{"id":21186,"date":"2021-03-11T14:58:14","date_gmt":"2021-03-11T20:58:14","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=21186"},"modified":"2021-03-11T14:58:14","modified_gmt":"2021-03-11T20:58:14","slug":"fray-isidro-felix-de-espinosa-cronista-franciscano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=21186","title":{"rendered":"Fray Isidro F\u00e9lix De Espinosa. Cronista Franciscano"},"content":{"rendered":"<div><b>Fray Isidro F\u00e9lix De Espinosa, O.F.M.<\/b><\/div>\n<div><b><br \/>\n<\/b><\/p>\n<div><b>Natural de Quer\u00e9taro, en donde naci\u00f3 el 16 de noviembre de 1679, y en donde muri\u00f3 el 14 de febrero de 1755.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Ingres\u00f3 al Colegio de la Cruz en 1696, habi\u00e9ndose ordenado en 1703, a\u00f1o en que inici\u00f3 su actividad misionera en Tejas, R\u00edo Grande y otros sitios, habiendo sido compa\u00f1ero de Fray Margil.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Domin\u00f3 varias lenguas ind\u00edgenas.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Fue Guardi\u00e1n del Convento de Quer\u00e9taro.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En 1726 se le nombr\u00f3 cronista.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Entre muchas otras obras escribi\u00f3:\u00a0<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>El Cherubin custodio de el \u00e1rbol de la vida<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>la Santa Cruz de Quer\u00e9taro<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Vida del Venerable siervo de Dios Fr. Antonio de los \u00c1ngeles Bustamante&#8230; (1731).\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Compendio de la vida maravillosa del glorios\u00edsimo Padre S. Francisco de As\u00eds, Patriarca y fundador primero de la orden de los menores: deducido de la Chr\u00f3nica Seraphica y entresacado de lo que escribi\u00f3 el ilustr\u00edsimo Sr. D. Dami\u00e1n Cornejo (1735).<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>El Peregrino Septentrional Atlante: delineado en la exemplar\u00edssima vida del Venerable Padre Fr. Antonio Margil de Jes\u00fas&#8230; (1737).<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Nuevas empresas del peregrino americano septentrional Atlante, descubiertas en lo que hizo cuando viv\u00eda, y a\u00fan despu\u00e9s de su muerte ha manifestado el V.P.F. Antonio Margl de Jes\u00fas .. (1747).<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Chr\u00f3nica Apost\u00f3lica y Ser\u00e1phica de todos los colegios de Propaganda Fide de esta Nueva Espa\u00f1a, de misioneros franciscanos observantes&#8230; (1746).<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Cr\u00f3nica de la Provincia Franciscana de los Ap\u00f3stoles San Pedro y San Pablo de Michoac\u00e1n (publicada en 1899 y en 1964.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Otras obras de \u00e9l son:\u00a0<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Derrotero de la entrada que hizo a Tejas el a\u00f1o 1709, acompa\u00f1ando al P. Fr. Francisco Hidalgo; Diario derrotero de la nueva entrada a la Provincia de los Texas, a\u00f1o de 1716.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Origen del ilustre Colegio de Sta. Rosa de Viterbo (1752).<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Entre otras.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>De estas \u00faltimas algunas han quedado in\u00e9ditas.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b><i>\u00abLa Cr\u00f3nica de la Provincia Franciscana de los Ap\u00f3stoles San Pedro y San Pablo de Michoac\u00e1n\u00bb,<\/i>\u00a0la edit\u00f3 Nicol\u00e1s Le\u00f3n en 1899, acompa\u00f1ada de unos Apuntamientos bibliogr\u00e1ficos; una reedici\u00f3n de la misma con los mismos apuntamientos y Pr\u00f3logo y notas de Jos\u00e9 Ignacio D\u00e1vila Garibi, se hizo en M\u00e9xico, D. F., Editorial Santiago, 1945 con ilustraciones y mapas.