{"id":22365,"date":"2021-05-31T20:18:17","date_gmt":"2021-06-01T02:18:17","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=22365"},"modified":"2021-05-31T20:18:17","modified_gmt":"2021-06-01T02:18:17","slug":"le-clezio-el-sentimiento-de-la-paz-es-un-lujo-para-poca-gente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=22365","title":{"rendered":"Le Cl\u00e9zio: \u201cEl sentimiento de la paz es un lujo para poca gente\u201d"},"content":{"rendered":"<header class=\"a_h | col desktop_12 tablet_8 mobile_4\">\n<div id=\"article_header\" class=\"a_hg basic | \">\n<h2 class=\"a_t | font_secondary color_gray_ultra_dark \">Le Cl\u00e9zio: \u201cEl sentimiento de la paz es un lujo para poca gente\u201d<\/h2>\n<h3 class=\"a_st font_secondary color_gray_dark \">El escritor franc\u00e9s, premio Nobel en 2008, publica \u2018Canci\u00f3n de infancia\u2019, un libro que habla de la guerra desde la mirada de los ni\u00f1os<\/h3>\n<\/div>\n<div class=\"a_by | margin_bottom_lg  \">\n<div class=\"a_auts flex flex_wrap \"><span class=\"a_aut | margin_bottom uppercase flex align_items_center margin_right\"><a class=\"a_aut_n | color_black\" title=\"Ver todas las noticias de Juan Cruz\" href=\"https:\/\/elpais.com\/autor\/juan-cruz\/\">JUAN CRUZ<\/a><\/span><\/div>\n<div class=\"\">\n<div class=\"a_pt | uppercase color_gray_medium_lighter \"><span class=\"a_pl | capitalize  color_black\">Par\u00eds<\/span>\u00a0&#8211;\u00a0<a id=\"article_date\" class=\"a_ti\" href=\"https:\/\/elpais.com\/hemeroteca\/2021-05-24\/\" data-date=\"2021-05-24T01:19:51.425Z\">23 MAY 2021 &#8211; 20:19\u00a0<abbr title=\" Central Daylight Time\">CDT<\/abbr><\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/header>\n<div class=\"a_w | col desktop_8 tablet_8 mobile_4\">\n<div id=\"ctn_article_body\" class=\"a_b article_body | color_gray_dark\">\n<figure class=\"lead_art |  \"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"block width_full\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/DmLOBPsIC-s2BzRTWQ02OM1BmzM=\/414x0\/filters:focal(2884x1138:2894x1148)\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/ROP5PKKRIVDVLEL3C63W5S64T4.jpg\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/DmLOBPsIC-s2BzRTWQ02OM1BmzM=\/414x0\/filters:focal(2884x1138:2894x1148)\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/ROP5PKKRIVDVLEL3C63W5S64T4.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/dkrTfQoabW4wj1uax6oX9wIyP6w=\/828x0\/filters:focal(2884x1138:2894x1148)\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/ROP5PKKRIVDVLEL3C63W5S64T4.jpg 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/mu-0C__hlDCay34KP9m04RLNJQQ=\/980x0\/filters:focal(2884x1138:2894x1148)\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/ROP5PKKRIVDVLEL3C63W5S64T4.jpg 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/Exzg-tXg9HhrMqI-65-UpZfHXcA=\/1960x0\/filters:focal(2884x1138:2894x1148)\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/ROP5PKKRIVDVLEL3C63W5S64T4.jpg 1960w\" alt=\"Jean-Marie Gustave Le Cl\u00e9zio, el viernes en Par\u00eds.\" width=\"828\" height=\"552\" \/><figcaption class=\"f_c | color_gray_medium border_bottom border_1 border_gray padding_vertical text_align_right\">Jean-Marie Gustave Le Cl\u00e9zio, el viernes en Par\u00eds.<span class=\"f_a | color_black margin_left uppercase light\"><span class=\"author\">ERIC HADJ<\/span><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"\">Llega con su paraguas doblado, su gorra de parisiense provisional y su sobretodo antiguo. Se presenta, como si fuera un novato, ante la recepcionista de una de las grandes editoriales del mundo, Gallimard, en Par\u00eds, la misma en la que publica su amigo Mario Vargas Llosa. Viene a ser entrevistado. No muestra prisa ni fastidio. Ante el periodista parece que tiene m\u00e1s tiempo que el que le queda, acaso porque, como el personaje constante de sus libros, y sobre todo de este nuevo en espa\u00f1ol,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.penguinlibros.com\/es\/literatura-contemporanea\/232817-cancion-de-infancia-9788426409584\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\"><i>Canci\u00f3n de infancia (<\/i>Lumen),<\/a>\u00a0es a\u00fan un ni\u00f1o como el que, cuando ten\u00eda tres a\u00f1os, en 1943, empez\u00f3 a conocer, en un poblado de Niza, la tremenda potencia del mal y de la guerra. Sobre ella escribe para contar el odio, el hambre y la desolaci\u00f3n. Es\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2019\/03\/02\/actualidad\/1551542160_670881.