{"id":21649,"date":"2021-03-30T07:52:09","date_gmt":"2021-03-30T13:52:09","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=21649"},"modified":"2021-03-30T07:52:09","modified_gmt":"2021-03-30T13:52:09","slug":"a-los-sacerdotes-que-atienden-a-pacientes-con-covid-19","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=21649","title":{"rendered":"A los sacerdotes que atienden a pacientes con COVID 19"},"content":{"rendered":"<div class=\"page\" title=\"Page 1\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<blockquote>\n<div class=\"column\">\n<p><strong>\u201cCuiden por ustedes mismos y por el reban?o\u201d<\/strong><br \/>\n<strong>Hch 20, 28 &#8211; 38<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<blockquote><p><strong>\u201cEn esta barca, estamos todos&#8230; no podemos seguir cada uno por nuestra cuenta, sino solo juntos\u201d.\u00a0(Papa Francisco)<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 2\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Al inicio de la pandemia emitimos este subsidio para apoyar a nuestros sacerdotes, en Me?xico, a gestionar mejor la pandemia. Despue?s de pasado un an?o, nos hemos dado cuenta que \u201cno somos los mismos\u201d, hemos aprendido la importancia de cuidarnos y cuidar a los dema?s; pero es necesario que sigamos recordando y actuando las buenas pra?cticas que han resultado provechosas, personal y comunitariamente. La Dimensio?n Episcopal del Clero, ha lanzado una nueva Jornada Nacional, con tres campan?as que se enfocan en la salud sacerdotal, y la corresponsabilidad pastoral, concientizando a los feligreses a no bajar la guardia y seguir implementando los protocolos sanitarios ma?s ba?sicos para evitar una nueva ola de contagio, adema?s de una campan?a de caridad y solidaridad con los ma?s afectados por la pandemia.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Se acerca la celebracio?n de la Semana Santa y la apertura paulatina de diversas actividades que nos llevan a una inevitable movilizacio?n humana y cristiana, es por eso que ofrecemos nuevamente este subsidio, con algunas leves modificaciones, esperando que sea de ayuda para vivir con fe, esperanza y caridad los misterios que nos han dado la salvacio?n, con responsabilidad ante la situacio?n actual; y asi?, apoyemos a evitar una nueva ola de contagios.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 3\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>I. EL SACERDOTE ANTE EL GRAN DESAFI?O COVID-19<\/p>\n<p>El hombre de hoy y la Iglesia actual, se ha encontrado ante uno de los ma?s grandes desafi?os de su historia, que ha causado desorden, incertidumbre, dolor, angustia y muerte. Ante esta realidad, hemos reconocido una vez ma?s nuestra fragilidad. Ante este escenario global hemos contemplado con esperanza cristiana y un profundo sentido de fe, asumiendo con corazo?n de padres y hermanos esta oportunidad con una profunda confianza, mas no con ingenuidad, sino con ojos de fe y corazo?n de pastores, cercanos a las necesidades del Pueblo cristiano, para involucrarnos en ellas y potenciar todas aquellas iniciativas que favorezcan la presencia del Reino de Dios (PGP, 26).<\/p>\n<p>Por lo tanto, para cada uno de nosotros, como disci?pulos amados de Jesu?s, que somos testigos de esperanza, ma?s alla? de buscar razones, culpables o de simplemente emitir nuestros juicios personales ante la situacio?n actual, e?sta ha sido una oportunidad para elevar nuestros ojos al cielo e invocar con fe viva la misericordia de Dios.