{"id":20760,"date":"2021-02-21T11:09:10","date_gmt":"2021-02-21T17:09:10","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20760"},"modified":"2021-02-21T11:09:10","modified_gmt":"2021-02-21T17:09:10","slug":"helene-cixous-y-la-teoria-como-poesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20760","title":{"rendered":"Hel\u00e9ne Cixous y la teor\u00eda como poes\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Hel\u00e9ne Cixous y la teor\u00eda como poes\u00eda<\/p>\n<p>Eve Gil<\/p>\n<p>La Jornada Semanal<\/p>\n<p>Nacida en 1937, en Or\u00e1n, Argelia, Hel\u00e9ne Cixous es, entre otras cosas, poeta, ensayista, cr\u00edtica literaria y dramaturga y autora de una vasta obra que la ha hecho merecedora a premiso como el Prix Marguerite Duras y el Prix de la Langue Fran\u00e7aise, pero tambi\u00e9n es, y acaso sobre todo, una \u201cni\u00f1ita enclenque, pelirroja, inadaptada, despreciada\u201d que supo, mediante la lectura y la escritura, se afirma aqu\u00ed, crearse a s\u00ed misma.<\/p>\n<p>Los acad\u00e9micos tienden a renegar de la individualidad: la anulan, la dejan en prenda. En medio de su \u00bfquijotesca? b\u00fasqueda de la objetividad, bastardizan la subjetividad. Desconocen al Individuo, su capacidad para procesar conjeturas propias y echar por tierra las instituidas. Hel\u00e9ne Cixous empieza por delimitar su territorio, ese lugar desde el cual escribe y no es otro que el cuerpo, \u00e9se, tan despreciado por los m\u00edsticos\u2026 y por los acad\u00e9micos. Se le tiene por caracter\u00edstica \u201cirremediable\u201d de la mujer que escribe. En realidad, toda escritura, masculina o femenina, encuentra su punto de partida en el Cuerpo. Cuerpo Gestante: Creador. La escritura es un proceso de gestaci\u00f3n, como todo arte, \u00fanica v\u00eda mediante cual el var\u00f3n puede acceder a una experiencia casi an\u00e1loga al parto, emotiva y afectivamente, al menos.<\/p>\n<p>La teor\u00eda, para Hel\u00e9ne, no es independiente de su creaci\u00f3n literaria-po\u00e9tica: es su punto de partida, su coloquio con la obra que se dispone crear. Contrario, pues, a lo que pudiera suponerse, Hel\u00e9ne es una desenfrenada de la teor\u00eda, pero tambi\u00e9n de su individualidad. Se pregunta si algo diferencia realmente el parto creativo masculino del femenino. Vimos ya que la experiencia de la escritura parte, indistintamente, del Cuerpo, textual, en el caso de los varones. Pero hasta ese cuerpo textual ha de asimilar, metaf\u00f3ricamente al menos, los procesos del cuerpo biol\u00f3gico del que florecen tanto el producto humano como el producto literario de una escritora. La escritura: concepci\u00f3n y parto, todo en uno, acto en el que placer y dolor son indistintos. Parir un beb\u00e9, explica Hel\u00e9ne, \u201cdar a Luz\u201d, es el acto que hace de una mujer todas las mujeres. Es, tambi\u00e9n, el instante m\u00e1s f\u00edsico de la pasi\u00f3n creadora, algo que el artista var\u00f3n, desde luego, intuye, imagina\u2026 anhela\u2026 pero no experimentar\u00e1 jam\u00e1s consciente y visceral: \u201cAl mirarlas parirse, aprend\u00ed a amar a las mujeres, a presentir y desear la potencia y los recursos de la feminidad.\u201d Escribir con plena conciencia de g\u00e9nero no es otra cosa que un parto doble: el de la creaci\u00f3n literaria y el de la propia escritora. Escribir-se es parir-se.