{"id":22197,"date":"2021-05-10T10:27:13","date_gmt":"2021-05-10T16:27:13","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=22197"},"modified":"2021-05-10T10:27:13","modified_gmt":"2021-05-10T16:27:13","slug":"la-literatura-digital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=22197","title":{"rendered":"La literatura digital"},"content":{"rendered":"<p>Interactividad y nuevas tecnolog\u00edas: la literatura digital<\/p>\n<p>La Jornada Semanal<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Rivera Guadarrama<\/p>\n<p>A contrapelo de cierta postura que teme y hasta rechaza la escritura y, en consecuencia, la literatura que se produce en internet, aqu\u00ed se hace una apolog\u00eda, muy bien documentada y con perspectiva hist\u00f3rica, de las grandes posibilidades que ofrece este medio tecnol\u00f3gico que, qui\u00e9rase o no, es indetenible, no s\u00f3lo en lo que concierne a la literatura, sino a las artes y la creatividad humana en general.<\/p>\n<p>Durante todos los siglos precedentes al nuestro, el acto de escribir se limit\u00f3 a formatos o materiales tangibles como papiro, cera, arcilla, papel, cuero, etc\u00e9tera. Esta pr\u00e1ctica ven\u00eda exigida, adem\u00e1s, por la cuesti\u00f3n de los elevados costos y lo oneroso que resultaba labrar aquella actividad. Ahora, sin embargo, con la digitalizaci\u00f3n de las nuevas t\u00e9cnicas, da la impresi\u00f3n de que se han superado estos m\u00e1rgenes. Con el desarrollo de internet ya no hay impedimentos que restrinjan la extensi\u00f3n de la escritura como actividad literaria.<\/p>\n<p>Para poner en relieve lo anterior, citemos la Divina comedia, de Dante. Ah\u00ed, en los \u00faltimos versos del Purgatorio, Dante escribe: \u201cSi yo, lector, tuviese m\u00e1s espacio para escribir, ahora cantar\u00eda de aquel dulce beber que nunca sacia, pero se han acabado ya las hojas a esta segunda c\u00e1ntica asignadas, porque el freno del arte me retiene.\u201d No hay duda, aparecen aqu\u00ed los l\u00edmites materiales a la imaginaci\u00f3n o la actividad creativa desde la \u00e9poca del arte medieval y el Renacimiento. El escritor florentino est\u00e1 apelando a las limitantes materiales y espaciales a las que se enfrentaba, insuperables por muchos motivos, incluidas la censura y las distancias geogr\u00e1ficas.<\/p>\n<p>Por eso es necesario resaltar muchas de las posibilidades que tenemos en esta etapa de multimedia interactiva. La literatura, junto con todas las artes, debe explorar y aprovechar las diversidades en sus din\u00e1micas creativas y exponenciales. De alguna manera, este notorio avance es lo que Manuel Castells definir\u00e1 como \u201cla convergencia creciente de tecnolog\u00edas espec\u00edficas en un sistema bien integrado\u201d.<\/p>\n<p>Recordemos que, durante muchas d\u00e9cadas, el control de la literatura y en general de buena parte del arte occidental, estuvo a cargo de la Iglesia cat\u00f3lica. Para detentar este dominio, muchas veces se valieron de la funci\u00f3n de los copistas o amanuenses conventuales. No cabe duda de que, con esas actividades, monopolizaron la cultura escrita y la circulaci\u00f3n de las letras. De esta manera, buena parte de las obras literarias, que iban de convento en convento, entre un pu\u00f1ado selecto de humanistas, no escapaban a su minuciosa inspecci\u00f3n.<\/p>\n<p>La expansi\u00f3n del conocimiento: divulgaci\u00f3n y censura<\/p>\n<p>Hasta antes de finales del siglo xv occidental, los papas y monarcas no se hab\u00edan preocupado por la circulaci\u00f3n de diversos escritos, ya que todos estaban bajo su control. Sin embargo, un siglo despu\u00e9s, con el uso eficiente de imprentas y el aumento de escritos de diversa \u00edndole, comenzaron a censurar centenares de libros. Hab\u00eda comenzado, sin duda, la divulgaci\u00f3n de la lectura m\u00e1s all\u00e1 del conf\u00edn de los dominios institucionales. As\u00ed, leer aquellas obras profanas y en lenguas vulgares podr\u00eda ser motivo suficiente para ser condenado a diversos castigos. Haciendo un poco de analog\u00eda y sin forzar los t\u00e9rminos, podemos apuntar a que todo ese control quiz\u00e1 nos haya dejado secuelas que no nos permiten, a estas alturas de la historia, innovar o proponer otros derroteros.