{"id":22471,"date":"2021-06-18T10:01:29","date_gmt":"2021-06-18T16:01:29","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=22471"},"modified":"2021-06-22T01:39:48","modified_gmt":"2021-06-22T07:39:48","slug":"giordano-bruno-la-inteligencia-que-no-desaparecio-en-la-hoguera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=22471","title":{"rendered":"Giordano Bruno, la inteligencia que no desapareci\u00f3 en la hoguera"},"content":{"rendered":"<p>Giordano Bruno, la inteligencia que no desapareci\u00f3 en la hoguera<\/p>\n<p>&#8211; Jos\u00e9 Rivera Guadarrama &#8211;<\/p>\n<p>La Santa Inquisici\u00f3n, esa poderos\u00edsima instituci\u00f3n que fue de la censura, acab\u00f3 con la vida, en la hoguera, de Giordano Bruno (1548- 1600), pero no pudo, porque en rigor nada puede, acabar con el pensamiento. Por su obra cient\u00edfica y su valiente defensa de las ideas, el cient\u00edfico, astr\u00f3nomo, fil\u00f3sofo y poeta nacido en Nola, fue caracterizado por Hegel como \u201cel cometa que brilla a trav\u00e9s de Europa\u201d.<br \/>\n&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>Da la impresi\u00f3n de que ya casi a nadie sorprende la forma en que la inteligencia de una persona puede atemorizar el dominio de las instituciones. La censura siempre ha sido reaccionaria. Sin embargo, ante el vituperio, las ideas deben ser divulgadas. \u201cHombres y libros pueden reducirse a cenizas, pero no se puede impedir que el pensamiento siga circulando\u201d: estas \u00faltimas palabras corresponden a Giordano Bruno, quemado vivo en la hoguera en el a\u00f1o 1600.<\/p>\n<p>Pareciera aquello una anticipaci\u00f3n a su destino. Giordano Bruno naci\u00f3 en la villa de Nola, cerca de N\u00e1poles, el 9 de febrero de 1548, y su deceso est\u00e1 fechado el 17 de febrero de 1600, en Roma, Italia. Fue condenado por la Santa Inquisici\u00f3n, por \u00f3rdenes eclesi\u00e1sticas ya que, seg\u00fan ellos, iba en contra de las prescripciones de esa religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Era la \u00e9poca del Renacimiento occidental, momentos en los cuales se estaban generando importantes cambios de pensamiento. Es decir, la idea teoc\u00e9ntrica del mundo se transformar\u00e1, durante esos tiempos, en una visi\u00f3n antropoc\u00e9ntrica, el ser humano como medida de todas las cosas, dando paso tambi\u00e9n al humanismo, en el que se buscaba formar a la persona en el estudio de las letras, las ciencias y las artes, de manera que los descubrimientos cient\u00edficos estaban revolucionando el pensamiento. Por lo tanto, la instituci\u00f3n que m\u00e1s languidec\u00eda, las supersticiones que m\u00e1s peligraban, estaban en las ideas que durante siglos hab\u00eda difundido y sostenido la Iglesia cat\u00f3lica. Adem\u00e1s, surgi\u00f3 la Reforma protestante. Por ello fue necesario imponer mecanismos de terror, y uno de los m\u00e1s violentos fue la Santa Inquisici\u00f3n. Con esos actos la Iglesia cat\u00f3lica pretend\u00eda turbar, inmovilizar, garantizar cierto orden.<\/p>\n<p>Giordano sab\u00eda de aquellas terribles represalias, pero a \u00e9l le interesaba m\u00e1s el rigor cient\u00edfico, la investigaci\u00f3n menos especulativa. Por lo tanto, sus propuestas iban m\u00e1s en el sentido de exponer y comprobar que el Universo era infinito, que la Tierra no era el centro del Universo. Aunque, con esto, no pretend\u00eda negar la existencia de Dios. En su deseo de conocer m\u00e1s sobre la creaci\u00f3n divina, ley\u00f3 los libros que la Iglesia ten\u00eda prohibidos. Fue ah\u00ed donde encontr\u00f3 De rerum Natura (De la Naturaleza de las cosas), del fil\u00f3sofo y poeta romano Lucrecio (99-55 aC), texto que trataba sobre un Universo mucho m\u00e1s vasto, contrario a la interpretaci\u00f3n reduccionista que su Iglesia manten\u00eda.