{"id":21264,"date":"2021-03-14T08:43:55","date_gmt":"2021-03-14T14:43:55","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=21264"},"modified":"2021-03-14T08:43:55","modified_gmt":"2021-03-14T14:43:55","slug":"vidas-y-muertes-de-arthur-cravan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=21264","title":{"rendered":"Vidas y muertes de Arthur Cravan"},"content":{"rendered":"<p>Vidas y muertes de Arthur Cravan<\/p>\n<p>&#8211; Vilma Fuentes<\/p>\n<p>La Jornada Semanal<\/p>\n<p>Arthur Cravan<\/p>\n<p>Hay personas que hacen de su vida, m\u00e1s que un novela, un personaje en s\u00ed mismo y, sin duda, la de Arthur Cravan (1887-1918) fue as\u00ed. Provocador, temerario y mordaz, adem\u00e1s de poeta, tuvo infinidad de oficios, entre ellos, boxeador, le\u00f1ador, ladr\u00f3n de joyas, carnicero\u2026 \u201cLos deseos, las vidas y las muertes de Arthur Cravan son m\u00faltiples. Un ser excepcional no pod\u00eda morir una sola vez.\u201d se afirma aqu\u00ed con fina mirada cr\u00edtica.<br \/>\nUn esc\u00e1ndalo, un verdadero esc\u00e1ndalo, es lo bastante raro para ser examinado con atenci\u00f3n, sobre todo cuando revela la presencia de un genio.<\/p>\n<p>Fabian Avenarius Lloyd, conocido como Arthur Cravan, naci\u00f3 el 22 de mayo de 1887 en Lausana, Suiza, y fue visto por \u00faltima vez en noviembre de 1918 cuando se embarc\u00f3 a solas en un barco de pesca en Puerto \u00c1ngel para dirigirse a Salina Cruz. \u00cddolo de dada\u00edstas y surrealistas, este gran provocador debe haber supuesto que en M\u00e9xico era posible convocar a los muertos y hacerlos venir a su lado, llam\u00e1ndolos con invocaciones entre murmullos. Sin duda, provocar s\u00f3lo a los vivos ya no le era suficiente. Ir m\u00e1s all\u00e1 de cualquier l\u00edmite, derrumbar lo sagrado, transgredir lo real para entrar en lo imaginario y poseerlo, aunque \u00e9l fuese el pose\u00eddo. Su desaparici\u00f3n es un misterio cuyo secreto se llev\u00f3, acaso rodeado, durante su ascensi\u00f3n en cuerpo y alma al m\u00e1s all\u00e1, por las sombras que respondieron a su llamado: \u201cTodo contra el mundo\/ hasta el coraz\u00f3n\/ hasta la vida misma\/ si valiera la pena morirla.\u201d<\/p>\n<p>Su desd\u00e9n por la vida es superior al que tuvo hacia la muerte. Cravan no tem\u00eda nada ni a nadie, y osaba todo. Desde lo alto de sus casi dos metros de estatura, hizo del desaf\u00edo un estilo de vida y del esc\u00e1ndalo una respuesta de su esp\u00edritu a su visi\u00f3n del mundo. Nieto de un consejero de la reina Victoria y sobrino de Oscar Wilde, mientras su honorable familia ocultaba el parentesco con el c\u00e9lebre escritor, casado con la hermana de su padre, Cravan hizo gala del v\u00ednculo con su t\u00edo. Cuando Wilde fue tratado de paquidermo, el joven provocador declar\u00f3 que \u201clo adoraba porque parec\u00eda un animal\u201d y se describe a s\u00ed mismo como un elefante.<\/p>\n<p>Durante su corta vida ejerci\u00f3, entre otros oficios, los de boxeador, poeta y escritor. Edit\u00f3 la revista Maintenant, de la que fue el \u00fanico redactor. Llevado por su odio a las librer\u00edas donde todos los libros se confunden y se cubren de polvo, la voce\u00f3 y vendi\u00f3 \u00e9l mismo en las calles que recorr\u00eda con un carrito sin toldo. A pesar de su breve existencia, de apenas cinco n\u00fameros, la revista hizo historia al dar un nuevo aire a la anquilosada vida literaria de la \u00e9poca: su influencia prefigura al dada\u00edsmo y al surrealismo. Publica en Maintenant