{"id":21640,"date":"2021-03-30T07:26:44","date_gmt":"2021-03-30T13:26:44","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=21640"},"modified":"2021-03-30T07:26:44","modified_gmt":"2021-03-30T13:26:44","slug":"la-historica-marcha-minera-de-1951-en-el-zocalo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=21640","title":{"rendered":"La hist\u00f3rica marcha minera de 1951 en el z\u00f3calo"},"content":{"rendered":"<p>La hist\u00f3rica marcha minera de 1951<\/p>\n<p>Fernando del Moral*<\/p>\n<p>Este 10 de marzo, hace exactamente 70 a\u00f1os, los trabajadores mineros se hicieron presentes en la Ciudad de M\u00e9xico y llegaron a la Plaza de la Constituci\u00f3n para hacer valer sus derechos constitucionales de petici\u00f3n y de audiencia con el entonces presidente Miguel Alem\u00e1n (1946-52), quien falt\u00f3 a ellos y no los recibi\u00f3. Les fueron cerradas las puertas de Palacio Nacional, como cerrada fue la posici\u00f3n de la autoridad laboral federal, en tanto manten\u00eda una actitud represiva sobre un movimiento obrero que, a trav\u00e9s del gremio minero, se hab\u00eda salido del control gubernamental impuesto en ese sexenio, con l\u00edderes corruptos, a los sindicatos nacionales.<\/p>\n<p>Esta vanguardia de 4 mil trabajadores mineros hab\u00eda emprendido una larga marcha, el 20 de enero de 1951, desde sus lugares de trabajo en Palau, Cloete y Nueva Rosita, en la regi\u00f3n carbon\u00edfera de Coahuila, caminando durante 50 d\u00edas mil 500 kil\u00f3metros hasta la capital, para recurrir a la voluntad pol\u00edtica del presidente y que \u00e9ste coadyuvara a resolver una huelga justa que se hab\u00eda apegado a derecho, pero cuyos trabajadores hab\u00edan sido objeto de agresiones y buscaba ser extinguida por una autoridad federal complaciente con los intereses de una empresa extranjera.<\/p>\n<p>Las hostilidades, con un estado de sitio contra los mineros, hab\u00edan empezado tras declararse la huelga. Desde antes de la marcha, el gobierno federal rompi\u00f3 el orden social al optar por la represi\u00f3n utilizando al Ej\u00e9rcito, que violent\u00f3 las garant\u00edas individuales en Coahuila, donde el presidente ten\u00eda de gobernador a un amigo suyo.<\/p>\n<p>Una marcha de esas dimensiones se convirti\u00f3 en noticia nacional porque represent\u00f3 una movilizaci\u00f3n extraordinaria de trabajadores. Se le llam\u00f3 la caravana del hambre, porque a los mineros la injusticia laboral los hab\u00eda llevado a una situaci\u00f3n tan dif\u00edcil como la falta del sustento diario para ellos y sus familias. En la marcha participaron tambi\u00e9n 30 ni\u00f1os y 100 mujeres compa\u00f1eras de los mineros, de las que pudieron ir, porque el resto se qued\u00f3 al cuidado de sus familias. Y despert\u00f3 la solidaridad de quienes les compartieron su pan y su ayuda en ciudades y carreteras por donde pasaron los mineros, y ellos hicieron lo mismo hacia otras manos, las de los otom\u00edes que los vieron desde la miseria extrema en la que sobreviv\u00edan, cuando atravesaron el p\u00e1ramo de esa regi\u00f3n olvidada del Mezquital.<\/p>\n<p>Como era costumbre de la prensa proclive al gobierno, a los marchistas se les tild\u00f3 de antipatriotas y agitadores, en tanto otra prensa voluntaria, emergente y solidaria, generaba impresos para la comunicaci\u00f3n indispensable de los mineros en la difusi\u00f3n al p\u00fablico de sus leg\u00edtimas demandas, como fue en las 30 ediciones del Diario del Campamento, ilustradas por Guasp, Alberto Beltr\u00e1n y Leopoldo M\u00e9ndez. De esa prensa militante sali\u00f3 la obra creada en el Taller de Gr\u00e1fica Popular, una poderosa imagen que se mostr\u00f3 como bandera del movimiento, expresada en la figura de un minero que protege a una mujer y a un ni\u00f1o, y que con actitud firme y decidida enfrenta, con su brazo izquierdo, al fusil que desde el extremo derecho los amenaza.