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">J. M. G. Le Cl\u00e9zio<\/a>\u00a0(81 a\u00f1os), franc\u00e9s que naci\u00f3 en Isla Mauricio, premio Nobel de Literatura en 2008.<\/p>\n<section class=\"more_info | border_1 border_top pull_right\">\n<h3 class=\"uppercase color_black padding_top\">M\u00c1S INFORMACI\u00d3N<\/h3>\n<ul class=\"list_unstyled font_secondary\">\n<li class=\"info_item | border_1 border_bottom border_gray_ultra_light flex container_column\"><a class=\"color_gray_ultra_dark\" href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2016\/03\/15\/actualidad\/1458035993_490532.html?rel=listapoyo\" data-link-track-dtm=\"\">Un premio Nobel en el club de la lectura<\/a><\/li>\n<li class=\"info_item | border_1 border_bottom border_gray_ultra_light flex container_column\"><a class=\"color_gray_ultra_dark\" href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2016\/09\/04\/actualidad\/1472958705_476811.html?rel=listapoyo\" data-link-track-dtm=\"\">Le Cl\u00e9zio: \u201cLos aztecas fueron los primeros surrealistas\u201d<\/a><\/li>\n<li class=\"info_item | border_1 border_bottom border_gray_ultra_light flex container_column\"><a class=\"color_gray_ultra_dark\" href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2019\/03\/02\/actualidad\/1551542160_670881.html?rel=listapoyo\" data-link-track-dtm=\"\">J.M.G. Le Cl\u00e9zio: \u201cCreo en la literatura como un llamamiento a la indignaci\u00f3n, a la revuelta\u201d<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<\/section>\n<p class=\"\"><b>Pregunta.\u00a0<\/b>Vivi\u00f3 con su familia la violencia de la Segunda Guerra Mundial. Im\u00e1genes as\u00ed se ven ahora en la televisi\u00f3n: ni\u00f1os escapan de la miseria y de la muerte, parece que no hay sufrimiento, sino im\u00e1genes. \u00bfC\u00f3mo vive este periodo del mundo?<\/p>\n<p class=\"\"><b>Respuesta.<\/b>\u00a0Si el mundo fuera perfecto no tendr\u00eda necesidad de escribir libros como este. Podr\u00eda escribir, como Kant, para ilustrar mi felicidad de vivir, porque, aparte de lo que uno puede ver o leer, el mundo europeo es bastante pac\u00edfico, puedes salir de noche y no arriesgar la vida. En otras partes, tambi\u00e9n en EE UU, eso no es posible. Una vez estuve en R\u00edo Grande para ver los coyotes por la noche, y de repente me vino la impresi\u00f3n de que estaba en un lugar peligroso, porque ese es un camino de la emigraci\u00f3n desde el sur al norte, y es un enclave dif\u00edcil para pasar la noche solo. En Europa tenemos sociedades muy civilizadas. Han experimentado las guerras y las tragedias desde hace tanto tiempo que hay una especie de sabidur\u00eda instintiva. Pero en otros pa\u00edses no sucede. As\u00ed que el mundo no es perfecto. Cada vez que hay noticias de guerra, de inmigraci\u00f3n, de muertes en el mar, me viene este sentimiento de que soy un privilegiado, y en buena parte de mi vida he estado donde hab\u00eda peligro. Ese sentimiento de la paz es un lujo para poca gente. La mayor parte de la humanidad vive en estado de guerra, de peligro, de venganza, de hambre, de miedo. Me viene la voluntad de expresarlo. Y por eso escrib\u00ed este libro.<\/p>\n<p class=\"\"><b>P.<\/b>\u00a0Dice usted: \u201cConoc\u00ed al mismo tiempo el verano y la muerte, la felicidad y la miseria\u201d.<\/p>\n<p class=\"\"><b>R.