<\/p>\n<p>En dicha obra, Lucrecio le ped\u00eda al lector que imaginara que estaba en el borde del Universo y disparaba una flecha hacia afuera. Si la flecha continuaba su camino, ser\u00eda una prueba de que el universo se extend\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de lo que parec\u00eda el l\u00edmite. Pero si la flecha no continuaba y se estrellaba contra un muro, entonces ese muro deber\u00eda estar m\u00e1s all\u00e1 de lo que supon\u00edamos ser\u00eda el l\u00edmite del Universo. Ahora, si nos paramos sobre ese muro y lanzamos de nuevo la flecha, existen de nuevo s\u00f3lo esos dos mismos resultados posibles: vuela siempre en l\u00ednea recta hacia el espacio, o golpea un muro sobre el cual nos tendr\u00edamos que parar para lanzar de nuevo una flecha. Se plantea as\u00ed que el Universo no tiene l\u00edmites, que el Cosmos debe ser infinito.<\/p>\n<p>Lo sobresaliente aqu\u00ed es el aparente antagonismo violento que provocan estas reflexiones. Lo que el nolano estaba especulando iba en el sentido de desmitificar la arraigada divisi\u00f3n entre cielo, tierra e infierno. De manera que, al no haber ninguno de estos tres elementos, el universo era un todo funcionando al ritmo natural de su propio desarrollo, pero con la intervenci\u00f3n de un Dios creador, infinito, omnipotente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cHereje, impenitente, obstinado y pertinaz\u201d<br \/>\nEn su obra Del infinito: el universo y los mundos, Bruno indicaba \u201cdestr\u00fayase el que esta tierra sea centro \u00fanico y verdadero\u201d. Aqu\u00ed, su fundamentaci\u00f3n de la realidad se basaba en la infinitud. Como se podr\u00e1 notar, en ninguna parte de sus escritos estaba negando el creacionismo divino. Lo que \u00e9l pretend\u00eda era darle sustento cient\u00edfico a cada una de sus investigaciones. Un punto de partida bien fundamentado. Sin embargo, esto lo coloc\u00f3 en la lista de errores por los cuales fue declarado \u201chereje impenitente, obstinado y pertinaz\u201d, y se le entreg\u00f3 la orden secular para ser quemado vivo.<\/p>\n<p>No es gratuito que a Giordano Bruno se le considere como el primer m\u00e1rtir de la libertad de pensamiento y el \u00fanico m\u00e1rtir de la ciencia. A finales de enero de 1600, Bruno se encontraba encadenado ante el tribunal de corte de la Inquisici\u00f3n de la Iglesia romana, en El Vaticano, y fue condenado a muerte ese mismo a\u00f1o por el papa Clemente VIII.<\/p>\n<p>Dentro de los supuestos delitos, se le imputaba el de publicar escritos her\u00e9ticos. Sus textos m\u00e1s representativos son La cena de las cenizas, La expulsi\u00f3n de la bestia triunfante, Del universo infinito y los mundos y El candelero, basados en las teor\u00edas de Cop\u00e9rnico y mezclados con su propia visi\u00f3n idiosincr\u00e1sica de la filosof\u00eda natural.<\/p>\n<p>Para el fil\u00f3sofo Manuel Cabada Castro, la concepci\u00f3n bruniana del infinito va, en efecto, m\u00e1s all\u00e1 de lo que acerca del infinito pensaban Nicol\u00e1s de Cusa, Palingenio, etc\u00e9tera, y, desde luego, m\u00e1s all\u00e1 tambi\u00e9n del esquema finitista de Cop\u00e9rnico, por m\u00e1s que las aportaciones astron\u00f3micas de \u00e9ste (sobre todo su heliocentrismo, contrario al tradicional geocentrismo y geostatismo de Arist\u00f3teles-Ptolomeo). En esa misma obra, Giordano anota que \u201cel universo ser\u00e1 de dimensi\u00f3n infinita y los mundos ser\u00e1n innumerables\u201d. Adem\u00e1s de eso, sus cr\u00edticas no s\u00f3lo se enfocaron en la ciencia; sus disputas tambi\u00e9n abarcaron la hist\u00f3rica llegada, destrucci\u00f3n y saqueo de Europa sobre Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>As\u00ed lo relata el fil\u00f3sofo italiano Nuccio Ordine, quien nos dice que, para Bruno, la llegada de los europeos al Continente Americano constituy\u00f3 un saqueo comercial sin \u201cescr\u00fapulos\u201d. Aquellas poblaciones, dec\u00eda Giordano, ten\u00edan su cultura, su lengua, su religi\u00f3n. Adem\u00e1s, desde aquellos primeros a\u00f1os de intentos de colonizaci\u00f3n, el nolano defend\u00eda el derecho a vivir en paz seg\u00fan sus leyes y costumbres de aquellas sociedades precolombinas.