{"id":22372,"date":"2021-06-02T20:07:00","date_gmt":"2021-06-03T02:07:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=22372"},"modified":"2021-06-02T20:07:00","modified_gmt":"2021-06-03T02:07:00","slug":"la-escritora-mas-fuerte-fernanda-melchor-elena-poniatowska","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=22372","title":{"rendered":"La escritora m\u00e1s fuerte: Fernanda Melchor \/ Elena Poniatowska"},"content":{"rendered":"<h2 id=\"article-title-tts\" class=\"title title-default\">La escritora m\u00e1s fuerte: Fernanda Melchor \/ Elena Poniatowska<\/h2>\n<div class=\"article-info\"><a class=\"author\" href=\"https:\/\/www.jornada.com.mx\/author\/elena-poniatowska.html\">Elena Poniatowska<\/a>\u00a0Tiempo de lectura: 7 min.<\/div>\n<div id=\"article-content-images\" class=\"content-items-media\"><\/div>\n<div class=\"foto-pie\">Fernanda Melchor es autora de Falsa liebre, Temporada de huracanes y Paradais.\u00a0<span class=\"pie-author\">Foto\u00a0<b>Maj Lindstr\u00f6m<\/b><\/span><\/div>\n<div class=\"article-row\">\n<div class=\"social-links right\">\n<div class=\"share\"><\/div>\n<div class=\"separator\"><em>Ciudad de M\u00e9xico<\/em>. Fernanda Melchor, de 38 a\u00f1os, es el fen\u00f3meno literario mexicano de hoy. Christopher Dom\u00ednguez la puso por los cielos. \u201c\u00bfConoces a Fernanda Melchor?\u201d \u00bfLe\u00edste\u00a0<em>Temporada de huracanes?<\/em>\u00a0Fernanda acaba de publicar\u00a0<em>Paradais<\/em>\u00a0que vuela de mano en mano a pesar de la pandemia.<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"article-main\">\n<div class=\"row\">\n<div id=\"article-content-tts\" class=\"article-content ljn-nota-contenido\">\n<div id=\"content_nitf\">\n<p>Lo primero que se me ocurre es pedirle su opini\u00f3n sobre la marcha multitudinaria al Z\u00f3calo del lunes 8 de marzo.<\/p>\n<p>\u201cHace ya varios a\u00f1os que tom\u00e9 la decisi\u00f3n de no acudir a manifestaciones de ning\u00fan tipo. A lo mejor alg\u00fan d\u00eda me animo a decir por qu\u00e9, pero creo que todav\u00eda no estoy lista. Pero aunque no participo, tengo amigas y colegas escritoras, artistas y periodistas que s\u00ed lo hacen, y cuando miro las im\u00e1genes que comparten en redes sociales, me lleno de emociones contradictorias. Me da mucha alegr\u00eda ver a tantas mujeres, tan distintas, tan j\u00f3venes, unidas por una causa com\u00fan, pero tambi\u00e9n siento much\u00edsimo enojo, sobre todo cuando las marchas se convocan para protestar por los feminicidios impunes y dem\u00e1s cr\u00edmenes. Tambi\u00e9n siento mucha esperanza cuando miro estas im\u00e1genes. Hay algo bell\u00edsimo en el rostro de una mujer indignada, gritando, grafiteando, expresando su descontento, rebel\u00e1ndose contra el orden que las oprime; algo sublime en los abrazos colectivos de mujeres que han perdido hijas, hermanas, madres, amigas por la violencia feminicida. Es una belleza que no todos ven, que no todos aprecian. Y para ser sincera, cuando veo las im\u00e1genes de las marchas tambi\u00e9n siento ansiedad por ellas, por las que protestan, siento miedo por verlas expuestas a m\u00e1s y m\u00e1s violencia en un ciclo que parece no tener fin.\u201d<\/p>\n<h2>Lenguaje con poder<\/h2>\n<p>Lo que m\u00e1s llama la atenci\u00f3n de Fernanda Melchor es la fuerza de su lenguaje que rompe todos los esquemas, acaba con tab\u00faes y, por eso mismo, atrae a los chavos.<\/p>\n<p>\u201cCon las inquietudes de la adolescencia, a los 14 o 15 a\u00f1os hice mis primeros intentos de contar historias. Pas\u00e9 mucho tiempo, en la d\u00e9cada de mis veintes, tratando de escribir mi primera novela y muchas veces fall\u00e9 en el intento, pero siempre animada por modelos literarios y tal vez por pel\u00edculas. En realidad, nunca me propuse cambiar o modificar la literatura, porque me siento muy cercana a algunos autores mexicanos y extranjeros, y me siento su continuadora.<\/p>\n<p>\u201cPubliqu\u00e9 en Almad\u00eda una novela,\u00a0<em>Falsa liebre,<\/em>\u00a0y un libro de cr\u00f3nicas para denunciar la violencia que viv\u00edamos en el puerto de Veracruz. Ya ten\u00eda yo un poco de callo cuando escrib\u00ed\u00a0<em>Temporada de huracanes.