{"id":21381,"date":"2021-03-19T20:33:09","date_gmt":"2021-03-20T02:33:09","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=21381"},"modified":"2021-03-19T20:33:09","modified_gmt":"2021-03-20T02:33:09","slug":"gibert-jeune-la-mitica-libreria-de-paris","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=21381","title":{"rendered":"Gibert Jeune, la m\u00edtica librer\u00eda de Par\u00eds"},"content":{"rendered":"<p>Gibert Jeune, la m\u00edtica librer\u00eda de Par\u00eds, est\u00e1 dejando de ser<\/p>\n<p>M\u00e1s que una librer\u00eda, Gibert Jeune es \u2013o est\u00e1 dejando de ser\u2013 una instituci\u00f3n en Par\u00eds, en Francia y mucho m\u00e1s all\u00e1, y a nadie se le ocurr\u00eda pensar que pudiera desaparecer. Oficialmente cerrar\u00e1 para siempre el pr\u00f3ximo 31 de marzo.<\/p>\n<p>Por Anne Marie Mergier<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 se trate de la librer\u00eda m\u00e1s emblem\u00e1tica del mundo. La espl\u00e9ndida fuente de Saint-Michel, en el Barrio Latino, cerrar\u00e1 oficialmente el 31 de marzo. \u201cCon la desaparici\u00f3n de Gibert Jeune es una parte de m\u00ed mismo la que desaparece tambi\u00e9n\u201d, confiesa el historiador Eric Anceau, citado en esta cr\u00f3nica por nuestra corresponsal en la Ciudad Luz, en la que repasa la historia a partir de la de su propio fundador, Gibert Joseph, quien en 1886 compr\u00f3 sus primeros libros de viejo para venderlos a la orilla del Sena.<\/p>\n<p>PAR\u00cdS, Francia<\/p>\n<p>(Proceso).-<\/p>\n<p>Estanter\u00edas semivac\u00edas, pasillos desolados, presencia casi fantasmag\u00f3rica de libreros, pasos furtivos de escasos clientes desamparados, peso del silencio\u2026<\/p>\n<p>Todo luce igual de t\u00e9trico en cada uno de los cuatro pisos de Gibert Jeune, hist\u00f3rica y m\u00edtica librer\u00eda parisina de la Place Saint-Michel\u2026<\/p>\n<p>Encogen el alma los sillones de mimbre en los que ya no se sienta nadie para hojear las p\u00e1ginas de una novela, los mostradores en los que languidecen revistas de historia o ciencias y las largas mesas en las que yacen como n\u00e1ufragos libros de segunda mano.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Una lenta agon\u00eda!\u201d, murmura un librero de la secci\u00f3n de filosof\u00eda. Suena amarga su voz atenuada por el tapabocas.<\/p>\n<p>\u201cEs como o\u00edr los \u00faltimos latidos de un coraz\u00f3n\u2026 \u2013conf\u00eda mirando en derredor\u2013. Nunca me imagin\u00e9 que Gibert Jeune pod\u00eda acabar as\u00ed. En realidad nunca me imagin\u00e9 que Gibert Jeune pod\u00eda acabar alg\u00fan d\u00eda a pesar de las dificultades que enfrentaba. Sobrevivi\u00f3 a tantos acontecimientos en sus casi 135 a\u00f1os de existencia\u2026\u201d<\/p>\n<p>M\u00e1s que una librer\u00eda, Gibert Jeune es \u2013o est\u00e1 dejando de ser\u2013 una instituci\u00f3n en Par\u00eds, en Francia y mucho m\u00e1s all\u00e1, y a nadie se le ocurr\u00eda pensar que pudiera desaparecer.<\/p>\n<p>Oficialmente cerrar\u00e1 para siempre el pr\u00f3ximo 31 de marzo.<\/p>\n<p>\u201cQuiz\u00e1s antes \u2013sugiere otro librero, encontrado en la secci\u00f3n de literatura, tan desalentado como su colega\u2013. Puede cerrar en cualquier momento.\u201d<\/p>\n<p>Y en cualquier momento quedar\u00e1 desem\u00adpleado al igual sus 70 compa\u00f1eros de trabajo. Encoge los hombros, desv\u00eda la mirada y calla.