{"id":21995,"date":"2021-04-13T18:00:02","date_gmt":"2021-04-14T00:00:02","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=21995"},"modified":"2021-04-13T18:00:02","modified_gmt":"2021-04-14T00:00:02","slug":"hace-200-mil-anos-en-algun-lugar-de-africa-surgio-nuestra-especie","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=21995","title":{"rendered":"Hace 200 mil a\u00f1os, en alg\u00fan lugar de \u00c1frica, surgi\u00f3 nuestra especie"},"content":{"rendered":"<p>La luz que alumbra el camino<\/p>\n<p>Hoy, gracias a la ciencia, todo el mundo habla del coronavirus y de las vacunas; y, si bien, la gente en general, no conoce estos temas con profundidad, tiene una idea clara sobre lo que es un virus y el beneficio que puede tener la vacunaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por H\u00e9ctor Mayani*<\/p>\n<p>Hace 200 mil a\u00f1os, en alg\u00fan lugar de \u00c1frica, surgi\u00f3 nuestra especie, Homo sapiens. El ser humano comenz\u00f3 a caminar en este mundo. Un mundo complejo y fascinante, maravilloso y f\u00e9rtil, misterioso y hostil.<\/p>\n<p>Durante miles de a\u00f1os caminamos en medio de la oscuridad, a tientas, sin entender nuestro entorno. Sobreviviendo gracias al gran desarrollo de nuestro cerebro, a nuestra gran capacidad de comunicaci\u00f3n y a nuestra imaginaci\u00f3n. Durante miles de a\u00f1os vivimos haci\u00e9ndonos preguntas sin encontrar las respuestas.<\/p>\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde venimos? \u00bfC\u00f3mo se cre\u00f3 todo lo que existe? \u00bfQu\u00e9 es esa masa incandescente que sale todas las ma\u00f1anas por el oriente y que alumbra y calienta nuestras tierras? \u00bfQu\u00e9 son esos cuerpos luminosos que brillan en el cielo nocturno? \u00bfPor qu\u00e9 enfermamos? \u00bfPor qu\u00e9 envejecemos? \u00bfPor qu\u00e9 morimos?<\/p>\n<p>Entonces creamos historias, mitos y leyendas para tratar de explicar todo aquello que no entend\u00edamos. Creamos dioses, ritos, costumbres. Comenzamos a desarrollar remedios basados en plantas para tratar de aliviar el dolor f\u00edsico.<\/p>\n<p>Aprendimos a cultivar la tierra, a domesticar animales, construimos aldeas y luego ciudades, aprendimos a comerciar, creamos normas y leyes, desarrollamos sociedades y comenzamos a dominar a la naturaleza. Durante siglos aplicamos un conocimiento emp\u00edrico, cada vez m\u00e1s complejo, pero siempre supeditado a las creencias de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Creamos nuevas historias, m\u00e1s elaboradas y convincentes, basadas en la vida cotidiana, en la experiencia y en mitos. Avanzamos mucho en nuestro camino. Pero segu\u00edamos a tientas, viviendo del ensayo y el error. La oscuridad segu\u00eda a nuestro alrededor.<\/p>\n<p>Hace unos 500 a\u00f1os, comenzamos a ver nuestro mundo de una manera diferente. Comenzamos a dudar acerca de lo establecido, empezamos a cuestionar aquellas cosas que nos fueron impuestas y aquello que segu\u00edamos sin poder explicar. Nos dimos cuenta de que las respuestas no pod\u00edan venir de las creencias, de las leyendas o de la superstici\u00f3n. Entonces, decidimos crear nuevas formas de analizar, de estudiar.<\/p>\n<p>Empezamos a observar de una manera diferente, a hipotetizar, a experimentar. Creamos una forma de entender en la que las evidencias y el razonamiento lo eran todo, no hab\u00eda lugar para creencias. Y nuestra vida cambi\u00f3. Comenzamos a caminar m\u00e1s deprisa, con mayor firmeza, con direcci\u00f3n. La oscuridad dej\u00f3 de ser un obst\u00e1culo, porque ahora nuestro camino estaba alumbrado. Alumbrado por una luz poderosa que hab\u00eda llegado para no extinguirse. Una luz que nos permiti\u00f3 explorar y conocer m\u00e1s all\u00e1 de lo que pod\u00edamos ver. Una luz a la que llamamos ciencia.<\/p>\n<p>La ciencia nos llev\u00f3 a explorar y a comprender lo que hab\u00eda m\u00e1s all\u00e1 del cielo, desde el sol y los planetas del sistema solar, hasta las galaxias m\u00e1s lejanas y los misteriosos hoyos negros. Nos permiti\u00f3 adentrarnos en la estructura de la materia y descubrir a las part\u00edculas que la conforman: protones, neutrones, electrones y los diversos elementos subat\u00f3micos. Nos demostr\u00f3 que el tiempo comenz\u00f3 hace 14 mil millones de a\u00f1os, y no hace 6 mil a\u00f1os, como se nos hab\u00eda dicho.