{"id":22049,"date":"2021-04-16T07:03:01","date_gmt":"2021-04-16T13:03:01","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=22049"},"modified":"2021-04-16T07:03:29","modified_gmt":"2021-04-16T13:03:29","slug":"22049","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=22049","title":{"rendered":"Leonardo da Vinci"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Leonardo da Vinci<\/p>\n<p>Biograf\u00eda Cronolog\u00eda Su obra Fotos V\u00eddeos<\/p>\n<p>Considerado el paradigma del homo universalis, del sabio renacentista versado en todos los \u00e1mbitos del conocimiento humano, Leonardo da Vinci (1452-1519) incursion\u00f3 en campos tan variados como la aerodin\u00e1mica, la hidr\u00e1ulica, la anatom\u00eda, la bot\u00e1nica, la pintura, la escultura y la arquitectura, entre otros. Sus investigaciones cient\u00edficas fueron, en gran medida, olvidadas y minusvaloradas por sus contempor\u00e1neos; su producci\u00f3n pict\u00f3rica, en cambio, fue de inmediato reconocida como la de un maestro capaz de materializar el ideal de belleza en obras de turbadora sugesti\u00f3n y delicada poes\u00eda.<\/p>\n<p>En el plano art\u00edstico, Leonardo conforma, junto con Miguel \u00c1ngel y Rafael, la tr\u00edada de los grandes maestros del Cinquecento, y, pese a la parquedad de su obra, la historia de la pintura lo cuenta entre sus mayores genios. Por los dem\u00e1s, es posible que de la poderosa fascinaci\u00f3n que suscitan sus obras maestras (con La Gioconda a la cabeza) proceda aquella otra fascinaci\u00f3n en torno a su figura que no ha cesado de crecer con los siglos, alimentada por los m\u00faltiples enigmas que envuelven su biograf\u00eda, algunos de ellos triviales, como la escritura de derecha a izquierda, y otros ciertamente inquietantes, como aquellas visionarias invenciones cinco siglos adelantadas a su tiempo.<\/p>\n<p>Leonardo naci\u00f3 en 1452 en la villa toscana de Vinci, hijo natural de una campesina, Caterina (que se cas\u00f3 poco despu\u00e9s con un artesano de la regi\u00f3n), y de Ser Piero, un rico notario florentino. Italia era entonces un mosaico de ciudades-estado como Florencia, peque\u00f1as rep\u00fablicas como Venecia y feudos bajo el poder de los pr\u00edncipes o el papa. El Imperio romano de Oriente cay\u00f3 en 1453 ante los turcos y apenas sobreviv\u00eda a\u00fan, muy reducido, el Sacro Imperio Romano Germ\u00e1nico; era una \u00e9poca violenta en la que, sin embargo, el esplendor de las cortes no ten\u00eda l\u00edmites.<\/p>\n<p>A pesar de que su padre se casar\u00eda cuatro veces, s\u00f3lo tuvo hijos (once en total, con los que Leonardo entablar\u00eda pleitos por la herencia paterna) en sus dos \u00faltimos matrimonios, por lo que el peque\u00f1o Leonardo se cri\u00f3 como hijo \u00fanico. Su enorme curiosidad se manifest\u00f3 tempranamente: ya en la infancia dibujaba animales mitol\u00f3gicos de su propia invenci\u00f3n, inspirados en una profunda observaci\u00f3n del entorno natural en el que creci\u00f3. Giorgio Vasari, su primer bi\u00f3grafo, relata c\u00f3mo el genio de Leonardo, siendo a\u00fan un ni\u00f1o, cre\u00f3 un escudo de Medusa con dragones que aterroriz\u00f3 a su padre cuando se top\u00f3 con \u00e9l por sorpresa.