<\/p>\n<p>Una ni\u00f1ita peque\u00f1a, delgada y de cabello rojizo\u2026<\/p>\n<p>Hel\u00e9ne es muy clara al escribir sobre los s\u00edntomas del impulso creativo, eso que m\u00e1s tarde definir\u00e1 el soplo: lectora voraz desde peque\u00f1a, no buscaba en sus lecturas evasi\u00f3n ni conocimiento: buscaba \u2013desesperadamente\u2013 a una ni\u00f1ita peque\u00f1a, delgada y de cabello rojizo llamada Hel\u00e9ne. Una ni\u00f1a muy asustada, no s\u00f3lo por ser ni\u00f1a (la palabra \u201cmujer\u201d suena casi obscena a esa edad\u2026 y la posibilidad de llegar a serlo, espanta), era adem\u00e1s\u2026 \u00a1jud\u00eda!, una peque\u00f1a ni\u00f1a jud\u00eda de pelo rojizo, y miope entre cisnes; alguien por quien nadie mostraba gran aprecio. Por eso se buscaba infinita y afanosa en los libros, auxiliada de sus \u00fanicas compa\u00f1eras de juegos: sus gafas.<\/p>\n<p>En su texto \u201cSa(v)er\u201d, incluido en el libro Velos, coescrito con Jacques Derrida (1930-2004), el m\u00e1s importante hombre de su vida, tanto en lo amoroso como en lo profesional, Hel\u00e9ne compara la experiencia de la miop\u00eda con la de llevar un velo. Y al velo, inevitablemente, se le otorga una connotaci\u00f3n pol\u00edtica que Derrida, quien afectuosamente la llama \u201cmi amiga ciega\u201d perpetuar\u00e1 en el ensayo \u201cUn verme de seda, puntos de vista pespunteados sobre el otro velo\u201d. Escribe Hel\u00e9ne en tercera<br \/>\npersona: \u201cElla hab\u00eda nacido con el velo sobre los ojos. Una miop\u00eda muy poderosa tend\u00eda entre ella y el mundo sus magias enloquecedoras. Hab\u00eda nacido con el velo en el alma [\u2026] La Duda y ella siempre fueron inseparables\u201d.<\/p>\n<p>Al someterse a una cirug\u00eda que la despoja del velo en diez minutos, Hel\u00e9ne alude, no sin nostalgia, a aquellos guerreros romanos que temblaban de miop\u00eda frente a las murallas de Troya. Ante esta nueva claridad, ella tambi\u00e9n tiembla. \u201cLa presencia sale de la ausencia, ve\u00eda eso, las facciones del rostro del mundo se alzan por la ventana, emergiendo de la borradura, ve\u00eda el amanecer del mundo.\u201d<\/p>\n<p>Pero regresemos a la ni\u00f1a que se encontraba en sus lecturas. Se extraviaba irremediablemente y terminaba siguiendo huellas de alpiste que la devolvieran al desv\u00e1n donde aguardaba por ella la larguirucha ni\u00f1a de las trenzas y las gafas. El reto era, a fin de cuentas, deslumbrante: la literatura, \u00fanico rinc\u00f3n del mundo que le brindaba espejos amables\u2026 versiones de la peque\u00f1a Hel\u00e9ne con diversos nombres, Hel\u00e9nes enclenques, pelirrojas, jud\u00edas, inadaptadas, despreciadas; Hel\u00e9nes que quiz\u00e1 no hubieran nacido como ella, un 5 de junio, en Or\u00e1n, Argelia, hija de padre jud\u00edo alem\u00e1n y madre argelina, cuya lengua originaria fue el alem\u00e1n\u2026 pero que le ense\u00f1aron que pod\u00eda escribir a esa Hel\u00e9ne cuantas veces quisiera, hasta reconstruirla. Hacerse una nueva Hel\u00e9ne, una Hel\u00e9ne de palabras extranjeras que llegar\u00eda a amar, su propia creaci\u00f3n: ella misma. Ser su propia hija, nombrando las cosas, como hiciera el Creador. Renombr\u00e1ndolas para s\u00ed, para reflejarse, para encontrarse en ellas. Pasar del alem\u00e1n al franc\u00e9s\u2026 y del franc\u00e9s al idioma fascinante de Medusa. Hel\u00e9ne empieza por jugar con su nombre, \u00e9se que le ha sido asignado como disfraz m\u00e1s que como identidad. Qu\u00e9 