{"id":23588,"date":"2021-08-26T16:02:38","date_gmt":"2021-08-26T22:02:38","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=23588"},"modified":"2021-08-26T16:02:38","modified_gmt":"2021-08-26T22:02:38","slug":"aurelius-augustinus-de-hipona-tagaste-hoy-suq-ahras-actual-argelia-354-430","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=23588","title":{"rendered":"Aurelius Augustinus de Hipona; Tagaste, hoy Suq Ahras, actual Argelia, 354  430"},"content":{"rendered":"<h1>San Agust\u00edn<\/h1>\n<p>(Aurelius Augustinus o Aurelio Agust\u00edn de Hipona; Tagaste, hoy Suq Ahras, actual Argelia, 354 &#8211; Hipona, id., 430) Te\u00f3logo latino, una de las m\u00e1ximas figuras de la historia del pensamiento cristiano. Excelentes pintores han ilustrado la vida de San Agust\u00edn recurriendo a una escena ap\u00f3crifa que no por serlo resume y simboliza con menos acierto la insaciable curiosidad y la constante b\u00fasqueda de la verdad que caracterizaron al santo africano. En lienzos, tablas y frescos, estos artistas le presentan acompa\u00f1ado por un ni\u00f1o que, vali\u00e9ndose de una concha, intenta llenar de agua marina un agujero hecho en la arena de la playa. Dicen que San Agust\u00edn encontr\u00f3 al chico mientras paseaba junto al mar intentando comprender el misterio de la Trinidad y que, cuando trat\u00f3 sonriente de hacerle ver la inutilidad de sus afanes, el ni\u00f1o repuso: \u00abNo ha de ser m\u00e1s dif\u00edcil llenar de agua este agujero que desentra\u00f1ar el misterio que bulle en tu cabeza.\u00bb<\/p>\n<p>San Agust\u00edn se esforz\u00f3 en acceder a la salvaci\u00f3n por los caminos de la m\u00e1s absoluta racionalidad. Sufri\u00f3 y se extravi\u00f3 numerosas veces, porque es tarea de titanes acomodar las verdades reveladas a las certezas cient\u00edficas y matem\u00e1ticas y alcanzar la divinidad mediante los saberes enciclop\u00e9dicos. Y a\u00fan es m\u00e1s dif\u00edcil si se posee un esp\u00edritu ardoroso que no ignora los deleites del cuerpo. La personalidad de San Agust\u00edn de Hipona era de hierro e hicieron falta dur\u00edsimos yunques para forjarla.<\/p>\n<p><strong>Biograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Aurelio Agust\u00edn naci\u00f3 en Tagaste, en el \u00c1frica romana, el 13 de noviembre de 354. Su padre, llamado Patricio, era un funcionario pagano al servicio del Imperio. Su madre, la dulce y abnegada cristiana M\u00f3nica, luego santa, pose\u00eda un genio intuitivo y educ\u00f3 a su hijo en su religi\u00f3n, aunque, ciertamente, no lleg\u00f3 a bautizarlo. El ni\u00f1o, seg\u00fan \u00e9l mismo cuenta en sus\u00a0<i>Confesiones<\/i>, era irascible, soberbio y d\u00edscolo, aunque excepcionalmente dotado. Romaniano, mecenas y notable de la ciudad, se hizo cargo de sus estudios, pero Agust\u00edn, a quien repugnaba el griego, prefer\u00eda pasar su tiempo jugando con otros mozalbetes. Tard\u00f3 en aplicarse a los estudios, pero lo hizo al fin porque su deseo de saber era a\u00fan m\u00e1s fuerte que su amor por las distracciones; terminadas las clases de gram\u00e1tica en su municipio, estudi\u00f3 las artes liberales en Metauro y despu\u00e9s ret\u00f3rica en Cartago.