{"id":21711,"date":"2021-04-01T08:53:39","date_gmt":"2021-04-01T14:53:39","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=21711"},"modified":"2021-04-01T08:53:39","modified_gmt":"2021-04-01T14:53:39","slug":"la-persecucion-y-la-cruz-estan-ligadas-al-anuncio-del-evangelio-papa-francisco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=21711","title":{"rendered":"La persecuci\u00f3n y la Cruz est\u00e1n ligadas al anuncio del Evangelio: Papa Francisco"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Evangelio nos presenta un cambio de sentimientos en las personas que escuchan al Se\u00f1or. El cambio es dram\u00e1tico y nos muestra cu\u00e1nto la persecuci\u00f3n y la Cruz est\u00e1n ligadas al anuncio del Evangelio. La admiraci\u00f3n que suscitan las palabras de gracia que sal\u00edan de la boca de Jes\u00fas dur\u00f3 poco en el \u00e1nimo de la gente de Nazaret. Una frase que alguien murmur\u00f3 en voz baja: \u00abpero \u00bfqui\u00e9n es este? \u00bfEl hijo de Jos\u00e9?\u00bb (<i>Lc\u00a0<\/i>4,22). Esa frase se \u201cviraliz\u00f3\u201d insidiosamente. Y todos: \u00abpero \u00bfqui\u00e9n es este? \u00bfNo es el hijo de Jos\u00e9?.<\/p>\n<p>Se trata de una de esas frases ambiguas que se sueltan al pasar. Uno la puede usar para expresar con alegr\u00eda: \u201cQu\u00e9 maravilla que alguien de origen tan humilde hable con esta autoridad\u201d. Y otro la puede usar para decir con desprecio: \u201cY \u00e9ste, \u00bfde d\u00f3nde sali\u00f3? \u00bfQui\u00e9n se cree que es?\u201d. Si nos fijamos bien, la frase se repite cuando los ap\u00f3stoles, el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, llenos del Esp\u00edritu Santo comienzan a predicar el Evangelio. Alguien dijo: \u00ab\u00bfAcaso no son Galileos todos estos que est\u00e1n hablando?\u00bb (<i>Hch<\/i>\u00a02,7). Y mientras algunos recibieron la Palabra, otros los dieron por borrachos.<\/p>\n<p>Formalmente parecer\u00eda que se dejaba abierta una opci\u00f3n, pero si nos guiamos por los frutos, en ese contexto concreto, estas palabras conten\u00edan un germen de violencia que se desencaden\u00f3 contra Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Se trata de una \u201cfrase motiva\u201d<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2021\/documents\/papa-francesco_20210401_omelia-crisma.html#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, como cuando uno dice: \u201c\u00a1Esto ya es demasiado!\u201d y agrede al otro o se va.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or, que a veces hac\u00eda silencio o se iba a la otra orilla, esta vez no dej\u00f3 pasar el comentario, sino que desenmascar\u00f3 la l\u00f3gica maligna que se escond\u00eda debajo del disfraz de un simple chisme pueblerino. \u00abUstedes me dir\u00e1n este refr\u00e1n: \u201c\u00a1M\u00e9dico, s\u00e1nate a ti mismo!\u201d. Tienes que hacer aqu\u00ed en tu propia tierra las mismas cosas que o\u00edmos que hiciste en Cafarna\u00fan\u00bb (<i>Lc<\/i>\u00a04,23). \u201cS\u00e1nate a ti mismo\u2026\u201d.<\/p>\n<p>\u201cQue se salve a s\u00ed mismo\u201d. \u00a1Ah\u00ed est\u00e1 el veneno! Es la misma frase que seguir\u00e1 al Se\u00f1or hasta la Cruz: \u00ab\u00a1Salv\u00f3 a otros! \u00a1Que se salve a s\u00ed mismo!\u00bb (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a023,35); \u201cy que nos salve a nosotros\u201d, agregar\u00e1 uno de los dos ladrones (cf. v. 39).<\/p>\n<p>El Se\u00f1or, como siempre, no dialoga con el mal esp\u00edritu, s\u00f3lo responde con la Escritura. Tampoco los profetas El\u00edas y Eliseo fueron aceptados por sus compatriotas y s\u00ed por una viuda fenicia y un sirio enfermo de lepra: dos extranjeros, dos personas de otra religi\u00f3n. Los hechos son contundentes y provocan el efecto que hab\u00eda profetizado Sime\u00f3n, aquel anciano carism\u00e1tico: que Jes\u00fas ser\u00eda \u00absigno de contradicci\u00f3n\u00bb (<i>semeion antilegomenon<\/i>) (<i>Lc<\/i>\u00a02,34)<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2021\/documents\/papa-francesco_20210401_omelia-crisma.html#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>La palabra de Jes\u00fas tiene el poder de sacar a la luz lo que cada uno tiene en su coraz\u00f3n, que suele estar mezclado, como el trigo y la ciza\u00f1a. Y esto provoca lucha espiritual. Al ver los gestos de misericordia desbordante del Se\u00f1or y al escuchar sus bienaventuranzas y los \u201c\u00a1ay de ustedes!