{"id":20489,"date":"2021-02-11T13:25:15","date_gmt":"2021-02-11T19:25:15","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20489"},"modified":"2021-02-11T13:25:15","modified_gmt":"2021-02-11T19:25:15","slug":"edmundo-rafael-ogorman-coyoacan-1938-1995-historiador-mexicano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20489","title":{"rendered":"Edmundo Rafael O&#8217;Gorman, Coyoac\u00e1n, 1938 &#8211; 1995. \u00a0Historiador mexicano."},"content":{"rendered":"<div><b>Edmundo Rafael O&#8217;Gorman, Coyoac\u00e1n, 1938 &#8211; 1995.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Historiador mexicano. Edmundo O&#8217;Gorman obtuvo el t\u00edtulo de abogado en la Escuela Libre de Derecho en 1928.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Veinte a\u00f1os despu\u00e9s se gradu\u00f3 en la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico como maestro de filosof\u00eda, recibi\u00f3 una menci\u00f3n \u00abMagna cum laude\u00bb.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En 1951 se doctor\u00f3 en historia con la distinci\u00f3n \u00abSumma cum laude.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>A partir de 1938 inici\u00f3 su labor docente en la UNAM,\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En 1971 estableci\u00f3 un Seminario de Historiograf\u00eda Mexicana en la Universidad Iberoamericana.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<div>\n<div>Trabaj\u00f3 ininterrumpidamente en el Archivo General de la Naci\u00f3n de 1939 a 1952.<\/div>\n<div>Como consejero del Centro de Historia de M\u00e9xico Condumex,<\/div>\n<div>Edmundo O&#8217;Gorman contribuy\u00f3 a conformar el valioso acervo bibliogr\u00e1fico que preserva esta instituci\u00f3n.<\/div>\n<div>Tambi\u00e9n contribuy\u00f3 al conocimiento de cl\u00e1sicos novohispanos como Jos\u00e9 de Acosta, Bartolom\u00e9 de Las Casas, Alonso de Zorita, fray Toribio Motolinia y fray Servando Teresa de Mier, entre otros.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Es particularmente reconocido en la historiograf\u00eda mexicana por su inter\u00e9s por la historia de las ideas y se le ubica en la corriente historicista. Fue disc\u00edpulo directo de Jos\u00e9 Gaos, a trav\u00e9s de quien se introdujo en el pensamiento filos\u00f3fico de Ortega y Gasset y de Martin Heidegger.<\/div>\n<div>Entre sus obras destacan\u00a0<i>La invenci\u00f3n de Am\u00e9rica, La supervivencia pol\u00edtica novohispana, M\u00e9xico, el drama de su historia y Meditaciones sobre el criollismo.<\/i><\/div>\n<div><\/div>\n<p>Entre las numerosas distinciones que recibi\u00f3 se encuentran el Premio Nacional de las Letras (1974), el t\u00edtulo de doctor honoris causa por la UNAM (1979) y Premio Rafael Heliodoro Valle (1983); adem\u00e1s perteneci\u00f3 a m\u00faltiples academias, entre las que sobresalen la Academia Mexicana de la Lengua, la Academia Mexicana de la Historia, de la que fue director, y The Society of American Historians.<\/p><\/div>\n<\/div>\n<div><b><i>\u201cQuiero una imprevisible historia como lo es el curso de nuestras mortales vidas; una historia susceptible de sorpresas y accidentes, de venturas y desventuras; una historia tejida de sucesos que as\u00ed como acontecieron pudieron no acontecer; una historia sin la mortaja del esencialismo y liberada de la camisa de fuerza de una supuestamente necesaria causalidad; una historia solo inteligible con el concurso de la luz de la imaginaci\u00f3n; una historia de atrevidos vuelos y siempre en vilo, como nuestros amores; una historia espejo de las mudanzas, en la manera de ser del hombre, reflejo, pues, de la impronta de su libre albedr\u00edo para que en el foco de la comprensi\u00f3n del pasado no se opere la degradante metamorfosis del hombre en mero juguete del destino inexorable\u201d<\/i><\/b>.<\/div>\n<div>\n<div><\/div>\n<div><b>Don Edmundo O\u2019Gorman y O\u2019Gorman naci\u00f3 el 24 de noviembre de 1906 en el barrio de Coyoac\u00e1n, en el seno de una familia que hab\u00eda unido dos ramas de la misma familia de origen irland\u00e9s: su madre, Encarnaci\u00f3n O\u2019Gorman Moreno, descendiente del primer c\u00f3nsul brit\u00e1nico, Charles O\u2019Gorman, y el ingeniero de minas Cecil Crawford O\u2019Gorman, llegado a M\u00e9xico a la vuelta de siglo.