<\/p>\n<p>A los dieciocho a\u00f1os, Agust\u00edn tuvo su primera concubina, que le dio un hijo al que pusieron por nombre Adeodato. Los excesos de ese \u00abpi\u00e9lago de maldades\u00bb continuaron y se incrementaron con una afici\u00f3n desmesurada por el teatro y otros espect\u00e1culos p\u00fablicos y la comisi\u00f3n de algunos robos; esta vida le hizo renegar de la religi\u00f3n de su madre. Su primera lectura de las Escrituras le decepcion\u00f3 y acentu\u00f3 su desconfianza hacia una fe impuesta y no fundada en la raz\u00f3n. Sus intereses le inclinaban hacia la filosof\u00eda, y en este territorio encontr\u00f3 acomodo durante alg\u00fan tiempo en el escepticismo moderado, doctrina que obviamente no pod\u00eda satisfacer sus exigencias de verdad.<\/p>\n<p>Sin embargo, el hecho fundamental en la vida de San Agust\u00edn de Hipona en estos a\u00f1os es su adhesi\u00f3n al dogma maniqueo; su preocupaci\u00f3n por el problema del mal, que lo acompa\u00f1ar\u00eda toda su vida, fue determinante en su adhesi\u00f3n al manique\u00edsmo, la religi\u00f3n de moda en aquella \u00e9poca. Los maniqueos presentaban dos sustancias opuestas, una buena (la luz) y otra mala (las tinieblas), eternas e irreductibles. Era preciso conocer el aspecto bueno y luminoso que cada hombre posee y vivir de acuerdo con \u00e9l para alcanzar la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A San Agust\u00edn le seduc\u00eda este dualismo y la f\u00e1cil explicaci\u00f3n del mal y de las pasiones que comportaba, pues ya por aquel entonces eran estos los temas centrales de su pensamiento. La doctrina de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/m\/mani.htm\">Mani o Manes<\/a>, fundador del manique\u00edsmo, se asentaba en un pesimismo radical a\u00fan m\u00e1s que el escepticismo, pero denunciaba inequ\u00edvocamente al monstruo de la materia tenebrosa enemiga del esp\u00edritu, justamente aquella materia, \u00abpi\u00e9lago de maldades\u00bb, que Agust\u00edn quer\u00eda conjurar en s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Dedicado a la difusi\u00f3n de esa doctrina, profes\u00f3 la elocuencia en Cartago (374-383), Roma (383) y Mil\u00e1n (384). Durante diez a\u00f1os, a partir del 374, vivi\u00f3 Agust\u00edn esta amarga y loca religi\u00f3n. Fue colmado de atenciones por los altos cargos de la jerarqu\u00eda maniquea y no dud\u00f3 en hacer proselitismo entre sus amigos. Se entreg\u00f3 a los himnos ardientes, los ayunos y las variadas abstinencias y complement\u00f3 todas estas pr\u00e1cticas con estudios de astrolog\u00eda que le mantuvieron en la ilusi\u00f3n de haber encontrado la buena senda. A partir del a\u00f1o 379, sin embargo, su inteligencia empez\u00f3 a ser m\u00e1s fuerte que el hechizo maniqueo. Se apart\u00f3 de sus correligionarios lentamente, primero en secreto y despu\u00e9s denunciando sus errores en p\u00fablico. La llama de amor al conocimiento que ard\u00eda en su interior le alej\u00f3 de las simplificaciones maniqueas como le hab\u00eda apartado del escepticismo est\u00e9ril.<\/p>\n<p>En 384 encontramos a San Agust\u00edn de Hipona en Mil\u00e1n ejerciendo de profesor de oratoria. All\u00ed lee sin descanso a los cl\u00e1sicos, profundiza en los antiguos pensadores y devora algunos textos de filosof\u00eda neoplat\u00f3nica. La lectura de los neoplat\u00f3nicos, probablemente de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/p\/plotino.htm\">Plotino<\/a>, debilit\u00f3 las convicciones manique\u00edstas de San Agust\u00edn y modific\u00f3 su concepci\u00f3n de la esencia divina y de la naturaleza del mal; igualmente decisivo en la nueva orientaci\u00f3n de su pensamiento ser\u00edan los sermones de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/a\/ambrosio.htm\">San Ambrosio<\/a>, arzobispo de Mil\u00e1n, que part\u00eda de Plotino para demostrar los dogmas y a quien San Agust\u00edn escuchaba con delectaci\u00f3n, quedando \u00abmaravillado, sin aliento, con el coraz\u00f3n ardiendo\u00bb. A partir de la idea de que \u00abDios es luz, sustancia espiritual de la que todo depende y que no depende de nada\u00bb, San Agust\u00edn comprendi\u00f3 que las cosas, estando necesariamente subordinadas a Dios, derivan todo su ser de \u00c9l, de manera que el mal s\u00f3lo puede ser entendido como p\u00e9rdida de un bien, como ausencia o no-ser, en ning\u00fan caso como sustancia.