{"id":20493,"date":"2021-02-11T18:21:22","date_gmt":"2021-02-12T00:21:22","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20493"},"modified":"2021-02-11T18:21:22","modified_gmt":"2021-02-12T00:21:22","slug":"en-el-cerro-de-la-cruz-es-el-principio-de-san-juan-del-rio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20493","title":{"rendered":"En el cerro de la Cruz, es el principio de San Juan del R\u00edo"},"content":{"rendered":"<div><\/div>\n<div><b>Por Jos\u00e9 F\u00e9lix Zavala<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>En el cerro de la Cruz, es el principio.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b><i>San Juan Del R\u00edo<\/i><\/b><\/div>\n<div><b><i>A veces ni advierto siquiera que lloro<\/i><\/b><\/div>\n<div><b><i>\u00bfSabr\u00e1n por qu\u00e9 lloran las aguas del r\u00edo?<\/i><\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Pablo Cabrera<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><i><b>\u00abEste lugar est\u00e1 de irregular construcci\u00f3n, hay una calle muy larga con otras pocas que la atraviesan. En la primera vuelta tienen una buena parroquia servida de cl\u00e9rigo del arzobispado de M\u00e9xico, cuya iglesia mantiene un sacerdote que colecta los diezmos, hay convento de dominicos, con tres o cuatro religiosos, hospital de San Juan de Dios, con dos o tres frailes y un beaterio de voluntarias sin clausura\u00bb.<\/b><\/i><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>La ciudad est\u00e1 asentada sobre una loma que presenta un marcado declive que va de oriente a poniente en descenso, hasta llegar a los m\u00e1rgenes del r\u00edo, que pasa por las orillas. Este r\u00edo ci\u00f1e a San Juan del R\u00edo como una faja de esmeraldas y flores, es un lugar de recreo, de poes\u00eda, nido de recuerdos y de amores.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><i><b>San Juan Del R\u00edo tiene una rep\u00fablica de indios, compuesta por un gobernador, dos alcaldes, tres alguaciles mayores, tres jueces de sementeras y un escribano, cuyos oficiales componen lo mejor de esta rep\u00fablica. Pues tiene adem\u00e1s de estos, varios topiles o ministros de vara y otros que se llaman mandones o tableros de los barrios, porque en cada barrio hay uno, para anotar a los indios, con el objeto que no falten a misa los d\u00edas de precepto, ni a la doctrina cristiana los domingos, porque hay en esta cabecera ocho mandones, ya que el pueblo se compone de ocho barrios.<\/b><\/i><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b><i>Esto se dijo de Tierra blanca, Yztachichimecapan, San Juan Del R\u00edo, puerta de tierra adentro. Mientras el Cristo del Sacro Monte y El Se\u00f1or de la Portada, Jesusito, el Cristo del Camar\u00edn o la escultura de San Juan Bautista, realizada por Mariano Arce, se instalan en los nuevos templos.<\/i><\/b><\/div>\n<div><b><i>\u00a0<\/i><\/b><\/div>\n<div><b><i>Tierra Blanca, Yztachichimecapan, San Juan Del R\u00edo, est\u00e1 acomodada, entre los cerros del Mastranzo, La Trinidad, Cerro Gordo y el de La Laja, se va olvidando su milenario pasado. Son en esta ciudad, cada vez menos visibles en los huertos, los capulines y las acacias, los chirimoyos y los guayabos, los membrillos y los naranjos, los perales y los tejocotes.<\/i><\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b><i>Los habitantes milenarios de esta tierra, ya est\u00e1n olvidados como permanente amenaza de los teotihuacanos y de los invasores europeos, ya no se encuentran en sus campos, el cascalote, el muicle o el palo dulce, para sus tintes, en sus praderas ya no corren las comadrejas, no vuelan m\u00e1s los quebrantahuesos, ni los tordos, ni los clarines. Los campos ya no florecen con la campanela, la flor de pasi\u00f3n y la madreselva. El cerro de La Cruz, guarda los secretos m\u00e1s sagrados de este pueblo, sus antepasados y los dioses antiguos, que se fueron \u201cmuriendo\u201d cuando llegaron los otros dioses.