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0Don Cecil, excelente pintor, rode\u00f3 a su familia de un ambiente cultural, pues en su casa reun\u00eda a m\u00fasicos y escritores. Educ\u00f3 a sus hijos con esmero, tanto que Juan se distingui\u00f3 como arquitecto y pintor y Edmundo como un historiador.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>El esp\u00edritu renacentista de don Edmundo le dificult\u00f3 elegir carrera.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Al final estudi\u00f3 derecho y se gradu\u00f3 en la Escuela Libre en 1928.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Durante una d\u00e9cada, ejerci\u00f3 la profesi\u00f3n con gran \u00e9xito, sin abandonar las letras, el arte y la historia.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Un buen d\u00eda en 1938, se dio cuenta de que le aburr\u00eda la profesi\u00f3n y entreg\u00f3 los papeles a sus clientes, les recomend\u00f3 abogados y acept\u00f3 la subdirecci\u00f3n del Archivo General de la Naci\u00f3n (AGN).\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Ya hab\u00eda publicado varios ensayos y un libro que sigue edit\u00e1ndose:\u00a0<i>Breve historia de las divisiones territoriales. Aportaci\u00f3n a la historia de la geograf\u00eda en M\u00e9xico<\/i>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Se inscribi\u00f3 a la maestr\u00eda en Historia en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la UNAM y empez\u00f3 dar cursos.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Desde 1934, Daniel Cos\u00edo Villegas hab\u00eda fundado el Fondo de Cultura Econ\u00f3mica<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>La llegada de intelectuales espa\u00f1oles refugiados le inyect\u00f3 nueva savia a la vida cultural mexicana, lo que favoreci\u00f3 que el Fondo ampliara sus publicaciones a humanidades y otras ramas.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Don Edmundo colabor\u00f3 con excelentes traducciones para esa casa editorial.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Para 1940 se hab\u00edan fundado el Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia,\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>El Centro de Estudios Hist\u00f3ricos de El Colegio de M\u00e9xico\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Los institutos de Investigaciones Hist\u00f3ricas y Est\u00e9ticas de la UNAM,\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Aun as\u00ed, la historiograf\u00eda mexicana segu\u00eda enferma de un manique\u00edsmo que negaba parte del pasado, defend\u00eda la \u201cverdad objetiva\u201d y rend\u00eda culto al documento in\u00e9dito.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Ese estrecho contexto hizo que don Edmundo se revelara y sacudiera a su gremio con preguntas impertinentes sobre el sentido de la historia, el oficio del historiador y la naturaleza del conocimiento hist\u00f3rico.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Se empe\u00f1\u00f3 en trascender la superficie de los hechos, explicar sus contradicciones y sacar a flote los hilos profundos de los acontecimientos en obras que significaron un verdadero parteaguas en la historiograf\u00eda mexicana.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Esto lo hizo blanco de violentos ataques que se extendieron a los que fuimos sus disc\u00edpulos tempranos.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Su personalidad orgullosa y su capacidad polemista despertaron terror en el gremio, que lo trat\u00f3 de neutralizar acus\u00e1ndolo de simple fil\u00f3sofo, a pesar de sus a\u00f1os como subdirector del AGN y excelentes ensayos en su Bolet\u00edn.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0En la Facultad recibi\u00f3 el impacto del seminario de Jos\u00e9 Gaos y de la lectura de Mart\u00edn Heidegger, instancias que le permitir\u00edan redondear sus inquietudes sobre el proceso de constituci\u00f3n del concepto de Am\u00e9rica en el seno de la cultura occidental.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En sus libros\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Fundamentos de historia de Am\u00e9rica (1942),\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Crisis y porvenir de la ciencia hist\u00f3rica (1947),\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>La idea del descubrimiento de Am\u00e9rica (1951) y su corolario,\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>La invenci\u00f3n de Am\u00e9rica (1958),\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Devel\u00f3 el enigma e introdujo una verdadera revoluci\u00f3n en la historiograf\u00eda mexicana y su ense\u00f1anza que, al decir de Antonio Saborit, lo convirti\u00f3 en \u201cuno de los pocos ingenios aut\u00e9nticamente grandes en nuestra historia moderna\u201d.