<\/p>\n<p>Que la presencia del sacerdote en medio de la comunidad siga siendo un gran puente de unio?n entre Dios y sus hijos. No caigamos en conductas que no den testimonio de confianza. Sigamos atendiendo y acatando las disposiciones de nuestras autoridades civiles y eclesia?sticas. Aunque el escenario de nuestro pai?s ha ido cambiando de sema?foro, aun no es un tiempo para relajarnos y desestimar las instrucciones eclesiales y sanitarias, no nos permitamos bajar la guardia ante este latente riesgo de contagio. Estemos atentos a saber cuidarnos y cuidar como buenos pastores de toda la comunidad cristiana que Dios nos ha encomendado.<\/p>\n<p>ALGUNOS ELEMENTOS DE REFLEXIO?N EN EL ACOMPAN?AMIENTO DEL PUEBLO.<\/p>\n<p>1.\u00a0Orden \/ Responsabilidad<\/p>\n<p>Sin duda, uno de los principales retos en este tiempo tan particular, es mantenernos bien informados y realmente comunicados, la mala informacio?n nos ha llevado en muchos momentos al desorden, al caos y violencia social, como ya nos hemos dado cuenta, eso ocasiona desde indiferencia ante el COVID-19, hasta una psicosis colectiva. Por eso, nosotros debemos ser los responsables en saber escuchar las voces autorizadas sobre el tema, y no dejarnos llevar o incluso difundir noticias o rumores, que desestabilicen el orden emocional, social y de fe.<\/p>\n<p>Un signo claro de comunio?n, obediencia y responsabilidad es acatar las instrucciones precisas dadas para la Dio?cesis, en esta contingencia, por el Obispo diocesano.<\/p>\n<p>2.\u00a0Oracio?n \/ Comunio?n<\/p>\n<p>En medio de tanto dolor por el que se ha venido atravesando, no dejemos de abrazar y contemplar la Cruz de Cristo. En este ambiente de gracia que nuevamente nos ofrece la cuaresma, ofrezcamos un tiempo de meditacio?n, silencio y purificacio?n por el mundo entero que experimenta un profunda inestabilidad e incertidumbre. Pida?mosle constantemente alMaestro que nos ensen?e a orar en este caminar para que nuestro espi?ritu se mantenga fuerte y transmita esperanza. De modo particular, tengamos presentes a todos aquellos que se encuentran enfermos o han perdido la vida a causa del COVID-19. Tampoco podemos olvidar a todas las personas ma?s vulnerables fi?sicamente y de escasos recursos. De manera especial por los me?dicos, enfermeras, enfermeros y hombres de buena voluntad que han estado atendiendo esta emergencia en cada uno de los hospitales y en los diversos lugares del mundo. Como pastores de fe, celebremos la santa Misa con estas intenciones particulares.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 4\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>3.\u00a0Ofrenda \/ Solidaridad<\/p>\n<p>Ante los centenares contagios, la Iglesia esta? llamada a ofrecer constantemente sus oraciones, pero tambie?n, a construir y compartir la aute?ntica caridad cristiana. Que la presencia de la comunidad sea para la sociedad un gran oasis de misericordia (cf. PGP 149), donde se renueve la fe del espi?ritu y fortalezca el corazo?n. Procuremos que se mantenga vivo y abierto el ambiente de comunio?n y fraternidad. El sacerdote, ofrezca su tiempo, sus capacidades y carismas para ayudar al pueblo de Dios a mantenerse en pie y, hacer frente a este momento con responsabilidad.<\/p>\n<p>4.\u00a0Humildad \/ Reconocer<\/p>\n<p>En la situacio?n que estamos enfrentando como disci?pulos, estamos llamados a reconocer que solos no podemos nada, pero que Dios lo puede todo, por lo que hemos de tomarnos de su mano y dejarnos llevar por donde E?l quiera, sin resistencias, sin cuestionamientos, sin reclamos, sin enojo. \u201cEn esta barca estamos todos &#8230; debemos de reconocer que no podemos seguir cada uno por nuestra cuenta, sino solo juntos.\u201d (Papa Francisco, Bendicio?n extraordinaria\u00a0URBI ET ORBIT, 27 de marzo de 2020).