<\/b>\u00a0Mi memoria est\u00e1 compuesta de im\u00e1genes recibidas por los libros y las pel\u00edculas, y tambi\u00e9n por lo que le escuch\u00e9 a mi abuela. Ella era una cuentera, una hacedora de cuentos. Vivi\u00f3 una guerra de joven y la segunda cuando ya era una anciana. As\u00ed que me dio parte de su memoria. La otra memoria es personal, de sensaciones que me impactaron cuando ten\u00eda tres, cuatro a\u00f1os. Me acuerdo de Mario, un muchacho con el que yo jugaba en el r\u00edo, una especie de chorro de agua en medio de las monta\u00f1as de Niza. Un d\u00eda llamaron a la puerta diciendo que se hab\u00eda muerto Mario y hab\u00edan encontrado un mech\u00f3n de su pelo rojo. Era mi amigo, \u00e9l ten\u00eda 14 a\u00f1os y yo ten\u00eda cuatro. Era la felicidad jugando en el agua bajo el sol del verano y de repente la noticia de su muerte brutal, \u00fanicamente qued\u00f3 su mech\u00f3n. Era para m\u00ed la prueba de que exist\u00eda la muerte.<\/p>\n<p class=\"\"><b>P.<\/b>\u00a0Ese ni\u00f1o que es usted sigue viviendo. \u00bfAcaso por eso escribe a\u00fan recuerdos de la ni\u00f1ez?<\/p>\n<p class=\"\"><b>R.<\/b>\u00a0Quise escribir el libro porque tambi\u00e9n es muy raro que se encuentren textos en los que se hable de la guerra desde el punto de vista de los ni\u00f1os. Se habla desde el de los resistentes, de las mujeres que combatieron para sobrevivir, pero de los ni\u00f1os no hay mucho, porque ellos no saben qu\u00e9 es una guerra. Pueden jugar a la guerra, y eso hice con mi hermano despu\u00e9s de las batallas, imaginando que ten\u00edamos armas. Pero los ni\u00f1os no entienden qu\u00e9 es una guerra, pertenece a otro mundo para ellos\u2026 Hay pa\u00edses donde los ni\u00f1os pertenecen a la guerra. En Palestina participan en la guerra, y hasta desaf\u00edan la muerte. Son las v\u00edctimas que no quieren huir de los bombardeos, est\u00e1n ah\u00ed provocando y no saben qu\u00e9 es la muerte. Tienen la idea de que es como una especie de juego en el que ellos son invencibles, tienen la confianza en una especie de invisibilidad de su cuerpo. Y hay pa\u00edses, como en Ruanda o Nigeria, donde verdaderamente pertenecen al ej\u00e9rcito y participan en matanzas. Es muy dif\u00edcil de entender c\u00f3mo en nuestras sociedades, tan civilizadas, los ni\u00f1os son muy protegidos y en otras pertenecen a la violencia y act\u00faan en la violencia.<\/p>\n<p class=\"\"><b>P.\u00a0<\/b>\u00bfQu\u00e9 sensaci\u00f3n le produce que a\u00fan nos matemos?<\/p>\n<p class=\"\"><b>R.<\/b>\u00a0Pierre Clastres tiene un libro sobre la necesidad de la violencia. Sin violencia la sociedad humana no puede realizarse; no es porque sea una catarsis, sino que la guerra es un modo de comunicaci\u00f3n. No es una violencia gratuita\u2026 No s\u00e9 si es verdad o no esa teor\u00eda. Me asusta un poco esa teor\u00eda de la violencia necesaria. Viv\u00ed un tiempo en la selva de Panam\u00e1, en un pueblo que fue guerrero durante muchos siglos. Cuando fueron conquistados por los espa\u00f1oles decidieron acabar con la guerra. As\u00ed que no se resistieron, aceptaron la conquista y mantuvieron una sociedad donde los conflictos se resuelven con la palabra. Puede parecer idealista, pero lograron hacerlo. Ahora est\u00e1n en peligro porque vienen los narcotraficantes de Colombia. Son violentos, no es posible hablar con ellos. Estos paname\u00f1os se han agrupado en pueblos porque estar unidos es una manera de resistir, as\u00ed que cuando llegan los narcos logran hacer un frente como el de los b\u00fafalos en la selva africana, armados con cerbatanas, arcos, flechas, y rifles. Los narcos tienen algo que los hace d\u00e9biles, son supersticiosos. Cuando ven esta fuerza humana que no tiene miedo a la muerte escapan, no hay violencia.<\/p>\n<blockquote class=\"quote quote_block a_q a_q__b | border-box pull_right\">\n<div>\u201cPierre Clastres tiene un libro sobre la necesidad de la violencia. Sin violencia la sociedad humana no puede realizarse; no es porque sea una catarsis, la guerra es un modo de comunicaci\u00f3n\u201d<\/div>\n<\/blockquote>\n<p class=\"\"><b>P.<\/b>\u00a0Dice usted que lleva a\u00f1os escribiendo el mismo libro. Aqu\u00ed tambi\u00e9n se descubre ante el miedo y descubre el hambre. \u00bfPara qu\u00e9 sirven las experiencias dolorosas?<\/p>\n<p class=\"\"><b>R.