<\/em><\/p>\n<p>\u201cAntes ten\u00eda la impresi\u00f3n de que la literatura mexicana s\u00f3lo hablaba de la Revoluci\u00f3n, pero encontr\u00e9 en Rulfo algo totalmente distinto. Le\u00ed\u00a0<em>Macario<\/em>\u00a0en uno de esos libritos chiquititos de Alianza 100. Costaban mil pesos antes de la devaluaci\u00f3n. Tambi\u00e9n le\u00ed a Ibarg\u00fcengoitia; me fascin\u00f3 su combinaci\u00f3n de registros \u2013entre lo coloquial y lo elevado\u2013, y me impact\u00f3 su sentido del humor. Otro autor de mi adolescencia fue Jos\u00e9 Agust\u00edn,\u00a0<em>La tumba<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Se est\u00e1 haciendo tarde (final en laguna),<\/em>\u00a0que me cambi\u00f3 por completo, porque yo quer\u00eda hacer eso, contar las cosas desde muchas perspectivas e incluir el lenguaje coloquial, los albures. Quer\u00eda escribir acerca de lo que es ser joven.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfPor qu\u00e9 me aboqu\u00e9 mucho a los hombres? No tengo una respuesta sencilla. Creo que desde muy ni\u00f1a viv\u00ed muy rodeada de hombres y mis mejores amigos siempre fueron varones. Son un misterio y me fascinan. Hasta las cosas malas que hacen me fascinan en el sentido de que trato de entender por qu\u00e9 somos tan diferentes nosotras, las mujeres, y al mismo tiempo por qu\u00e9 los entiendo tan bien.<\/p>\n<p>\u201cSoy la mayor de dos; tengo un hermano. Mi mam\u00e1 es chilanga, se fue a Veracruz muy jovencita y mi pap\u00e1, de Baja California Sur, tambi\u00e9n vivi\u00f3 en Veracruz desde joven. Cuando me tuvieron eran una pareja muy dispareja, gente muy sencilla. Mi pap\u00e1 es ingeniero, mi mam\u00e1 lleg\u00f3 hasta la secundaria y despu\u00e9s se hizo param\u00e9dica; fue la primera mujer en conducir una ambulancia en Veracruz. Era muy pr\u00e1ctica, muy pragm\u00e1tica, de comercio, de ventas, no de letras.<\/p>\n<p>\u201cLa vida de mis padres era trabajar y en la tarde ver tele, y el domingo ir a misa o, si acaso, a dar una vuelta en el malec\u00f3n. No era gente sofisticada ni pertenec\u00eda al \u00e1mbito intelectual.<\/p>\n<p>\u201cYo siempre fui muy rara, me gustaban mucho los libros. De ni\u00f1a, me dec\u00edan\u00a0<em>La Peque\u00f1a Larousse,<\/em>\u00a0porque le\u00eda todo. Cuando alguien no sab\u00eda algo yo sal\u00eda de la nada y respond\u00eda. Ten\u00eda muy buena memoria y me gustaba mucho el lenguaje.<\/p>\n<p>\u201cVivo en Puebla desde hace ocho a\u00f1os, porque estudi\u00e9 una maestr\u00eda en la Benem\u00e9rita Universidad Aut\u00f3noma de Puebla, me gust\u00f3 y me qued\u00e9. Mi familia sigue en Veracruz.<\/p>\n<p>\u201cNunca quise estudiar Filosof\u00eda y Letras porque ten\u00eda la impresi\u00f3n de que si lo hac\u00eda me iban a obligar a leer lo que yo no quer\u00eda, y eso me ca\u00eda muy gordo. Para m\u00ed las letras siempre fueron un espacio de libertad absoluta. Me le\u00ed\u00a0<em>La insoportable levedad del ser<\/em>\u00a0a los 13 a\u00f1os, porque un t\u00edo compraba libros, los tra\u00eda a la casa y nadie se fijaba en lo que yo le\u00eda. Me dieron mucha libertad. Jam\u00e1s le ense\u00f1\u00e9 a nadie lo que escrib\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cEmpec\u00e9 Sociolog\u00eda en la Universidad Veracruzana (UV), en Xalapa, pero me sal\u00ed a los 18 a\u00f1os. En ese entonces yo era muy vaga, me gustaba mucho la fiesta, el alcohol, el desmadre. Mis pap\u00e1s me dijeron: \u2018Tenemos que vigilarte: estudia algo en Veracruz\u2019. Entonces me met\u00ed a periodismo en la UV, en Veracruz.<\/p>\n<p>\u201cEn Puebla hice una maestr\u00eda en Est\u00e9tica y Arte. Estuvo padre, porque analic\u00e9 la fotograf\u00eda de nota roja desde \u00c1lvarez Bravo hasta Nacho Garc\u00eda. Mi formaci\u00f3n en filosof\u00eda se dio mediante la est\u00e9tica.\u201d<\/p>\n<h2>La literatura como religi\u00f3n<\/h2>\n<p>\u201cEscrib\u00ed\u00a0<em>Temporada de huracanes<\/em>\u00a0en el \u00faltimo a\u00f1o que viv\u00ed en Veracruz. Ten\u00eda 28 a\u00f1os y sali\u00f3 en 2013, a los 31. Me cost\u00f3 mucho escribirla, porque entr\u00e9 al \u00e1rea de comunicaci\u00f3n social de la UV y, aunque ganaba muy buen dinero y eso me permiti\u00f3 mantenerme, el trabajo era muy repetitivo y no me dejaba escribir. Intu\u00eda que para escribir una novela ten\u00eda que dedicarme s\u00f3lo a ella, pero no me daban las becas del Fonca; concursaba y nunca me saqu\u00e9 nada. Al final, decid\u00ed darme mi propia beca. Ahorr\u00e9 todo el dinero que pude y me dediqu\u00e9 un a\u00f1o a escribir. \u2018Si sale bien, me dedico, si no, renuncio a la mafufada de escribir y me olvido de todo\u2019.