<\/p>\n<p>Dos a\u00f1os despu\u00e9s, la convicci\u00f3n de haber recibido una se\u00f1al divina (relatada en el libro octavo de las\u00a0<i>Confesiones<\/i>) lo decidi\u00f3 a retirarse con su madre, su hijo y sus disc\u00edpulos a la casa de su amigo Verecundo, en Lombard\u00eda, donde San Agust\u00edn escribi\u00f3 sus primeras obras. En 387 se hizo bautizar por San Ambrosio y se consagr\u00f3 definitivamente al servicio de Dios. En Roma vivi\u00f3 un \u00e9xtasis compartido con su madre, M\u00f3nica, que muri\u00f3 poco despu\u00e9s.<\/p>\n<p>En 388 regres\u00f3 definitivamente a \u00c1frica. En el 391 fue ordenado sacerdote en Hipona por el anciano obispo Valerio, quien le encomend\u00f3 la misi\u00f3n de predicar entre los fieles la palabra de Dios, tarea que San Agust\u00edn cumpli\u00f3 con fervor y le vali\u00f3 gran renombre; al propio tiempo, sosten\u00eda enconado combate contra las herej\u00edas y los cismas que amenazaban a la ortodoxia cat\u00f3lica, reflejado en las controversias que mantuvo con maniqueos, pelagianos, donatistas y paganos.<\/p>\n<p class=\"piefotos\">\n<em>San Agust\u00edn de Hipona y Santa M\u00f3nica\u00a0<\/em>(1846), de Ary Scheffer<\/p>\n<p>Tras la muerte de Valerio, hacia finales del 395, San Agust\u00edn fue nombrado obispo de Hipona; desde este peque\u00f1o pueblo pescadores proyectar\u00eda su pensamiento a todo el mundo occidental. Sus antiguos correligionarios maniqueos, y tambi\u00e9n los donatistas, los arrianos, los priscilianistas y otros muchos sectarios vieron combatidos sus errores por el nuevo campe\u00f3n de la Cristiandad. Dedic\u00f3 numerosos sermones a la instrucci\u00f3n de su pueblo, escribi\u00f3 sus c\u00e9lebres\u00a0<i>Cartas a amigos, adversarios, extranjeros, fieles y paganos<\/i>, y ejerci\u00f3 a la vez de pastor, administrador, orador y juez. Al mismo tiempo elaboraba una ingente obra filos\u00f3fica, moral y dogm\u00e1tica; entre sus libros destacan los\u00a0<i>Soliloquios<\/i>, las\u00a0<i>Confesiones<\/i>\u00a0y\u00a0<i>La ciudad de Dios<\/i>, extraordinarios testimonios de su fe y de su sabidur\u00eda teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Al caer Roma en manos de los godos de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/a\/alarico.htm\">Alarico<\/a>\u00a0(410), se acus\u00f3 al cristianismo de ser responsable de las desgracias del imperio, lo que suscit\u00f3 una encendida respuesta de San Agust\u00edn, recogida en\u00a0<i>La ciudad de Dios<\/i>, que contiene una verdadera filosof\u00eda de la historia cristiana. Durante los \u00faltimos a\u00f1os de su vida asisti\u00f3 a las invasiones b\u00e1rbaras del norte de \u00c1frica (iniciadas en el 429), a las que no escap\u00f3 su ciudad episcopal. Al tercer mes del asedio de Hipona, cay\u00f3 enfermo y muri\u00f3.