<\/i><\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>San Juan del R\u00edo sigue siendo lugar de nostalgia, fue lugar de congregaci\u00f3n antes de que llegaran de Jilotepec los invasores y se dejara escuchar, un d\u00eda 24 de junio de 1531, fiesta de San Juan Bautista, un grito extra\u00f1o, que al paso del tiempo se volver\u00eda familiar. \u00abPueblo de San Juan Del R\u00edo, en nombre de Dios Nuestro Se\u00f1or del cielo y de la tierra, quedas fundado\u00bb. Y as\u00ed, en tan solo quinientas varas se congreg\u00f3 lo incongregable, un pueblo milenario y una cultura \u00fanica.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>De ahora en adelante los pont\u00edfices residir\u00e1n en M\u00e9xico y las autoridades superiores en Quer\u00e9taro, es el nuevo destino de este pueblo milenario. Los m\u00e1s de 1500 a\u00f1os anteriores de su existencia, parecen no haber sido tomados en cuenta. Los pobladores de Chup\u00edcuaro, Tula y Teotihuacan, venidos a estas tierras, en diferentes \u00e9pocas y que dejar\u00e1n parte de la maravillosa civilizaci\u00f3n mesoamericana, ahora ya no importan, pero en las entra\u00f1as de este lugar, se guardan los vestigios de esa presencia imborrable.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>El pueblo chichimeca, ante lo inevitable se retrae a los montes, mientras Yztachichimecapan, ya como fundaci\u00f3n espa\u00f1ola, se llamar\u00e1 San Juan Del R\u00edo, \u201c<i>visita\u201d<\/i>\u00a0de Jilotepec, en cuanto a los doctrineros se refiere y \u201c<i>frontera\u201d de la tierra \u201cb\u00e1rbara\u201d<\/i>, para la milicia invasora. Se empiezan a poblar las nuevas calles y adquirir la traza de pueblo castellano y a un\u00edrsele las poblaciones de El \u00c1lamo, Dehed\u00f3, Ahuacatl\u00e1n y Tequisquiapan.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>El fraile Sebasti\u00e1n de Aparicio, en su af\u00e1n de hacer los \u201c<i>caminos<\/i>\u00a0<i>de la Plata\u00bb<\/i>, divide a San Juan Del R\u00edo, abriendo la llamada calle real, los nuevos habitantes levantan a sus lados mesones y comercios, existentes hasta hoy en d\u00eda. La poblaci\u00f3n de San Juan Del R\u00edo estaba encerrada, dentro de una cerca que serv\u00eda de fortaleza contra los indios chichimecas, \u00e9sta cerca comenzaba atr\u00e1s del templo de La Cruz, hasta el cerro de la Venta, segu\u00eda hasta cerca del barrio de San Isidro y de all\u00ed hasta llegar a la Loma del Toro.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>San Juan Del R\u00edo cuenta con un aliado natural \u00fanico, su r\u00edo, el camino real queda cortado durante buena parte del a\u00f1o por las crecientes del mismo r\u00edo, obligando a las caravanas a acampar en una u otra margen, a colaborar en el progreso del pueblo pagando su hospitalidad, se le conoce como garganta de toda tierra adentro, adem\u00e1s est\u00e1 fortificado, quiz\u00e1 para dar mayor seguridad a los viajeros de un supuesto ataque de los chichimecas jonaces, que ya en ocasiones han bajado de sus monta\u00f1as y causados estragos en los presidios de Vizarr\u00f3n y Pe\u00f1amiller.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En el trazo pre hisp\u00e1nico de esta poblaci\u00f3n, cuando era solamente Yztachichimecapan, se erigi\u00f3 un centro ceremonial, conocido ahora como El Cerro de La Cruz.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En el el templo llamado del Calvario, existe un Cristo crucificado, una Dolorosa y un San Juan evangelista, tallas de la escuela queretana de santeros, muy famosas durante el siglo XV111 principalmente, con motivo de las fiestas de patronales del templo, se dan procesiones, que van desde la Parroquia al templo de la Veracruz y de all\u00ed al Pante\u00f3n, el lugar de los antepasados, como queriendo disfrazar un poco, la religiosidad ancestral, ahora reprimida. Los llamados indios levantar\u00e1n, durante la invasi\u00f3n europea, en la \u201cnueva\u201d poblaci\u00f3n, templos a los nuevos dioses y una capilla abierta, para el culto que ellos le rendir\u00e1n.