{"id":20776,"date":"2021-02-22T10:33:49","date_gmt":"2021-02-22T16:33:49","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20776"},"modified":"2021-02-22T10:33:49","modified_gmt":"2021-02-22T16:33:49","slug":"celaya-nat-tha-hi-el-mezquital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20776","title":{"rendered":"Celaya \u2013 Nat Tha Hi   El mezquital"},"content":{"rendered":"<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Celaya \u2013 Nat Tha Hi<\/b><\/p>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>El mezquital<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Por Jos\u00e9 F\u00e9lix Zavala<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Entre el olor a tamales del barrio del Zapote, el olor de panader\u00eda del barrio de San Juan; el tambor y el teponastle marcan el ritmo de la danza ritual, ejercido entre copal y ofrendas de cucharilla, por los habitantes del barrio de Tierras Negras y las voces de los mayordomos del barrio de San Antonio, convocando a los habitantes de este pueblo a la permanencia, por medio de las fiestas patronales.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Los curtidores y talabarteros de la calle de Ca\u00f1itos, juegan a la fatiga en el barrio de Santiago, recordando con nostalgia las proezas de este pueblo calificado de ind\u00f3mito.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Los hilanderos del barrio de San Miguel esperan el paso del tiempo, jugando a los colores, sacados de la grana y la cochinilla, mientras en Tierra Blanca, el barrio se vuelve de m\u00fasicos, que, dejando el pito y el tambor, ejecutan las nuevas formas de alabanza, mientras la cera se vuelve procesi\u00f3n y arte, en el barrio antiguo de la Resurrecci\u00f3n.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>As\u00ed distribuidos en Calpullis, los Gumaraes, los Otom\u00edes, los Tarascos, van dando forma a la ciudad de los mezquites, a la tierra llana, a Celaya, que, por decisi\u00f3n de los invasores, nace un doce de octubre de 1570.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Los bosques de fresnos, sabinos y pirules, van cediendo el paso, se van orillando, para que, a los habitantes inmemoriales de esta tierra, levanten la Ciudad Sagrada, comenzando por el Convento Grande de San Francisco; la Ciudad Espa\u00f1ola, Que. comienza a partir de las Casas Reales en Plaza de Armas; y una ciudad para la resistencia, desde el barrio del Zapote, es Nat Ha Hi, extendido a todos los barrios.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Los nopales, el xoconoxtle, los quelites, el amaranto, la ch\u00eda, los mezquites, los chayotes, los camotes, forman parte de este pueblo y lo heredan a su tiempo a sus hijos los habitantes de esta ciudad.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Sus constructores ya lo fueron de la maravillosa Teotihuac\u00e1n, Tula y Tenochtitlan, como nos cuentan sus libros que a\u00fan quedan, a pesar de la destrucci\u00f3n masiva de sus bibliotecas, ordenada por el invasor, como sucedi\u00f3 en Tlaltelolco o Texcoco.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Es por eso que la hermosura de El Carmen, San Agust\u00edn o San Francisco, la Compa\u00f1\u00eda, San Juan De Dios o el Beaterio, son orgullo y mirada permanente de los hijos de este pueblo, donde las fachadas y la escultura de cantera se vuelven vida y los edificios se levantan piedra a piedra.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>De las manos de los ahora llamados indios y de sus tierras brotan, para prosperidad de estos campos, entre azucenas, nardos, alcatraces, claveles y alhel\u00edes. La sandia, los melones, los higos, los membrillos, los duraznos las nueces, m\u00e1s all\u00e1 compiten: El ma\u00edz y el trigo; el chile y el pimiento; la vid y el maguey.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Las haciendas enriquecidas de sus contornos, alimentan a las ciudades mineras: Guanajuato, Zacatecas y san Luis Potos\u00ed, mientras los creadores de la civilizaci\u00f3n, mesoamericana mueren por el Matlazahuatl.