<\/p>\n<p><b>La filosof\u00eda de San Agust\u00edn<\/b><\/p>\n<p>El tema central del pensamiento de San Agust\u00edn de Hipona es la relaci\u00f3n del alma, perdida por el pecado y salvada por la gracia divina, con Dios, relaci\u00f3n en la que el mundo exterior no cumple otra funci\u00f3n que la de mediador entre ambas partes. De ah\u00ed su car\u00e1cter esencialmente espiritualista, frente a la tendencia cosmol\u00f3gica de la filosof\u00eda griega. La obra del santo se plantea como un largo y ardiente di\u00e1logo entre la criatura y su Creador, esquema que desarrollan expl\u00edcitamente sus\u00a0<em>Confesiones<\/em>\u00a0(400).<\/p>\n<p>Si bien el encuentro del hombre con Dios se produce en la\u00a0<em>charitas<\/em>\u00a0(amor), Dios es concebido como bien y verdad, en la l\u00ednea del idealismo plat\u00f3nico. S\u00f3lo situ\u00e1ndose en el seno de esa verdad, es decir, al realizar el movimiento de lo finito hacia lo infinito, puede el hombre acercarse a su propia esencia. Pero su visi\u00f3n pesimista del hombre contribuy\u00f3 a reforzar el papel que, a sus ojos, desempe\u00f1a la gracia divina, por encima del que tiene la libertad humana, en la salvaci\u00f3n del alma. Este problema es el que m\u00e1s controversias ha suscitado, pues entronca con la cuesti\u00f3n de la predestinaci\u00f3n, y la postura de San Agust\u00edn contiene en este punto algunos equ\u00edvocos.<\/p>\n<p><strong>Mundo, alma y Dios<\/strong><\/p>\n<p>En sus concepciones sobre la naturaleza y el mundo f\u00edsico, Agust\u00edn de Hipona parte del hilemorfismo de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/monografia\/aristoteles\/\">Arist\u00f3teles<\/a>: los seres se componen de materia y forma. Pero conforme al ideario cristiano, Agust\u00edn introduce el concepto de\u00a0<em>creaci\u00f3n<\/em>\u00a0(Dios cre\u00f3 libremente el mundo de la nada), extra\u00f1o a la tradici\u00f3n griega, y enriquece la teor\u00eda aristot\u00e9lica con las llamadas\u00a0<em>razones seminales<\/em>: al crear el mundo, Dios lo dej\u00f3 en un estado inicial de indeterminaci\u00f3n, pero deposit\u00f3 en la materia una serie de potencialidades latentes comparables a semillas, que en las circunstancias adecuadas y conforme a un plan divino originaron los sucesivos seres y fen\u00f3menos. De este modo, el mundo evoluciona con el tiempo, actualizando constantemente sus potencialidades y configur\u00e1ndose como cosmos.<\/p>\n<p>El ser humano se compone de cuerpo (materia) y alma (forma). Pero siguiendo ahora a\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/p\/platon.htm\">Plat\u00f3n<\/a>, para Agust\u00edn de Hipona cuerpo y alma son sustancias completas y separadas, y su uni\u00f3n es accidental: el hombre es un alma racional inmortal que se sirve, como instrumento, de un cuerpo material y mortal; el santo lleg\u00f3 incluso a usar algunas veces el s\u00edmil plat\u00f3nico del jinete y el caballo. Dotada de voluntad, memoria e inteligencia, el alma es una sustancia espiritual simple e indivisible, cualidades de las que se desprende su inmortalidad, ya que la muerte es descomposici\u00f3n de las partes.<\/p>\n<p>Tal concepto crear\u00eda dificultades y dudas en San Agust\u00edn a la hora de establecer el origen del alma (siempre rechaz\u00f3 la noci\u00f3n plat\u00f3nica de la preexistencia) y conciliarlo con el dogma del pecado original. Si el alma era generada por los padres al igual que el cuerpo (generacionismo), se entend\u00eda que el pecado original se transmitiese a los descendientes, pero, siendo simple e indivisible, \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda el alma pasar a los hijos? Y si el alma era creada por Dios en el instante del nacimiento (creacionismo), \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda Dios crear un alma imperfecta, manchada por el pecado original?