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b><i>\u00abCada uno de nosotros, otorgamos el trabajar personalmente con nuestras personas, en la obra. Con la condici\u00f3n y calidad de que nos han de dar de comer, carne y ma\u00edz, para todos los d\u00edas de la semana que trabajemos: sin faltar d\u00eda alguno, salvo si no fuere, por enfermedad que lo impida<\/i>\u00ab. Unos cuantos hombres de naci\u00f3n otom\u00ed asentados junto a las m\u00e1rgenes del caudaloso r\u00edo que va a desembocar hasta el mar, fueron los primeros pobladores de la floreciente ciudad sanjuanense, antes de que algunos otros lo hicieran, en forma definitiva. El Sol, dios principal de estas tierras, se eclipsa en Yztachichimecapan, el culto a los antepasados y sus \u201centerramientos\u201d desaparecen, para dar paso a \u201c<i>el camposanto\u201d,<\/i>\u00a0mientras los fen\u00f3menos naturales tienen que ser explicados de otra manera y la conformaci\u00f3n de su pueblo, tiene una nueva traza.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>El pueblo tiene un importante grupo ind\u00edgena y el otom\u00ed sigue siendo una lengua franca. Como rep\u00fablica de indios, es numerosa, cuentan con su propia iglesia y tienen su gobernador. \u00ab<i>Se compondr\u00e1 la poblaci\u00f3n de cuatrocientas casas bajas y la mayor parte mal construidas, pero todas ellas con huerta, en las que se recoge fruta y uvas excelentes, aunque no se fabrica vino\u00bb.<\/i><\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Sus barrios<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Es en el barrio de San Miguel donde se encuentran las mejores casas y el convento de Santo Domingo, comienza en El Puente, frente al barrio de La Concepci\u00f3n, del que dicen tus cronistas que era el lugar de los mesones, por un lado, lo ba\u00f1a el r\u00edo, por el otro, la calle real le permite ver a los viandantes, Le sigue el barrio del Calvario que llega hasta la salida a M\u00e9xico, tambi\u00e9n lo llaman, Pueblo Nuevo. De la iglesia parroquial parte el barrio de San Marcos, tambi\u00e9n da con la calle real y el barrio del Calvario, en \u00e9l se encuentran la Plaza Mayor y la Parroquia.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Junto a los barrios de San Miguel y San Marcos, est\u00e1 el barrio de San Juan, all\u00ed el templo de los indios y una plaza los forman, son calles sinuosas. Sobre la orilla del r\u00edo aparece el barrio de San Isidro, en este barrio los indios tienen sus solares y sus calles est\u00e1n trazadas con magueyes, existe una capilla y casas bien acabadas, son las de los caciques, del otro lado del R\u00edo est\u00e1 el barrio del Esp\u00edritu Santo o de Ahid\u00f3 o del Tepetate, son los vecinos que circundan la puebla de los espa\u00f1oles, pero no se rinden del todo porque al otro lado del r\u00edo est\u00e1 el barrio de La Santa Cruz, junto a una pe\u00f1a redonda, desgajada en la parte superior y construido un cerrito hecho a mano, en cuyo pin\u00e1culo est\u00e1 una cruz. Es Pe\u00f1a Blanca o Pe\u00f1a Techimacitl, \u00faltimo basti\u00f3n, reliquia y cosmogon\u00eda agonizante.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><i><b>Cuando yo era joven deseaba viajar<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>Posarme en la plaza de alg\u00fan pueblo quieto<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>Arrancarle todos sus \u00edntimos secretos<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>Las campanas danzan<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>Los cohetes se convierten en flores<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>Estallando en las manos del viento<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>Flota un sordo rumor de aguacero<\/b><\/i><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Dice el poeta Cabrera<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Los callejones del