<\/p>\n<p>\u201cCon la desaparici\u00f3n de Gibert Jeune es una parte de m\u00ed mismo la que desaparece tambi\u00e9n\u201d, confiesa el historiador Eric Anceau en una cr\u00f3nica publicada el pasado 22 de febrero en el matutino Le F\u00edgaro.<\/p>\n<p>\u201cNo sospech\u00e9 un final tan tr\u00e1gico\u2026\u201d, apunta antes de describir, entre fascinado y dolido, las reacciones que provoc\u00f3 un tuit que acababa de escribir para expresar su tristeza en las redes sociales.<\/p>\n<p>\u201cEn pocas horas mi mensaje fue compartido por mill\u00f3n y medio de personas \u2013se\u00f1ala\u2013, me llegaron centenares de comentarios, unos conmocionados, otros enojados.\u201d<\/p>\n<p>\u201cSe me rompe el coraz\u00f3n\u201d, \u201cMurieron mis 20 a\u00f1os\u201d, \u201cNostalgia infinita\u201d, \u201cUn drama para la cultura\u201d, \u201cMe siento asqueado\u201d, \u201cDesaparece un patrimonio\u201d\u2026 tuitearon los seguidores parisinos y franceses de Anceau.<\/p>\n<p>Pero lo que m\u00e1s asombra al catedr\u00e1tico de La Sorbona es la cantidad de tuits que le llegaron del extranjero:<\/p>\n<p>\u201cNo pens\u00e9 que iba a recibir tantos mensajes del mundo entero \u2013insiste en su cr\u00f3nica\u2013. Me escribieron de Estados Unidos, Australia, M\u00e9xico, Per\u00fa, Brasil, de numerosos pa\u00edses europeos y de \u00c1frica franc\u00f3fona, inclusive de Jap\u00f3n y de la India\u2026 Cada persona evocaba un recuerdo personal de Gibert Jeune\u201d.<\/p>\n<p>Todos los medios de comunicaci\u00f3n galos cubrieron la noticia, en s\u00ed lastimosa pero a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil de sobrellevar al cumplirse un a\u00f1o de vida trastornada por el coronavirus, un a\u00f1o de incertidumbre, vulnerabilidad y muertes, en el que se ansiaba aferrarse a algo cuando todo se tambalea.<\/p>\n<p>Y una librer\u00eda m\u00e1s que centenaria, frecuentada por seis generaciones de escolares, por amantes de los libros de todas edades y horizontes, ubicada en el coraz\u00f3n del Barrio Latino a la orilla del Sena, equidistante de Notre Dame y La Sorbona, es \u2013est\u00e1 dejando de ser\u2013 una de estas referencias\u2026 M\u00e1s a\u00fan cuanto Notre Dame sigue mutilada e inasequible desde el incendio que la devast\u00f3 el 15 de abril de 2019 y La Sorbona permanece cerrada a causa de la pandemia\u2026<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p>La historia de Gibert Jeune est\u00e1 \u00edntimamente ligada a la de Francia y a la de su sistema educativo. La encarna Joseph Gibert, nacido en 1852 en una familia campesina del sureste del pa\u00eds, durante unos a\u00f1os profesor de literatura en un colegio jesuita de la ciudad industrial de Saint-Etienne y que sue\u00f1a con otro destino.<\/p>\n<p>El din\u00e1mico provinciano sigue muy de cerca las reformas lanzadas por Jules Ferry, jefe de Gobierno y ministro de Instrucci\u00f3n P\u00fablica de la III Rep\u00fablica. Aplaude su ley de 1882, que vuelve obligatoria y gratuita la escolarizaci\u00f3n de ni\u00f1os y ni\u00f1as hasta los 13 a\u00f1os de edad, al tiempo que proclama la educaci\u00f3n p\u00fablica laica.<\/p>\n<p>Joseph Gibert vislumbra una gran oportunidad de cambiar de vida sin perder contacto con la ense\u00f1anza y la literatura. \u201cSube\u201d a Par\u00eds en 1886 con la firme intenci\u00f3n de convertirse en librero.