<\/p>\n<p>La humildad viene unida a la obediencia, se da en forma natural el anhelo de querer cumplir la voluntad de Aquel a quien reconocemos como nuestro Sen?or. Pongamos todo cuanto somos y tenemos, todas nuestras capacidades a Su disposicio?n, porque E?l sabe mejor que nosotros lo que nos conviene y, en todo interviene para bien.<\/p>\n<p>5.\u00a0Oportunidad pastoral \/ Servicio<\/p>\n<p>La Iglesia tiene un gran desafi?o, que el pueblo de Dios no se sienta solo ni abandonado. El sacerdote con espi?ritu de discernimiento y creatividad pastoral, busque los medios que le permitan mantenerse cercano a las familias, como EL BUEN SAMARITANO, en el camino que atraviesa el Pueblo de Dios que pudieran estar sufriendo en carne propia el flagelo de la enfermedad, o incluso la muerte de un ser querido. Abandonarles en estos momentos, seri?a faltar a la misericordia, a la caridad y perder una gran oportunidad de encarnar el evangelio de Jesu?s.<\/p>\n<p>6.\u00a0Prudencia \/ Actitud<\/p>\n<p>Recibe y transmite los mensajes y la informacio?n acerca del proceso evolutivo, y particularmente los tiempos y formas para alcanzar la vacunacio?n y otras circunstancias relativas al COVID-19 con prudencia y de forma constructiva, como el BUEN PASTOR quegui?a a sus ovejas, ellas le escuchan y conocen su voz. Especialmente en las eucaristi?as u otros momentos de oracio?n transmitidos por redes sociales evita las murmuraciones, los rumores infundados y los comentarios propios acerca del tema para no favorecer tensiones innecesarias ni situaciones comunitarias de dificultad. Hablar constantemente sobre este asunto puede hacer que crezca el temor y que te distancies de estados de mayor tranquilidad y sosiego.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 5\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Recordemos las palabras del Papa Francisco: \u201cEn esta situacio?n de pandemia, en la que nos toca vivir ma?s o menos aislados, estamos invitados a redescubrir y profundizar el valor de la comunio?n que une a todos los miembros de la Iglesia. Unidos a Cristo nunca estamos solos, sino que formamos un solo Cuerpo, del cual E?l es la Cabeza. Es una unio?n que se alimenta de la oracio?n, y tambie?n de la comunio?n espiritual en la Eucaristi?a, una pra?ctica muy recomendada cuando no es posible recibir el Sacramento. Digo esto para todos, especialmente para las personas que viven solas\u201d (A?ngelus, 15 marzo 2020).<\/p>\n<p>Que este largo periodo que seguimos viviendo en nuestro pai?s ante este gran desafi?o llamado COVID-19, signifique para nosotros, pastores, el momento de fortalecer nuestra fe y confianza en nuestro Padre providente. Reconociendo que sus efectos han llegado y dan?ado tambie?n la vida de los presbi?teros. (PGP. 71) Que junto al pueblo con el que peregrinamos sepamos enfrentar y salir con serenidad y responsabilidad de esta emergencia sanitaria.<\/p>\n<p>No dejemos de invocar la intercesio?n de nuestra Madre la Virgen de Guadalupe que habita entre nosotros, para que derrame su bendicio?n maternal sobre nuestra nacio?n y la Iglesia universal (Mons. O. Roberto Domi?nguez Couttolenc, M.G. Obispo de Ecatepec y Responsable de la Dimensio?n Episcopal del Clero).<\/p>\n<p>II. CUIDADO Y PREVENCIO?N<\/p>\n<p>1. Fi?sico1<\/p>\n<p>Dadas las circunstancias que ya todos conocemos y al posible incremento de este suceso, debemos seguir preparados ante la demanda que se nos hace de estar presentes acompan?ando a los pacientes de COVID-19, es decir, proporcionarles los Sacramentos de Uncio?n de los Enfermos, Confesio?n y Via?tico. \u00bfQue? hacer ante esta circunstancia de la cual no podemos huir, pues esta? en nuestra realidad, pero que no podemos enfrentar como habitualmente sabemos y podemos hacer?