{"id":20895,"date":"2021-02-28T07:14:38","date_gmt":"2021-02-28T13:14:38","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20895"},"modified":"2021-02-28T07:14:38","modified_gmt":"2021-02-28T13:14:38","slug":"para-ilustrar-la-historia-de-mexico-y-nuestro-pasado-nadie-como-miguel-sabido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20895","title":{"rendered":"Para ilustrar la historia de M\u00e9xico y nuestro pasado, nadie como Miguel Sabido."},"content":{"rendered":"<p>El Siglo de Oro de los mexicanos<\/p>\n<p>Elena Poniatowska<\/p>\n<p>Miguel Sabido, (Salvador de la Tierra, como lo decret\u00f3 la Organizaci\u00f3n de Naciones Unidas al concederle el premio Earth Saver), le tira siempre a lo grande: los proyectos de largo aliento, las divas, los int\u00e9rpretes que son diosas, las obras casi imposibles de montar por sus dificultades t\u00e9cnicas, los encuentros Mundiales de la Comunicaci\u00f3n en 1974 y en 1979 (trabajo endiabladamente dif\u00edcil), los programas de alfabetizaci\u00f3n para medio mill\u00f3n de adultos mayores, los 3 mil a\u00f1os de representaciones sagradas mexicanas tal como las concibi\u00f3 en su tesis universitaria.<\/p>\n<p>Si desde ni\u00f1o Miguel le tir\u00f3 a lo grande, tambi\u00e9n ahora prepara un proyecto ambicioso. Desde muy joven decidi\u00f3 que educar\u00eda a las masas mediante programas de gran envergadura y lograr\u00eda convencer a los zares del entretenimiento en M\u00e9xico. Miguel Sabido, director, logr\u00f3 que cupieran en la peque\u00f1a pantalla de la televisi\u00f3n hordas de hombres y mujeres que caminan hacia la tierra prometida, sangrientas batallas, tormentas que parten el cielo, inundaciones que acaban con pueblos enteros, pero tambi\u00e9n las glorias de nuestro planeta Tierra, su hero\u00edsmo y su generosidad.<\/p>\n<p>Para ilustrar la historia de M\u00e9xico y resucitar nuestro pasado, nadie como Miguel Sabido. \u00bfQui\u00e9n de nosotros ha olvidado La Constituci\u00f3n o Los Insurgentes?<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de lo grandioso, el dramaturgo Sabido recurri\u00f3 a lo \u00edntimo y mostr\u00f3 a varios intelectuales mexicanos en su salsa. Imposible desligarlo no s\u00f3lo de Pita Amor, cuyos desplantes supo torear mejor que nadie, sino de las telenovelas a lo Cecil B. de Mille, en las que aprend\u00ed mucha historia de M\u00e9xico: La Constituci\u00f3n, La tormenta, Senda de gloria, Los caudillos, pel\u00edculas tan aleccionadoras como los libros de historia que nos ten\u00edan prendidos a la pantalla del Canal 9 que dirig\u00eda el propio Miguel Sabido.<\/p>\n<p>Esos fueron los a\u00f1os floridos de la difusi\u00f3n de la historia de M\u00e9xico, la de los de los muralistas, los volcanes, Xochimilco y sus chinampas, las pir\u00e1mides y la aparici\u00f3n de fen\u00f3menos como Tin Tan, Cantinflas, El Indio Fern\u00e1ndez, Palillo, Mar\u00eda Victoria, Tongolele, el gran cine mexicano con sus divas, Dolores del R\u00edo, Mar\u00eda F\u00e9lix y los cielos de Gabriel Figueroa, que ganaron todos los premios en el Festival de Cannes.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo eso, Miguel Sabido dio a conocer en homenajes televisivos la intimidad de poetas de la talla de Pellicer, Novo, Jorge Cuesta, Octavio Paz y Jaime Sabines, cuya obra impact\u00f3 a los j\u00f3venes. Gracias a \u00e9l, novelistas como Mart\u00edn Luis Guzm\u00e1n, Juan Rulfo, Carlos Fuentes, Rosario Castellanos y Elena Garro, as\u00ed como bailarines y core\u00f3grafos extraordinarios, entre ellos Guillermo Arriaga y su Zapata, Amalia Hern\u00e1ndez y su ballet folcl\u00f3rico, aparecieron en