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00ab<i>La Cr\u00f3nica de los Colegios de Propaganda Fide de la Nueva Espa\u00f1a<\/i>\u00bb ha sido reeditada con un excelente y definitivo pr\u00f3logo y notas de Fr. Lino G\u00f3mez Canedo, O.F.M., Washingt&#8217;on, D. C. Academy of American Franciscan History, 1964, con ilustraciones y mapas. (Publications of the Academy of American Franciscan History. Franciscan Historical Classics, volume two).<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b><i>\u00abEl Diario derrotero. de 1716\u00bb,<\/i>\u00a0ha sido publicado en ingl\u00e9s por el Rev. Gabriel Tous, T.O.R., bajo el t\u00edtulo: Ramon&#8217;s Expedition: Espinosa&#8217;s Diary of 1716. Preliminary Studies of LECTURAS HISTORICAS MEXICANAS 595 the Texas Catholic Society, vol. l. no. 4. April 1930. Reprint from Mid-America, vol. XII, no. 4. April 1930.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Fuente:\u00a0Fr. Isidro F\u00e9lix de Espinosa, O.F.M.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00abLa Cr\u00f3nica de la Provincia Franciscana de los Ap\u00f3stoles San Pedro y San Pablo de Michoac\u00e1n\u00bb, 2a. ed. Apuntamientos bibliogr\u00e1ficos por el Dr. Nicol\u00e1s Le\u00f3n. Pr\u00f3logo y notas de Jos\u00e9 Ignacio D\u00e1vila Garibi. M\u00e9xico, D. F., Editorial Santiago, 1945. con ilustraciones y mapas.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>FRAY JUAN DE SAN MIGUEL, CIVILIZADOR<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Vino este admirable var\u00f3n a este reino de las Indias&#8217; despu\u00e9s de los doce atlantes de esta conversi\u00f3n indiana y todos los escritores de estas partes no se\u00f1alan la santa provincia de donde vino, siendo as\u00ed que todas pod\u00edan pelear con noble codicia sobre la posesi\u00f3n de joya tan preciosa; pero mientras no se descubra la mina de donde se sac\u00f3 este oro aquilatado, puede enriquecerse con \u00e9l toda la santa provincia de Michoac\u00e1n que lo incorpor\u00f3 entre sus hijos y se gloria de contarlo entre sus primeros padres y fundadores.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Desde que pas\u00f3 de Espa\u00f1a fue destinado para el reino de Michoac\u00e1n y luego que lleg\u00f3 a \u00e9l, viendo que para aprovechar las almas de los naturales de este reino era necesario saberles hablar en su idioma nativo, aprendi\u00f3 su lengua con toda perfecci\u00f3n y en ella les predic\u00f3 muchos a\u00f1os con gran fruto y aprovechamiento de los indios. Se emple\u00f3 con tanto esmero en aquella conversi\u00f3n, que se levant\u00f3 con la universal aclamaci\u00f3n de los tarascos, substituyendo el lugar de su primer fundador en la vida, ejemplo de observancia y juntamente en propagar y<\/b><\/div>\n<div><b>extender lo comenzado.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Fue muy penitente, casto y de mucha abstinencia, con que su predicaci\u00f3n her\u00eda cuando ense\u00f1aba y en ella conocieron todos los gentiles los motivos de su conversi\u00f3n.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Como verdadero ministro del Se\u00f1or, se mostraba siervo de todos con una humildad muy profunda y de este centro se levantaba a buscar a Dios en la contemplaci\u00f3n y en ella era confortado para emprender pasmosas haza\u00f1as en servicio de Dios y bien espiritual de sus pr\u00f3jimos.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Estaban en aquellos primeros tiempos los gentiles dispersos en lugares \u00e1speros y entre la maleza de las monta\u00f1as, y llevado de los fervores de su celo trasegaba los montes y se arrojaba a los despe\u00f1aderos para buscar almas que convertir y muchas veces como tuzas acosadas quisieron despedazarle; pero era tanta la eficacia y suavidad de sus palabras, que amansaba sus iras, y los convert\u00eda en mansos corderos y al retirarse a su convento le sal\u00edan a buscar balando por aquellas sierras.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Tuvo la palabra de este nuevo legislador la eficacia de su esp\u00edritu, pues como luz fogosa no le qued\u00f3 gruta, pe\u00f1a, ni monte en donde no penetrasen los rayos de su predicaci\u00f3n apost\u00f3lica.