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>El pueblo de Celaya se riega con las aguas de los r\u00edos Apaseo y San Miguel, se rodea de los cerros de San Mart\u00edn, Rinc\u00f3n de Tamayo, Ojo Seco y La Gavia.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>El Se\u00f1or del Zapote, se esculpe con pasta de ca\u00f1a, al estilo de Tzintzuntzan y la Inmaculada Concepci\u00f3n, tra\u00edda de Espa\u00f1a se viste de lujo, mientras sus habitantes esperan de Felipe IV les sea otorgado el t\u00edtulo de Noble y Leal Ciudad, documento que llega un 20 de octubre de 1655.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>A la ciudad lev\u00edtica fueron llegando los frailes: Primero los doctrineros franciscanos, construy\u00e9ndose la ciudadela, donde junto al Convento; la huerta, el noviciado y el colegio, se levantaron los templos de San Francisco, la Tercera Orden, la de Nuestra Se\u00f1ora del Pilar, la del Cord\u00f3n, la Capilla De los Dolores y los espacios abiertos para la expresi\u00f3n inmemorial del ritual de los habitantes inmemoriales de estas tierras, obligatoriamente vestidos ahora de manta blanca, \u00abpat\u00edo\u00bb.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Despu\u00e9s en 1597, un 13 de Julio, llegan los frailes carmelitas, fundando su convento y templo, en lo que fueron las casas de Juan Castillo, Fray Sebasti\u00e1n de Hilaron, viene al frente de los conventuales; para 1609 llegan los agustinos, fundando tambi\u00e9n convento y templo, al frente de ellos est\u00e1 Fray Diego de \u00c1guila, Para 1659 se levanta el templo de la cruz, ya destruido.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Con la construcci\u00f3n de un templo dedicado a Nuestra Se\u00f1ora del Tr\u00e1nsito y un hospital de Curaciones, se establecen en 1623 los Juninos; mientras que los Jesuitas, en 1719 fundan en Celaya, el templo y convento de la compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, ya destruido, traen consigo la ense\u00f1anza del cultivo de la vid.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Se crea la casa para v\u00edrgenes pobres, para las nuevas vestales, al frente de este proyecto. Do\u00f1a Petronila de Santana. Fundan el Beaterio de Jes\u00fas Nazareno en 1739.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>M\u00e1s adelante por 1742 llegan los Mercedarios, precedidos por Fray Fernando Quiroz, levantando un templo.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En los rumbos de La Ci\u00e9nega, por la Alameda se erige el Santuario de la Virgen de Guadalupe en 1724 y m\u00e1s tard\u00edamente en 1830, se construye el templo dedicado al Se\u00f1or de la Piedad.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Queda al paso del tiempo, de los artistas y de los constructores, edificada una ciudad sagrada, con 20 templos y capillas, custodiando la su religiosidad y dejando atr\u00e1s un calendario de fiestas rituales, con el olor a cultos inmemoriales, guardados fielmente por sus pobladores.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>El pueblo de San Miguel Actopan, cercano a Celaya, sigue siendo fiel guardi\u00e1n de la tradici\u00f3n mesoamericana de la regi\u00f3n, las aguas medicinales de Delicias, El Nacimiento y San Miguelito, son la recreaci\u00f3n; La Alameda y Plaza de Armas, sus paseos, mientras que la estaci\u00f3n del ferrocarril es ya solo un recuerdo grato de una tradici\u00f3n. El paso del viajero, donde el dulce de leche de cabra, en cajetes, se vend\u00eda a los viandantes, envuelto en listones de colores.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>La cajeta como la conocemos, se comenz\u00f3 a vender por 1860, en el mes\u00f3n de Loa Arrieros, del Portal de Guadalupe, estaba fabricada por Pedro Figueroa y los cajetes por Juan Cornejo.