<\/p>\n<p>\u201cEl triunfo fue muy significativo porque no tuve quien me mantuviera. El \u00e9xito fue un aliciente, porque me permiti\u00f3 comprar tiempo. No es que quiera el \u00e9xito por el \u00e9xito, pero vivir de los libros es un sue\u00f1o que hice realidad.\u00a0<em>Temporada de huracanes<\/em>\u00a0lleva m\u00e1s de 12 ediciones. De ese libro vendimos unos 35 mil s\u00f3lo en la Ciudad de M\u00e9xico.\u00a0<em>Paradais<\/em>\u00a0va muy bien; tuvieron que reimprimirlo tanto en M\u00e9xico como en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>\u201cAtribuyo el \u00e9xito al perfil de los lectores. Creo que mi estilo le habla mucho a generaciones de veintea\u00f1eros. Eso es muy bonito. La verdad es como un milagro. Lo normal es que uno saque un libro y no pase nada.<\/p>\n<p>\u201cLo m\u00e1s religioso o espiritual que tengo es el acto de escribir. A lo mejor lo niego porque me da verg\u00fcenza, pero no creo en Dios, y por eso trato de entender qu\u00e9 es el mal.<\/p>\n<p>\u201cCreo que el mal lo ha hecho la naturaleza humana que engloba a hombres, mujeres e intermedios, indefinidos, un tema pol\u00e9mico. Me asumo feminista; antes me costaba mucho, pero ahora s\u00ed lo hago, porque quiero darle mucha visibilidad a la violencia contra las mujeres.<\/p>\n<p>\u201cHemos dejado de hablar de la violencia que las mujeres ejercemos, y me parece important\u00edsimo desterrarla. En mis libros siempre hablo de violencia y del da\u00f1o que hace, y tambi\u00e9n de la violencia de las mujeres hacia otras.<\/p>\n<p>\u201cEl machismo en\u00a0<em>Temporada de huracanes<\/em>\u00a0y en\u00a0<em>Paradais<\/em>\u00a0est\u00e1 interiorizado en la mente de mis personajes; ya es una instituci\u00f3n. En mi casa me dec\u00edan: \u2018Lo tienes que hacer porque eres mujercita\u2019. Yo le\u00eda a\u00a0<em>Tom Sawyer<\/em>\u00a0o a\u00a0<em>Huckleberry Finn<\/em>\u00a0y quer\u00eda ser como ellos, porque les pasaban cosas interesantes por ser hombres y me cost\u00f3 mucho trabajo encontrar otros modelos para ser mujer. Lo logr\u00e9 cuando empec\u00e9 a criar a mi hijastra (la hija de mi pareja entonces), de los seis a los 12 a\u00f1os. Ser mam\u00e1 postiza me cambi\u00f3, porque me di cuenta de lo injusta que era yo conmigo misma y con ella. No quer\u00eda que mi hija creciera pensan-do que por ser mujer era una ciudadana de segunda. En\u00a0<em>Temporada de huracanes<\/em>\u00a0analic\u00e9 de qu\u00e9 manera he ayudado al machismo y repetido estereotipos injustos hasta para hombres y mujeres.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"article-meta\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La escritora m\u00e1s fuerte: Fernanda Melchor \/ Elena Poniatowska Elena Poniatowska\u00a0Tiempo de lectura: 7 min. Fernanda Melchor es autora de Falsa liebre, Temporada de huracanes y Paradais.\u00a0Foto\u00a0Maj Lindstr\u00f6m Ciudad de M\u00e9xico. Fernanda Melchor, de 38 a\u00f1os, es el fen\u00f3meno literario mexicano de hoy. Christopher Dom\u00ednguez la puso por los cielos. \u201c\u00bfConoces a Fernanda Melchor?\u201d \u00bfLe\u00edste\u00a0Temporada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":22373,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[64,27,12,28,69],"tags":[],"class_list":["post-22372","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-hispanoamerica","category-latinoamerica","category-libros","category-literatura","category-mexico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/22372","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=22372"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/22372\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22375,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/22372\/revisions\/22375"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/22373"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=22372"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=22372"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=22372"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}