Ave Mar\u00eda, del Esp\u00edritu Santo, del Pante\u00f3n, del Paso Ancho, del Coyote, de San Marcos, de Santa Matilde, de San Pedro y el de La Zorra, son todos ellos leyendas, unas de amor, otras de \u00e1nimas y otras de cr\u00edmenes. Recordar los nombres de las calles, en tiempo de la invasi\u00f3n europea, nos habla mucho de lo que en el suelo Sanjuanense suced\u00eda, como la de la Salitrera, la de las Animas, del Canal, de los Caleros, de la Santa Veracruz, Tareta, Providencia y Uni\u00f3n, La de Diversiones, la del Sol, del Clavel, de la Duda y del Chirimoyo, del Dulce Nombre de Mar\u00eda, de los Cristos, de San Antonio, de la Estancia, de Manzanares, del Obraje, de la Amargura, del Olvido, de C\u00f3poro, Portillo, del Pino, la del Pante\u00f3n, la del Palacio la de Eusebio, la de Le\u00f1adores, la de las Tamboras o la de la Bola.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b><i>Todo lo abrazas de armoniosa suerte<\/i><\/b><\/div>\n<div><b><i>Eres t\u00fa la paleta de todos los colores<\/i><\/b><\/div>\n<div><b><i>El alba es la princesa de los ropajes de oro<\/i><\/b><\/div>\n<div><b><i>Arca de memoria<\/i><\/b><\/div>\n<div><b><i>Espejo perfecto<\/i><\/b><\/div>\n<div><b><i>Eres para M\u00e9xico, como el coraz\u00f3n<\/i><\/b><\/div>\n<div><b><i>Aqu\u00ed en esta tierra se prendi\u00f3 la aurora<\/i><\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Dice el poeta Cabrera<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>En ocho barrios y en con una nueva traza, los habitantes inmemoriales de esta regi\u00f3n, ya no nombran sus calles. Se guardan los hijos de este pueblo, que en perenne memoria recordar\u00e1n el d\u00eda en que fueron invadidos, mientras pasa el tiempo se vive en el rito de la permanencia.<\/b><\/div>\n<div><b>No f\u00e1cil desaparecer\u00e1n los nombres de quienes fueron tus hijos que te defendieron, tampoco los nombres de quienes, viniendo de lejos, no te respetaron, son los verdugos de una forma de vivir y relacionarse con la naturaleza, que desaparecer\u00e1n para siempre, sin que aparentemente a nadie le importe.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>En esta tierra de frontera chichimeca, todo cambia, es una nueva ciudad que se va formando a trav\u00e9s de 469 a\u00f1os, contados desde \u201csu fundaci\u00f3n\u201d. Es un nuevo concepto de vivir y de crear, es otro mundo que irrumpe de madrugada, es una larga noche que no ve el alba, son los indios de Yztachichimecapam que no podr\u00e1n m\u00e1s vivir en libertad.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Las nuevas leyendas, los nuevos mitos, empiezan a salir de entre tus calles, como una magia en las manos del prestidigitador; Aparecen en la calle del Palacio Encantado o la del Perro Negro, en la de las Diversiones, lugar donde llegaban los titiriteros y se hac\u00edan las carreras de caballos, la de los Le\u00f1adores y la de los Aguadores. Nacen los nuevos oficios que propician la nueva ciudad.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Por entre todas las calles San Juan Del R\u00edo aparece convertido en templos: San Isidro, El Sacro Monte, El Calvario, San Pedro, San Sebasti\u00e1n, Santo Domingo, San Juan de Dios, La Ermita, La Soledad, La Parroquia. Entre los oratorios, los nuevos hijos de esta tierra, aprenden los nuevos rezos, mientras las campanas a vuelo, saludan cada d\u00eda a un sol, que ha dejado de ser adorado.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>El Beaterio<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>La calle real guarda un espacio para las mujeres, son las beatas, las nuevas doncellas, que, en contemplaci\u00f3n, penitencia y oraci\u00f3n, m\u00e1s trabajo, reservan para s\u00ed, un desposorio m\u00e1s duradero. Hablo de La Casa de Recogimiento de Nuestra Se\u00f1ora de los Dolores, que el pueblo llama coloquialmente El Beaterio.