<\/p>\n<p>Entendimos con m\u00e1s claridad los fen\u00f3menos clim\u00e1ticos ocurridos durante las estaciones del a\u00f1o, pudimos explicar la erupci\u00f3n de un volc\u00e1n y el porqu\u00e9 de los terremotos. Construimos naves que nos permitieron viajar al espacio, pisamos la luna y pusimos robots y veh\u00edculos en marte. No solo navegamos por todos los r\u00edos y mares del mundo, sino que nos sumergimos en las profundidades de los oc\u00e9anos.<\/p>\n<p>Gracias a la ciencia fuimos capaces de conocer a seres vivos m\u00e1s peque\u00f1os que lo que nuestros propios ojos consideraban peque\u00f1o. Descubrimos el material del que est\u00e1 hecha la vida, desciframos las leyes y los mecanismos de la herencia, clonamos animales, secuenciamos nuestro propio genoma, y entramos a nuestro cerebro, a nuestras ideas, a nuestra conducta. Desarrollamos vacunas y antibi\u00f3ticos, trasplantamos c\u00e9lulas y \u00f3rganos de personas sanas a personas enfermas, creamos un sinf\u00edn de medicamentos y terapias. Curamos enfermedades. Nuestra esperanza de vida se triplic\u00f3. Y la ciencia nos trajo nueva tecnolog\u00eda. Lleg\u00f3 la radio, el televisor, el tel\u00e9fono, el microondas, la computadora y el internet. \u00a1Vaya si nuestra vida cambi\u00f3!<\/p>\n<p>Todo este conocimiento cient\u00edfico nos llev\u00f3 a conocernos mejor, a saber de d\u00f3nde venimos y c\u00f3mo llegamos hasta aqu\u00ed. Pero no solo eso, la ciencia nos puso en nuestro justo lugar, ni m\u00e1s arriba ni m\u00e1s abajo. Nos ense\u00f1\u00f3 que no fuimos creados a partir del barro, sino que somos producto de una extraordinaria y compleja evoluci\u00f3n que inici\u00f3 hace 3,600 millones de a\u00f1os. Nos demostr\u00f3 que estamos hechos de la misma materia prima de la que est\u00e1 hecha una lombriz, una rosa, una lagartija, un roble o un delf\u00edn. La ciencia nos ha hecho m\u00e1s conscientes acerca de nuestro planeta y de la interacci\u00f3n tan delicada que existe entre la naturaleza y nosotros; del da\u00f1o que le hemos hecho y del peligro que corremos en consecuencia.<\/p>\n<p>Desafortunadamente, la humanidad siempre ha visto a la ciencia como un elemento secundario en el quehacer de la sociedad; como un asistente que trabaja tras bambalinas mientras la gran obra transcurre bajo la mirada del director y las aclamadas actuaciones de los actores.<\/p>\n<p>Para la gran mayor\u00eda de las personas del mundo, la ciencia ha sido una actividad que no se conoce del todo y que se entiende menos; esa actividad que para muchos resulta aburrida y para otros tantos, incomprensible, inalcanzable.<\/p>\n<p>La gente argumenta que puede ver el fruto del trabajo de un ingeniero, de un arquitecto, de un m\u00e9dico, de un chef o de un peluquero, pero que lo que hace un cient\u00edfico no es tangible para ellos. Lo m\u00e1s triste y preocupante es que esa no es solo la percepci\u00f3n del ciudadano com\u00fan; en muchas partes del mundo, l\u00edderes y tomadores de decisiones piensan igual. La ciencia ha sido soslayada en muchos pa\u00edses, con presupuestos escasos y con sueldos tan bajos, que se vuelven irrisorios si se les compara con los sueldos que perciben los empresarios, los artistas de la televisi\u00f3n o los deportistas.<\/p>\n<p>Sin embargo, 2020 fue el a\u00f1o en el que el mundo entero vio con sus propios ojos el valor de la ciencia. COVID-19 puso a los cient\u00edficos y al personal de salud en el centro del escenario y fueron los pol\u00edticos, las estrellas de cine y televisi\u00f3n, los deportistas, los empresarios y los l\u00edderes religiosos, quienes ocuparon los papeles secundarios. En un tiempo extraordinariamente corto, cient\u00edficos de diversos pa\u00edses identificaron al agente causal de esa mortal enfermedad (el virus SARS-CoV-2), secuenciaron su genoma, determinaron su estructura y descifraron su mecanismo de acci\u00f3n. A partir de estos hallazgos, se establecieron estrategias de salud p\u00fablica, como el incrementar el aseo personal, el quedarse en casa, el guardar una sana distancia entre personas y el uso de cubrebocas.