<\/p>\n<p>Para la atencio?n a los fieles contagiados por el virus Sars-Cov-2, si?gase promoviendo el servicio de los capellanes capacitados para tales casos, como lo explica el\u00a0\u201cProtocolo de atencio?n espiritual para los fieles durante la contingencia sanitaria por el Covid-19\u201d\u00a0(https:\/\/cem.org.mx\/prensa\/2931-Protocolo-de-Atenci%C3%B3n-Espiritual-a-los-Fieles- durante-la-Contingencia-Sanitaria-por-el-COVID-19.html).<\/p>\n<p>Pueden ir a ver un paciente con estas caracteri?sticas si, y so?lo si cuenta con los medios de proteccio?n correspondiente, a saber:<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 6\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>1. Usar bata.<br \/>\n2. Guantes de la?tex.<br \/>\n3. Tapabocas N95 (Mascarilla dura).<br \/>\n4. Cubre Zapatos.<br \/>\n5. Gorro.<br \/>\n6. Que no tenga enfermedades preexistentes (Diabetes, Hipertensio?n, Obesidad mo?rbida, o alguna otra que lo haga estar de?bil en sus defensas).<\/p>\n<p>Si no tiene esta proteccio?n, no se acerque al paciente, pues se va a contagiar, y sera? propagador del Virus a ma?s personas.<\/p>\n<p>Por otro lado, el 19 de marzo de 2020, la Penitenciari?a Aposto?lica publico? un decreto firmado por el Penitenciario Mayor, Cardenal Mauro Piacenza, y autorizado por el Papa Francisco que concede la indulgencia plenaria a los fieles enfermos de Coronavirus, a los agentes sanitarios, los familiares y todos aquellos que cuidan de los enfermos, asi? como a los fieles que ofrezcan los actos de devocio?n ahi? mencionados y a los fieles en punto de muerte con las condiciones que menciona el decreto.<\/p>\n<p>Indulgencia a paciente en casa:<\/p>\n<p>Si alguna persona esta? en cuarentena por contagio, no digamos inmediatamente \u201cNO\u201d, expliquemos a los fieles las indicaciones dadas por la autoridad en materia de Salud, y propongamos lo siguiente: \u201cVoy a estar afuera de su casa (en la calle), ustedes familiares, pueden estar en la puerta principal de la casa. Si esta? cercana la puerta principal de la banqueta o calle, estar a una distancia de 1.5 metros o ma?s. Hagan una oracio?n con la familia e impa?rtanle la Indulgencia Plenaria al Paciente. Si es posible que el paciente este? en Video llamada para que participe y vea que recibe la indulgencia, excelente, si no puede, que la familia se lo manifieste.<\/p>\n<p>Indulgencia a paciente en Hospitales:<\/p>\n<p>El Nosocomio debe proveer lo que el Secretario de Salud manifesto? para la atencio?n a esos pacientes, si no hay el material necesario, desde afuera de la habitacio?n o cubi?culo impa?rtanle la indulgencia plenaria.<\/p>\n<p>Impartan la indulgencia plenaria desde sus parroquias a los enfermos de COVID-19, a sus familiares y al personal me?dico que los atiende.<\/p>\n<p>2.\u00a0Espiritual2:\u00a0Oren para no caer en tentacio?n&#8230; Mc. 14, 38<\/p>\n<p>Una so?lida espiritualidad y madurez humana sacerdotal, nos permitira? hacer frente a<\/p>\n<p>los desafi?os sacerdotales que trae consigo el COVID -19.<\/p>\n<p>Esta dina?mica emergente ha implicado un cambio importante de rutinas, trabajo, horarios, tareas, actividad y enfoque de la misio?n. Nos hemos adaptado a una realidad que se\u00a0nos impone de forma relativamente imprevista y no siempre fa?cil de gestionar; pero que tambie?n hemos vivido desde el Espi?ritu y la confianza, como oportunidad de crecimiento y creatividad.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 7\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>\u201cVengan conmigo a un lugar solitario para que descansen un poco&#8230;\u201d Mc. 6, 30-34.