<\/p>\n<p>Consciente del talento de su hijo, su padre le permiti\u00f3 ingresar como aprendiz en el taller de Andrea del Verrocchio. A lo largo de los seis a\u00f1os que el gremio de pintores prescrib\u00eda como instrucci\u00f3n antes de ser reconocido como artista libre, Leonardo aprendi\u00f3 pintura, escultura y t\u00e9cnicas y mec\u00e1nicas de la creaci\u00f3n art\u00edstica. El primer trabajo suyo del que se tiene certera noticia fue la construcci\u00f3n de la esfera de cobre proyectada por Brunelleschi para coronar la iglesia de Santa Maria dei Fiori. Junto al taller de Verrocchio, adem\u00e1s, se encontraba el de Antonio Pollaiuolo, en donde Leonardo hizo sus primeros estudios de anatom\u00eda y, quiz\u00e1, se inici\u00f3 tambi\u00e9n en el conocimiento del lat\u00edn y el griego.<\/p>\n<p>Joven agraciado y vigoroso, Leonardo hab\u00eda heredado la fuerza f\u00edsica de la estirpe de su padre; es muy probable que fuera el modelo para la cabeza de San Miguel en el cuadro de Verrocchio Tob\u00edas y el \u00e1ngel, de finos y bellos rasgos. Por lo dem\u00e1s, su gran imaginaci\u00f3n creativa y la temprana pericia de su pincel no tardaron en superar a las de su maestro. En el Bautismo de Cristo, por ejemplo, los inspirados \u00e1ngeles pintados por Leonardo contrastan con la brusquedad del Bautista hecho por Verrocchio.<\/p>\n<p>El joven disc\u00edpulo utilizaba all\u00ed por vez primera una novedosa t\u00e9cnica reci\u00e9n llegada de los Pa\u00edses Bajos: la pintura al \u00f3leo, que permit\u00eda una mayor blandura en el trazo y una m\u00e1s profunda penetraci\u00f3n en la tela. Adem\u00e1s de los extraordinarios dibujos y de la participaci\u00f3n virtuosa en otros cuadros de su maestro, sus grandes obras de este per\u00edodo son un San Jer\u00f3nimo y el gran panel La adoraci\u00f3n de los Magos (ambos inconclusos), notables por el innovador dinamismo otorgado por la destreza en los contrastes de rasgos, en la composici\u00f3n geom\u00e9trica de la escena y en el extraordinario manejo de la t\u00e9cnica del claroscuro.<\/p>\n<p>Florencia era entonces una de las ciudades m\u00e1s ricas de Europa; las numerosas tejedur\u00edas y los talleres de manufacturas de sedas y brocados de oriente y de lanas de occidente la convert\u00edan en el gran centro comercial de la pen\u00ednsula it\u00e1lica; all\u00ed los Medici hab\u00edan establecido una corte cuyo esplendor deb\u00eda no poco a los artistas con que contaba. Pero cuando el joven Leonardo comprob\u00f3 que no consegu\u00eda de Lorenzo el Magn\u00edfico m\u00e1s que alabanzas a sus virtudes de buen cortesano, a sus treinta a\u00f1os decidi\u00f3 buscar un horizonte m\u00e1s prospero.<\/p>\n<p>Primer per\u00edodo milan\u00e9s (1482-1499)<\/p>\n<p>En 1482 se present\u00f3 ante el poderoso Ludovico Sforza, el hombre fuerte de Mil\u00e1n, en cuya corte se quedar\u00eda diecisiete a\u00f1os como \u00abpictor et ingenierius ducalis\u00bb. Aunque su ocupaci\u00f3n principal era la de ingeniero militar, sus proyectos (casi todos irrealizados) abarcaron la hidr\u00e1ulica, la mec\u00e1nica (con innovadores sistemas de palancas para multiplicar la fuerza humana) y la arquitectura, adem\u00e1s de la pintura y la escultura. Fue su per\u00edodo de pleno desarrollo; siguiendo las bases matem\u00e1ticas fijadas por Leon Battista Alberti y Piero della Francesca, Leonardo comenz\u00f3 sus apuntes para la formulaci\u00f3n de una ciencia de la pintura, al tiempo que se ejercitaba en la ejecuci\u00f3n y fabricaci\u00f3n de la\u00fades.