{"id":23569,"date":"2021-08-25T11:19:14","date_gmt":"2021-08-25T17:19:14","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=23569"},"modified":"2021-08-25T11:19:14","modified_gmt":"2021-08-25T17:19:14","slug":"hoy-comienza-el-preterito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=23569","title":{"rendered":"Hoy comienza el pret\u00e9rito"},"content":{"rendered":"<div class=\"cabeza\">Hoy comienza el pret\u00e9rito<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Pablo Espinosa<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">La discreci\u00f3n del verdadero liderazgo,\u00a0la elegancia del buen hacer, la enjundia callada. Las virtudes coronan al maestro. Porque ni el liderazgo carism\u00e1tico y gerencial de Mick Jagger, ni la lira inspirada del brujo Keith Richards, mucho menos el acompa\u00f1amiento bar\u00edtono de Ron Wood: el alma de los Rolling Stones era Charlie Watts. Hoy comienza el pret\u00e9rito.<\/div>\n<p>En t\u00e9rminos estrictamente musicales, el trabajo de Charlie Watts en la retaguardia del grupo era la vanguardia, siempre. Era \u00e9l y nadie m\u00e1s quien daba las \u00f3rdenes, el hacedor del pulso, el capit\u00e1n de la fila de remos, el pirata cuyo ojo sin parche avizoraba el horizonte.<\/p>\n<p>La bater\u00eda de Charlie Watts equivale a la secci\u00f3n de violonchelos y contrabajos de la Filarm\u00f3nica de Berl\u00edn, a la secci\u00f3n \u00e1urea de los frescos de Sandro Botticelli, a la flamita que hizo con pan de oro Fra Ang\u00e9lico sobre las cabezas de sus \u00e1ngeles al \u00f3leo. La bater\u00eda de Charlie Watts fue la raz\u00f3n de ser de los Rolling Stones.<\/p>\n<p>Como en la vida secreta de las abejas, en especial las abejas obreras, Charlie Watts mantuvo una vida paralela: hizo carrera a lo grande como m\u00fasico de jazz, donde cumpli\u00f3 los anhelos inconseguibles en un grupo de rock: seguir los modelos musicales, los prodigios t\u00e9cnicos, los giros, embrujos, alambiques y alquimias que dictaron los inventores de la modernidad, dos de ellos en especial, a quien consider\u00f3 siempre como sus maestros: Miles Davis y John Coltrane.<\/p>\n<p>Hier\u00e1tico, Charlie Watts es un \u00edcono en todo el sentido del t\u00e9rmino. Es referente, imagen sagrada, modelo, arquetipo. Ensimismado, uno pod\u00eda asomarse a su interior cuando se quedaba quieto unos segundos. Fue en uno de esos instantes sagrados cuando capt\u00f3 su alma en blanco y negro un gran maestro de la fotograf\u00eda: Fernando Aceves, autor del retrato que acompa\u00f1a a este texto.<\/p>\n<p>Cada vez que vino a M\u00e9xico, donde el p\u00fablico que asiste a los conciertos sabe de m\u00fasica y bien, el recibimiento era para Charlie Watts el humilde, el discreto, a quien casi le daba pena que nos deshici\u00e9ramos las manos aplaudiendo su callada presencia.<\/p>\n<p>En Argentina hay p\u00fablico a\u00fan m\u00e1s conocedor. Son conmovedoras las escenas de minutos interminables de recibimiento, reconocimiento, clamor ante el maestro de maestros.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<div class=\"foto\"><img decoding=\"async\" title=\"\" src=\"https:\/\/www.jornada.com.mx\/2021\/08\/25\/fotos\/a07a1esp-1_mini.jpg\" alt=\"Foto\" \/><\/p>\n<div class=\"pie-foto\">? Piso 51. Ciudad de M\u00e9xico, 2016.<span class=\"credito\">Foto Fernando Aceves<\/span><\/div>\n<\/div>\n<p>En Argentina, donde dieron los mejores conciertos de su vida, valoraron a Watts. Los videos, como parte del \u00e1lbum cu\u00e1druple de una de las giras, donde vemos a millares de chavos y chavas desnudos cintura arriba bajo la lluvia, cantando, bailando, gimiendo, son sublimes.<\/p>\n<p>Porque un toque de baquetas de Charlie Watts sobre los tambores equivale a un cuadro de Mondrian, un soneto de Shakespeare, una flor apenas en bot\u00f3n.<\/p>\n<p>Y esos detalles s\u00f3lo eran advertidos por o\u00eddos aguzados, finos, mientras el borlote se adue\u00f1a de los trotes saltimbanquis del simp\u00e1tico Jagger corriendo cien metros planos sin dejar de cantar, mientras el brujo Richards se retuerce en riffs de antolog\u00eda y Ronnie Wood hace muecas que parecen de dolor pero son de puritito placer.<\/p>\n<p>Queda claro que el constructor de los andamios, el que sembr\u00f3 los cimientos, el que hizo el colado de cemento para construir uno a uno los pisos del edificio, el que hizo que los Rolling Stones se convirtieran en una impronta, tiene nombre y apellido: Charlie Watts.<\/p>\n<p>Su herramienta, la bater\u00eda, es una quimera. Representa a cabalidad la apor\u00eda de Aquiles y la tortuga. Aquiles: John Bonham o Keith Moon, atacan a hachazos sus instrumentos, mientras la tortuga: Charlie Watts, la acaricia.<\/p>\n<p>Charlie Watts, soberano de la elegancia, emperador del pulso vital de la banda que invirti\u00f3 50 a\u00f1os para lograr su anhelo: tocar blues como los negros en el Delta del Misisippi, patriarcas fundadores, entona ahora el r\u00e9quiem por un referente de la cultura de Occidente: The Rolling Stones. Hoy, con su muerte, se ha desvanecido la columna vertebral de aquel coloso. Ya no habr\u00e1 m\u00e1s Rolling Stones, aunque intenten remiendos.<\/p>\n<p>Porque al l\u00edder Mick Jagger le fue muy f\u00e1cil sustituir, el cad\u00e1ver a\u00fan caliente, a Brian Jones; a la salida inc\u00f3moda de Bill Wyman, puso en las sombras a un bajista que hoy en d\u00eda sigue an\u00f3nimo. Es verdad a ciegas que Charlie Watts es el insustituible.<\/p>\n<p>Hab\u00eda una vez una banda que cambi\u00f3 la faz del orbe.<\/p>\n<p>Hoy comienza el pret\u00e9rito.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy comienza el pret\u00e9rito Pablo Espinosa La discreci\u00f3n del verdadero liderazgo,\u00a0la elegancia del buen hacer, la enjundia callada. Las virtudes coronan al maestro. 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