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Dentro del contexto de construcciones religiosas realizadas por el arte y la cultura de los habitantes inmemoriales de la regi\u00f3n de Celaya, est\u00e1 la devoci\u00f3n a una imagen de la Pur\u00edsima Concepci\u00f3n, asociada desde un principio al origen espa\u00f1ol de la ciudad y Que. fuera donada por uno de los fundadores espa\u00f1oles Mar\u00edn de Ortega y su esposa.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Ces\u00e1reo Mungu\u00eda, can\u00f3nigo de la Catedral de Quer\u00e9taro en 1934, describe a la imagen venerada as\u00ed:<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><i><b>\u201cMide de la planta de los pies a la coronilla de la cabeza 1.25 Metros; su actitud es modesta y devota, con aire infantil, aunque majestuoso: El rostro corresponde a una jovencita de quince a\u00f1os; la mirada hacia abajo es apacible y encantadora; La boca risue\u00f1a con expresi\u00f3n de bondad; La frente despejada; Las cejas, la nariz y la boca son perfectas, como lo es el \u00f3valo de la cara. Es trigue\u00f1a, viste de t\u00fanica y ce\u00f1idor y con un manto que cae detr\u00e1s de ella. La cabellera de color casta\u00f1o claro y suelta hasta los hombros, mantilla blanca de encaje\u201d<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>\u00a0<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>\u201cEst\u00e1 colocada sobre un mundo rodeado de nubes, entre las cuales destacan unos serafines, al frente una luna menguante y bajo el pie derecho una serpiente mordiendo una manzana, un angelito blandiendo un dardo, al lado izquierdo el sol, bajo las nubes un plinto de plata con una inscripci\u00f3n\u201d<\/b><\/i><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Esta imagen ha sido retocada dos veces, despu\u00e9s del incendio que sufriera el altar mayor de San Francisco, el 8 de diciembre de 1904, por los escultores Diego Almaraz y Braulio Rodr\u00edguez, adem\u00e1s de que hace alg\u00fan tiempo le fue quitado el vestido que lleva la talla original.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>As\u00ed mismo el Convento Grande de San Francisco; Convento, Colegio y Universidad Pontificia m\u00e1s los templos y las capillas anexas, adem\u00e1s del pante\u00f3n, la huerta, la enfermer\u00eda y el noviciado, hicieron de ese lugar, una ciudadela de donde parti\u00f3 el desarrollo de todo tipo para la Ciudad de Celaya, aun ahora mantiene parte de esa monumentalidad y aspecto, aunque dej\u00f3 de existir mucho de lo que ah\u00ed se hab\u00eda hecho y se a\u00f1adi\u00f3 una plaza.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Pedro Gonz\u00e1lez en su \u201cGeograf\u00eda local de Guanajuato\u201d nos describe los edificios importantes en Celaya en 1903, sin contar los templos, dice\u00a0<i>\u201chay una plaza de toros, hecha de adobe construida por Don Tiburcio Chimal, en el barrio de la Merced; Un mercado semicircular Que. Est\u00e1 en la plazuela del Carmen y el Que. A hora s\u00e9 est\u00e1 construyendo en la Plazuela de la Cruz, (mercado Morelos), el cuartel de polic\u00eda frente a la Casa Municipal, donde est\u00e1n las oficinas p\u00fablicas, el cuartel de la espalda de San Francisco, seis mesones o posadas para carruajes y peatones y el moderno, amplio y hermoso Hospital Municipal de la calle de Parra\u2026\u201d.<\/i><\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Dentro de un informe rendido al Arzobispo de Morelia en 1904, sobre Celaya, le dicen al prelado: \u201cLas dos m\u00e1s grandes v\u00edas f\u00e9rreas de la Rep\u00fablica, la del Central y la del Nacional, se cruzan en esta ciudad, poni\u00e9ndolo en f\u00e1cil comunicaci\u00f3n con todas las ciudades principales del pa\u00eds; su importancia agr\u00edcola, comercial e industrial, el desarrollo de sus grandes empresas, debido en parte al cruzamiento de ferrocarriles, hacen que Celaya prospere con una rapidez que llama la atenci\u00f3n a quienes nos visitan\u201d<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Al