nombre darle a una ni\u00f1a de sus caracter\u00edsticas, destinada al agravio y a la discriminaci\u00f3n\u2026 d\u00e9mosle un poquito de dignidad a la muchacha de la triste figura: Hel\u00e9ne. Afrancesar despu\u00e9s el apellido judeoalem\u00e1n del padre, aunque termine siendo demasiado maleable para los impositores de apodos: Cixous suena a six sous, \u201cseis centavos\u201d\u2026 pero tambi\u00e9n a ciseaux, \u201ctijeras\u201d. Hel\u00e9ne opta entonces por hacer de este \u00faltimo su emblema y cortar-se a la medida\u2026 y cortar el mundo, como mu\u00f1equitos de papel, hasta que todos los vestidos queden a su medida\u2026 e incrementar los seis centavos que dan por ella. Posteriormente, no habr\u00e1 puja que alcance para retener a la obra maestra en que se habr\u00e1 de convertir. No tardar\u00e1 en resolver, sin embargo, que mejor desnuda, sin otra etiqueta que la de escritora: \u201cLeo para vivir. Le\u00ed muy pronto: no com\u00eda, le\u00eda. Siempre \u201csupe\u201d, sin saberlo, que me alimentaba de texto\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Volverse diosa: una tregua con la muerte<\/p>\n<p>A diferencia de otras adolescentes, la larguirucha Hel\u00e9ne no contempl\u00f3 impotente su cuerpo. Tampoco rehuy\u00f3 a la imagen que le devolv\u00eda el espejo, \u00bfc\u00f3mo, entonces, contrastar?, \u00bfc\u00f3mo, entonces, reemplazar las piernas flacas con otras fuertes que corrieran lo m\u00e1s lejos posible de los estereotipos? Nuestra Hel\u00e9ne no corre por otro motivo que no sea perseguir palabras. Sus dilemas van mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo planteado por su madre y sus ef\u00edmeras amiguitas que, contrario a ella, peleaban contra la naturaleza para caber mejor en el cors\u00e9 de los \u201cdeber\u00edas\u201d que tanto han agobiado a las mujeres a trav\u00e9s de los siglos. Mujeres-plantas que de la belleza pasan, sin transici\u00f3n, a la muerte.<br \/>\nEscribiendo-se, Hel\u00e9ne descubre, no sin sorpresa, que la muerte es algo que llega y te toma. As\u00ed de simple. La escritura no es producto de la vida sino de la reconciliaci\u00f3n con la idea de muerte. Escribes porque est\u00e1s consciente de que la muerte te ronda y s\u00f3lo a trav\u00e9s de la escritura estableces una tregua con ella. A la muerte, Hel\u00e9ne la nombra tambi\u00e9n \u201cempuje del deseo\u201d, temeridad que te permite volverla un poco tu amiga, un mucho c\u00f3mplice, pues desembaraza de sentido todo cuanto no sea el escribir. Conjura el \u201cyo\u201d que te hace experimentar temor (proximidad de muerte) y te conecta con el ello: \u201cmorir, el abismo, la primera risa [\u2026] un deseo, un buen abismo (\u2026) Al principio hay un fin. No temas: es tu muerte la que muere. Despu\u00e9s: todos los principios\u201d. No es de sorprender, por todo lo expuesto, que Hel\u00e9ne experimente un encantamiento muy particular hacia otra escritora que se caracteriza por la elocuencia de sus silencios, la que, por lo mismo, mejor ha sabido entenderse con la muerte: la brasile\u00f1a Clarice Lispector. De Clarice, considera Hel\u00e9ne, tambi\u00e9n ha jugado a ser Dios, por lo menos, ha inventado su propio sistema para llevar a cabo de manera textual el acto de la creaci\u00f3n. Y el principio de principios es el soplo. Un gran soplo. El gran soplo. No, no procede de los pulmones de la Diosa, sino del mundo que la habita, que est\u00e1 en ella esperando ser reconfigurado: \u201cUna fuerza alegre. No un dios; eso no viene de arriba. Sino de una comarca inconcebible, interior pero desconocida, vinculada a una profundidad [\u2026] Tengo algo de volc\u00e1n en mis territorios. Pero no de lava: lo que quiere fluir, es soplo.