\u201d del Evangelio, uno se ve obligado a discernir y a optar. En este caso su palabra no fue aceptada y esto hizo que la multitud, enardecida, intentara acabar con su vida. Pero no era \u201cla hora\u201d y el Se\u00f1or, nos dice el Evangelio, \u00abpasando en medio de ellos, se puso en camino\u00bb (<i>Lc<\/i>\u00a04,30).<\/p>\n<p>No era la hora, pero la rapidez con que se desencaden\u00f3 la furia y la ferocidad del encarnizamiento, capaz de asesinar al Se\u00f1or en ese mismo momento, nos muestra que siempre es la hora. Y esto es lo que quiero compartir hoy con ustedes, queridos sacerdotes: que\u00a0<i>la hora del anuncio gozoso y la hora de la persecuci\u00f3n y de la Cruz van juntas.<\/i><\/p>\n<p>El anuncio del Evangelio siempre est\u00e1 ligado al abrazo de alguna Cruz concreta. La luz mansa de la Palabra genera claridad en los corazones bien dispuestos y confusi\u00f3n y rechazo en los que no lo est\u00e1n. Esto lo vemos constantemente en el Evangelio.<\/p>\n<p>La semilla buena sembrada en el campo da fruto \u2014el ciento, el sesenta, el treinta por uno\u2014, pero tambi\u00e9n despierta la envidia del enemigo que compulsivamente se pone a sembrar ciza\u00f1a durante la noche (cf.\u00a0<i>Mt<\/i>\u00a013,24-30.36-43).<\/p>\n<p>La ternura del padre misericordioso atrae irresistiblemente al hijo pr\u00f3digo para que regrese a casa, pero tambi\u00e9n suscita la indignaci\u00f3n y el resentimiento del hijo mayor (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a015,11-32).<\/p>\n<p>La generosidad del due\u00f1o de la vi\u00f1a es motivo de agradecimiento en los obreros de la \u00faltima hora, pero tambi\u00e9n es motivo de comentarios agrios en los primeros, que se sienten ofendidos porque su patr\u00f3n es bueno (cf.\u00a0<i>Mt<\/i>\u00a020,1-16).<\/p>\n<p>La cercan\u00eda de Jes\u00fas que va a comer con los pecadores gana corazones como el de Zaqueo, el de Mateo, el de la Samaritana\u2026, pero tambi\u00e9n despierta sentimientos de desprecio en los que se creen justos.<\/p>\n<p>La magnanimidad del rey que env\u00eda a su hijo pensando que ser\u00e1 respetado por los vi\u00f1adores, desata sin embargo en ellos una ferocidad fuera de toda medida: estamos ante al misterio de la iniquidad, que lleva a matar al Justo(cf.\u00a0<i>Mt<\/i>\u00a021,33-46).<\/p>\n<p>Todo esto, queridos hermanos sacerdotes, nos hacer ver que el anuncio de la Buena Noticia est\u00e1 ligado misteriosamente a la persecuci\u00f3n y a la Cruz.<\/p>\n<p>San Ignacio de Loyola, en la contemplaci\u00f3n del Nacimiento \u2014disc\u00falpenme esta publicidad de familia\u2014, en esa contemplaci\u00f3n del Nacimiento expresa esta verdad evang\u00e9lica cuando nos hace mirar y considerar lo que hacen san Jos\u00e9 y nuestra Se\u00f1ora: \u00abcomo es el caminar y trabajar, para que el Se\u00f1or sea nacido en suma pobreza, y al cabo de tantos trabajos, de hambre, de sed, de calor y de fr\u00edo, de injurias y afrentas, para morir en cruz; y todo esto por m\u00ed. Despu\u00e9s \u2014agrega Ignacio\u2014, reflexionando, sacar alg\u00fan provecho espiritual\u00bb (<i>Ejercicios Espirituales<\/i>, 116). El gozo del nacimiento del Se\u00f1or, el dolor de la Cruz y la persecuci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 reflexi\u00f3n podemos hacer para sacar provecho para nuestra vida sacerdotal al contemplar esta temprana presencia de la Cruz \u2014de la incomprensi\u00f3n, del rechazo, de la persecuci\u00f3n\u2014 en el inicio y en el centro mismo de la predicaci\u00f3n evang\u00e9lica?<\/p>\n<p>Se me ocurren dos reflexiones.<\/p>\n<p>La primera: nos causa estupor comprobar que la Cruz est\u00e1 presente en la vida del Se\u00f1or al inicio de su ministerio e incluso desde antes de su nacimiento. Est\u00e1 presente ya en la primera turbaci\u00f3n de Mar\u00eda ante el anuncio del \u00c1ngel; est\u00e1 presente en el insomnio de Jos\u00e9, al sentirse obligado a abandonar a su prometida esposa; est\u00e1 presente en la persecuci\u00f3n de Herodes y en las penurias que padece la Sagrada Familia, iguales a las de tantas familias que deben exiliarse de su patria.