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Cuatro mujeres llamadas, Beatriz, Josefina, Isabel y Ana Mar\u00eda, se re\u00fanen, son como las madonas de Perrusqu\u00eda, las flores son las novicias. Sor Azucena, Sor Amapola, Sor Pasionaria, mujeres del fervoroso siglo XV11, quienes se congregan bajo el b\u00e1culo del fraile Margil de Jes\u00fas. Todas custodian desde entonces esta ciudad. Por ellas se salvan los pecadores, que en las calles de la ciudad aparecen. \u201c<i>No las interrumpas viajero, est\u00e1n en oraci\u00f3n\u201d.\u00a0<\/i>De las monjas fundadoras, las que m\u00e1s vivi\u00f3, fue Sor Beatriz de Jes\u00fas, setenta de esos a\u00f1os estuvo al amparo de la Virgen de los Dolores en el Beaterio y el patrocinio de Mar\u00eda Luisa de Borb\u00f3n, reina de Espa\u00f1a y patrona del beaterio. Las monjas de este beaterio han sido exclaustradas cuatro veces, pero ellas atribuyen que siempre han regresado a la bendici\u00f3n dada por el Fraile franciscano Margil de Jes\u00fas,<\/b><\/div>\n<div><b>Las exclaustraciones se dieron la primera un 21 de marzo de 1863, le sigue la del 23 de abril de 1867, estas dos motivadas por las leyes de reforma, despu\u00e9s se dio la del 31 de julio de 1914, a causa de la revoluci\u00f3n y la \u00faltima el 19 de febrero de 1929, con motivo de la persecuci\u00f3n religiosa.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><i><b>Silencio\u2026<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>Ya muri\u00f3 la algarab\u00eda<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>Los p\u00e1jaros abandonaron el nido<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>Oh que grande es el silencio<\/b><\/i><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Las monjas de este beaterio mantienen, lo que otros muchos le buscan quitar a San Juan Del R\u00edo, su tradici\u00f3n, su apego a la costumbre, Es por ellas que el Se\u00f1or de la Misericordia, Jesusito, El Se\u00f1or de la Portada y tantos otros cultos locales, son mantenidos por este grupo de vestales. All\u00ed las ni\u00f1as aprenden la doctrina y las madonas tienen su refugio. Estas monjas guardan con gran celo la Bula Papal de 1973, en que se declara al Beaterio como \u201c<i>Monasterio de la tercera orden regular de San Francisco de As\u00eds\u201d.<\/i><\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Las flores que fueron regando a trav\u00e9s de los siglos las hicieron acreedoras a este rango. Son fundadoras del convento de Temazcalcingo, en 1963, del de Apaseo El Grande, en 1971, el de Xochiaca, en 1980, el de Acolman, en 1981, el de Amecameca, en 1982, y el de Toluca, en 1983.<\/b><\/div>\n<div><b>Este es el pueblo de San Juan Del R\u00edo repartido alrededor de los jardines sagrados.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Es importante tener el recuerdo de esta beata que le han dado renombre a la ciudad, como Beatriz Ma. De Jes\u00fas, Josefa Ma. De la Concepci\u00f3n, Antonia Gertrudis de Santa Ana, a Josefa Petra, A Mar\u00eda Francisca de las Llagas, a Vicenta del Sant\u00edsimo Sacramento, A Mar\u00eda Teresa del Sagrado Coraz\u00f3n, a Margarita Mar\u00eda, a Mar\u00eda de los \u00c1ngeles del Consuelo, a Mar\u00eda de la Divina Eucarist\u00eda y as\u00ed a cientos de doncellas sanjuanenses.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Despu\u00e9s de recorrer algunos aspectos de la vida de la ciudad de San Juan Del R\u00edo, Tierra Blanca, Yztachichimecapam, solo queda escuchar el grito de los hombres habitantes inmemoriales de estos contornos, que Junto con el poeta exclaman.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><i><b>El so por fin se hundi\u00f3 en el cielo<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>El sol en ocaso muere<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>Un reguero de la luz encantada<\/b><\/i><\/div>\n<p><i><b>Va cayendo en los campos<\/b><\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jos\u00e9 F\u00e9lix Zavala En el cerro de la Cruz, es el principio. 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