<\/p>\n<p>Empieza modestamente como \u201cbouquiniste\u201d (de la palabra bouquin, libro viejo y barato). As\u00ed se llaman los vendedores callejeros de libros de segunda mano que disponen desde 1859 de largas cajas verde oscuro, tipificadas por las autoridades municipales e instaladas en pretiles en ciertos puntos fijos de las riberas del Sena.<\/p>\n<p>Consigue primero una caja en el muelle de Saint-Michel, casi frente a Notre Dame. Al poco tiempo tiene cuatro: tres repletas con libros escolares usados y la cuarta con obras literarias.<\/p>\n<p>Seg\u00fan consta en una carta que escribe en agosto de 1887 a su novia Elise Soulalioux, quien sigue su odisea parisina desde Saint-Etienne, Joseph Gibert se vanagloria de contar con un fondo de 3 mil vol\u00famenes. Confiesa que su nueva profesi\u00f3n, desem\u00adpe\u00f1ada a la intemperie, le encanta, y que pronto seguir\u00e1 las huellas de sus colegas m\u00e1s fogueados: tendr\u00e1 su propia librer\u00eda.<\/p>\n<p>Y lo logra. En septiembre de 1888, dos meses despu\u00e9s de casarse con Elise, alquila una tiendita en el n\u00famero 17 del muelle Saint-Michel, luego se muda a otra, al lado, un poco m\u00e1s grande, en el 23, y finalmente se instala en una tercera m\u00e1s amplia, en el 27, pero conserva la anterior como anexo.<\/p>\n<p>Esas dos librer\u00edas pioneras, de los n\u00fameros 23 y 27, siguen existiendo y no desaparecer\u00e1n gracias al apoyo del Ayuntamiento de Par\u00eds. Oficiosamente se dice que la primera podr\u00eda seguir dedicada a temas religiosos y esot\u00e9ricos, como hasta ahora, mientras que la segunda acoger\u00eda el importante fondo de libros de literatura extranjera en versi\u00f3n original de Gibert Jeune.<\/p>\n<p>Cola para libros escolares en los a\u00f1os cuarenta<br \/>\nEs en el n\u00famero 27 que se consolida la cadena Gibert y que se forja la figura legendaria de Joseph, indefectiblemente vestido de negro, apasionado y meticuloso, trabajando 12 horas cada uno de los siete d\u00edas de la semana.<\/p>\n<p>\u201cEstaba sentado siempre a su mesa de trabajo, en la mera entrada de la librer\u00eda, a la derecha \u2013cuenta Olivier Pounit-Gibert, su bisnieto, al vespertino Le Monde\u2013. Los clientes s\u00f3lo se dirig\u00edan a \u00e9l. Luego sus empleados \u2013casi todos parientes suyos a quienes auxiliaba cuando llegaban a la capital\u2013 le tra\u00edan el libro requerido y \u00e9l lo entregaba personalmente a los clientes, ech\u00e1ndoles una mirada por encima de sus anteojos. En realidad parec\u00eda preguntarse si la persona era digna de apreciar lo que acababa de adquirir. Cuando lo consideraba oportuno, expresaba su opini\u00f3n o daba consejos, s\u00f3lo para ayudar\u2026 Inclusive pod\u00eda criticar el libro que vend\u00eda si no le gustaba. \u00a1Distaba de ser un comerciante com\u00fan y corriente!\u201d<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de enriquecer su fondo de libros escolares de segunda mano altamente redituable, Joseph Gibert se lanza a la compra-venta de libros antiguos, agotados o descatalogados. Un \u00e9xito total que seguir\u00e1 por d\u00e9cadas. A lo largo de casi todo el siglo XX, en la \u00e9poca prehist\u00f3rica que antecede a Amazon y a la aparici\u00f3n de innumerables librer\u00edas en l\u00ednea, se sol\u00eda decir en Francia: \u201cSi no se consigue ese libro en Gibert, no se consigue en ninguna parte \u2026\u201d.