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Es constante que el santo fundador Fr. Mart\u00edn de Jes\u00fas fund\u00f3 las primeras iglesias y destruy\u00f3 los templos de los \u00eddolos dejando extinguidos sus ritos y diab\u00f3licas ceremonias; pero no tuvo lugar de fundar los pueblos y darles leyes de pol\u00edtica, porque harto hizo en introducir la fe, dejando lo que faltaba por hacer, a este venerable padre que fue su sucesor y lo cumpli\u00f3 tan exactamente que fue el primero que puso todos aquellos pueblos en pol\u00edtica.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Para. mejor efectuar el celo grande que ten\u00eda de la conversi\u00f3n de aquellas gentes, lo persuadi\u00f3 el que dejasen los lugares \u00e1speros y montuosos en que viv\u00edan y los hizo bajar a tierras m\u00e1s llanas, f\u00e9rtiles y frescas, donde fund\u00f3 pueblos muy ordenados; haciendo a sus moradores dignos del nombre de hombres, porque carec\u00edan de \u00e9l en las monta\u00f1as donde viv\u00edan, por estar muy dispersos y apartados unos de otros, en lo cual padeci\u00f3 muchos trabajos.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Y lo que m\u00e1s se debe encarecer en este hecho, es la eficacia que su palabra tuvo en aquellas b\u00e1rbaras gentes, pues pudo persuadirles cosa tan dificultosa a los que se hab\u00edan criado como brutos, haci\u00e9ndoles dejar los lugares de su nacimiento y venirse a otros, que, aunque muy amenos eran para ellos desconocidos.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Luego que los ten\u00edan congregados, emprend\u00eda la fundaci\u00f3n, dividi\u00e9ndola en calles, plazas y edificios, que, aunque no eran muy costosos, eran de mucha decencia y serv\u00edan de ornato al nuevo pueblo.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Les instru\u00eda en el modo que hab\u00edan de observar en su gobierno, componiendo sus rep\u00fablicas y trayendo maestros de todos oficios para que los aprendiesen y as\u00ed salieron los tarascos tan grandes oficiales.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Orden\u00f3 que los ni\u00f1os se juntasen a la doctrina y de ellos escogiesen las mejores voces para la capilla y para que aprendiesen a tocar \u00f3rgano y con esta diligencia quedaron en todos los pueblos muchos maestros de m\u00fasica y muy diestros organistas; por su industria se introdujeron los instrumentos que sirven para cantar en los coros y los mismos indios los labraban con tanto primor como se ve hasta los tiempos presentes.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Puso para estas cosas fiscal, mayordomo y dem\u00e1s oficiales, que conservaban los aranceles que les dispuso para su gobierno y estos son los mismos que han seguido despu\u00e9s ac\u00e1 todos los ministros de Michoac\u00e1n.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Fue este siervo de Dios el legislador, como el que ped\u00eda el santo rey David, para que estas gentes ind\u00f3mitas supiesen que eran hombres y no del n\u00famero de las bestias. Lo que m\u00e1s le cost\u00f3 fue el reducir muchas naciones de b\u00e1rbaros chichimecos, gente bruta y montaraz y que el sacarlos de los montes es reducir una fiera a la quietud de la cadena.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>S\u00f3lo podr\u00e1 hacer digno aprecio de le costoso de esta reducci\u00f3n el que considerare la dificultad con que cada uno deja su patria y natural asunto: porque privar a uno de su gusto no lo sabe bien, sino el que se ve forzado a hacer lo que naturalmente. le repugna. Tan natural es en todas las criaturas buscar su nativo centro, que hasta una insensible piedra si la tira a lo alto, luego que se acaba la fuerza del impulso se vuelve a la tierra de donde se arranc\u00f3 con violencia.