<\/p>\n<p>De esta manera, denunci\u00f3 el cinismo de la \u201cconquista\u201d disfrazada de \u201cdescubrimiento por los modernos Argonautas que han conquistado Am\u00e9rica, movidos no por el deseo de conocimiento, sino por la sed de riqueza\u201d. En realidad, agregaba Giordano, ellos han perturbado la paz de otros, han confiscado a los hombres sus tierras y bienes, han destruido sus religiones y costumbres.<\/p>\n<p>Sin duda, las reflexiones de Bruno van orientadas a vituperar a todas las instituciones que detentan el poder, puesto que no es algo privativo de la clase dominante; no es una propiedad, es una estrategia. Los actos de imposici\u00f3n y sus efectos no son atribuibles a una apropiaci\u00f3n, sino a ciertos dispositivos que le permiten funcionar de manera impositiva.<\/p>\n<p>Giordano hab\u00eda sido perseguido durante d\u00e9cadas, sus libros prohibidos, sus ideas reprimidas. Pero en 1591 recibi\u00f3 una oferta para dar clases a un noble veneciano llamado Giovanni Mocenigo; por eso regres\u00f3 a su Italia natal. Pero aquello era una trampa, ya que Mocenigo trabajaba para la Inquisici\u00f3n. El nolano tuvo que hacer frente a un juicio, primero en Venecia y luego en Roma, donde fue encarcelado en una celda min\u00fascula durante siete a\u00f1os, tiempo en el que fue torturado para luego ser quemado vivo. \u00c9l era todo lo que la Iglesia despreciaba y tem\u00eda: un pensador y divulgador que ofrec\u00eda una visi\u00f3n alternativa del Cosmos.<\/p>\n<p>Hegel lo llam\u00f3 \u201cel cometa que brilla a trav\u00e9s de Europa\u201d. Por todas esas reflexiones vertidas en sus textos, es que algunas de sus obras figuran en el \u00cdndice vaticano de libros prohibidos. Incluso, Bartholomess, uno de sus mejores bi\u00f3grafos, dijo que \u201cel resplandor de la hoguera donde muri\u00f3 Giordano, el 17 de febrero de 1600, se confunde con la aurora de la ciencia actual\u201d.<\/p>\n<p>El nolano justificar\u00e1 de hecho de esa manera su propia concepci\u00f3n acerca del Universo ante el tribunal de la Inquisici\u00f3n de Venecia el 2 de junio de 1592: \u201cEl universo es infinito, es decir, es el efecto de la potencia infinita, porque yo he juzgado cosa indigna de la bondad y de la potencia divina, si \u00e9sta pod\u00eda producir otro mundo y todav\u00eda otro m\u00e1s y una infinitud de otros, que no hubiera producido m\u00e1s que un solo mundo finito. Esta es la raz\u00f3n por la que he proclamado que los mundos son infinitos.\u201d<\/p>\n<p>A estas alturas de la historia, todas aquellas declaraciones dan la impresi\u00f3n de ser inofensivas. Adem\u00e1s, de manera tradicional y conjunta, se piensa que s\u00f3lo ciertos autores estuvieron prohibidos, como los cient\u00edficos, y esto es verdad s\u00f3lo en parte, ya que tambi\u00e9n se censuraron con igual ah\u00ednco a los pensadores liberales franceses del siglo xviii, quienes divulgaban las ideas de la Ilustraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin duda, con Giordano Bruno estamos frente a uno de los m\u00e1s notorios antagonismos entre los mecanismos del poder frente a la insurrecci\u00f3n, o libertad, de los saberes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Giordano Bruno, la inteligencia que no desapareci\u00f3 en la hoguera &#8211; Jos\u00e9 Rivera Guadarrama &#8211; La Santa Inquisici\u00f3n, esa poderos\u00edsima instituci\u00f3n que fue de la censura, acab\u00f3 con la vida, en la hoguera, de Giordano Bruno (1548- 1600), pero no pudo, porque en rigor nada puede, acabar con el pensamiento. 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