textos corrosivos, retratos c\u00e1usticos, como<br \/>\nel de la pintora Marie Laurencin, que estuvo a punto de costarle un duelo con Apollinaire, pareja de la artista, y el de Andr\u00e9 Gide, incluido por Breton en la Antolog\u00eda del humor negro, donde se\u00f1ala que Gide nunca pudo sobreponerse a la cr\u00edtica de Cravan:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Andr\u00e9 Gide no tiene el aire de un hijo del amor, ni de un elefante, ni de varios hombres: tiene el aire de un artista\u2026 Su caminar traiciona un prosista que nunca podr\u00e1 hacer un verso\u2026 El artista no tiene para nada los nobles estragos del pr\u00f3digo que dilapida su fortuna y su salud\u2026 Es higi\u00e9nico y se aleja de un Verlaine que llevaba su s\u00edfilis como una languidez\u2026 Que no frecuenta las chicas ni los malos lugares\u2026 Que es prudente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vagabundo, deja Par\u00eds en 1915 en plena guerra y recorre Europa con pasaportes falsos. Si Fernando Pessoa crea las biograf\u00edas y obra de sus heter\u00f3nimos, Cravan se inventa a s\u00ed mismo, aqu\u00ed y all\u00e1, en distintos personajes con oficios diferentes: Hope, Miradique, Hayes, pugilista, carnicero, le\u00f1ador, ladr\u00f3n de joyas\u2026 \u201cTengo veinte pa\u00edses en mi memoria y arrastro en mi alma los colores de cien ciudades.\u201d<\/p>\n<p>Su obra es tan escasa, pues fue profundo su desprecio por los escritores prolijos y bien disciplinados cada d\u00eda, como m\u00faltiples sus personalidades: \u201cMundano, qu\u00edmico, puta, borracho, m\u00fasico, obrero, pintor, acr\u00f3bata, actor; \/ \u2026jirafa o cuervo; \/ cobarde, negro, mono, Don Juan, lord\u2026 fauna y flora: \/ \u00a1soy todas las cosas, todos los hombres y todos los animales!\u201d<\/p>\n<p>Comparte el premio de un encuentro de box en Barcelona contra el campe\u00f3n del mundo Jack Johnson, donde se present\u00f3 completamente borracho. Con el dinero obtenido se embarca a Nueva York en el mismo buque donde viaja Trotski, quien lo describe en su biograf\u00eda como \u201cun boxeador y literato ocasional\u201d.<\/p>\n<p>De Nueva York pasa a M\u00e9xico. Casado con la poeta Mina Loy, desertor, trata de viajar a Buenos Aires. Desaparece en cuerpo y alma. Ahogado en el Pac\u00edfico en 1918. Asesinado junto al r\u00edo Bravo, seg\u00fan declara la polic\u00eda mexicana que creer\u00e1 reconocer su cad\u00e1ver meses despu\u00e9s. En 1921, circulan en Par\u00eds documentos falsos de Wilde, ofrecidos a los libreros en cartas firmadas por Gide, Hope, Holland. El aut\u00e9ntico Gide estuvo convencido de que el autor de las falsificaciones era Cravan.<\/p>\n<p>Los deseos, las vidas y las muertes de Arthur Cravan son m\u00faltiples. Un ser excepcional no pod\u00eda morir una sola vez. O acaso aprendi\u00f3 a escuchar las voces de los vivos en el reino de los muertos como en vida supo escuchar y llamar a los muertos.<\/p>\n<p>\u201cEs necesario poner en juego el porvenir una vez al a\u00f1o\u201d, palabras que Cravan hizo realidad desafiando a la muerte y jug\u00e1ndose \u201cla vida que no vale la pena ser vivida\u2026 pero yo valgo la pena de vivir\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vidas y muertes de Arthur Cravan &#8211; Vilma Fuentes La Jornada Semanal Arthur Cravan Hay personas que hacen de su vida, m\u00e1s que un novela, un personaje en s\u00ed mismo y, sin duda, la de Arthur Cravan (1887-1918) fue as\u00ed. 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