{"id":22568,"date":"2021-06-27T16:30:02","date_gmt":"2021-06-27T22:30:02","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=22568"},"modified":"2021-06-27T16:30:02","modified_gmt":"2021-06-27T22:30:02","slug":"marguerite-yourcenar-la-sirena-y-el-laberinto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=22568","title":{"rendered":"Marguerite Yourcenar, la sirena y el laberinto"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Galer\u00eda<\/h1>\n<p>&#8211;\u00a0<span class=\"sem-autor\">Guadalupe Calzada Guti\u00e9rrez<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"img-fluid\" title=\"Marguerite Yourcenar.jpg\" src=\"https:\/\/semanal.jornada.com.mx\/2021\/06\/27\/galeria-610.html\/marguerite-yourcenar.jpg-807.html\/@@images\/6854c03a-8601-44da-9fc9-1ec4e32d77da.jpeg\" alt=\"Marguerite Yourcenar.jpg\" width=\"620\" height=\"440\" \/><\/p>\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Marguerite Yourcenar<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-descripcion\">Marguerite Yourcenar, la sirena y el laberinto<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">\u201cYourcenar\u201d es un\u00a0anagrama de Marguerite Antoinette Jeanne Marie Ghislaine Cleenewerck de Crayencour. Ella es una de las pocas mujeres que han abordado la literatura griega con tanta belleza y precisi\u00f3n. Con trazos delicados y fina escritura, Yourcenar emerge de la inmensidad del tiempo para envolverse en el v\u00e9rtigo del conocimiento. Desde muy peque\u00f1a ingres\u00f3 al estudio de los cl\u00e1sicos griegos, que se convirtieron en su pasi\u00f3n, adem\u00e1s de viajar y escribir. Poeta, novelista, ensayista, traductora y gran humanista, nos muestra, a trav\u00e9s de sus obras \u201cel hondo color del agua de la tarde\u201d, para escuchar el canto de las sirenas en el silencio del mar. \u201cMe acost\u00e9 lentamente en la playa de arena\/ donde el mundo se gasta con \u00e1ridas dulzuras\/ y a la hora asombrada en que los astros nacen\/ del n\u00e1car de sus sue\u00f1os sobre sus cuerpos largos\/ vi venir hacia m\u00ed mis hermanas Sirenas\u2026\u201d<\/p>\n<p align=\"left\">Su primer volumen de poemas fue\u00a0<i>El jard\u00edn de las quimeras\u00a0<\/i>(1921); al siguiente a\u00f1o public\u00f3 otra colecci\u00f3n titulada\u00a0<i>Los dioses no han muerto<\/i>\u00a0y posteriormente\u00a0<i>Fuegos<\/i>. Aunque su poes\u00eda no es tan conocida como sus novelas, en ella pone de manifiesto su amplio conocimiento de los mitos griegos. Su primera novela fue publicada en 1929:\u00a0<i>Alexis o el tratado del in\u00fatil combate<\/i>. En esta obra, Yourcenar aborda con maestr\u00eda un tema tab\u00fa: la homosexualidad. Pol\u00e9mica e innovadora, es el retrato de una voz, la de Alexis, que confiesa en una carta a su esposa, su inclinaci\u00f3n sexual: \u201cSi es dif\u00edcil vivir; es a\u00fan mucho m\u00e1s penoso explicar nuestra vida.\u201d<\/p>\n<p align=\"left\">Indudablemente, la novela por la que es m\u00e1s conocida es\u00a0<i>Memorias de Adriano<\/i>, donde relata la vida y la muerte del emperador romano (siglo II aC). Con frases precisas y profundas, la autora reflexiona acerca de la pol\u00edtica, la vida y la muerte, la sociedad y el amor. As\u00ed, pone en boca del emperador las memorias, dedicadas a su nieto Marco Aurelio: \u201cEl frote de dos parcelas de carne no define el fen\u00f3meno del amor as\u00ed como la cuerda rozada por el dedo no explica el milagro infinito de los sonidos\u201d o cuando expresa: \u201cNuestro gran error es intentar obtener de cada uno en particular las virtudes que no tiene, y desde\u00f1ar el cultivo de las que posee.\u201d De este modo, \u201cun hombre que lee, que piensa o que calcula, pertenece a la especie y no al sexo; en sus mejores momentos llega a escapar de lo humano\u201d.<\/p>\n<p align=\"left\">En la novela<i>\u00a0Opus nigrum\u00a0<\/i>narra la vida de un m\u00e9dico y alquimista del siglo XVI, de nombre Zen\u00f3n. Como en\u00a0<i>Memorias de Adriano<\/i>, narra con maestr\u00eda una historia de estilo cl\u00e1sico, ubicada entre en la Edad Media y el Renacimiento. Muestra al lector los dilemas y angustias que debe superar un hombre sabio, humano y libre, como el fil\u00f3sofo Campanella, tal vez Giordano Bruno o Paracelso, grandes estudiosos de la alquimia y perseguidos por sus ideas tan adelantadas a su \u00e9poca. Tambi\u00e9n se ha dicho que Yourcenar cre\u00f3 el personaje de Zen\u00f3n pensando en su padre, Michel-Ren\u00e9 Clenewerck de Crayencour, hombre aristocr\u00e1tico y culto, quien le ense\u00f1\u00f3 lat\u00edn y griego cl\u00e1sico.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Escribi\u00f3 teatro y tradujo obras de Virginia Woolf, Henry James y Constantino Cavafis. Es muy conocido el ensayo\u00a0<i>Mishima o la visi\u00f3n del vac\u00edo<\/i>, fruto de las extensas lecturas de la obra del escritor japon\u00e9s Yukio Mishima. Considerada una escritora cl\u00e1sica, se adentra en el laberinto de la vida para colmar su oquedad y encontrar \u201ca lo oscuro, por lo m\u00e1s oscuro; a lo desconocido, por lo m\u00e1s desconocido\u201d. Marguerite Yourcenar muri\u00f3 el 17 de diciembre de 1987, pero sigue viva en sus obras. \u201cEl amor inmortal \u2013canta como en un epitafio para s\u00ed misma- corre en la lejan\u00eda\/ de la sangre, y no turbar\u00e9 con mi alegr\u00eda\/ la cita infinita de la tierra y la muerte\u201d.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galer\u00eda &#8211;\u00a0Guadalupe Calzada Guti\u00e9rrez Marguerite Yourcenar Marguerite Yourcenar, la sirena y el laberinto &nbsp; \u201cYourcenar\u201d es un\u00a0anagrama de Marguerite Antoinette Jeanne Marie Ghislaine Cleenewerck de Crayencour. Ella es una de las pocas mujeres que han abordado la literatura griega con tanta belleza y precisi\u00f3n. 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