<\/p>\n<p>Estimulado por la dram\u00e1tica peste que asol\u00f3 Mil\u00e1n y cuya causa ve\u00eda Leonardo en el hacinamiento y suciedad de la ciudad, proyect\u00f3 espaciosas villas, hizo planos para canalizaciones de r\u00edos e ingeniosos sistemas de defensa ante la artiller\u00eda enemiga. Habiendo recibido de Ludovico el encargo de crear una monumental estatua ecuestre en honor de Francesco, el fundador de la dinast\u00eda Sforza, Leonardo trabaj\u00f3 durante diecis\u00e9is a\u00f1os en el proyecto del \u00abgran caballo\u00bb, que no se concretar\u00eda m\u00e1s que en un modelo en barro, destruido poco despu\u00e9s durante una batalla.<\/p>\n<p>Result\u00f3 sobre todo fecunda su amistad con el matem\u00e1tico Luca Pacioli, fraile franciscano que hacia 1496 concluy\u00f3 su tratado De la divina proporci\u00f3n, ilustrado por Leonardo. Ponderando la vista como el instrumento de conocimiento m\u00e1s certero con que cuenta el ser humano, Leonardo sostuvo que a trav\u00e9s de una atenta observaci\u00f3n deb\u00edan reconocerse los objetos en su forma y estructura para describirlos en la pintura de la manera m\u00e1s exacta. De este modo el dibujo se convert\u00eda en el instrumento fundamental de su m\u00e9todo did\u00e1ctico, al punto que pod\u00eda decirse que en sus apuntes el texto estaba para explicar el dibujo, y no al rev\u00e9s, raz\u00f3n por la que Leonardo da Vinci ha sido reconocido como el creador de la moderna ilustraci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>El ideal del saper vedere gui\u00f3 todos sus estudios, que en la d\u00e9cada de 1490 comenzaron a perfilarse como una serie de tratados inconclusos que ser\u00edan luego recopilados en el Codex Atlanticus, as\u00ed llamado por su gran tama\u00f1o. Incluye trabajos sobre pintura, arquitectura, mec\u00e1nica, anatom\u00eda, geograf\u00eda, bot\u00e1nica, hidr\u00e1ulica y aerodin\u00e1mica, fundiendo arte y ciencia en una cosmolog\u00eda individual que da, adem\u00e1s, una v\u00eda de salida para un debate est\u00e9tico que se encontraba anclado en un m\u00e1s bien est\u00e9ril neoplatonismo.<\/p>\n<p>Aunque no parece que Leonardo se preocupara demasiado por formar su propia escuela, en su taller milan\u00e9s se cre\u00f3 poco a poco un grupo de fieles aprendices y alumnos: Giovanni Boltraffio, Ambrogio de Predis, Andrea Solari y su inseparable Salai, entre otros; los estudiosos no se han puesto de acuerdo a\u00fan acerca de la exacta atribuci\u00f3n de algunas obras de este per\u00edodo, tales como la Madona Litta o el retrato de Lucrezia Crivelli.<\/p>\n<p>Contratado en 1483 por la hermandad de la Inmaculada Concepci\u00f3n para realizar una pintura para la iglesia de San Francisco, Leonardo emprendi\u00f3 la realizaci\u00f3n de lo que ser\u00eda la celeb\u00e9rrima Virgen de las Rocas, cuyo resultado final, en dos versiones, no estar\u00eda listo a los ocho meses que marcaba el contrato, sino veinte a\u00f1os m\u00e1s tarde. En ambas versiones la estructura triangular de la composici\u00f3n, la gracia de las figuras y el brillante uso del famoso sfumato para realzar el sentido visionario de la escena supusieron una revoluci\u00f3n est\u00e9tica para sus contempor\u00e1neos.