{"id":21858,"date":"2021-04-07T06:49:45","date_gmt":"2021-04-07T12:49:45","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=21858"},"modified":"2021-04-07T06:49:45","modified_gmt":"2021-04-07T12:49:45","slug":"la-caida-de-mexico-tenochtitlan-fue-obra-de-grandes-ejercitos-indigenas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=21858","title":{"rendered":"La ca\u00edda de M\u00e9xico-Tenochtitlan fue obra de grandes ej\u00e9rcitos ind\u00edgenas."},"content":{"rendered":"<p>500 a\u00f1os de la conquista de M\u00e9xico-Tenochtitlan<\/p>\n<p>Vida y muerte de una gran ciudad<\/p>\n<p>Enrique Semo<\/p>\n<p>Partiendo de un \u00adc\u00e1lculo militar simple, 700 hombres no pueden poner sitio anfibio a una ciudad lacustre de 300 mil habitantes, due\u00f1a de una flota de 50 mil canoas, poblada con guerreros dispuestos a luchar y defenderla hasta la muerte.<\/p>\n<p>El asedio es ante todo un bloqueo militar que impide el abasto y el ingreso de \u00adrefuerzos desde afuera. Los mexicas pod\u00edan defender las calzadas con pocos hombres y romper el cerco por agua en todos los sentidos para abastecerse. Fue necesaria la participaci\u00f3n masiva de los pueblos ind\u00edgenas en la Gran Alianza Antiazteca para llevarla a cabo.<\/p>\n<p>La ca\u00edda de M\u00e9xico-Tenochtitlan fue obra de grandes ej\u00e9rcitos ind\u00edgenas con la participaci\u00f3n destacada de los conquistadores.<\/p>\n<p>Los pueblos originarios en su imaginario continuaron con sus filias y fobias, conflictos, alianzas, que predominaban en el \u00faltimo siglo de la sociedad antigua, prehisp\u00e1nica. Es ah\u00ed donde hay que buscar varias de las explicaciones de la r\u00e1pida destrucci\u00f3n de M\u00e9xico-Tenochtitlan.<\/p>\n<p>El mexica era un pueblo eminentemente guerrero. Cada a\u00f1o combinaba las labores agr\u00edcolas con las expediciones militares. Los aztecas exig\u00edan a los pueblos sometidos tributo, trabajo masivo, apoyo en sus expediciones guerreras y v\u00edctimas para los sacrificios. Adem\u00e1s, hab\u00eda pueblos que no lograron someter, como los tlaxcaltecas y los tarascos, pero con los cuales tuvieron varias guerras floridas (de desgaste). El imperio azteca estaba basado en el miedo que deb\u00eda ratificarse cada a\u00f1o con \u00e9xitos que inspiraran terror.<\/p>\n<p>Es natural que el odio y el temor que inspiraban fuera creciendo y muchos pueblos estaban dispuestos a luchar contra ellos. Las condiciones que dieron lugar a la Gran Alianza Antiazteca se fraguaron durante las \u00faltimas d\u00e9cadas del periodo poscl\u00e1sico 1428-1521. Cort\u00e9s no tuvo que azuzarlos, s\u00f3lo unirlos, y eso fue la esencia de su estrategia a lo largo de dos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Ir\u00f3nicamente, la lucha por la libertad de los pueblos dominados por el imperio azteca y la empresa colonialista de los espa\u00f1oles coincidieron y se sobrepusieron en un momento crucial. Por un tiempo corto convergieron dos movimientos con prop\u00f3sitos opuestos: los pueblos ind\u00edgenas sometidos o bien hostilizados por los aztecas luchaban para liberarse del cruel dominio de un poder imperial. Los conquistadores, siguiendo la Reconquista y el capitalismo temprano, guerreaban por imponer un r\u00e9gimen colonial. Una alianza contranatura, la Gran Alianza Antiazteca fue una uni\u00f3n de los contrarios. Al principio se unieron a los espa\u00f1oles los pueblos de Tlaxcala, Huejotzingo, Cempoala, Cholula, Chalco y Texcoco; al final incluso los pueblos de las chinampas, Xochimilco, Churubusco, Mexicaltzingo, Mizquic, Cuitl\u00e1huac, Iztapalapa y Coyoac\u00e1n, que al principio apoyaban a los mexicas, se pasaron a la Gran Alianza Antiazteca. El caso no se repiti\u00f3 en todo lo que ser\u00eda la Am\u00e9rica espa\u00f1ola. Por una de esas casualidades trascendentales que se dan en la historia, los luchadores por la libertad se vieron unidos con los agentes de un imperio colonial en el mismo campo.