<\/p>\n<p>Esta realidad nos abre al misterio de la Cruz vivida desde antes. Nos lleva a comprender que la Cruz no es un suceso a posteriori, un suceso ocasional, producto de una coyuntura en la vida del Se\u00f1or. Es verdad que todos los crucificadores de la historia hacen aparecer la Cruz como si fuera un da\u00f1o colateral, pero no es as\u00ed: la Cruz no depende de las circunstancias. Las grandes y peque\u00f1as cruces de la humanidad \u2014por decirlo de alg\u00fan modo\u2014 nuestras cruces, no dependen de las circunstancias.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 el Se\u00f1or abraz\u00f3 la Cruz en toda su integridad? \u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas abraz\u00f3 la pasi\u00f3n entera, abraz\u00f3 la traici\u00f3n y el abandono de sus amigos ya desde la \u00faltima cena, acept\u00f3 la detenci\u00f3n ilegal, el juicio sumario, la sentencia desmedida, la maldad innecesaria de las bofetadas y los escupitajos gratuitos\u2026? Si lo circunstancial afectara el poder salvador de la Cruz, el Se\u00f1or no habr\u00eda abrazado todo. Pero cuando fue su hora, \u00c9l abraz\u00f3 la Cruz entera. \u00a1Porque en la Cruz no hay ambig\u00fcedad! La Cruz no se negocia.<\/p>\n<p>La segunda reflexi\u00f3n es la siguiente. Es verdad que hay algo de la Cruz que es parte integral de nuestra condici\u00f3n humana, del l\u00edmite y de la fragilidad. Pero tambi\u00e9n es verdad que hay algo, que sucede en la Cruz, que no es inherente a nuestra fragilidad, sino que es la mordedura de la serpiente, la cual, al ver al crucificado inerme, lo muerde, y pretende envenenar y desmentir toda su obra. Mordedura que busca escandalizar, esta es una \u00e9poca de esc\u00e1ndalos, mordedura que busca inmovilizar y volver est\u00e9ril e insignificante todo servicio y sacrificio de amor por los dem\u00e1s. Es el veneno del maligno que sigue insistiendo: s\u00e1lvate a ti mismo.<u><\/u><\/p>\n<p>Y en esta mordedura, cruel y dolorosa, que pretende ser mortal, aparece finalmente el triunfo de Dios. San M\u00e1ximo el Confesor nos hizo ver que con Jes\u00fas crucificado las cosas se invirtieron: al morder la Carne del Se\u00f1or, el demonio no lo envenen\u00f3 \u2014s\u00f3lo encontr\u00f3 en \u00c9l mansedumbre infinita y obediencia a la voluntad del Padre\u2014 sino que, por el contrario, junto con el anzuelo de la Cruz se trag\u00f3 la Carne del Se\u00f1or, que fue veneno para \u00e9l y pas\u00f3 a ser para nosotros el ant\u00eddoto que neutraliza el poder del Maligno<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2021\/documents\/papa-francesco_20210401_omelia-crisma.html#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Estas son las reflexiones. Pidamos al Se\u00f1or la gracia de sacar provecho de esta ense\u00f1anza: hay cruz en el anuncio del Evangelio, es verdad, pero es una Cruz que salva. Pacificada con la Sangre de Jes\u00fas, es una Cruz con la fuerza de la victoria de Cristo que vence el mal, que nos libra del Maligno. Abrazarla con Jes\u00fas y como \u00c9l, \u201cdesde antes\u201d de salir a predicar, nos permite discernir y rechazar el veneno del esc\u00e1ndalo con que el demonio nos querr\u00e1 envenenar cuando inesperadamente sobrevenga una cruz en nuestra vida.<\/p>\n<p>\u00abPero nosotros no somos de los que retroceden (<i>hypostoles<\/i>)\u00bb (<i>Hb<\/i>\u00a010,39) dice el autor de la Carta a los Hebreos. \u00abPero nosotros no somos de los que retroceden\u00bb, es el consejo que nos da, nosotros no nos escandalizamos, porque no se escandaliz\u00f3 Jes\u00fas al ver que su alegre anuncio de salvaci\u00f3n a los pobres no resonaba puro, sino en medio de los gritos y amenazas de los que no quer\u00edan o\u00edr su Palabra o deseaban reducirla a legalismo (moralistas, clericalista).<\/p>\n<p>Nosotros no nos escandalizamos porque no se escandaliz\u00f3 Jes\u00fas al tener que sanar enfermos y liberar prisioneros en medio de las discusiones y controversias moralistas, leguleyas, clericales que se suscitaban cada vez que hac\u00eda el bien.