<\/b>\u00a0No s\u00e9 si sirven para algo. Para crecer, para madurar, probablemente. Pero\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2008\/10\/10\/cultura\/1223589606_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">en mi vida no he vivido nada doloroso, sino peque\u00f1os problemas<\/a>. Si comparo con lo que viven los ni\u00f1os de Palestina o de Libia o de Siria o de pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina o de Oriente, no es nada. El \u00fanico dolor que he vivido del que me acuerdo es el del hambre. He vivido el hambre. Est\u00e1bamos en una parte desdichada de Francia, el sur, donde ahora acuden los ricos, pero en aquella \u00e9poca no hab\u00eda nada que comer. Esper\u00e1bamos algo para comer y no hab\u00eda nada. Mi abuela cocinaba la piel de las patatas y recog\u00eda hierbas para enga\u00f1ar nuestra hambre. Tuvimos que vivir luego, tras la guerra, al ritmo de las cartillas de racionamiento, esos folletos donde te asignaban ciertas cantidades de grasa y de harina. No s\u00e9 si es un dolor, pero es una experiencia.<\/p>\n<p class=\"\"><b>P.<\/b>\u00a0Tiene familia, tiene pasado, tiene el futuro de sus hijas, usted tiene futuro. \u00bfQu\u00e9 miedo habr\u00eda hoy?<\/p>\n<p class=\"\"><b>R.<\/b>\u00a0Ahora las pesadillas tienen que ser totalmente diferentes. Tengo ni\u00f1as que ya son mayores, pero recuerdo cuando eran peque\u00f1as y se despertaban de noche. Eran pesadillas por pel\u00edculas que hab\u00edan visto. Cuando yo era ni\u00f1o, no hab\u00eda ni cine ni televisi\u00f3n, apenas hab\u00eda libros sin im\u00e1genes. Pero ellas han aprovechado las im\u00e1genes y como en su mayor parte son im\u00e1genes muy violentas las que ven en las pel\u00edculas se despiertan a medianoche\u2026 Probablemente el miedo o esas pesadillas sean la necesidad de tener miedo de noche.<\/p>\n<p class=\"\"><b>P.<\/b>\u00a0En su libro se refiere a\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2021\/01\/06\/eps\/1609941182_005120.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">Matisse<\/a>\u00a0y sus colores felices. \u00bfCu\u00e1les son para usted los colores de la alegr\u00eda?<\/p>\n<p class=\"\"><b>R.<\/b>\u00a0Somos de Isla Mauricio. Para los que viven en el mundo \u00e1rido de Europa, estas im\u00e1genes de las playas blancas, de las palmeras, de las frutas abundantes, son im\u00e1genes que dan felicidad. Pasar por Canarias te da felicidad, pero tambi\u00e9n vienen barquitos en los que se hunden personas que quieren huir de la miseria. En Isla Mauricio, de paisajes tan felices, hay mujeres en las c\u00e1rceles por traficar o consumir anfetaminas. \u00bfPor qu\u00e9 tienen que drogarse? El cielo y el mar son colores felices y son las mejores drogas que pueden consumir.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Le Cl\u00e9zio: \u201cEl sentimiento de la paz es un lujo para poca gente\u201d El escritor franc\u00e9s, premio Nobel en 2008, publica \u2018Canci\u00f3n de infancia\u2019, un libro que habla de la guerra desde la mirada de los ni\u00f1os JUAN CRUZ Par\u00eds\u00a0&#8211;\u00a023 MAY 2021 &#8211; 20:19\u00a0CDT Jean-Marie Gustave Le Cl\u00e9zio, el viernes en Par\u00eds.ERIC HADJ Llega con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":22366,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12,28,26,59,9,68,67],"tags":[],"class_list":["post-22365","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-libros","category-literatura","category-mundo","category-noticias","category-otros-lugares","category-psicoanalisis","category-psicologia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/22365","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=22365"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/22365\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22367,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/22365\/revisions\/22367"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/22366"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=22365"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=22365"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=22365"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}