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00c1lvaro Matute considera que Crisis y porvenir de la ciencia hist\u00f3rica y La idea del descubrimiento de Am\u00e9rica representan obras capitales de la historiograf\u00eda mexicana del siglo XX, a las que yo agregar\u00eda La invenci\u00f3n de Am\u00e9rica y M\u00e9xico: el trauma de su historia (1977).<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0Sus introducciones a obras cl\u00e1sicas de la historiograf\u00eda nacional y colaboraciones conmemorativas lo hicieron reflexionar sobre otras etapas del pasado mexicano.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Dos de sus ensayos son especialmente iluminadores: La supervivencia pol\u00edtica novohispana y M\u00e9xico: el trauma de su historia. All\u00ed rechaza la visi\u00f3n esencialista de un pa\u00eds existente desde los principios del tiempo, ante la obviedad de que es el pasado el que lo constituye: M\u00e9xico, como naci\u00f3n independiente, emerge de la Nueva Espa\u00f1a, al igual que esta aparece en la escena hist\u00f3rica en el antiguo An\u00e1huac,\u00a0<i>\u201ctres entidades hist\u00f3ricas distintas de nuestro pasado, [que] est\u00e1n estrechamente vinculadas\u201d.<\/i><\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>La vida con don Edmundo<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>De sus 89 a\u00f1os de vida, tuve contacto cercano con don Edmundo O\u2019Gorman por casi 45, de manera que esos largos a\u00f1os est\u00e1n ligados al largo pase de ser la alumna que se atrevi\u00f3 a hacer la tesis bajo su direcci\u00f3n, ser ayudante y sustituta, hasta convertirme en amiga y colega, en medio de los cambios gigantescos de la UNAM y del pa\u00eds, que al principio de la d\u00e9cada de 1950 ten\u00eda veintis\u00e9is y medio millones de habitantes y una capital que empezaba a rebasar los dos millones.<br \/>\n<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>La Universidad estaba diseminada por el centro de Ciudad de M\u00e9xico y la Facultad de Filosof\u00eda instalada en la vieja casona de Mascarones, elegante y austera, presidida por la estatua de don Alonso de la Veracruz, frente al peque\u00f1o caf\u00e9 que abrigaba concienzudos debates sobre obras en el teatro de Bellas Artes, conciertos del rumano Sergiu Celibidache, el surrealismo o la bomba at\u00f3mica. En las calles, el fluido tr\u00e1nsito con tranv\u00edas y camiones, mientras que pocos coches sorteaban algunos sem\u00e1foros. Don Edmundo llegaba manejando su autom\u00f3vil, pero estudiantes y algunos profesores llegaban en tranv\u00eda, incluso el elegante Pablo Mart\u00ednez del R\u00edo, con sus polainas, guantes y bast\u00f3n.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>El pa\u00eds y la vida acad\u00e9mica eran de tono menor y la ciudad era limpia, sin plantones ni jet set intelectual, aunque hab\u00eda iniciado la construcci\u00f3n de Ciudad Universitaria en un sur pr\u00e1cticamente despoblado. La vida era como la Universidad y la Facultad: m\u00e1s humana y menos ambiciosa, pero con las pasiones a flor de piel.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Lectora insaciable de novelas y libros de historia, fascinada con griegos, egipcios, romanos, tiempos medievales, descubrimientos y conquistas, con figuras como Alejandro Magno, Carlos V, Felipe II y Napole\u00f3n, pero con inclinaci\u00f3n hacia las ciencias duras, mi padre me convenci\u00f3 de aprovechar los conocimientos de historia acumulados siguiendo esa carrera y, una tarde, a principios de febrero de 1950, llegu\u00e9 al edificio de Mascarones para iniciar mis cursos de historia, geograf\u00eda y arte universales, con excelentes maestros mexicanos y transterrados espa\u00f1oles. Me sent\u00eda extra\u00f1a en el ambiente de Mascarones, tan diferente al de la Preparatoria Uno que tanto hab\u00eda disfrutado.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Con esa sensaci\u00f3n de estar fuera de lugar, en el segundo a\u00f1o de la carrera, en 1951, asist\u00ed a Historia de la Historiograf\u00eda de don Edmundo O\u2019Gorman, curso optativo y temible por las exigencias del maestro y el mote de monstruo que le daban sus amigos. Su imponente y cautivadora personalidad fascinaba desde el primer momento. En la c\u00e1tedra, su elegancia, voz modulada y peque\u00f1os recursos de actor hac\u00edan de la clase un deleite que se llenaba de oyentes como la poeta Pita Amor y Cuca la telefonista.