<\/p>\n<p>Acostumbrados a un modo de funcionar donde el dinamismo, la rapidez y la urgencia toman el protagonismo, afectando tambie?n a nuestra vida sacerdotal, este momento concreto que estamos viviendo nos esta? ayudando a que nos introduzcamos en otra dimensio?n diferente. Se impone ahora una parada forzada que nos acerca a una mayor interiorizacio?n de la vida y de lo que sucede en ella.<\/p>\n<p>Es una oportunidad para descansar, en un esparcimiento provechoso, reordenando ideas, afectos, ejercita?ndote fi?sicamente, etc.<\/p>\n<p>Este tiempo en el que nos encontramos, puede ser de gran ayuda para mirar lo que esta? pasando con profundos ojos de fe, e intentar procesar la realidad que se nos presenta como tiempo favorable de salvacio?n.<\/p>\n<p>Estamos en Cuaresma y, a este tiempo litu?rgico que nos propone la Iglesia, se une otro de cuarentena. Aqui? tambie?n la oracio?n, el ayuno y la penitencia son posibles y necesarios; y, como en cada e?poca, siguen presta?ndose a la creatividad pastoral para llevar adelante la Nueva Evangelizacio?n.<\/p>\n<p>Se nos ofrece una oportunidad para potenciar la lectura espiritual, la reflexio?n personal y la vida de oracio?n. Tiempo para orar personal y comunitariamente de un modo quiza?s au?n ma?s intenso y creativo. Y, en este sentido, para encomendar con especial atencio?n la vida de quienes esta?n sufriendo de forma ma?s dolorosa la enfermedad; para pedir por sus familias, que quiza?s no puedan acompan?arlos del modo que les gustari?a; y para orar por tantos profesionales \u2013del mundo sanitario y de otros a?mbitos\u2013 que dejan lo mejor de si? mismos en el trabajo por el bien comu?n. Especialmente por los presbi?teros contagiados, y fallecidos por esta pandemia.<\/p>\n<p>El Papa Francisco en su meditacio?n con motivo de la bendicio?n extraordinaria\u00a0URBI ET ORBI\u00a0del 27 de marzo de 2020, afirmo? que el Sen?or nos llama a tomar este tiempo de prueba como un tiempo de leccio?n: \u201cNo es el momento de tu juicio, sino de nuestro juicio:\u00a0el tiempo para elegir entre lo que cuenta verdaderamente y lo que pasa, para separar lo que es necesario de lo que no lo es. Es el tiempo de restablecer el rumbo de la vida hacia ti, Sen?or,\u00a0y hacia los dema?s\u201d.<\/p>\n<p>Hemos de seguir aprovechando las plataformas digitales, ofrecidas desde distintos a?mbitos e instituciones eclesiales, para vivir este momento a trave?s de las redes sociales, siempre que no lleven al aislamiento.<\/p>\n<p>Sera? muy sano cuidar especialmente la conversacio?n espiritual con los sacerdotes mayores y ancianos de los presbiterios y de las casas sacerdotales y, evitar todo tipo de ocio espiritual y acade?mico que desfavorezca nuestra vida y ministerio. Aprovechemos el tiempopara leer la Sagrada Escritura, comentarios de los Santos Padres, Historia de la Iglesia y sobre todo el Magisterio de los u?ltimos tres Papas: San Juan Pablo II, Benedicto XVI y el Papa actual Francisco.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 8\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>3. Psicolo?gico3<\/p>\n<p>A\u00a0lo largo de la pandemia es normal que pases por distintos momentos y estados emocionales: estre?s, ansiedad, soledad, frustracio?n, aburrimiento, enfado, sentimientos de miedo y desesperanza, etc. Estos efectos pueden durar o aparecer incluso posteriormente al confinamiento.<\/p>\n<p>Cuidar tus acciones, pensamientos y sentimientos resultara? de gran importancia para responder adecuadamente a los peri?odos en los que el a?nimo pueda fallar y, la sensacio?n de incertidumbre o desasosiego crezca, si es que se llega a dar el caso.<\/p>\n<p>Haz deporte segu?n las circunstancias y los medios que este?n a tu alcance, para que tengas salud de cuerpo y mente.