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>De aqu\u00ed conoceremos las grandes dificultades que este venerable var\u00f3n tendr\u00eda para arrancar estos indios de su natural asiento y de aquellos brutales gustos y delicias que gozaban en su barbarismo, sin sujetar su libertad a una ley que le quitaba las libertades de su apetito y que forzosamente se hab\u00edan de sujetar al gobierno de una cabeza los que jam\u00e1s supieron tenerla.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Volviendo a la narraci\u00f3n de lo que trabaj\u00f3 el venerable padre le fue muy costoso el reducir a los b\u00e1rbaros a que se contentasen con tener s\u00f3lo una mujer, que es lo que permite la ley de Cristo, repudiando la multitud de ellas con que los ten\u00eda embelesados el demonio. Cosa fue \u00e9sta que apur\u00f3 m\u00e1s la paciencia de los ministros, que toda la conversi\u00f3n; porque ya el amor en ellos como hab\u00eda echado ra\u00edces se estaba inmoble, cuando o\u00eda que el evangelio no admit\u00eda muchas mujeres sino una, no miraba su barbaridad sino las conveniencias de su apetito y as\u00ed no acababan de resolverse, luchando el esp\u00edritu con la carne sin determinarse a lo que les era tan conveniente.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En fin, las palabras de este predicador evang\u00e9lico fueron llamadas abrasadoras que destruyeron todas las dificultades que se les opon\u00edan y convirti\u00f3 tantas almas como pinos tiene la monta\u00f1a y repudiando todas las mujeres que ten\u00edan en su gentilidad, se casaban con una<\/b><\/div>\n<div><b>seg\u00fan el rito de la santa romana iglesia.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>A las dificultades que se les ofrec\u00edan pregunt\u00e1ndole si era v\u00e1lido el matrimonio contra\u00eddo con mujer est\u00e9ril uno, respond\u00eda con la autoridad del gran padre San Agust\u00edn, que deb\u00eda mantenerse, pues, aunque fallara la fecundidad, se pod\u00edan verificar los honestos fines para que se instituy\u00f3 el matrimonio, que son la uni\u00f3n, gracia matrimonial y la propagaci\u00f3n de la naturaleza, que si por accidente falta, no puede anular lo v\u00e1lido<\/b><\/div>\n<div><b>del matrimonio.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Vencidas estas primeras dificultades, prosigui\u00f3 en la demanda de su ministerio corriendo personalmente las cumbres de toda la sierra de Michoac\u00e1n en busca de los indios, siendo el caudillo que abr\u00eda el camino por aquellas serran\u00edas y desiertos a pie, desnudo y hambriento, ayunando casi todo el a\u00f1o, sin perder un punto las horas del Oficio Divino, aunque fuese entre tigres y leones y en los mismos bosques donde habitan estas fieras, hac\u00eda sus disciplinas ordinarias todos los d\u00edas, pidiendo a nuestro Se\u00f1or el acierto de sus designios.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Muchas veces iba rompiendo la nieve en tierras tan fr\u00edas como hay en la sierra que era menester el esp\u00edritu de nuestro padre San Francisco para caminar adelante; otras veces experimentaba los bochornos de la tierra caliente sin yedra que lo albergase, como al profeta Jon\u00e1s, sino un roto sombrero que le defend\u00eda para no quedar m\u00e1s tostado de los rayos del sol.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Quien le viera en estos momentos correr como sierva amorosa al socorro de los hijos, dir\u00eda que era violencia y rapto de un esp\u00edritu celestial y no de un hombre descalzo, desnudo y falto de toda conveniencia humana.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>A su incansable trabajo atribuye la cr\u00f3nica la mayor parte de todo lo que se pobl\u00f3 en Michoac\u00e1n, que fue el principal ministro que pobl\u00f3 las cabeceras de los pueblos y a su imitaci\u00f3n se fueron poblando y congregando todos los dem\u00e1s con la misma pol\u00edtica y observando el mismo estilo en la f\u00e1brica de las iglesias, en la doctrina y asistencia de los ni\u00f1os para aprenderla y en todas las dem\u00e1s cosas temporales.