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p>1915 es un a\u00f1o siniestro para la familia Gibert: Joseph muere repentinamente y su hijo mayor, tambi\u00e9n llamado Joseph, es herido mientras combate en la Primera Guerra Mundial. Elise toma las riendas de la librer\u00eda y la dirige con gran profesionalismo, apoyada por sus dos hijos hasta 1929, a\u00f1o de su fallecimiento.<\/p>\n<p>Se desconoce el motivo de la ruptura entre ambos herederos, pero ese mismo a\u00f1o la empresa Gibert se divide en dos sociedades. El mayor abre su propia librer\u00eda Gibert Joseph en el n\u00famero 30 del Boulevard Saint-Michel, cerqu\u00edsima de La Sorbona. Con el tiempo inaugurar\u00e1 dos m\u00e1s, en los n\u00fameros 26 y 34 del mismo buoulevard. R\u00e9gis, el menor, se queda con la librer\u00eda hist\u00f3rica del muelle Saint-Michel, que rebautiza como Gibert Jeune.<\/p>\n<p>Los hermanos siguen la tradici\u00f3n familiar de libros escolares y universitarios nuevos y usados, y diversifican a\u00fan m\u00e1s que su padre los cat\u00e1logos, en los que acaban incluyendo todos los g\u00e9neros, ofreciendo siempre a sus clientes un inmenso abanico de libros reci\u00e9n publicados y de segunda mano.<\/p>\n<p>Los Gibert adem\u00e1s ponen una papeler\u00eda, y quedan grabadas en la memoria colectiva parisina las filas inacabables de chicos, acompa\u00f1ados por sus madres, que durante d\u00e9cadas se formaron cada principio de septiembre ante las tiendas de Gibert Jeune y Gibert Joseph para adquirir los \u00fatiles del nuevo a\u00f1o escolar.<\/p>\n<p>Los a\u00f1os setenta son importantes para ambas empresas, que compiten cada vez m\u00e1s entre s\u00ed, llegando a espiarse y a hacerse trampas comerciales. Mientras los herederos de Gibert Joseph incursionan en la venta de discos y abren sucursales en una docena de ciudades de provincia, los de Gibert Jeune inauguran en 1971 su m\u00edtica librer\u00eda del n\u00famero 5 de la Place Saint-Michel, que ocupa los cuatro pisos de un elegante edificio y atrae de inmediato a un p\u00fablico a\u00fan m\u00e1s amplio que el de sus venerables antecesoras del muelle Saint-Michel.<\/p>\n<p>El \u00e9xito es tal que Jean Gibert y R\u00e9gis abren tres nuevas librer\u00edas Gibert Jeune en esa misma plaza peque\u00f1a, a la que ambicionan convertir en \u201cPlaza del Saber\u201d.<\/p>\n<p>La Place Saint-Michel es uno de los lugares emblem\u00e1ticos del Barrio Latino. Est\u00e1 adornada por una fuente monumental de m\u00e1rmol que domina un inmenso San Miguel Arc\u00e1ngel de bronce derrotando al Diablo. El triunfo del bien sobre el mal, del saber sobre la ignorancia. Esa d\u00e9cada de los setenta y la primera mitad de los ochenta es la \u00e9poca de gloria de Gibert Jeune.<\/p>\n<p>Las cuatro librer\u00edas vibran como colmenas. Viven llenas mas no atiborradas. Uno puede pasar horas en ellas husmeando libros, hoje\u00e1ndolos, platicando con los libreros, todos cultos, con carreras universitarias y dominando temas espec\u00edficos\u2026 M\u00e1s que \u201cclientes\u201d, son miles de \u201cvisitantes\u201d a quienes acoge cada d\u00eda la librer\u00eda del n\u00famero 5, la principal.