<\/p>\n<p>A este mismo per\u00edodo pertenecen el retrato de Ginevra de Benci (1475-1478), con su innovadora relaci\u00f3n de proximidad y distancia, y la belleza expresiva de La belle Ferronni\u00e8re. Pero hacia 1498 Leonardo finalizaba una pintura mural, en principio un encargo modesto para el refectorio del convento dominico de Santa Maria dalle Grazie, que se convertir\u00eda en su definitiva consagraci\u00f3n pict\u00f3rica: La \u00daltima Cena. Necesitamos hoy un esfuerzo para comprender su esplendor original, ya que se deterior\u00f3 r\u00e1pidamente y fue mal restaurada muchas veces. La genial captaci\u00f3n pl\u00e1stica del dram\u00e1tico momento en que Jesucristo dice a los ap\u00f3stoles \u00abuno de vosotros me traicionar\u00e1\u00bb otorga a la escena una unidad psicol\u00f3gica y una din\u00e1mica aprehensi\u00f3n del momento fugaz de sorpresa de los comensales (del que s\u00f3lo Judas queda excluido). El mural se convirti\u00f3 no s\u00f3lo en un celebrado icono cristiano, sino tambi\u00e9n en un objeto de peregrinaci\u00f3n para artistas de todo el continente.<\/p>\n<p>El regreso a Florencia<\/p>\n<p>A finales de 1499 los franceses entraron en Mil\u00e1n; Ludovico el Moro perdi\u00f3 el poder. Leonardo abandon\u00f3 la ciudad acompa\u00f1ado de Pacioli y, tras una breve estancia en Mantua, en casa de su admiradora la marquesa Isabel de Este, lleg\u00f3 a Venecia. Acosada por los turcos, que ya dominaban la costa d\u00e1lmata y amenazaban con tomar el Friuli, la Signoria de Venecia contrat\u00f3 a Leonardo como ingeniero militar.<\/p>\n<p>En pocas semanas proyect\u00f3 una cantidad de artefactos cuya realizaci\u00f3n concreta no se har\u00eda sino, en muchos casos, hasta los siglos XIX o XX: desde una suerte de submarino individual, con un tubo de cuero para tomar aire destinado a unos soldados que, armados con taladro, atacar\u00edan a las embarcaciones por debajo, hasta grandes piezas de artiller\u00eda con proyectiles de acci\u00f3n retardada y barcos con doble pared para resistir las embestidas. Los costes desorbitados, la falta de tiempo y, quiz\u00e1, las pretensiones de Leonardo en el reparto del bot\u00edn, excesivas para los venecianos, hicieron que las geniales ideas no pasaran de bocetos. En abril de 1500, tras casi veinte a\u00f1os de ausencia, Leonardo da Vinci regres\u00f3 a Florencia.<\/p>\n<p>Dominaba entonces la ciudad C\u00e9sar Borgia, hijo del papa Alejandro VI. Descrito por el propio Maquiavelo como \u00abmodelo insuperable\u00bb de intrigador pol\u00edtico y d\u00e9spota, este hombre ambicioso y temido se estaba preparando para lanzarse a la conquista de nuevos territorios. Leonardo, nuevamente como ingeniero militar, recorri\u00f3 los territorios del norte, trazando mapas, calculando distancias precisas y proyectando puentes y nuevas armas de artiller\u00eda. Pero poco despu\u00e9s el condottiero cay\u00f3 en desgracia: sus capitanes se sublevaron, su padre fue envenenado y \u00e9l mismo cay\u00f3 gravemente enfermo. En 1503 Leonardo volvi\u00f3 a Florencia, que por entonces se encontraba en guerra con Pisa, y concibi\u00f3 all\u00ed su genial proyecto de desviar el r\u00edo Arno por detr\u00e1s de la ciudad enemiga para cercarla, contemplando adem\u00e1s la construcci\u00f3n de un canal como v\u00eda navegable que comunicase Florencia con el mar. El proyecto s\u00f3lo se concret\u00f3 en los extraordinarios mapas de su autor.