<\/p>\n<p>Para San Agust\u00edn, fe y raz\u00f3n se hallan profundamente vinculadas: sus c\u00e9lebres aforismos \u00abcree para entender\u00bb y \u00abentiende para creer\u00bb (<em>Crede ut intelligas<\/em>,\u00a0<em>Intellige ut credas<\/em>) significan que la fe y la raz\u00f3n, pese a la primac\u00eda de la primera, se iluminan mutuamente. Mediante la sensaci\u00f3n y la raz\u00f3n podemos llegar a percibir cosas concretas y a conocer algunas verdades necesarias y universales, pero referidas a fen\u00f3menos concretos, temporales. S\u00f3lo gracias a una iluminaci\u00f3n o poder suplementario que Dios concede al alma, a la raz\u00f3n, podemos llegar al conocimiento racional superior, a la sabidur\u00eda. Por otra parte, un discurso racional correcto necesariamente ha de conducir a las verdades reveladas.<\/p>\n<p>De este modo, la raz\u00f3n nos ofrece algunas pruebas de la existencia de Dios, de entre las que destaca en San Agust\u00edn el argumento de las verdades eternas. Una proposici\u00f3n matem\u00e1tica como, por ejemplo, el teorema de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/p\/pitagoras.htm\">Pit\u00e1goras<\/a>, es necesariamente verdadera y siempre lo ser\u00e1; el fundamento de tal verdad no puede hallarse en el devenir cambiante del mundo, sino en un ser tambi\u00e9n inmutable y eterno: Dios. Dios posee todas las perfecciones en grado sumo; Agust\u00edn destaca entre sus atributos la verdad y la bondad (por influjo de la idea plat\u00f3nica del bien), aunque establece la inmutabilidad como el atributo del que derivan l\u00f3gicamente los dem\u00e1s. La influencia de Plat\u00f3n se hace de nuevo patente en el llamado\u00a0<em>ejemplarismo<\/em>\u00a0de San Agust\u00edn: Dios posee el conocimiento de la esencia de todo lo creado; las ideas de cada ser en la mente divina son como los modelos o ejemplos a partir de los cuales Dios cre\u00f3 a cada uno de los seres.<\/p>\n<p><strong>\u00c9tica y pol\u00edtica<\/strong><\/p>\n<p>El hombre aspira a la felicidad, pero, conforme a la doctrina cristiana, no puede ser feliz en la tierra; durante su existencia terrenal debe practicar la virtud para alcanzar la salvaci\u00f3n, y gozar as\u00ed en la otra vida de la visi\u00f3n beat\u00edfica de Dios, \u00fanica y verdadera felicidad. Aunque para la salvaci\u00f3n es necesario el concurso de la gracia divina, la pr\u00e1ctica perseverante de las virtudes cardinales y teologales es el camino que ha de seguir el hombre para alejarse de aquella tendencia al mal que el pecado original ha impreso en su alma.<\/p>\n<p>Agust\u00edn de Hipona entiende el mal como no-ser, como carencia de ser. Siguiendo la tesis ejemplarista, el mundo y los seres que lo forman son buenos en cuanto que imitaci\u00f3n o realizaci\u00f3n, aunque imperfecta, de las ideas divinas; no podemos culpar a Dios de sus carencias, ya que Dios les dio el ser, no el no-ser. Del mismo modo, las malas acciones son actos privados de moralidad; Dios no puede sino permitir que se cometan, pues lo contrario implicar\u00eda retirar al alma humana su libre albedr\u00edo.