principio del siglo, sobresale la cantidad de peque\u00f1os talleres de hilados, protegidos muy bien por Patricio Valencia y en 1825 se encuentra ya funcionando la f\u00e1brica de hilados y tejidos de Lucas Alam\u00e1n; adem\u00e1s de las f\u00e1bricas de boneter\u00eda, cerillera, cigarrera, sombrerer\u00edas, tener\u00edas, jabones y aguardiente, entre muchas otras, dejando ver el camino de la industria de la regi\u00f3n<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Tambi\u00e9n es interesante recordar el reloj puesto en la torre del templo de San Francisco, un 25 de enero de 1910, comprado en la relojer\u00eda La Esmeralda de la ciudad de M\u00e9xico. El cronista describe el reloj as\u00ed:\u00a0<i>\u201cMide tres metros, doce cent\u00edmetros de longitud y corresponde al n\u00famero de fabricaci\u00f3n 12 bis. Esta maquinaria tiene escape especial de fuerza constante, lo Que. Asegura una marcha invariablemente exacta. La p\u00e9ndula compensadora es de tres varillas y con pir\u00f3metro indicando las variaciones del metal. El reloj est\u00e1 acabado con una repetici\u00f3n de bolsa y las paletas del \u00e1ncora llevan piedras duras. Las car\u00e1tulas miden un metro cincuenta cent\u00edmetros y est\u00e1n hechas de cobre esmaltado\u201d.<\/i><\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Celaya entra a la modernidad del siglo XX, sucede a la ciudad lev\u00edtica una nueva ciudad que la describe as\u00ed el cronista:\u00a0<i>\u201cTiene tres teatros, m\u00e1s de diez hoteles y casa de asistencia, cuatro establecimientos de ba\u00f1os con tina, tanque, regadera, turco y ruso; jardines y parques hermosos, calzadas y monumentos vistosos; una sucursal del Banco Agr\u00edcola y otra del Banco Nacional; Magn\u00edficas tiendas de ropa, calzado y abarrotes; Un mercado bien abastecido\u2026\u201d.<\/i><\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Celaya no se entiende sin la sensibilidad de sus hacedores, los pueblos mesoamericanos, los otom\u00edes y chichimecas, que, pensando en la grandiosidad de su cultura, poco pod\u00edan hacer para volver a su cultura y sus ritos, pero a mediados del siglo XV11 y hasta nuestros d\u00edas su arte dejado en esta ciudad enorgullece a propios y extra\u00f1os.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Son las mu\u00f1ecas de cart\u00f3n, \u00ablas monas\u00bb, los caballitos y las m\u00e1scaras. Los judas y las mojigangas, predecesoras de las grandes esculturas que adornan fachadas y torres de sus templos. Del carrizo y del cart\u00f3n del modelado y del yeso, han hecho de los mitotes; de las fiestas de Todos santos, de la fiesta del Corpus, de la semana santa, que ha hecho que Celaya sea visitada y admirada por el arte del \u201cindio\u201d, vuelto juguete.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Los frailes carmelitas trajeron el agua a la ciudad, en sus fuentes, Longinos N\u00fa\u00f1ez edific\u00f3 \u00abel Puente de las Monas\u00bb, como hiciera poco antes Tres Guerras con \u00abel Puente de la Laja\u00bb, obras de arte donde descansa la vista del celayense.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Mientras los tranv\u00edas tirados por mulas, recorrieron por a\u00f1os la ciudad del Jard\u00edn a la Estaci\u00f3n. Los tranv\u00edas los hab\u00eda de bancas movibles, para pasajeros, para pompas f\u00fanebres o de carga. Hay que recordar el primer sitio de coches de alquiler, las famosas \u00abCalandrias\u00bb, saliendo frente al templo de San Agust\u00edn.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Esos fueron los pasos t\u00edmidos hacia el progreso, dejando un grato recuerdo para los hijos de este pueblo, evocando el ayer, aumentado el amor por la matria, al conocer y reconocer en sus calles la historia y haciendo recobrar el habla a los edificios y calles con las que topamos.