<\/p>\n<p>Nosotros no nos escandalizamos porque no se escandaliz\u00f3 Jes\u00fas al tener que dar la vista a los ciegos en medio de gente que cerraba los ojos para no ver o miraba para otro lado.<\/p>\n<p>Nosotros no nos escandalizamos porque no se escandaliz\u00f3 Jes\u00fas de que su proclamaci\u00f3n del a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or \u2014un a\u00f1o que es la historia entera\u2014 haya provocado un esc\u00e1ndalo p\u00fablico en lo que hoy ocupar\u00eda apenas la tercera p\u00e1gina de un diario de provincia.<\/p>\n<p>Y no nos escandalizamos porque el anuncio del Evangelio no recibe su eficacia de nuestras palabras elocuentes, sino de la fuerza de la Cruz (cf.\u00a0<i>1 Co<\/i>\u00a01,17).<\/p>\n<p>Del modo como abrazamos la Cruz al anunciar el Evangelio \u2014con obras y, si es necesario, con palabras\u2014 se transparentan dos cosas: que los sufrimientos que sobrevienen por el Evangelio no son nuestros, sino \u00ablos sufrimientos de Cristo en nosotros\u00bb (<i>2 Co<\/i>\u00a01,5), y que \u00abno nos anunciamos a nosotros mismos, sino a Jes\u00fas como Cristo y Se\u00f1or\u00bb y nosotros somos \u00abservidores por causa de Jes\u00fas\u00bb (<i>2 Co<\/i>\u00a04,5).<\/p>\n<p>Quiero terminar con un recuerdo. Una vez, en un momento muy oscuro de mi vida, ped\u00eda una gracia al Se\u00f1or, que me liberara de una situaci\u00f3n dura y dif\u00edcil. Un momento oscuro. Fui a predicar Ejercicios Espirituales a unas religiosas y el \u00faltimo d\u00eda, como sol\u00eda ser habitual en aquel tiempo, se confesaron. Vino una hermana muy anciana, con los ojos claros, realmente luminosos. Era una mujer de Dios. Al final sent\u00ed el deseo de pedirle por m\u00ed y le dije: \u201cHermana, como penitencia rece por m\u00ed, porque necesito una gracia. P\u00eddale al Se\u00f1or. Si usted la pide al Se\u00f1or, seguro que me la dar\u00e1\u201d. Ella hizo silencio, se detuvo un largo momento, como si rezara, y luego me miro y me dijo esto: \u201cSeguro que el Se\u00f1or le dar\u00e1 la gracia, pero no se equivoque: se la dar\u00e1 a su modo divino\u201d. Esto me hizo mucho bien: sentir que el Se\u00f1or nos da siempre lo que pedimos, pero lo hace a su modo divino. Este modo implica la cruz. No por masoquismo, sino por amor, por amor hasta el final<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2021\/documents\/papa-francesco_20210401_omelia-crisma.html#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2021\/documents\/papa-francesco_20210401_omelia-crisma.html#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>[1]<\/em><\/a><em>\u00a0Como las que se\u00f1ala un maestro espiritual, el padre Claude Judde; una de esas frases que acompa\u00f1an nuestras decisiones y contienen \u201cla \u00faltima palabra\u201d, esa que inclina la decisi\u00f3n y mueve a una persona o a un grupo a actuar.\u00a0Cf. C. Judde,\u00a0Oeuvres spirituaelles\u00a0II, 1883,\u00a0Instruction sur la connaisance de soi m\u00eame, 313-319, en M.A. Fiorito,\u00a0Buscar y hallar la voluntad de Dios, Bs. As., Paulinas 2000, 248 ss.<\/em><\/p>\n<p><em><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2021\/documents\/papa-francesco_20210401_omelia-crisma.html#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>\u00a0\u201cAntilegomenon\u201d quiere decir que se hablar\u00eda en contra de \u00c9l, que algunos hablar\u00edan bien y otros mal.<\/em><\/p>\n<p><em><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2021\/documents\/papa-francesco_20210401_omelia-crisma.html#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0Centuria 1, 8-13.<\/em><\/p>\n<p><em><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2021\/documents\/papa-francesco_20210401_omelia-crisma.html#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/cotidie\/2013\/documents\/papa-francesco_20130529_triunfalismo-cristianos.html\">Homil\u00eda en la Misa en Santa Marta<\/a>, 29 mayo 2013.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; El Evangelio nos presenta un cambio de sentimientos en las personas que escuchan al Se\u00f1or. 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