<\/p>\n<p>Pero Leonardo ya era reconocido como uno de los mayores maestros de Italia. En 1501 hab\u00eda trazado un boceto de su Santa Ana, la Virgen y el Ni\u00f1o, que trasladar\u00eda al lienzo a finales de la d\u00e9cada. En 1503 recibi\u00f3 el encargo de pintar un gran mural (el doble del tama\u00f1o de La \u00daltima Cena) en el palacio Viejo: la nobleza florentina quer\u00eda inmortalizar algunas escenas hist\u00f3ricas de su gloria. Leonardo trabaj\u00f3 tres a\u00f1os en La batalla de Anghiari, que quedar\u00eda inconclusa y ser\u00eda luego desprendida por su deterioro. Pese a la p\u00e9rdida, circularon bocetos y copias que admirar\u00edan a Rafael e inspirar\u00edan, un siglo m\u00e1s tarde, una c\u00e9lebre reproducci\u00f3n de Peter Paul Rubens.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n s\u00f3lo en copias sobrevivi\u00f3 otra gran obra de este periodo: Leda y el cisne. Sin embargo, la cumbre de esta etapa florentina (y una de las pocas obras acabadas por Leonardo) fue el retrato de Mona (abreviatura de Madonna) Lisa Gherardini, esposa de Francesco del Giocondo, raz\u00f3n por la que el cuadro es conocido como La Mona Lisa o La Gioconda. Obra famosa desde el momento de su creaci\u00f3n, se convirti\u00f3 en modelo de retrato y casi nadie escapar\u00eda a su influjo en el mundo de la pintura. Como cuadro y como personaje, la m\u00edtica Gioconda ha inspirado infinidad de libros y leyendas, y hasta una \u00f3pera; pero es poco lo que se conoce a ciencia cierta. Ni siquiera se sabe qui\u00e9n encarg\u00f3 el cuadro, que Leonardo llevar\u00eda consigo en su continua peregrinaci\u00f3n vital hasta sus \u00faltimos a\u00f1os en Francia, donde lo vendi\u00f3 al rey Francisco I por cuatro mil piezas de oro.<\/p>\n<p>Perfeccionando su propio hallazgo del sfumato, llev\u00e1ndolo a una concreci\u00f3n casi milagrosa, Leonardo logr\u00f3 plasmar un gesto entre lo fugaz y lo perenne: la \u00abenigm\u00e1tica sonrisa\u00bb de la Gioconda es uno de los cap\u00edtulos m\u00e1s admirados, comentados e imitados de la historia del arte, y su misterio sigue a\u00fan hoy fascinando. Existe la leyenda de que Leonardo promov\u00eda ese gesto en su modelo haciendo sonar la\u00fades mientras ella posaba; el cuadro, que ha atravesado no pocas vicisitudes, ha sido considerado como cumbre y resumen del talento y de la \u00abciencia pict\u00f3rica\u00bb de su autor.<\/p>\n<p>De nuevo en Mil\u00e1n (1506-1513)<\/p>\n<p>El inter\u00e9s de Leonardo por los estudios cient\u00edficos era cada vez m\u00e1s intenso. Asist\u00eda a disecciones de cad\u00e1veres, sobre los que confeccionaba dibujos para describir la estructura y funcionamiento del cuerpo humano; al mismo tiempo hac\u00eda sistem\u00e1ticas observaciones del vuelo de los p\u00e1jaros (sobre los que planeaba escribir un tratado), con la convicci\u00f3n de que tambi\u00e9n el hombre podr\u00eda volar si llegaba a conocer las leyes de la resistencia del aire (algunos apuntes de este per\u00edodo se han visto como claros precursores del moderno helic\u00f3ptero).