<\/p>\n<p>El 22 de mayo de 1521 se inici\u00f3 el sitio de M\u00e9xico-Tenochtitlan con 700 conquistadores y unos 100 mil guerreros ind\u00edgenas. Los habitantes de M\u00e9xico-Tenochti\u00adtlan hacinados en la ciudad se vieron diezmados por la viruela y otras enfermedades propiciadas por la falta de alimentos, agua potable y los cuerpos insepultos. Las batallas se sucedieron durante 83 d\u00edas; se luchaba de d\u00eda y de noche, sin descanso. Cort\u00e9s apresur\u00f3 el sitio por miedo a que sus aliados lo abandonaran si duraba mucho. Eso contribuy\u00f3 a la destrucci\u00f3n f\u00edsica de la ciudad. Durante las batallas los aliados destruyeron sistem\u00e1ticamente las casas de dos pisos de la capital mexica porque desde las azoteas les arrojaban piedras, flechas y dardos a los invasores. Moctezuma hab\u00eda sido sustituido en el poder por reyes que se hab\u00edan opuesto desde la aparici\u00f3n de los conquistadores en Veracruz: el bando de la resistencia sin concesiones. Al principio Cuitl\u00e1huac, hermano de Moctezuma, quien muri\u00f3 en la pandemia, y luego Cuauht\u00e9moc, joven de 25 a\u00f1os, se\u00f1or de Tlatelolco, que dirigi\u00f3 la resistencia hasta el final. Nadie qued\u00f3 excluido en la defensa de la ciudad. Participaron todos los sectores de la poblaci\u00f3n mexica: macehuales, artesanos, comerciantes, guerreros de las \u00f3rdenes, nobles y sacerdotes. En varios momentos las mujeres jugaron un papel muy importante.<\/p>\n<p>En Tenochtitlan se tomaron medidas para poner en pie un ej\u00e9rcito, a pesar de que la estaci\u00f3n de guerra fijada por el calendario agr\u00edcola hab\u00eda pasado. Adem\u00e1s la cadena de mando hab\u00eda sido seriamente da\u00f1ada por el asesinato de los nobles en la fiesta de Toxcatl. Los dirigentes optaron por una estrategia defensiva que obligara a la Gran Alianza Antiazteca a concentrar sus ataques y sortear los obst\u00e1culos que la ciudad y las aguas del lago les opon\u00edan. Los tenochcas aprendieron a usar espadas, lanzas y ballestas quitadas a los espa\u00f1oles aun cuando no pod\u00edan fabricar las flechas de metal. Tambi\u00e9n aprendieron a enfrentar a los jinetes. As\u00ed, un natural de Tlatilulco asi\u00f3 la lanza con que estaba atravesado y sus compa\u00f1eros lo ayudaron quit\u00e1ndosela al jinete a qui\u00e9n tumbaron del caballo y mataron. Otra vez, ante la acometida de los tlatelolcas, los espa\u00f1oles tuvieron que abandonar un gran ca\u00f1\u00f3n en el patio de Huitzilopochtli y fue arrojado en aguas profundas, en un sitio que se llamaba Tetamazulco.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los mexicas aprovecharon los momentos de derrota o vacilaci\u00f3n de los aliados para realizar contraofensivas tanto por tierra como por agua. Varias veces Cort\u00e9s busc\u00f3 la rendici\u00f3n de sus enemigos o una tregua, pero en todas los mexicas se negaron, dejando claro que prefer\u00edan morir a ser esclavos. Es evidente que esa decisi\u00f3n era de todos y no s\u00f3lo de los dirigentes. Incluso en los \u00faltimos d\u00edas Cuauht\u00e9moc vacil\u00f3, pero sus capitanes lo llamaron a rechazar hasta el final toda idea de rendici\u00f3n. La apasionada y valerosa defensa de la ciudad se bas\u00f3 en la resoluci\u00f3n un\u00e1nime del pueblo que tuvo, sin duda, una inspiraci\u00f3n religiosa e ideol\u00f3gica muy fuerte. Ah\u00ed donde la nobleza hab\u00eda flaqueado, la decisi\u00f3n popular fue contundente.