<\/p>\n<p>Inagotable es la lista de escritores famosos que frecuentaban Gibert Jeune, recuerdan cronistas literarios nost\u00e1lgicos\u2026 Mencionan a Marguerite Duras, Umberto Eco, Andr\u00e9 Gide, Emil Cioran, Andr\u00e9 Malraux, Julio Cort\u00e1zar, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez&#8230; Juan Rulfo no imaginaba pasar por Par\u00eds sin visitar la del 5 de la Place Saint-Michel, seg\u00fan conf\u00eda a la corresponsal su hijo Juan Pablo.<\/p>\n<p>El 4 de febrero de 1986 se ensombrece dram\u00e1ticamente el horizonte de Gibert Jeune: una bomba explota en el s\u00f3tano del edificio hiriendo a cinco personas. El atentado terrorista es perpetrado por el brazo armado del Hesbolah liban\u00e9s. Los bomberos luchan durante tres horas contra el incendio que, devastador, provoca el cierre de la librer\u00eda durante un a\u00f1o. Tambalea la \u201cinstituci\u00f3n\u201d pero se repone paulatinamente.<\/p>\n<p>Nueve a\u00f1os m\u00e1s tarde, el 25 de julio de 1995, otro atentado terrorista, dirigido esta vez contra la aleda\u00f1a estaci\u00f3n del Metro Saint-Michel, espanta a su clientela durante semanas. En septiembre no se forman filas de estudiantes en sus puertas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan cuenta uno de los libreros entrevistados por la reportera, a estos dos golpes fuertes se debe a\u00f1adir el car\u00e1cter bastante conservador de los due\u00f1os de Gibert Jeune, quienes no miden la evoluci\u00f3n vertiginosa del mercado del libro ni proceden a la indispensable informatizaci\u00f3n de la empresa.<\/p>\n<p>\u201cM\u00e1s que subestimar la competencia de la venta de libros en l\u00ednea, la desde\u00f1an. En cambio Gibert Joseph se adapta con m\u00e1s facilidad a la modernidad\u201d, conf\u00eda.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p>El nuevo milenio empieza con muchas dificultades para Gibert Jeune. Baja el volumen de ventas, falta capital para remodelar las tiendas que se ven estancadas en el tiempo, aun si gran n\u00famero de sus clientes reivindican su encanto \u201canticuadito\u201d. Y por si eso fuera poco, con el curso de los a\u00f1os se acelera de manera dr\u00e1stica la transformaci\u00f3n del Barrio Latino:<\/p>\n<p>La Universidad de la Sorbona descentraliza sus actividades y abre facultades en otros barrios de la capital, jalando a los estudiantes fuera de esa parte de la ciudad que era \u201csuya\u201d desde el siglo XIII.<\/p>\n<p>La especulaci\u00f3n inmobiliaria se desata en tal forma que la zona anta\u00f1o bohemia se vuelva inasequible para crecientes sectores de las clases medias. La \u201cgentrificaci\u00f3n\u201d del Barrio Latino se da paralelamente a la triste mutaci\u00f3n del Boulevard Saint-Michel y de algunas calles que lo rodean en \u00e1reas tur\u00edsticas invadidas por tiendas de ropa, zapatos, celulares, perfumes, y por lugares de comida r\u00e1pida. McDonalds, Burger King y Starbucks Coffee compiten all\u00ed, donde hace algunas d\u00e9cadas se codeaban librer\u00edas acogedoras y viejos caf\u00e9s en los cuales estudiantes sin un centavo so\u00f1aban con otro mundo\u2026<\/p>\n<p>Esquina entra\u00f1able la del Barrio Latino.<br \/>\nLas estadist\u00edcas son demoledoras. Seg\u00fan cifras manejadas por el Taller Parisino de Urbanimo, en los \u00faltimos 20 a\u00f1os desaparecieron 43% de las librer\u00edas del Barrio Latino.