televisi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2013Yo creo, Elena, que el siglo XX fue el Siglo de Oro de la cultura mexicana, y t\u00fa y yo tuvimos la fortuna de vivirlo porque crecimos en la panza del siglo XX y tratamos a todo el mundo, los escuchamos discutir, cantar, los vimos bailar, enamorarse, gritar, enojarse\u2026 \u00a1Qu\u00e9 gran privilegio! Ahora, para agradecerlo, recojo testimonios de los que todav\u00eda quedamos, 20 o 25, y grabo el testimonio de Eduardo Matos Moctezuma, L\u00f3pez Austin, Beatriz Espejo, Margo Glantz, que me permiten analizar por qu\u00e9 M\u00e9xico tuvo ese momento de gloria cultural parecido al del siglo XVI con el teatro indoeuropeo, que primero fue evangelizador y luego pol\u00edtico.<\/p>\n<p>\u201cEn el XVII s\u00f3lo tuvimos a Sor Juana; el XVIII un p\u00e1ramo; el XIX, quiz\u00e1s el Idilio salvaje, de Manuel Jos\u00e9 Oth\u00f3n, pero el XX es una explosi\u00f3n de creatividad: ah\u00ed tienes la novela de la Revoluci\u00f3n, que llega hasta Pedro P\u00e1ramo y La muerte de Artemio Cruz. Ah\u00ed tienes al muralismo, la m\u00fasica de Carlos Ch\u00e1vez, Silvestre Revueltas, la danza en la que irrumpen creadoras como en la literatura Nellie Campobello con sus novelas Cartucho y Las manos de mam\u00e1, cuentistas como In\u00e9s Arredondo y Guadalupe Due\u00f1as; novelistas como Josefina Vicens, Rosario Castellanos y Elena Garro.<\/p>\n<p>No olvidemos a las actrices, la F\u00e1bregas, la Montoya, quienes encumbraron con su enorme talento a Rodolfo Usigli, Emilio Carballido o Luisa Josefina Hern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>\u2013Miguel, \u00bfcrees que la gloria del siglo XX cultural de M\u00e9xico ha vuelto a repetirse?<\/p>\n<p>\u2013No, para nada. Tuve la suerte de pertenecer a una familia excepcional. Mi madre fue maestra misionera de Vasconcelos, la mejor amiga de Antonieta Rivas Mercado; actu\u00f3 dirigida por Salvador Novo. Un detalle muy conmovedor: la familia de Rodolfo Usigli y la m\u00eda viv\u00edan en la misma vecindad en el barrio de San Miguel, y Usigli y mi madre fueron los mejores amigos. Rodolfo, imaginativo, se pic\u00f3 el dedo \u00edndice para juntarlo con el de mi madre: Ahora s\u00ed ya somos hermanos de sangre. Lo fueron durante toda su vida. T\u00edo Rodolfo, llam\u00e9 yo a Usigli.<\/p>\n<p>\u201cAl mismo tiempo, mi padre fue un ind\u00edgena que aprendi\u00f3 espa\u00f1ol a los 13 a\u00f1os y mi abuela paterna nunca lo aprendi\u00f3, mientras mi abuela materna recibi\u00f3 la Medalla Altamirano como maestra distinguid\u00edsima, ya que fund\u00f3 la carrera de Trabajo Social en M\u00e9xico y fue de las primeras sufragistas al lado de Eulalia Guzm\u00e1n. Hac\u00edan m\u00edtines feministas en la plaza p\u00fablica y los bomberos las ba\u00f1aban. No ten\u00edan miedo a nada; ya en su casa preparaban el pr\u00f3ximo mitin.<\/p>\n<p>\u201cTuve el privilegio infinito de tener en mi casa a los dos M\u00e9xicos de Bonfil Batalla: el M\u00e9xico profundo, el ind\u00edgena, y el M\u00e9xico criollo, el del Olimpo cultural del siglo XX. Mi madre represent\u00f3 al cultural, pero mi padre me llev\u00f3 a los seis a\u00f1os a bailar a Chalma y a cantar los Alabados. Bail\u00e9 la Danza de los 12 pares de Francia, porque dec\u00edan que yo ten\u00eda cara de turco. Tambi\u00e9n bail\u00e9 la danza de Los tres colores en el carnaval de Huejotzingo y con los chinelos en Morelos, y las pastorelas de Hidalgo y Oaxaca. \u00a1F\u00edjate qu\u00e9 fortuna la m\u00eda! Por eso agradezco el privilegio de vivir los dos M\u00e9xicos desde dentro y pertenecer a las dos culturas.