<\/p>\n<p>En un momento, los jefes de la Gran Alianza decidieron poner punto final a la guerra con una extensa ofensiva. La fecha se fij\u00f3 para el 30 de junio. Al inicio, ante la acometida, los mexicas retrocedieron, haciendo menos resistencia de la acostumbrada. Los aliados prosiguieron, venciendo trincheras tras de trincheras, y llenando cuidadosamente los fosos, para asegurar el regreso. El enemigo, aparentemente cogido de sorpresa, parec\u00eda no poder resistir la furia del ataque. Pero todo hab\u00eda sido una trampa. S\u00fabitamente se oy\u00f3 el caracol de Cuauht\u00e9moc, que s\u00f3lo sonaba en ocasiones de sumo peligro, desde la cumbre del teocalli mayor. En un instante los aparentemente fugitivos aztecas se volvieron y arremetieron contra sus perseguidores. Al mismo tiempo, infinidad de guerreros acud\u00edan de las calles inmediatas, atacando por el flanco a los espa\u00f1oles. \u00c9stos, cogidos por sorpresa y cediendo a la furibunda embestida, entraron en desorden. Amigos y contrarios, quedaron revueltos en un sangriento cuerpo a cuerpo. Los tenochcas ca\u00edan sobre ellos como un torrente que se lanzaba hacia un foso, del otro lado del cual estaba Cort\u00e9s sobrecogido de horror. Las filas delanteras se arrojaron al agua; los unos empujaban a los otros, \u00e9stos nadaban, aqu\u00e9llos se hund\u00edan.<\/p>\n<p>Los aliados regresaron a sus cuarteles desalentados y tristes. Raz\u00f3n ten\u00edan para ello, porque fuera de los muertos y de los much\u00edsimos heridos, hab\u00edan ca\u00eddo 62 espa\u00f1oles y gran n\u00famero de aliados vivos en manos del enemigo. La p\u00e9rdida de dos piezas de artiller\u00eda y de siete caballos coronaba la desgracia de los castellanos y el triunfo de los mexicas. La tranquilidad del crep\u00fasculo fue alterada por el repentino y ronco son del tambor del gran templo, que record\u00f3 a los espa\u00f1oles la noche de su estrepitosa derrota. Entre la muchedumbre que festejaba, los espa\u00f1oles distinguieron algunos hombres desnudos, que por el color de la piel reconocieron como compatriotas suyos. Eran, en efecto, v\u00edctimas destinadas al sacrificio.<\/p>\n<p>La guerra tuvo momentos \u00e1lgidos con victorias para los sitiadores y los sitiados. Cort\u00e9s estuvo a punto de perder la vida en dos ocasiones. En un momento, tras una victoria sonada de los mexicas, la alianza estuvo a punto de desbandarse, muchos aliados ind\u00edgenas abandonaron temporalmente el campo. Pero al fin vencieron. La ciudad destruida qued\u00f3 sembrada con los cad\u00e1veres de sus defensores y el 13 de agosto de 1521 por fin se rindi\u00f3 M\u00e9xico-Tenochtitlan. Buena parte de los sobrevivientes huyeron. La destrucci\u00f3n de un prodigio del ingenio humano pesa hasta nuestros d\u00edas sobre la figura de Hern\u00e1n Cort\u00e9s, quien inmediatamente impuso el tributo real, reparti\u00f3 encomiendas y esclavos para las minas e impuls\u00f3 la evangelizaci\u00f3n y el adoctrinamiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>500 a\u00f1os de la conquista de M\u00e9xico-Tenochtitlan Vida y muerte de una gran ciudad Enrique Semo Partiendo de un \u00adc\u00e1lculo militar simple, 700 hombres no pueden poner sitio anfibio a una ciudad lacustre de 300 mil habitantes, due\u00f1a de una flota de 50 mil canoas, poblada con guerreros dispuestos a luchar y defenderla hasta la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":21859,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-21858","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21858","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=21858"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21858\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21860,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21858\/revisions\/21860"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/21859"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=21858"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=21858"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=21858"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}