{"id":20991,"date":"2021-03-03T07:46:09","date_gmt":"2021-03-03T13:46:09","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20991"},"modified":"2021-03-03T07:46:09","modified_gmt":"2021-03-03T13:46:09","slug":"prometio-a-sus-padres-que-lucharia-para-que-quienes-lo-asesinaron-fueran-encarcelados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20991","title":{"rendered":"Prometi\u00f3 a sus padres que luchar\u00eda para que quienes lo asesinaron fueran encarcelados."},"content":{"rendered":"<p>Morir en una noche de infortunio<\/p>\n<p>Abel Barrera Hern\u00e1ndez*<\/p>\n<p>En la tumba de Bonfilio, su hermano Jos\u00e9 Rubio Villegas prometi\u00f3 a sus padres que luchar\u00eda para que los militares que lo asesinaron fueran encarcelados. Antes de partir, su madre Margarita le hab\u00eda dado la bendici\u00f3n pa\u00adra que pudiera cruzar la frontera y conseguir trabajo en Nueva York. Por su parte, don Secundino consigui\u00f3 3 mil pesos para apoyarlo en su viaje. Bonfilio todav\u00eda fue a sembrar al cerro Tliltepec, en Tlatzala, Guerrero.<\/p>\n<p>En la noche del 20 de junio de 2009, Bonfilio sali\u00f3 de Tlapa en autob\u00fas. A\u00fan no daban las 11 de la noche cuando la unidad se detuvo en la entrada de Huamuxtitl\u00e1n. Los militares ordenaron al chofer que bajara a los pasajeros. De mo\u00addo arbitrario procedieron a revisarlos y registraron sus pertenencias que dejaron en el portabultos. Al notar que uno de los j\u00f3venes portaba botas tipo militar, de inmediato le ordenaron que se separa del grupo. Varios soldados lo rodearon y empezaron a interrogarlo. Pidieron que se identificara y que dijera por qu\u00e9 llevaba esas botas. Con esa visi\u00f3n conspirativa que persiste en el Ej\u00e9rcito, dedujeron que se trataba de una persona peligrosa. Al chofer le dijeron que el joven Fausto Saavedra se quedar\u00eda para ser investigado. El conductor manifest\u00f3 que s\u00f3lo seguir\u00eda su marcha si los militares se responsabilizaban de su detenci\u00f3n y firmaban el registro de los pasajeros. Su oposici\u00f3n gener\u00f3 un altercado. Al final, un soldado de mala manera s\u00f3lo anot\u00f3: Ret\u00e9n militar pasajero 22. La molestia del chofer se hizo expl\u00edcita al arrancar el motor pisando fuerte el acelerador. Por esa acci\u00f3n, los militares dispararon directamente al autob\u00fas.<\/p>\n<p>Bonfilio ocupaba el asiento 45. La ba\u00adla que se le incrust\u00f3 en el cuello lo mat\u00f3. Los gritos de los pasajeros obligaron a que el chofer se detuviera en la entrada de Huamuxtitl\u00e1n. La acci\u00f3n temeraria del Ej\u00e9rcito no concluy\u00f3 con la incrustaci\u00f3n de las balas en el autob\u00fas. En su persecuci\u00f3n detuvo al chofer y nuevamente baj\u00f3 a los pasajeros. En lugar de auxiliar a Bonfilio, los militares sembraron cinco paquetes de mariguana para justificar su fechor\u00eda. Consumaron la ejecuci\u00f3n arbitraria de Bonfilio, la detenci\u00f3n ilegal del conductor Francisco Pizano y la del joven Fausto Saavedra. El personal de la entonces Procuradur\u00eda del estado hizo constar que en la parte trasera del autob\u00fas encontraron una sudadera salpicada de sangre y una bolsa que llevaba un paquete de sal, otra con frijol y una m\u00e1s con chile seco. Era la dieta de Bonfilio para su viaje.<\/p>\n<p>El maestro Jos\u00e9 s\u00f3lo esperaba buenas noticias de su hermano de 35 a\u00f1os. Los gritos de un vendedor de peri\u00f3dicos en el z\u00f3calo de Tlapa lo desconcertaron, porque escuch\u00f3 el nombre de Bonfilio. La foto le impact\u00f3 porque en verdad era su rostro desfigurado. Jos\u00e9 sinti\u00f3 que el coraz\u00f3n le fallaba. La compa\u00f1\u00eda y la fuerza de Ver\u00f3nica, su esposa, le ayudaron a emprender un camino escabroso para exigir justicia. Nunca olvidaron el momento en que el Ministerio P\u00fablico los mir\u00f3 con desd\u00e9n y se encerr\u00f3 en su privado con los militares. Ah\u00ed, a unos metros, tergiversaron los hechos. Este desprecio a su dolor fue el resorte que los impuls\u00f3 para encarar al Ej\u00e9rcito. A pesar de las amenazas e intimidaciones que en todo el momento recibieron, Jos\u00e9 se mantuvo inc\u00f3lume. Nunca baj\u00f3 la guardia y encar\u00f3 a quienes ofrec\u00edan el pago por su silencio. Su cultura nahua le ense\u00f1\u00f3 a nunca traicionar a su gente, mucho menos lucrar con la sangre de su hermano.