<\/p>\n<p>Se pusieron en pr\u00e1ctica diversos esquemas profil\u00e1cticos y terap\u00e9uticos, basados en el conocimiento y la experiencia adquirida en epidemias previas. Y algo que no deja de ser sorprendente: en menos de un a\u00f1o desde que comenz\u00f3 la pandemia, se desarrollaron varias vacunas contra SARS-CoV-2, empleando tecnolog\u00eda que se hab\u00eda desarrollado a lo largo de varios a\u00f1os de investigaci\u00f3n b\u00e1sica.<\/p>\n<p>Covid-19 nos ense\u00f1\u00f3 que, en tiempos de pandemia, un deportista nos puede emocionar, un actor de Hollywood nos puede entretener, un pol\u00edtico nos puede prometer y un sacerdote nos puede confortar; pero ninguno de ellos es capaz de salvarnos de la peste. Hoy, gracias a la ciencia, todo el mundo -los empresarios, los comerciantes, los abogados, los periodistas, los meseros y los estudiantes de primaria- habla del coronavirus y de las vacunas; y, si bien, la gente en general, no conoce estos temas con profundidad, tiene una idea clara sobre lo que es un virus y el beneficio que puede tener la vacunaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es cierto que la pandemia de covid-19 ha afectado a todo el mundo de una manera considerable. Justo un a\u00f1o despu\u00e9s de que se detectara el primer caso de infecci\u00f3n, esta enfermedad ha provocado la muerte de cerca de 3 millones de personas.<\/p>\n<p>Y, sin embargo, en esta ocasi\u00f3n el n\u00famero de muertes no alcanz\u00f3 la magnitud observada en el pasado: recordemos la peste bub\u00f3nica del siglo XIV, en la que se calcula que murieron alrededor de 200 millones de personas (una cuarta parte de la poblaci\u00f3n mundial), o la mal llamada \u201cgripa espa\u00f1ola\u201d de 1918-1919, en la que hubo alrededor de 45 millones de defunciones. Esta vez, la ciencia impidi\u00f3 que el impacto de covid-19 fuera a\u00fan mayor. La ciencia impidi\u00f3 que la oscuridad se volviera a apoderar de este mundo. En esta batalla mundial contra la enfermedad, los cient\u00edficos han marchado al frente de la humanidad, portando la antorcha encendida que nos ha guiado hacia adelante.<\/p>\n<p>*<em>H\u00e9ctor Mayani es Bi\u00f3logo y Maestro en Ciencias (Biolog\u00eda) por la Facultad de Ciencias de la UNAM, y Doctor en Biomedicina por la Universidad de Alberta en Edmonton, Canad\u00e1. Realiz\u00f3 estancias posdoctorales en la Universidad de Gales (Reino Unido) y en el Centro de Investigaci\u00f3n en C\u00e1ncer de Columbia Brit\u00e1nica (Canad\u00e1). Actualmente es el Jefe de la Unidad de Investigaci\u00f3n M\u00e9dica en Enfermedades Oncol\u00f3gicas del Centro M\u00e9dico Nacional Siglo XXI, del IMSS. Es miembro (nivel 3) del Sistema Nacional de Investigadores.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La luz que alumbra el camino Hoy, gracias a la ciencia, todo el mundo habla del coronavirus y de las vacunas; y, si bien, la gente en general, no conoce estos temas con profundidad, tiene una idea clara sobre lo que es un virus y el beneficio que puede tener la vacunaci\u00f3n. Por H\u00e9ctor Mayani* [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":21996,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-21995","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21995","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=21995"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21995\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21997,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21995\/revisions\/21997"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/21996"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=21995"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=21995"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=21995"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}