\u201d<\/p>\n<p>\u2013Seguramente en esas peregrinaciones te aficionaste a las masas\u2026<\/p>\n<p>\u2013S\u00ed, pero tambi\u00e9n tuve la suerte de dirigir a Ofelia Guilmain, Mar\u00eda Douglas, Carmen Montejo, Isabela Corona y a Alma Muriel\u2026. He sido muy afortunado y t\u00fa tambi\u00e9n, porque vivimos una vida muy plena en una ciudad maravillosa, muy diferente a la que es ahora.<\/p>\n<p>\u201cVivir una vida de teatro fue una decisi\u00f3n que tom\u00e9 desde que estudi\u00e9 literatura dram\u00e1tica en la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico. Fui fan\u00e1tico de la lectura hasta que me llamaron a la televisi\u00f3n. Durante a\u00f1os dirig\u00ed el Canal Cultural Nueve, en el que yo hac\u00eda de todo: producci\u00f3n, direcci\u00f3n, dise\u00f1o de la obra, escenograf\u00eda, todo, pero lo que siempre dese\u00e9 hacer fueron mis pastorelas en Tepozotl\u00e1n, y te digo mis, porque nada en la vida he sentido tan m\u00edo como mis pastorelas.\u201d<\/p>\n<p>Miguel Sabido, quien supo introducir el gran teatro en Televisa, recuerda con emoci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u2013Mi vida fue muy rica hasta llegar al homenaje a Pita Amor, que caus\u00f3 un esc\u00e1ndalo. Pita me pidi\u00f3 con esa voz rotunda que conociste: \u201cQuiero hacer una entrada espectacular, que todos se queden pasmados al verme descender del cielo del Palacio de Bellas Artes en un carro aleg\u00f3rico triunfal, digno de mi linaje y de mi genio\u2026\u201d \u201cS\u00ed, Pita\u2026\u201d \u201cQuiero que el carro sea de oro y que en el momento en que aparezca, los espectadores expresen la reverencia y el asombro que provoca una aparici\u00f3n celestial, divina, como la m\u00eda\u2026\u201d S\u00ed, Pita. \u201cQuiero que Manuel M\u00e9ndez me haga gratis un vestido de reina, blanco y oro que deslumbre, enceguezca y deje mudos de admiraci\u00f3n a todos. Quiero que el aplauso opaque el claxon de todos los coches\u2026\u201d<\/p>\n<p>Alejandro Luna fabric\u00f3 un hermos\u00edsimo coraz\u00f3n que convirti\u00f3 en carro triunfal que baj\u00f3 muy lentamente al centro del escenario. Pita, envuelta en tules con su corona y su cetro en la mano, nos sonri\u00f3. Su amigo Manuel M\u00e9ndez la visti\u00f3 de zarina, la recarg\u00f3 sobre pieles de armi\u00f1o, le puso una tiara muy aparatosa. El aplauso dur\u00f3 18 minutos. \u00bfT\u00fa sabes lo que es un aplauso de 18 minutos, Elena?<\/p>\n<p>Pocos habr\u00edan tenido la generosidad y la paciencia de Miguel Sabido al complacer a Pita, quien declar\u00f3 que ya estaba destinada a la posteridad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Siglo de Oro de los mexicanos Elena Poniatowska Miguel Sabido, (Salvador de la Tierra, como lo decret\u00f3 la Organizaci\u00f3n de Naciones Unidas al concederle el premio Earth Saver), le tira siempre a lo grande: los proyectos de largo aliento, las divas, los int\u00e9rpretes que son diosas, las obras casi imposibles de montar por sus [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":20896,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-20895","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20895","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=20895"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20895\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20897,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20895\/revisions\/20897"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/20896"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=20895"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=20895"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=20895"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}