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>C\u00f3mo un mero ejemplo, tenemos el templo de San Francisco, siempre majestuoso, en forma de cruz latina, ocho b\u00f3vedas de arista, al centro y bajo el tambor cuatro pechinas, c\u00fapula, catorce ventanales, barandales en todo el cornisamento del templo, coro con siller\u00eda, un \u00f3rgano Walker. Once altares y junto a este templo su convento, El Convento Grande, y la Universidad Pontificia, donde sus Lectores comenzaron con la ense\u00f1anza de la gram\u00e1tica en un claustro de dos niveles, amplios corredores, elegante arcada, escalera monumental, una fuente cantarina, una magn\u00edfica sala De Profundis, El jard\u00edn de los Naranjos. Todo un orgullo celayense.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Otro maravilloso ejemplo es el convento y el templo del Carmen, con sus antiguas capillas llamadas de San Jos\u00e9 de los Labradores o la de la Madre Santa Teresa o esa arraigada devoci\u00f3n al Se\u00f1or de la Escalera o la escultura de San Pl\u00e1cido y las grandes esculturas celayenses a lo largo de la nave central del templo: El Apostolado, el Divino Preso, \u00c1ngeles de adoraci\u00f3n, y los santos patrones: San El\u00edas, San Juan De La Cruz y Santa Teresa De \u00c1vila, adem\u00e1s de las im\u00e1genes de la Virgen del Carmen, bell\u00edsimas.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Ya nadie recuerda el d\u00eda en que se inaugur\u00f3 el templo, con aquel paseo con \u00abel Sant\u00edsimo\u00bb en manos de Dean, seguido por los prelados, el clero y las autoridades, las gentes de los barrios, las cofrad\u00edas.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Pasearon frente al Beaterio, la Parroquia, La tercera Orden, La Compa\u00f1\u00eda, regresaron por la Plaza Mayor y la Calle Real, dando vuelta por la calle de San Francisco Antonio De Linares, dejando un sabor a fiesta inigualable.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Celaya, donde el soldado de Hern\u00e1n Cort\u00e9s construyera su casa, que despu\u00e9s fuera de su hijo el Marques Francisco Fr\u00edas Bocanegra, luego La casa del Diezmo, despu\u00e9s el hotel Sol\u00eds y posteriormente el Banco Agr\u00edcola. Hoy en d\u00eda es el Archivo Hist\u00f3rico Municipal y Centro Cultural.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<p><b>Celaya, juzgado de letras, curato, escuela para ni\u00f1os y ni\u00f1as fundada por Emeteria Valencia.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Celaya la del dulce envuelto en cajetes, papel de china y listones de colores.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Celaya la de las mu\u00f1ecas de cart\u00f3n.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Celaya la de las pacharelas en Tierras Negras.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Celaya la del Se\u00f1or del Zapote, el Se\u00f1or de la Piedad y la Virgen de la Inmaculada.<\/b><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Celaya \u2013 Nat Tha Hi \u00a0 El mezquital \u00a0 \u00a0 Por Jos\u00e9 F\u00e9lix Zavala \u00a0 Entre el olor a tamales del barrio del Zapote, el olor de panader\u00eda del barrio de San Juan; el tambor y el teponastle marcan el ritmo de la danza ritual, ejercido entre copal y ofrendas de cucharilla, por los habitantes [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":20777,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-20776","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20776","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=20776"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20776\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20778,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20776\/revisions\/20778"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/20777"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=20776"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=20776"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=20776"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}