<\/p>\n<p>En ese tenso contexto, Gibert Jeune se debate como puede, no renuncia a su vocaci\u00f3n de siempre pero, a la par de su precioso fondo de libros, intenta \u201cdiversificar\u201d su oferta comercial vendiendo todo tipo de productos tur\u00edsticos: Invita a youtubers famosos. multiplica \u201ceventos\u201d. En vano\u2026<\/p>\n<p>La ola de atentados entre enero y noviembre de 2015 que enlutan a Par\u00eds espanta al turismo internacional y vuelve a alejar a la clientela nacional que teme \u201cr\u00e9plicas\u201d de ataques yihadistas. En 2017 los bisnietos de Joseph Gibert est\u00e1n al borde de la quiebra; los salvan sus primos de Gibert Joseph, que compran Gibert Jeune.<\/p>\n<p>Renace la esperanza pero el destino sigue golpeando: En noviembre de 2018 surge el movimiento de los Chalecos amarillos. A lo largo de un a\u00f1o, s\u00e1bado tras s\u00e1bado, miles de manifestantes desfilan en forma ca\u00f3tica por las calles de la Ciudad Luz, enfrent\u00e1ndose con las fuerzas de seguridad y perturbando profundamente las actividades comerciales de la capital.<\/p>\n<p>A ello se a\u00f1aden amplios y repetitivos movimientos sociales contra la reforma del sistema de jubilaci\u00f3n que paraliza el transporte p\u00fablico durante semanas. Sin olvidar el incendio de Notre Dame en abril de ese mismo 2019, que aleja del Barrio Latino a los valientes turistas que a\u00fan se arriesgaban a visitar Par\u00eds\u2026<\/p>\n<p>El golpe final lo asesta el coronavirus: El primer confinamiento nacional dura del 17 de marzo al 10 mayo de 2020. S\u00f3lo quedan abiertos los llamados \u201ccomercios esenciales\u201d. Seg\u00fan las autoridades, las librerias no lo son. La medida provoca reacciones encontradas en la profesi\u00f3n. En realidad, la apremiante escasez de tapabocas y de gel hidroalcoh\u00f3lico lleva a muchos libreros a aceptar esa medida para su propia protecci\u00f3n y la de su personal.<\/p>\n<p>Con el segundo confinamiento (30 de octubre-15 de diciembre), la situaci\u00f3n cambia radicalmente. El gobierno se empe\u00f1a en calificar las librer\u00edas de \u201ccomercios no esenciales\u201d y se topa con una resistencia f\u00e9rrea de libreros, lectores, escritores y editores. Se asusta el presidente Emmanuel Macron y se logra una tregua, con el sistema \u201cclic y recoger\u201d: Los clientes encargan sus libros por internet o tel\u00e9fono y hacen colas en las puertas de las librer\u00edas para recogerlos. El sistema funciona con las librer\u00edas de barrio o de tama\u00f1o mediano, pero desfavorece a Gibert Joseph, que no puede mantener a flote el ex Gibert Jeune.<\/p>\n<p>Amarga vuelta de la vida: El pasado 26 de febrero, en el momento en que toda la prensa gala lamentaba el cierre definitivo de la m\u00edtica librer\u00eda del n\u00famero 5 de la Place Saint-Michel, un decreto publicado en el Diario Oficial sum\u00f3 las librer\u00edas a la lista de \u201ccomercios esenciales\u201d en Francia: Podr\u00e1n permanecer abiertas en caso de nuevo confinamiento.<\/p>\n<p>De Profundis para Gibert Jeune.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gibert Jeune, la m\u00edtica librer\u00eda de Par\u00eds, est\u00e1 dejando de ser M\u00e1s que una librer\u00eda, Gibert Jeune es \u2013o est\u00e1 dejando de ser\u2013 una instituci\u00f3n en Par\u00eds, en Francia y mucho m\u00e1s all\u00e1, y a nadie se le ocurr\u00eda pensar que pudiera desaparecer. 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