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Don Edmundo analizaba el pensamiento historiogr\u00e1fico desde la Antig\u00fcedad cl\u00e1sica hasta principios del siglo XX. Su discurso siempre se interrump\u00eda al llegar al punto cumbre, para buscar sus cigarrillos y cerillos, mientras sus oyentes sosten\u00edan la respiraci\u00f3n. Su maestr\u00eda era tal que el historiador analizado aparec\u00eda siempre como el m\u00e1s genial, aunque despu\u00e9s de seguirlo varias veces descubr\u00eda que las sesiones dedicadas a Tuc\u00eddides, San Agust\u00edn y Hegel eran las m\u00e1s brillantes. El curso disip\u00f3 las dudas sobre mi vocaci\u00f3n.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Embrujada por don Edmundo, en 1952 \u00e9l anunci\u00f3 que ofrecer\u00eda un seminario de tesis los jueves por la noche y no dud\u00e9 en seguirlo, a pesar de que se llen\u00f3 con maestros como Arturo Arn\u00e1iz y Freg, Sergio Fern\u00e1ndez, Juan Ortega y Medina y estudiantes avanzados como Elisa Vargas Lugo, Clementina D\u00edaz y Rafael Segovia. En el seminario se dedic\u00f3 a analizar la Historia de las Indias de fray Bartolom\u00e9 de las Casas y en esa lectura dirigida aprendimos m\u00e1s que la docena y media de cursos ya aprobados. Sus comentarios eran lecciones magistrales de cultura antigua, medieval y renacentista que sembraban dudas y nos obligaban a reflexionar sobre los conceptos del mundo y del universo, para seguir el proceso en que Am\u00e9rica fue admitida en el seno de la cultura occidental.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0<b>El trabajo fue tan gratificante que me atrev\u00ed a pedirle que me dirigiera la tesis de maestr\u00eda. Para revisi\u00f3n de mis progresos acud\u00eda a su casa de San \u00c1ngel, donde descubr\u00ed su calidez y comprensi\u00f3n de director; siempre se limitaba a sugerir posibilidades de desarrollar las ideas. Alguna vez me invit\u00f3 a una merienda con sus amigos cercanos y pude disfrutar de las discusiones del doctor Gaos, Paco de la Maza, Justino Fern\u00e1ndez, Sergio Fern\u00e1ndez y John Phelan.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En 1954, con el traslado a la flamante Ciudad Universitaria, la vida de la Facultad cambi\u00f3 radicalmente. Se multiplicaron estudiantes y la conexi\u00f3n abierta con Leyes y Econom\u00eda permiti\u00f3 que sus alumnos invadieran el territorio de Filosof\u00eda, una consecuencia de la integraci\u00f3n de la Universidad, con sus ventajas y desventajas.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En la carrera de Historia cambiaron tambi\u00e9n los programas. Las viejas carreras de Historia de M\u00e9xico, Universal e Historia del Arte se unificaron en una sola maestr\u00eda y doctorado, mientras que los cursos de don Edmundo:<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Historia de la Historiograf\u00eda\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Geograf\u00eda Hist\u00f3rica\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Filosof\u00eda de la Historia\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Pasaron a ser obligatorios, con lo que su influencia como maestro se ampli\u00f3. Ante la multiplicaci\u00f3n del alumnado, me convert\u00ed en su ayudante y en 1960 lo sustitu\u00ed en los cursos cuando tom\u00f3 un sab\u00e1tico.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Mi recuerdo est\u00e1 lleno de im\u00e1genes de O\u2019Gorman, el cautivador profesor, el don Edmundo que disfrutaba la frivolidad como dimensi\u00f3n de la cultura, el brillante expositor e historiador que buscaba rescatar la historia, el intelectual de una pieza, \u00e1vido lector que trabajaba, incansable, en la sencillez de su celda franciscana-Simmons, como describ\u00eda a su casa. El padre intelectual exigente se convert\u00eda en amoroso amigo ante nuestros problemas personales y, sin dar consejo, ofrec\u00eda compa\u00f1\u00eda.