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En donde dej\u00f3 m\u00e1s se\u00f1aladas las huellas de su fervoroso esp\u00edritu y en lo material m\u00e1s perpetuas memorias de su aplicaci\u00f3n a lo pol\u00edtico, fue en el pueblo de Uruapan. Fundada ya gran parte de la sierra, lleg\u00f3 el siervo de Dios a este sitio y vi\u00e9ndolo tan ameno, fecundo y vistoso, le pareci\u00f3 que el mismo cielo con su alegre semblante miraba aquel paraje con especial agrado.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Hizo alto all\u00ed el colono ser\u00e1fico, caudillo del pueblo, ap\u00f3stol de su iglesia y tir\u00f3 las l\u00edneas para fundarlo en el mejor lugar que conten\u00eda todo aquel valle, y que tiene todo el reino de Michoac\u00e1n, repartiendo la poblaci\u00f3n en sus calles, plazas y barrios, con tan linda disposici\u00f3n que pudiera emular la aristocracia de Roma.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Dio a cada vecino su posesi\u00f3n, mandando que desde luego hiciesen casas y que en cada una pusiesen su huerta, plantando todo g\u00e9nero de frutas, pl\u00e1tano del muy peque\u00f1o y exquisito, ate, chicozapote, mamey, lima, naranja, lim\u00f3n real y ordinario, y no s\u00e9 si desde entonces se plant\u00f3 un lim\u00f3n grande y exquisito que tiene dentro otro. lim\u00f3n peque\u00f1o con corteza y pepitas como el mayor, que a cuantos lo han visto les ha causado curiosa admiraci\u00f3n.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>No hay casa de indio, que no tenga de todas estas y otras muchas frutas de Castilla y agua de pie para la verdura, con tan linda disposici\u00f3n y arte que todo el pueblo parece un pa\u00eds flamenco, de frutales tan levantados que compiten con los pinos para subirse al cielo.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>A un lado del pueblo est\u00e1 un ojo de agua de doce varas poco m\u00e1s o menos de&#8217; circunferencia, tan profundo y corpulento, que discutiendo hacia el poniente a tiro de piedra es ya un r\u00edo tan caudaloso, que impide el vadearse y sirve de cinta o muralla a la poblaci\u00f3n.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>De all\u00ed a dos leguas enfrena su curso en una monta\u00f1a tan espesa que como esponja sedienta se bebe todo el raudal y no despide gota hasta verse harta. Lo que causa admiraci\u00f3n a la vista, es el que desmenuz\u00e1ndose toda la copia de agua por entre los pinos, riscos y pe\u00f1ascos se despide gota a gota por la otra parte de la monta\u00f1a, y parece como lluvia de alj\u00f3far, o un grande copo de nieve, que pudieran enriquecer<\/b><\/div>\n<div><b>a los poetas de sus fingidas perlas, alj\u00f3far y cristales.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Apenas gana pie de agua y recoge sus desperdicios cuando vuelve a formarse hermoso r\u00edo que corre hacia el poniente y cr\u00eda en sus cristales muchas truchas y otra variedad de pescado. Dem\u00e1s de este r\u00edo hay dentro de Uruapan otros muchos ojos de agua, con que le fue f\u00e1cil al siervo de Dios enca\u00f1arla por todas las calles y casas del pueblo, sin que ha ya alguna que no tenga: y as\u00ed todo el a\u00f1o se ve fruta y verdura por ser la tierra tan f\u00e9rtil en tanto grado, que en todo su circuito se est\u00e1 sembrando, cogiendo, espigando y naciendo el trigo en todos los tiempos del a\u00f1o: con que siempre est\u00e1 dando fruto Y. es cosa bien de notar que en aquel terreno a quien el cielo hizo tan fecundo, se ven a un mismo tiempo unos segando, otros sembrando y otros aventando el trigo en las eras.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>La raz\u00f3n de esta hermosa fecundidad es porque a las cinco de la tarde se levanta una marea tan suave y fresca, que, estorbando las inclemencias del cielo, dura hasta las cinco de la ma\u00f1ana y as\u00ed nunca hiela; con qu\u00e9 se ha conservado el pueblo con la misma abund11ncia que en su primera fundaci\u00f3n. Antiguamente se manten\u00edan m\u00e1s de mil fuegos que eran otras tantas familias; aunque con las pestes que despu\u00e9s han sucedido se han minorado los habitadores; pero no el comercio, que como es de todo el reino, no cesa la contrataci\u00f3n de todos los g\u00e9neros de la provincia y de la tierra.