<\/p>\n<p>En medio de su enfermedad, Jos\u00e9 Rubio dio la pelea en la fiscal\u00eda del estado, porque exigi\u00f3 en todo momento que la investigaci\u00f3n permaneciera en el fuero civil. Nunca le notificaron que hab\u00edan declinado competencia en favor de la procuradur\u00eda militar. La Comisi\u00f3n Nacional de los Derechos Humanos se mantuvo distante de la familia. Tuvieron conocimiento por un bolet\u00edn de prensa, que hab\u00eda una recomendaci\u00f3n contra la Sedena al resolver que los militares del 93 Batall\u00f3n de Infanter\u00eda privaron arbitrariamente de la vida a Bonfilio Rubio. En su af\u00e1n de justicia, el maestro Jos\u00e9 se ampar\u00f3 para impugnar la declinaci\u00f3n de competencia de las autoridades civiles. En este recurso se\u00f1al\u00f3 como autoridades responsables de violar la Constituci\u00f3n a todas las involucradas en el proceso legislativo por la promulgaci\u00f3n del C\u00f3digo de Justicia Militar. Demand\u00f3 al presidente de la Rep\u00fablica, por promulgar este c\u00f3digo, al titular de la Sedena y al juez militar encargado de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El 2 de diciembre de 2011 se concedi\u00f3 la protecci\u00f3n de la justicia federal a Jos\u00e9 y su familia por la ilegal extensi\u00f3n del fuero militar y se determin\u00f3 que el juez castrense enviara en breve el expediente al fuero civil federal. Por su parte, la Sedena, en representaci\u00f3n del presidente de la Rep\u00fablica, impugn\u00f3 la sentencia. Ante esta postura del Ej\u00e9rcito, Jos\u00e9 Rubio solicit\u00f3 que el expediente fuera remitido a la Suprema Corte de Justicia de la Naci\u00f3n. El 13 de febrero de 2012, el pleno de este tribunal determin\u00f3 reasumir su competencia originaria para conocer el recurso de revisi\u00f3n.<\/p>\n<p>El 21 de agosto de 2012, con la ponencia presentada por la ministra Olga S\u00e1nchez, ocho miembros del tribunal supremo resolvieron el amparo en revisi\u00f3n, ordenando que la causa penal iniciada por el caso de Bonfilio fuera remitida al fuero civil federal. Por primera vez los ministros declararon la inconstitucionalidad del art\u00edculo 57 del C\u00f3digo de Justicia Militar y las v\u00edctimas pod\u00edan coadyuvar con instancias de justicia.<\/p>\n<p>A pesar de esta lucha hist\u00f3rica, la l\u00ednea de investigaci\u00f3n impulsada por el fuero militar se mantuvo intacta y las autoridades civiles se plegaron a este poder impune, otorgando libertad al \u00fanico militar procesado. Ante la imposibilidad de acceder a la justicia en M\u00e9xico, Jos\u00e9, quien desde hace dos a\u00f1os enfrentaba los estragos de la insuficiencia renal, porque diariamente se ten\u00eda que dializar, nunca se dio por vencido. El 22 de febrero fue otra noche de infortunio para Jos\u00e9, Ver\u00f3nica y sus cuatro hijos. Con la presi\u00f3n alta, Jos\u00e9 trat\u00f3 de sobreponerse para llegar al consultorio del Issste. En el camino su coraz\u00f3n se colaps\u00f3. Se fue con la ilusi\u00f3n de que la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos admita el caso de su hermano Bonfilio. Una corona sobre su tumba rezaba: Maestro Jos\u00e9, t\u00fa nos ense\u00f1aste a luchar por la justicia. Tu testimonio es la luz en esta noche de infortunio.<\/p>\n<p>*Director del Centro de Derechos Humanos de la Monta\u00f1a Tlachinollan<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Morir en una noche de infortunio Abel Barrera Hern\u00e1ndez* En la tumba de Bonfilio, su hermano Jos\u00e9 Rubio Villegas prometi\u00f3 a sus padres que luchar\u00eda para que los militares que lo asesinaron fueran encarcelados. 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