<\/p>\n<p>Ya durante la segunda mitad del siglo pasado, en su obra Kafka. Por una literatura menor, pensadores como Deleuze y Guattari afirmaban que \u201cla expresi\u00f3n debe romper las formas, marcar las rupturas, y las nuevas ramificaciones. Al quebrarse una forma, reconstruir el contenido que estar\u00e1 en ruptura con el orden de las cosas. Arrastrar, adelantarse a la materia\u201d.<\/p>\n<p>Sin duda, para romper o superar tal paradigma, necesitamos repensar las artes, esto es, los modos expresivos caracter\u00edsticos de la actividad humana. Si bien la historia del arte da cuenta de las oposiciones y rupturas conceptuales de las nuevas corrientes frente a las anteriores, no hay por qu\u00e9 situarnos en una actitud pasiva ante las herramientas contempor\u00e1neas que rigen nuestras actividades cotidianas. El arte siempre ha avanzado a la par de los desarrollos sociales y cient\u00edficos de su \u00e9poca. La nuestra es tecnol\u00f3gica y digital. Adaptarla es cuesti\u00f3n impostergable.<\/p>\n<p>El meta-medio es el mensaje<\/p>\n<p>A estas alturas tecnol\u00f3gicas, las posibilidades de internet se enmarcan en una especie de meta-medio que favorece la ampliaci\u00f3n y amplificaci\u00f3n de la actividad escritural, lo cual configura una nueva din\u00e1mica de sentido a la creatividad o a las capacidades adaptativas de la imaginaci\u00f3n humana. Esta renovaci\u00f3n deber\u00e1 resultar de las combinaciones de t\u00e9cnicas o estilos cl\u00e1sicos con la organizaci\u00f3n arborescente surgida de internet, que resultar\u00e1 en una especie de forma mutante de m\u00faltiples narraciones.<\/p>\n<p>Aunque las herramientas multimedia son variadas no deben estropear la lectura, tampoco distraerla. Para lograr el dinamismo que se requiere, tienen que ser una especie de acompa\u00f1amiento que colabore con la total comprensi\u00f3n de lo que se narra. El relato debe prevalecer siempre como la ruta m\u00e1s importante, una senda incierta y siempre diferente si se quiere, pero que el lector deber\u00e1 trazar, de forma arbitraria o no, respondiendo a esas gu\u00edas ofrecidas a los lectores del entorno digital.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n debemos dejar de lado la idea de que<br \/>\nen internet todo debe ser breve, r\u00e1pido, instant\u00e1neo. Internet no es un templo de lo ef\u00edmero. Al contrario, en \u00e9l caben todas estas otras posibilidades. Por ejemplo, la de ofrecer a los lectores aspectos ilustrados de lo que se narra, ya que no hay l\u00edmite de espacio como sucede en las revistas, los peri\u00f3dicos y los libros.<\/p>\n<p>Aquellas limitantes obedecen, m\u00e1s bien, a un acto reflejo que de manera negativa a\u00fan permanece en nuestra memoria, y que Arist\u00f3teles ya hab\u00eda pensado en su \u201cley de contig\u00fcidad\u201d, esto es, que \u201ccuando dos cosas ocurren juntas, la aparici\u00f3n de una traer\u00e1 la otra a la mente\u201d. Empero, un autor m\u00e1s contempor\u00e1neo, Roland Barthes, pensando m\u00e1s en la actividad escritural, afirmaba que \u201cun texto no est\u00e1 constituido por una fila de palabras, de las que se desprende un \u00fanico sentido, teol\u00f3gico, en cierto modo (pues ser\u00eda el mensaje del Autor-Dios), sino por un espacio de m\u00faltiples dimensiones en el que se concuerdan y se contrastan diversas escrituras, ninguna de las cuales es la original: el texto es un tejido de citas provenientes de los mil focos de la cultura\u201d. Adem\u00e1s, el pensador franc\u00e9s est\u00e1 cuestionando el concepto de originalidad, un tema ya superado a estas alturas, pero que durante mucho tiempo fue tomado como una exigencia dentro de la actividad creativa.<\/p>\n<p>Uno de los movimientos art\u00edsticos y literarios que hizo mofa de aquel concepto fue el dada\u00edsmo. Tambi\u00e9n, dentro de las letras mexicanas, con sus poem\u00ednimos, Efra\u00edn Huerta aport\u00f3 ideas para dejar de lado aquellos impedimentos creativos, al afirmar que \u201cquien est\u00e9 libre de influencias, que tire la primera met\u00e1fora\u201d.