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>El historiador y su patria<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Su larga y fruct\u00edfera vida al servicio de la Universidad y de M\u00e9xico, a los que am\u00f3 profundamente, dej\u00f3 huella profunda en el quehacer hist\u00f3rico m\u00e1s all\u00e1 de la UNAM, gracias a su colaboraci\u00f3n con instituciones y publicaciones. A partir de la d\u00e9cada de los sesenta pudo disfrutar de gran reconocimiento, sin dejar de defender sus puntos de vista. Fueron famosos sus debates con mexicanos y extranjeros: Marcel Bataillon, Lewis Hanke, Lino G\u00f3mez Canedo, Georges Baudot y Miguel Le\u00f3n-Portilla, a los que puso en apuros con su clara inteligencia, amplia cultura y diestro manejo de la argumentaci\u00f3n, legado del ejercicio jur\u00eddico.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Ante el panorama de nuestra crisis actual, me alegra que no la presencie. En M\u00e9xico: el trauma de su historia analiz\u00f3 por qu\u00e9 el pa\u00eds ha fallado en lograr el objetivo de modernizaci\u00f3n en dos siglos de intentos. Fulmin\u00f3 toda ret\u00f3rica nacionalista por atizar la tensi\u00f3n monstruosa entre pasado y futuro, haciendo estallar un presente de contrahechuras.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Aunque fue m\u00e1s bien colonialista, estudi\u00f3 el siglo XIX y se interes\u00f3 en el pasado prehisp\u00e1nico. A la Revoluci\u00f3n la consider\u00f3 un desperdicio de la evoluci\u00f3n lograda por M\u00e9xico durante el Porfiriato. Eso s\u00ed, O\u2019Gorman situ\u00f3 el pasado mexicano en el contexto de la cultura universal, algo que no parece haber contagiado a sus disc\u00edpulos. Detr\u00e1s de sus maneras brit\u00e1nicas, don Edmundo era entra\u00f1ablemente mexicano. En el discurso \u201c<i>Del amor del historiador por su patria\u201d,\u00a0<\/i>que ley\u00f3 al recibir el Premio Nacional de Letras en 1972, expresaba que el mejor tributo que un historiador pod\u00eda ofrecer a su patria era aceptar el pasado en su totalidad, con sus aspectos positivos y tambi\u00e9n los negativos. Su dicho era no rega\u00f1ar a la historia, sino comprenderla y explicarla.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Rodeado de estudiantes y amigos, en las casas que \u00e9l mismo construy\u00f3 en San \u00c1ngel y Temixco, as\u00ed como con la espl\u00e9ndida biblioteca que reuni\u00f3, don Edmundo goz\u00f3 de una larga, fruct\u00edfera y plena vida. Hasta un mes antes de morir, impart\u00eda su seminario, aceptaba entrevistas y participaba en eventos culturales, pero no pudo sobrevivir a un infarto cerebral que dio fin a su existencia el 28 de septiembre de 1995, dejando un profundo vac\u00edo en sus amigos y en el ambiente acad\u00e9mico.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Bibliograf\u00eda<\/div>\n<div><\/div>\n<div><i>El art\u00edculo \u00abRecuerdos de Don Edmundo O\u2019Gorman\u00bb de la autora Josefina Zoraida V\u00e1zquez se public\u00f3 en Relatos e Historias en M\u00e9xico n\u00famero 128. \u00a0<\/i><\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<div>\n<div><i>Ruiza, M., Fern\u00e1ndez, T. y Tamaro, E. (2004).\u00a0<\/i><\/div>\n<div><i>Biografia de Edmundo Rafael O&#8217;Gorman. En Biograf\u00edas y Vidas.\u00a0<\/i><\/div>\n<div><i>La enciclopedia biogr\u00e1fica en l\u00ednea. Barcelona (Espa\u00f1a).\u00a0<\/i><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edmundo Rafael O&#8217;Gorman, Coyoac\u00e1n, 1938 &#8211; 1995. \u00a0 Historiador mexicano. Edmundo O&#8217;Gorman obtuvo el t\u00edtulo de abogado en la Escuela Libre de Derecho en 1928.\u00a0 Veinte a\u00f1os despu\u00e9s se gradu\u00f3 en la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico como maestro de filosof\u00eda, recibi\u00f3 una menci\u00f3n \u00abMagna cum laude\u00bb.\u00a0 En 1951 se doctor\u00f3 en historia con la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":20490,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-20489","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20489","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=20489"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20489\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20491,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20489\/revisions\/20491"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/20490"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=20489"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=20489"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=20489"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}