<\/p>\n<p>Las ideas pol\u00edticas de Agust\u00edn de Hipona deben situarse en el contexto de la profunda crisis que atravesaba el Imperio romano y de la acusaci\u00f3n lanzada por los paganos de que\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/monografia\/jesus\/cristianismo.htm\">el cristianismo<\/a>\u00a0era la causa de la decadencia de Roma. San Agust\u00edn respondi\u00f3 trazando en\u00a0<em>La ciudad de Dios<\/em>\u00a0una filosof\u00eda de la historia; la palabra \u00abciudad\u00bb ha de entenderse en esta obra no como conjunto de calles y edificios, sino como el vocablo latino\u00a0<em>civitas<\/em>, es decir, la poblaci\u00f3n o habitantes de una ciudad. Entendiendo el t\u00e9rmino en tal sentido, para San Agust\u00edn la historia de la humanidad es la de una lucha entre la ciudad de Dios y la ciudad terrena, la ciudad del bien y la del mal. Entre los moradores de la ciudad terrenal impera \u00abel amor a s\u00ed mismo hasta el desprecio de Dios\u00bb; en la ciudad de Dios, \u00abel amor a Dios hasta el deprecio de s\u00ed mismo\u00bb.<\/p>\n<p>Remont\u00e1ndose a los \u00e1ngeles y a Ad\u00e1n y Eva y descendiendo por la Biblia hasta llegar a\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/j\/jesucristo.htm\">Jesucristo<\/a>\u00a0y a su propia \u00e9poca, Agust\u00edn de Hipona expone el desarrollo de esta constante pugna. La ciudad de Dios se inici\u00f3 con los \u00e1ngeles, y la terrena, con Ca\u00edn y el pecado original. La historia de la humanidad se divide en dos grandes \u00e9pocas: la primera, desde la ca\u00edda del hombre hasta Jesucristo, prepar\u00f3 la redenci\u00f3n; la segunda, desde Jesucristo hasta el fin del mundo, cumplir\u00e1 y realizar\u00e1 la redenci\u00f3n, pues el conflicto entre ambas ciudades proseguir\u00e1 hasta que, ya en el fin de los tiempos, triunfe definitivamente la ciudad de Dios.<\/p>\n<p>Desde tal amplia perspectiva, la situaci\u00f3n cr\u00edtica del Imperio romano (en el que San Agust\u00edn ve un instrumento de Dios para facilitar la propagaci\u00f3n de la fe) es solamente otro momento de esa lucha, y m\u00e1s debe atribuirse su crisis a la pervivencia del paganismo entre los ciudadanos que a la cristianizaci\u00f3n; una Roma plenamente cristiana podr\u00eda pasar a ser un imperio espiritual y no meramente terrenal. Junto al n\u00facleo que la motiva, se halla en esta obra su concepto de la familia y la sociedad como positivas derivaciones de la naturaleza humana (no como resultado de un pacto), as\u00ed como la noci\u00f3n del origen divino del poder del gobernante.<\/p>\n<p>Por su vasta y perdurable irradiaci\u00f3n, puede afirmarse que Agust\u00edn de Hipona figura entre los pensadores m\u00e1s influyentes de la tradici\u00f3n occidental; es preciso saltar hasta\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/t\/tomas_deaquino.htm\">Santo Tom\u00e1s de Aquino<\/a>\u00a0(siglo XIII) para encontrar un fil\u00f3sofo de su misma talla. Toda la filosof\u00eda y la teolog\u00eda medieval, hasta el siglo XII, fue b\u00e1sicamente agustiniana; los grandes temas de San Agust\u00edn -conocimiento y amor, memoria y presencia, sabidur\u00eda- dominaron la teolog\u00eda cristiana hasta la escol\u00e1stica tomista.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/l\/lutero.htm\">Lutero<\/a>\u00a0recuper\u00f3, transform\u00e1ndola, su visi\u00f3n pesimista del hombre pecador, y los seguidores de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/j\/jansenio.htm\">Jansenio<\/a>, por su parte, se inspiraron muy a menudo en el\u00a0<em>Augustinus<\/em>, libro en cuyas p\u00e1ginas se resum\u00edan las principales tesis del fil\u00f3sofo de Hipona.<\/p>\n<p class=\"citar\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>San Agust\u00edn (Aurelius Augustinus o Aurelio Agust\u00edn de Hipona; Tagaste, hoy Suq Ahras, actual Argelia, 354 &#8211; Hipona, id., 430) Te\u00f3logo latino, una de las m\u00e1ximas figuras de la historia del pensamiento cristiano. 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