<\/p>\n<p>Ni extinci\u00f3n ni desaparici\u00f3n: convivencia<\/p>\n<p>Este temor de incorporar las posibilidades multimedia a la literatura, o los descubrimientos tecnol\u00f3gicos al arte, no es gratuito. D\u00e9cadas atr\u00e1s ya se hab\u00edan generado ciertas pol\u00e9micas al respecto. Por ejemplo, con la aparici\u00f3n de la fotograf\u00eda, se pens\u00f3 que la pintura iba a desaparecer. Lo mismo sucedi\u00f3 con la invenci\u00f3n del cine: se pensaba que el principal afectado ser\u00eda el teatro. Luego le sigui\u00f3 la televisi\u00f3n, cuando se aseguraba que el afectado ser\u00eda aquel \u00faltimo, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Las discusiones respecto a la desaparici\u00f3n de los otros formatos, fue recurrente. Al final de todas aquellas controversias, o supuestos, hemos comprobado que ninguno desapareci\u00f3. Lo que provocaron, en realidad, fue la diversificaci\u00f3n de sus p\u00fablicos, y que \u00e9stos lograron obtener m\u00e1s o mejores alternativas para su disfrute y aprendizaje.<\/p>\n<p>Por lo tanto, el tema de la amplitud en internet no debe circunscribirse s\u00f3lo a la literatura. Al contrario, se puede aplicar a todo. Lo que pasa es que, s\u00f3lo en este caso, estamos ejemplificando con el ejercicio de la escritura a este \u00e1mbito de la cultura, por ser el m\u00e1s reconocido para esta actividad.<\/p>\n<p>No hay duda de que, para lograr lo anterior, el cerebro tendr\u00e1 que evolucionar para adaptarse a estos formatos digitales y deber\u00e1 explotar en todas sus variantes y posibilidades. Ejemplos ya los hemos visto, incluso los hemos le\u00eddo. Las enormes novelas de Tolstoi, Dostoievski, Marcel Proust, Balzac, etc\u00e9tera, bien podr\u00edan ser ejemplos de que las extensiones creativas no tienen l\u00edmites, o no deber\u00edan tenerlos.<\/p>\n<p>Sin lugar a dudas, Julio Cort\u00e1zar estar\u00eda emocionado y expectante ante la idea de hacer m\u00e1s din\u00e1mica e interactiva su novela m\u00e1s conocida, la experimental Rayuela, d\u00e1ndole pasajes multimedia y dotando de mayor vitalidad y contexto a sus personajes principales. O La divina comedia, de Dante, recreando las escenas y los lamentos de las almas, sin que se interrumpa el goce de la lectura. O El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Marcha, de Cervantes. Adem\u00e1s, todos esos escritores estar\u00edan encantados de tener mucho espacio disponible para escribir sin l\u00edmite de extensi\u00f3n. Mediante esa correspondencia estructural se pueden lograr y descubrir otras formas de expresi\u00f3n, capaces de desorganizar sus propias formas y de desorganizar las formas de los contenidos, para liberar nuevos temas que se confundir\u00e1n con las expresiones en una misma materia intensa.<\/p>\n<p>Las virtudes del purgatorio virtual<\/p>\n<p>Es cierto que ya hubo algunos intentos por adaptar a la literatura a algunos descubrimientos tecnol\u00f3gicos, a esos nuevos formatos. As\u00ed, por ejemplo, tenemos las radionovelas, las telenovelas, las novelas ilustradas, las novelas cinematogr\u00e1ficas, etc\u00e9tera. Con estos antecedentes, \u00bfpor qu\u00e9 no adaptar ahora las novelas literarias a internet? De esta manera, no se perder\u00eda la continuidad de personajes, tampoco la amplitud de sus mundos posibles. Al contrario, la di\u00e9gesis estar\u00eda dot\u00e1ndose de vastedad potencial con todas las herramientas multimedia.<\/p>\n<p>Internet y sus posibilidades pueden ser una especie de purgatorio dantesco en el cual la literatura estar\u00e1 expiando todos los males hist\u00f3ricos de la cr\u00edtica y la censura que le han cerrado las posibilidades para, de ahora en adelante, llegar a otras rutas guiada por las experimentaciones tecnol\u00f3gicas de nuestros tiempos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Interactividad y nuevas tecnolog\u00edas: la literatura digital La Jornada Semanal Jos\u00e9 Rivera Guadarrama A contrapelo de cierta postura que teme y hasta rechaza la escritura y, en consecuencia, la literatura que se produce en internet, aqu\u00ed se hace una apolog\u00eda, muy bien documentada y con perspectiva hist\u00f3rica, de las grandes posibilidades que ofrece este medio [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-22197","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/22197","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=22197"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/22197\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22198,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/22197\/revisions\/22198"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=22197"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=22197"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=22197"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}