<\/p>\n<p>Durante su estancia en la capital, el gobierno eligi\u00f3 un parque deportivo como su campo de concentraci\u00f3n para asistirlos con la finalidad de tratar de aislarlos del contacto social, en tanto les demoraban una resoluci\u00f3n a sus peticiones, que nunca lleg\u00f3; hasta que los conminaron al siguiente mes a un forzoso regreso a Coahuila, pero no en vagones para transportar ganado en un tren, que los trabajadores, indignados, rechazaron. Esa fue la respuesta de un gobierno autoritario que reprobaba cualquier demanda, \u00adaunque fuera legal, pues para ello ten\u00eda a sus \u00f3rdenes a las fuerzas armadas, a los poderes Legislativo y Judicial, y a todos los gobernadores.<\/p>\n<p>Los mineros de la huelga de Nueva Rosita nunca se rindieron. Su movimiento reivindicador fue avasallado por una colusi\u00f3n de intereses empresariales y oficiales en su contra. Que la opini\u00f3n juzgue estos hechos y que la historia recoja y precise la responsabilidad de los funcionarios que nos han negado el amparo de la ley, a que todos los mexicanos tienen derecho, y nos han hecho v\u00edctimas de la injusticia, fueron las palabras finales del comit\u00e9 de huelga el 27 de abril de 1951. Se iniciaba as\u00ed en M\u00e9xico un largo periodo contra todo movimiento social que, por m\u00e1s justo que fuera, deb\u00eda ser asfixiado por un r\u00e9gimen que no admit\u00eda disidencias.<\/p>\n<p>De los 5 mil trabajadores en huelga se recontrat\u00f3 s\u00f3lo a 800 y todo el resto con sus familias se vieron obligados a un desplazamiento forzado y a emigrar para sobrevivir. Gracias al reportaje de la marcha publicado por Jos\u00e9 Revueltas y lo que despu\u00e9s investigaron y escribieron Mario Gill, Daniel Molina, Victoria Novelo, Luis Reygadas y Antonio Avitia; sin olvidar al destacado protagonista de la marcha Agapito Maltos Ruiz, compositor del gran Corrido de los mineros en 289 cuartetas, as\u00ed como el importante testimonio del militante obrero Camilo Ch\u00e1vez, publicado por Perla Jaimes en https:\/\/cutt.ly\/Nx8paKa, esta \u00e9pica del movimiento obrero mexicano no ha sido olvidada.<\/p>\n<p>La aportaci\u00f3n hist\u00f3rica de esta marcha de la dignidad minera es que sent\u00f3 un precedente y trascendi\u00f3 en el pa\u00eds como ejemplo de movilidad social que fue emulado a\u00f1os despu\u00e9s por otros movimientos laborales, campesinos, estudiantiles, civiles y pol\u00edticos, como el encabezado por Salvador Nava que protest\u00f3 contra la imposici\u00f3n centralista de un gobernador en San Luis Potos\u00ed en 1991, y muchas otras marchas que en el siglo XXI recuerdan que los derechos constituciones tambi\u00e9n se defienden dando un paso al frente, caminando hacia adelante, adonde las demandas por una vida mejor y las reivindicaciones sociales lo reclamen.<\/p>\n<p>* Documentalista colaborador del Centro de Estudios Parlamentarios de la Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La hist\u00f3rica marcha minera de 1951 Fernando del Moral* Este 10 de marzo, hace exactamente 70 a\u00f1os, los trabajadores mineros se hicieron presentes en la Ciudad de M\u00e9xico y llegaron a la Plaza de la Constituci\u00f3n para hacer valer sus derechos constitucionales de petici\u00f3n y de audiencia con el entonces presidente Miguel Alem\u00e1n (1946-52), quien [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":21641,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-21640","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21640","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=21640"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21640\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21642,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21640\/revisions\/21642"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/21641"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=21640"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=21640"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=21640"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}