{"id":23266,"date":"2021-08-07T09:13:55","date_gmt":"2021-08-07T15:13:55","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=23266"},"modified":"2021-08-07T09:13:55","modified_gmt":"2021-08-07T15:13:55","slug":"normales-rurales-su-esencia-colectiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=23266","title":{"rendered":"Normales rurales, su esencia colectiva"},"content":{"rendered":"<div class=\"cabeza\">Normales rurales, su esencia colectiva<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Tanal\u00eds Padilla*<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">La esencia de las normales rurales es su car\u00e1cter colectivo. En gran medida esto se debe a sus or\u00edgenes en la Revoluci\u00f3n. El contenido social de la Constituci\u00f3n de 1917 \u2013las protecciones laborales, el reparto agrario y el acceso a la educaci\u00f3n\u2013 que pretend\u00eda corregir la irrisoria concentraci\u00f3n de riqueza del periodo porfirista dependi\u00f3 del principio de derechos colectivos cuya articulaci\u00f3n son la \u00fanica forma de contrarrestar el poder del capital.<\/div>\n<p>Las caracter\u00edsticas colectivas de las normales rurales se dieron desde su construcci\u00f3n inicial, ya que en muchas instancias eran las comunidades mismas quienes aportaban la mano de obra, los materiales o la elaboraci\u00f3n de sus muebles. Los informes de la primera generaci\u00f3n de directores de estas escuelas y las memorias de los primeros alumnos enumeran m\u00faltiples ejemplos de esta labor. En la normal rural de R\u00edo Verde, San Luis Potos\u00ed, los estudiantes dedicaban las tardes despu\u00e9s de sus clases a construir mesas, bancos y camas para su comedor e internado; en Xocoyucan, Tlaxcala, los alumnos instalaron una cooperativa con sus propios fondos; en el El Mexe, Hidalgo, rehabilitaron las paredes y muros; en Ayotzinapa, Guerrero, cimentaron la carretera a Tixtla.<\/p>\n<p>El que muchas de las normales rurales se instalaran en antiguas haciendas era una justicia po\u00e9tica: los antiguos palacios cuyos propietarios se hab\u00edan enriquecido gracias a la apropiaci\u00f3n de tierra y trabajo de la clase campesina e ind\u00edgena albergar\u00edan ahora a los descendientes de esa clase explotada. Adem\u00e1s, los directores, estudiantes y profesores promov\u00edan una activa labor y relaci\u00f3n con las comunidades vecinas, ya fuera con campa\u00f1as de vacunaci\u00f3n e higiene, organizaci\u00f3n de festivales c\u00edvicos o poniendo las instalaciones de la normal a disposici\u00f3n de las comunidades, como lo hizo en 1926 el director de la entonces normal rural de Tixtla, quien bajo el nombre de la escuela, puso un letrero que dec\u00eda\u00a0<q>TALLERES DEL PUEBLO<\/q>, as\u00ed con may\u00fasculas, y as\u00ed dar\u00a0<q>libertad muy amplia al pueblo para que entre a trabajar con nosotros<\/q>.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter colectivo de estas escuelas tambi\u00e9n se reforz\u00f3 con el c\u00f3digo disciplinario adoptado en su seno y elaborado en muchas de ellas por el profesor, pedagogo y director de varias normales rurales Jos\u00e9 Santos Vald\u00e9s. Entre otras cosas, Santos Vald\u00e9s enfatiz\u00f3 que\u00a0<q>los alumnos deber\u00e1n participar no s\u00f3lo en la elaboraci\u00f3n de su cultura y en la producci\u00f3n econ\u00f3mica de la escuela, sino en la organizaci\u00f3n y direcci\u00f3n de la vida de los ni\u00f1os y de los maestros, tanto dentro como fuera de la instituci\u00f3n<\/q>. En las normales rurales los alumnos debat\u00edan e incid\u00edan en las sanciones que se implementaban cuando se faltaba a las normas y el c\u00f3digo disciplinario se aplicaba a la comunidad entera: docentes, estudiantes y cuerpo administrativo.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>En las normales rurales el comedor y el internado son las modalidades que m\u00e1s han preservado el car\u00e1cter colectivo de estas escuelas. Son espacios para convivir. Son tambi\u00e9n lugares de socializaci\u00f3n y de concientizaci\u00f3n, donde la l\u00f3gica de organizaci\u00f3n colectiva se ense\u00f1a, se aprende y se intuye. Y son espacios comunes donde j\u00f3venes pobres, muchos de ellos de comunidades remotas, conviven con centenares de estudiantes, cada uno con su propia historia, pero con el com\u00fan denominador de ser de extracci\u00f3n humilde y de querer estudiar. En este mundo y en las pr\u00e1cticas que lo refuerzan y lo protegen, los normalistas han desarrollado un fuerte sentido de dignidad, una dignidad que manifiestan al defender sus derechos en colectivo.<\/p>\n<p>Es una din\u00e1mica que desde hace mucho ha incomodado a altos funcionarios de la SEP. A finales de la d\u00e9cada de los 60, cuando ya se ve\u00eda venir la reforma educativa que eliminar\u00eda 14 de las 29 normales rurales y donde tambi\u00e9n se separ\u00f3 el ciclo de secundaria del profesional, uno de los argumentos era que los alumnos mayores manipulaban a los menores. En ese entonces tambi\u00e9n se consider\u00f3 remplazar internados con becas individuales como forma de control ideol\u00f3gico y para minimizar huelgas y paros. La Federaci\u00f3n de Estudiantes Campesinos Socialistas de M\u00e9xico caracterizaba de\u00a0<q>reaccionaria y antipopular<\/q>\u00a0este tipo de medida y declar\u00f3:\u00a0<q>no consideramos justo ni revolucionario mutilar las escuelas normales rurales<\/q>.<\/p>\n<p>Las reformas neoliberales implementadas en las cuatro d\u00e9cadas anteriores han diezmado el car\u00e1cter popular y social de la Constituci\u00f3n mexicana. As\u00ed como el concepto de eficiencia se ha utilizado como justificaci\u00f3n para privatizar la infraestructura p\u00fablica, el individualismo, eje central de la cultura neoliberal, es vista como tentadora respuesta a la corrupci\u00f3n. Pero ambos conceptos sirven al capital porque atomizan a la sociedad y debilitan mecanismos de defensa y movilizaci\u00f3n colectiva.<\/p>\n<p>A casi un siglo de vida y en contextos distintos, las escuelas normales rurales han experimentado tanto cambios como continuidades, pero su esencia colectiva hoy contin\u00faa en pie gracias a la infraestructura del comedor y del internado. Eliminar estos espacios ser\u00eda acabar con ellas.<\/p>\n<p><em>* Profesora-investigadora del Instituto Tecnol\u00f3gico de Massachusetts. Autora del libro\u00a0<\/em>Unintended Lessons of Revolution, una historia de las normales rurales en el siglo veinte\u00a0<em>, pr\u00f3ximo a publicarse con Duke University Press<\/em><\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<div id=\"comentarios\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Normales rurales, su esencia colectiva Tanal\u00eds Padilla* La esencia de las normales rurales es su car\u00e1cter colectivo. En gran medida esto se debe a sus or\u00edgenes en la Revoluci\u00f3n. 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