3 lo que llamar\u00e9 una conciencia de inconsistencia, esto es, una puesta en duda de convicciones arraigad\u00edsimas que parec\u00edan inconmovibles. Hay una apertura intelectual que parece dispuesta a revisar las explicaciones del pa\u00eds, completar la imagen amputada de su\u00a0<\/b><b>realidad, replantear el futuro posible. Afortunadamente, los dogmatismos est\u00e1n a la baja.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Hay un espacio intelectual m\u00e1s favorable a la pluralidad. \u00bfSeremos capaces de aprovechar el momento para dar pasos firmes en la tarea de poner a nuestro pa\u00eds sobre sus pies y no, como lo tenemos hoy, de cabeza? Estas novedades, aunque confinadas en su mayor\u00eda dentro de los l\u00edmites del M\u00e9xico imaginario, obligar\u00edan a un desarrollo amplio y actualizado de algunas ideas que est\u00e1n solamente apuntadas en la tercera parte de esta obra. Y, seguramente, habr\u00eda que a\u00f1adir otras, para cubrir aspectos que ni siquiera aparecen mencionados. Varios lectores y alg\u00fan\u00a0<\/b><b>rese\u00f1ador han se\u00f1alado insuficiencia en los dos cap\u00edtulos finales. Lo admito plenamente. Y me propongo trabajar m\u00e1s sobre el tema, aunque con la conciencia clara de que la reflexi\u00f3n sobre nuestro futuro es cuesti\u00f3n de todos y las contribuciones individuales, aunque indispensables, son s\u00f3lo eso. Hay que abrir el debate y darle los espacios y la amplitud que merece. Y no se trata de debatir mis ideas (que por lo dem\u00e1s, lo digo en el texto, son en muchos casos ideas de otros, que he empleado sin remordimientos para construir una argumentaci\u00f3n de mayor amplitud); si tales ideas existen es s\u00f3lo por la preocupaci\u00f3n de entender la realidad y es esa realidad, y sus problemas, lo que importa analizar y discutir.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Hay un reto a la imaginaci\u00f3n, que s\u00f3lo podemos enfrentar a partir de un aut\u00e9ntico reconocimiento de nuestra realidad. Y encontraremos ah\u00ed, al develar prejuicios, al liberar nuestro pensamiento colonizado, al recuperar la decisi\u00f3n de vernos y pensarnos por nosotros mismos, al protagonista central de nuestra historia y al componente indispensable de nuestro futuro: el M\u00e9xico profundo.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>G. B. B.<\/b><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Guillermo Bonfil Batalla\u00a0 \u00a0 Ciudad de M\u00e9xico 1935-19 de julio de 1991 \u00a0 Fue un etn\u00f3logo, antrop\u00f3logo y escritor mexicano egresado de la Escuela Nacional de Antropolog\u00eda e Historia.\u00a0 \u00a0 Fue director del Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia-\u00a0 \u00a0 Director General de Culturas Populares.\u00a0 \u00a0 Fund\u00f3 el Museo Nacional de Culturas Populares.\u00a0 \u00a0 Coordinador [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":20464,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-20463","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20463","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=20463"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20463\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20465,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20463\/revisions\/20465"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/20464"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=20463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=20463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=20463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}