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Es tan numeroso el concurso que hay de todas partes, no s\u00f3lo de la sierra, sino de tierra afuera, que oblig\u00f3 al pueblo a que introdujera todos<\/b><\/div>\n<div><b>los d\u00edas el tianguis a quien nosotros llamamos feria, donde se compra y vende desde las cinco de la tarde hasta las nueve de la noche.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Para evitar la confusi\u00f3n de la obscuridad que trae consigo la noche y poder libremente comerciar y volverse los indios e indias a sus casas, usan el atar en unos quiotes, que. son como maderos huecos y largos, manojos de ocote, o tea que encendidos hacen una llama muy hermosa y son tantos que parece todo el pueblo estar como en fiestas iluminado y con esta claridad compran y venden y se pueden volver con mucha facilidad a sus casas. Fundado el pueblo y repartido con la disposici\u00f3n que hemos visto, trat\u00f3 el siervo de Dios de fabricar una iglesia a todo costo, pues la que antes ten\u00edan, aunque era muy capaz, era toda de tablas y madera.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Como los indios eran tantos y la devoci\u00f3n que profesaban al venerable padre era mucho mayor, apenas lo propuso cuando comenzaron a juntar materiales y a poner por obra una iglesia muy grande, suntuosa, como para concurso tan crecido, siendo su labor de calicanto y tan costosa, que pudiera consumir un patrimonio, si el del venerable padre no fuera el de Cristo. Concluida la f\u00e1brica la adorn\u00f3 de retablos, \u00f3rgano, ornamentos, como pudiera un gran potentado.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Despu\u00e9s de esto, emprendi\u00f3 la obra de un hospital para la curaci\u00f3n de los indios enfermos y lo concluy\u00f3 a toda satisfacci\u00f3n, que por s\u00ed solo<\/b><\/div>\n<div><b>\u00b7 bastaba a hacer memorable su nombre y hasta hoy en d\u00eda se mantiene mucha parte del edificio antiguo, de que pude ser testigo ocular cuando hice misi\u00f3n en aquel pueblo.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Les puso un retablo y \u00f3rgano, fund\u00e1ndole su renta, como hizo en los dem\u00e1s hospitales, de que hablar\u00e9 despu\u00e9s.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Fundado el pueblo, hecha la iglesia, y acabado el hospital, reparti\u00f3 \u00e9l la poblaci\u00f3n en sus barrios, d\u00e1ndole a cada uno de ellos su capilla con<\/b><\/div>\n<div><b>el retablo del santo, para que todas las noches se juntasen todos los del barrio, despu\u00e9s de la oraci\u00f3n, a cantar la doctrina y parec\u00eda coro de religiosos.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Como cada capilla est\u00e1 en los remates de las calles, unas a otras se est\u00e1n mirando y hermoseando la disposici\u00f3n del pueblo; y como est\u00e1 dividido en nueve barrios, son nueve las capillas, cada una con sus ornamentos y \u00f3rgano, menos una que no lo tiene.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Hecho ya todo lo material de la fundaci\u00f3n, puso sus conatos en lo espiritual y pol\u00edtico asistiendo en persona al examen de la doctrina, criando alcaldes, mayordomos y fiscales, adornando el pueblo dp todos los oficios y poniendo en ellos a los muchachos de la doctrina para que los aprendiesen: y juntamente escuelas de canto y m\u00fasica, para que siempre en la iglesia hubiese cantores y organistas.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Este ejemplo lo siguieron despu\u00e9s todos los ministros de Michoac\u00e1n en la educaci\u00f3n y aumento de sus iglesias.