\u201d<\/p>\n<p>Todo creador(a) ejerce su legado, su potencial divino, esa semejanza de la que lo (la) dot\u00f3 el Creador (\u00bfCreadora?) y le permiti\u00f3 ejercer sin restricciones. La escritura es m\u00e1s un asunto espiritual, y la mujer, la creadora, asimismo dotada con el doble poder de crearse antes que crear, intuye que le ha llegado la hora de ser diosa. Grandeza de esp\u00edritu que cabe en un cuerpo peque\u00f1o, abastecido, rodeado\u2026 lo pre\u00f1a una y otra vez. Hel\u00e9ne se ha encontrado\u2026 \u00a1al fin!<\/p>\n<p>La Hel\u00e9ne Cixous reconstruida, parida por aquella otra Hel\u00e9ne de trenzas rojizas y enormes gafas de fondo de botella, llegar\u00eda a doctorarse con una tesis, nada menos que sobre James Joyce, otro casi ciego embelesado por las palabras, designada casi de inmediato presidente del Departamento de Literatura en Lengua Inglesa de la Universidad de Par\u00eds viii. Ha explorado pr\u00e1cticamente todos los g\u00e9neros literarios, incluyendo la \u00f3pera. Su obra suma cerca de cuarenta t\u00edtulos, aunque en lengua espa\u00f1ola se le conoce casi exclusivamente en calidad de ensayista y fil\u00f3sofa. En 1974 cre\u00f3 el Centro de Estudios Femeninos en la misma universidad y, a trav\u00e9s de Hel\u00e9ne, se brinda el primer programa doctoral en Estudios de la Mujer. A decir de ella, la idea surgi\u00f3 al percatarse de cuan indispensable resultaba que las mujeres se vieran reflejadas en un lenguaje literario que pr\u00e1cticamente las exclu\u00eda, no importando la cantidad de grandes escritoras que exist\u00edan y que, para ingresar al parnaso, hab\u00edan tenido que suscribirse a reglas impuestas por varones. Pero del mismo modo que Hel\u00e9ne pugna por un lenguaje para las mujeres, refrenda la ambivalencia \u2013bisexualidad, poliforma\u2013 del mismo en su libro La risa de Medusa (1975), influida asimismo por Derrida, partiendo de lo que \u00e9l denomin\u00f3 \u201cdesconstrucci\u00f3n\u201d y dar\u00eda pie a la teor\u00eda queer l<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hel\u00e9ne Cixous y la teor\u00eda como poes\u00eda Eve Gil La Jornada Semanal Nacida en 1937, en Or\u00e1n, Argelia, Hel\u00e9ne Cixous es, entre otras cosas, poeta, ensayista, cr\u00edtica literaria y dramaturga y autora de una vasta obra que la ha hecho merecedora a premiso como el Prix Marguerite Duras y el Prix de la Langue Fran\u00e7aise, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":20761,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-20760","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20760","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=20760"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20760\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20762,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20760\/revisions\/20762"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/20761"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=20760"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=20760"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=20760"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}