{"id":20748,"date":"2021-02-21T06:51:17","date_gmt":"2021-02-21T12:51:17","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20748"},"modified":"2021-02-21T06:51:17","modified_gmt":"2021-02-21T12:51:17","slug":"la-catedral-metropolitana-y-sus-tesoros-en-riesgo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20748","title":{"rendered":"La Catedral Metropolitana y sus tesoros en riesgo"},"content":{"rendered":"<p>Tesoro en riesgo<\/p>\n<p>\u00c1ngeles Gonz\u00e1lez Gamio<\/p>\n<p>La querida Catedral Metropolitana, prodigio arquitect\u00f3nico, es patrimonio de todos los mexicanos, creyentes o no; guarda buena parte de nuestra historia, adem\u00e1s de ser custodia de tesoros art\u00edsticos invaluables.<\/p>\n<p>Para no ir m\u00e1s lejos, basta mencionar las joyas barrocas recubiertas de oro, que son el altar de los Reyes y el del Perd\u00f3n, son obras del sevillano Jer\u00f3nimo de Balb\u00e1s. Este \u00faltimo retablo pr\u00e1cticamente desapareci\u00f3 en 1967 por un incendio, pero fue rehecho con gran maestr\u00eda. El de los Reyes fue restaurado hace varios a\u00f1os con un donativo que dieron los reyes de Espa\u00f1a en la \u00faltima visita que hizo el depuesto Juan Carlos a la capital.<\/p>\n<p>Las pinturas que los adornan son obras de los mejores artistas virreinales, al igual que las que aparecen en muros y altares laterales, as\u00ed como las esculturas y ebanister\u00eda. De esto \u00faltimo vale la pena mencionar la espl\u00e9ndida siller\u00eda del Coro, finamente tallada por el maestro escultor Juan de Rojas.<\/p>\n<p>All\u00ed mismo luce espectacular la reja de tumbaga, fina aleaci\u00f3n de bronce y plata, elaborada en Macao, China, que sigue un dise\u00f1o del pintor mexicano Nicol\u00e1s Rodr\u00edguez Ju\u00e1rez.<\/p>\n<p>Ahora, como en muchas ocasiones a lo largo de su historia, est\u00e1 con problemas de diversa \u00edndole: en una crisis econ\u00f3mica debido a la pandemia que la mantuvo cerrada muchos meses y, ya abierta, la concurrencia es muy reducida. Todo eso ha mermado severamente sus ingresos y no tiene para pagar los sueldos del personal de limpieza y mantenimiento. A esto hay que sumar problemas anteriores, entre otros, por el sismo de 2017 y la edad, como el sistema el\u00e9ctrico, lo cual no es poca cosa, pues existe el riesgo de un corto circuito que podr\u00eda generar un incendio.<\/p>\n<p>Vamos a recordar un poco de su historia. Al poco tiempo de la Conquista se vio la necesidad de construir la iglesia mayor de la nueva ciudad espa\u00f1ola, que se levantaba sobre las ruinas de la majestuosa M\u00e9xico-Tenochtitlan. \u00c9sta no correspondi\u00f3 a la importancia de la urbe que era el coraz\u00f3n de la Nueva Espa\u00f1a, por lo que en 1573 se comenz\u00f3 una nueva, con el impulso de Felipe II, quien quer\u00eda que fuera tan suntuosa como la de Sevilla.<\/p>\n<p>Esto represent\u00f3 muchas dificultades: el virrey Luis de Velasco explic\u00f3 que los cimientos tendr\u00edan que levantarse sobre agua y que para desalojarla hab\u00eda que gastar sumas considerables. A\u00f1ad\u00eda a su preocupaci\u00f3n los temblores, tan da\u00f1osos para los edificios de mamposter\u00eda y para los que tuvieran grande altura.<\/p>\n<p>Por supuesto, como sucede hasta la fecha, se impuso el capricho del soberano y se inici\u00f3 la magna obra con fondos de la Corona, de los indios que tuviese el arzobispado y de los vecinos y encomenderos due\u00f1os de pueblos. Cuarenta a\u00f1os dur\u00f3 la consolidaci\u00f3n de cimientos y transcurrieron casi 250 m\u00e1s para que se concluyera.<\/p>\n<p>En las cerca de tres centurias que tard\u00f3 la construcci\u00f3n, innumerables virreyes impulsaron la obra, varios encargados terminaron en la c\u00e1rcel y m\u00e1s de uno en la horca y la picota. Costumbre frecuente durante el virreinato era dejar la cabeza del infeliz clavada en un palo en la Plaza Mayor.<\/p>\n<p>Un tiempo puso orden el virrey Pedro Moya de Contreras, hombre de mano dura, quien al percatarse de los malos manejos suspendi\u00f3 a varios o\u00eddores, hizo ahorcar a algunos oficiales reales y limpi\u00f3 los tribunales. Cuando por fin se termin\u00f3 la obra mayor, el 22 de diciembre de 1667, se realiz\u00f3 una solemne ceremonia de dedicaci\u00f3n, que se inici\u00f3 con una procesi\u00f3n que presidi\u00f3 el virrey, se ilumin\u00f3 la ciudad y se prendieron fuegos artificiales en la \u00fanica torre que ten\u00eda.<\/p>\n<p>Ah\u00ed no se detuvo la magna obra: los trabajos continuaron por m\u00e1s de dos siglos, hasta lograr la maravilla que hoy podemos admirar. Consta de cinco naves, una central de mayor altura, dos procesionales y dos en los extremos ocupadas por capillas. La concluy\u00f3 el notable Manuel Tols\u00e1 a principios siglo XIX.<\/p>\n<p>Este portento estuvo a punto de desplomarse por los hundimientos diferenciales en los a\u00f1os 90 del siglo pasado. La salvaron, despu\u00e9s de varios a\u00f1os de duros trabajos innovadores, un grupo de especialistas encabezados por el arquitecto Sergio Zald\u00edvar.<\/p>\n<p>Ahora se pide la colaboraci\u00f3n de todos para que sobreviva esta crisis. Se ha abierto una cuenta para recibir donativos: micochinito.com. Hay que apoyar con lo que podamos; la Catedral Metropolitana es de nuestros tesoros m\u00e1s valiosos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tesoro en riesgo \u00c1ngeles Gonz\u00e1lez Gamio La querida Catedral Metropolitana, prodigio arquitect\u00f3nico, es patrimonio de todos los mexicanos, creyentes o no; guarda buena parte de nuestra historia, adem\u00e1s de ser custodia de tesoros art\u00edsticos invaluables. 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