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Fundado este pueblo y otros a que asist\u00eda el venerable padre, dej\u00f3 hechos conventos, viv\u00edan ya los indios con aquel consuelo que goza el<\/b><\/div>\n<div><b>que despu\u00e9s de una larga noche ve rayar el d\u00eda; y as\u00ed esta tranquilidad conmov\u00eda aun a los que estaban en los montes a que bajasen y se avecindasen en los pueblos, porque ve\u00edan en ellos el orden y concierto que ellos en su gentilidad jam\u00e1s tuvieron.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Como eran muchos, ven\u00edan entre ellos bastantes enfermos, que habitando con los dem\u00e1s en sus casas les ocasionaban grandes pestes. Lastimado el caritativo padre de la mortandad que iba experimentando, discurri\u00f3, ayudado de Dios, hacer en todos los pueblos hospitales junto a los mismos conventos para que as\u00ed el extranjero como el morador hubiese recurso en sus enfermedades; quien hubiere visto y experimentado la pobreza de los indios y la cortedad de sus \u00e1nimos echar\u00e1 de ver el fondo de este acuerdo, que fue el m\u00e1s acrisolado empleo que pudo inventar la caridad para el mayor servicio de Dios y mayor consuelo de los pr\u00f3jimos, dando a los enfermos alivio en sus enfermedades y que tuviesen a mano los santos sacramentos los que mor\u00edan y entierro de limosna a quien no ten\u00eda con qu\u00e9 costearlos y a los sanos dio margen<\/b><\/div>\n<div><b>para la caridad asistiendo a los enfermos.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>El orden que tuvo el siervo de Dios fue edificar una iglesia o capilla capaz para administrar los santos sacramentos y despu\u00e9s unos salones con sus patios y cocinas: ordenando que cada semana entrasen por su turno los oficiales as\u00ed hombres como mujeres ocup\u00e1ndose cada uno en su ministerio.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En llegando la enfermedad a declararse de peligro se confesaba el enfermo y en la iglesia del mismo hospital se le daba la comuni\u00f3n, juntamente con la extremaunci\u00f3n, ~con la decencia que en su parroquia iglesia. Dispuso que todos los semaneros a prima noche se juntasen en la iglesia y reparti\u00e9ndose a coros las mujeres en uno y los hombres en otro, cantasen la doctrina en el tono que la iglesia canta sus himnos y lo mismo al amanecer, a\u00f1adiendo el himno de\u00a0<i>Ave Maris Stella y Pange Lingua,\u00a0<\/i>dando la alborada con estas alabanzas divinas. Concluida la doctrina sal\u00edan de la iglesia y se iban cada uno a su oficio.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Instituy\u00f3 que los s\u00e1bados se hiciese procesi\u00f3n con una imagen de la pur\u00edsima concepci\u00f3n de Mar\u00eda sant\u00edsima se\u00f1ora nuestra llev\u00e1ndola en hombros cuatro indios de los m\u00e1s principales, con coronas o guirnaldas en las cabezas a la iglesia principal y all\u00ed se le cantaba solemnemente su misa, adornada la iglesia con verdes ramos y flores, como si cada s\u00e1bado fuese la fiesta titular.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Acabada la misa daba vuelta la procesi\u00f3n al hospital cantando las letan\u00edas de la Se\u00f1ora.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Y porque costumbre tan loable y negocio de tanta importancia no desfalleciera con el tiempo, dispuso que en cada un a\u00f1o se juntase toda la comunidad del pueblo sin escusarse alguno y que beneficiasen una sementera de trigo, ma\u00edz y otras semillas y que recogidas, en el pueblo las vendiese para medicinas, ropa y sustento del hospital.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En otros hospitales fund\u00f3 la venta en ganados mayores y menores, que con el tiempo se fueron criando hasta llegar alg\u00fan hospital, a tener tantas reses como pudiera un hombre bien asentado.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Hasta ahora se conserva esta orden, que con tanta prudencia dispuso este bendito religioso y es de mucho consuelo para los que ven su<\/b><\/div>\n<p><b>permanencia despu\u00e9s de tantos a\u00f1os.<\/b><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fray Isidro F\u00e9lix De Espinosa, O.F.M. 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