<\/p>\n<p>No es un tiempo desocupado, de huir, de dispersarse, de desentendimiento humano, espiritual y pastoral, sino de unificar el corazo?n y los sentimientos para cuidarnos y servir mejor al Pueblo de Dios.<\/p>\n<p>III. CUIDADO PASTORAL<\/p>\n<p>El Sen?or nos interpela y, en medio de nuestra tormenta, nos invita a despertar y a activar esa solidaridad y esperanza capaz de dar solidez, contencio?n y sentido en estas horas donde todo parece naufragar (Papa Francisco, Bendicio?n extraordinaria\u00a0URBI ET ORBIT, 27 de marzo de 2020).<\/p>\n<p>La pandemia resulta un tiempo y espacio fundamental para el fortalecimiento de nuestra vocacio?n sacerdotal. La Iglesia se encuentra en un momento ido?neo para volver a su origen, asi? como al fin por el cual existe, es decir el servicio. El presbi?tero es capaz de nutrir la esperanza de contener las angustias y de reducir los miedos. Su cardinal vocacio?n es la del cuidado y la proteccio?n. En los lugares donde haya ausencia de liderazgo sacerdotal, habra? una nutrida presencia de negligencia4.<\/p>\n<p>Comprender de la forma ma?s ajustada posible la realidad que esta?s viviendo y adaptarte a ella resultara? de gran utilidad. Es importante que reconozcas la situacio?n \u2013 personal, comunitaria, social, eclesial\u2013 en la que te encuentras y lo hagas con seriedad y de forma sincera; pero sin generar dina?micas de alarma infundadas.<\/p>\n<p>Sigamos fomentando el compartir ma?s tiempo y espacios con compan?eros de comunidad. Esta situacio?n constituye una oportunidad para retroalimentar la fraternidad, especialmente con los ma?s distantes: pobres, familia y amigos.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 9\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Esta situacio?n constituye una oportunidad para vivir desde la fraternidad esta contingencia sanitaria y tambie?n para continuar con la formacio?n permanente que tanto enriquece la vida sacerdotal.<\/p>\n<p>Reorganizar una nueva planificacio?n ante esta nueva situacio?n de tu comunidad o de la gente con la que vives.<\/p>\n<p>Establecer un cierto ritmo ordenado, tanto a nivel de la vida comu?n como de tu propia vida personal, favorece el bienestar pastoral.<\/p>\n<p>Es tiempo para la creatividad: piensa posibles actividades de tipo celebrativo, de oracio?n y solidaridad, que favorezcan un espacio positivo.<\/p>\n<p>Es momento de emprender una pastoral digital, on line, sin que esto te limite la cercani?a con tu comunidad.<\/p>\n<p>Trata de mantener horarios comunitarios que favorezcan el intercambio y la conversacio?n guardando siempre las recomendaciones sanitarias. Una organizacio?n clara y accesible a todos los miembros de la comunidad, que favorezca la participacio?n de los ma?s jo?venes para el cuidado de los mayores, sera? beneficiosa para todos.<\/p>\n<p>Presta especial atencio?n a tus encargos y tareas dentro de la comunidad, dio?cesis o instituto en el que te encuentras.<\/p>\n<p>En este momento la diligencia es una forma concreta de cuidado del otro, y resulta clave para el buen desempen?o de nuestra encomienda pastoral.<\/p>\n<p>+Rogelio CABRERA LO?PEZ<\/p>\n<p>Arzobispo de Monterrey<br \/>\nPresidente de la CEM<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cCuiden por ustedes mismos y por el reban?o\u201d Hch 20, 28 &#8211; 38 \u201cEn esta barca, estamos todos&#8230; no podemos seguir cada uno por nuestra cuenta, sino solo juntos\u201d.\u00a0(Papa Francisco) Al inicio de la pandemia emitimos este subsidio para apoyar a nuestros sacerdotes, en Me?xico, a gestionar mejor la pandemia. 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