<\/p>\n<p>Absorto por estas cavilaciones e inquietudes, Leonardo no dud\u00f3 en abandonar Florencia cuando en 1506 Charles d&#8217;Amboise, gobernador franc\u00e9s de Mil\u00e1n, le ofreci\u00f3 el cargo de arquitecto y pintor de la corte; honrado y admirado por su nuevo patr\u00f3n, Leonardo da Vinci proyect\u00f3 para \u00e9l un castillo y ejecut\u00f3 bocetos para el oratorio de Santa Maria dalla Fontana, fundado por el mecenas. Su estad\u00eda milanesa s\u00f3lo se interrumpi\u00f3 en el invierno de 1507, cuando colabor\u00f3 en Florencia con el escultor Giovanni Francesco Rustici en la ejecuci\u00f3n de los bronces del baptisterio de la ciudad.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s excesivamente avejentado para los cincuenta a\u00f1os que contaba entonces, su rostro fue tomado por Rafael como modelo del sublime Plat\u00f3n para su obra La escuela de Atenas. Leonardo, en cambio, pintaba poco, dedic\u00e1ndose a recopilar sus escritos y a profundizar en sus estudios: con la idea de tener finalizado para 1510 su tratado de anatom\u00eda, trabajaba junto a Marcantonio della Torre, el m\u00e1s c\u00e9lebre anatomista de su tiempo, en la descripci\u00f3n de \u00f3rganos y el estudio de la fisiolog\u00eda humana.<\/p>\n<p>El ideal leonardesco de la \u00abpercepci\u00f3n cosmol\u00f3gica\u00bb se manifestaba en m\u00faltiples ramas: escrib\u00eda sobre matem\u00e1ticas, \u00f3ptica, mec\u00e1nica, geolog\u00eda, bot\u00e1nica; su b\u00fasqueda tend\u00eda hacia el encuentro de leyes, funciones y armon\u00edas compatibles para todas estas disciplinas, para la naturaleza como unidad. Paralelamente, a sus antiguos disc\u00edpulos se sumaron algunos nuevos, entre ellos el joven noble Francesco Melzi, fiel amigo del maestro hasta su muerte. Junto a Ambrogio de Predis, Leonardo culmin\u00f3 hacia 1507 la segunda versi\u00f3n de La Virgen de las Rocas; poco antes, hab\u00eda dejado sin cumplir un encargo del rey de Francia para pintar dos madonnas.<\/p>\n<p>El nuevo hombre fuerte de Mil\u00e1n era entonces Gian Giacomo Trivulzio, quien pretend\u00eda retomar para s\u00ed el monumental proyecto del \u00abgran caballo\u00bb, convirti\u00e9ndolo en una estatua funeraria para su propia tumba en la capilla de San Nazaro Magiore; pero tampoco esta vez el monumento ecuestre pas\u00f3 de los bocetos, lo que supuso para Leonardo su segunda frustraci\u00f3n como escultor. En 1513 una nueva situaci\u00f3n de inestabilidad pol\u00edtica lo empuj\u00f3 a abandonar Mil\u00e1n; junto a Melzi y Salai march\u00f3 a Roma, donde se alberg\u00f3 en el belvedere de Giuliano de M\u00e9dicis, hermano del nuevo papa Le\u00f3n X.<\/p>\n<p>\u00daltimos a\u00f1os: Roma y Francia<\/p>\n<p>En el Vaticano vivi\u00f3 una etapa de tranquilidad, con un sueldo digno y sin grandes obligaciones: dibuj\u00f3 mapas, estudi\u00f3 antiguos monumentos romanos, proyect\u00f3 una gran residencia para los M\u00e9dicis en Florencia y, adem\u00e1s, reanud\u00f3 su estrecha amistad con el gran arquitecto Donato Bramante, hasta el fallecimiento de \u00e9ste en 1514. Pero en 1516, muerto su protector Giuliano de M\u00e9dicis, Leonardo dej\u00f3 Italia definitivamente para pasar los tres \u00faltimos a\u00f1os de su vida en el palacio de Cloux como \u00abprimer pintor, arquitecto y mec\u00e1nico del rey\u00bb.<\/p>\n<p>El gran respeto que le dispens\u00f3 Francisco I de Francia hizo que Leonardo pasase esta \u00faltima etapa de su vida m\u00e1s bien como un miembro de la nobleza que como un empleado de la casa real. Fatigado y concentrado en la redacci\u00f3n de sus \u00faltimas p\u00e1ginas para el nunca concluido Tratado de la pintura, cultiv\u00f3 m\u00e1s la teor\u00eda que la pr\u00e1ctica, aunque todav\u00eda ejecut\u00f3 extraordinarios dibujos sobre temas b\u00edblicos y apocal\u00edpticos. Alcanz\u00f3 a completar el ambiguo San Juan Bautista, un andr\u00f3gino duende que desborda gracia, sensualidad y misterio; de hecho, sus disc\u00edpulos lo imitar\u00edan poco despu\u00e9s convirti\u00e9ndolo en un pagano Baco, que hoy puede verse en el Louvre de Par\u00eds.<\/p>\n<p>Detalle de San Juan Bautista (c. 1516)<\/p>\n<p>A partir de 1517 su salud, hasta entonces inquebrantable, comenz\u00f3 a desmejorar. Su brazo derecho qued\u00f3 paralizado; pero, con su incansable mano izquierda, Leonardo a\u00fan hizo bocetos de proyectos urban\u00edsticos, de drenajes de r\u00edos y hasta decorados para las fiestas palaciegas. Convertida en una especie de museo, su casa de Amboise estaba repleta de los papeles y apuntes que conten\u00edan las ideas de este hombre excepcional, muchas de las cuales deber\u00edan esperar siglos para demostrar su factibilidad y aun su necesidad; lleg\u00f3 incluso, en esta \u00e9poca, a concebir la idea de hacer casas prefabricadas. S\u00f3lo por las tres telas que eligi\u00f3 para que lo acompa\u00f1asen en su \u00faltima etapa (San Juan Bautista, La Gioconda y Santa Ana, la Virgen y el Ni\u00f1o) puede decirse que Leonardo pose\u00eda entonces uno de los grandes tesoros de su tiempo.<\/p>\n<p>El 2 de mayo de 1519 muri\u00f3 en Cloux; su testamento legaba a Melzi todos sus libros, manuscritos y dibujos, que el disc\u00edpulo se encarg\u00f3 de retornar a Italia. Como suele suceder con los grandes genios, se han tejido en torno a su muerte algunas leyendas; una de ellas, inspirada por Vasari, pretende que Leonardo, arrepentido de no haber llevado una existencia regida por las leyes de la Iglesia, se confes\u00f3 largamente y, con sus \u00faltimas fuerzas, se incorpor\u00f3 del lecho mortuorio para recibir, antes de expirar, los sacramentos.<\/p>\n<p><em>C\u00f3mo citar este art\u00edculo:<\/em><br \/>\n<em>Ruiza, M., Fern\u00e1ndez, T. y Tamaro, E. (2004). Leonardo da Vinci. Biograf\u00eda. En Biograf\u00edas y Vidas. La enciclopedia biogr\u00e1fica en l\u00ednea. Barcelona (Espa\u00f1a).\u00a0<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Leonardo da Vinci Biograf\u00eda Cronolog\u00eda Su obra Fotos V\u00eddeos Considerado el paradigma del homo universalis, del sabio renacentista versado en todos los \u00e1mbitos del conocimiento humano, Leonardo da Vinci (1452-1519) incursion\u00f3 en campos tan variados como la aerodin\u00e1mica, la hidr\u00e1ulica, la anatom\u00eda, la bot\u00e1nica, la pintura, la escultura y la arquitectura, entre otros. 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