{"id":23839,"date":"2021-09-10T08:37:07","date_gmt":"2021-09-10T14:37:07","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=23839"},"modified":"2021-09-10T08:37:07","modified_gmt":"2021-09-10T14:37:07","slug":"un-gran-monumento-frances-acaba-de-desaparecer-jean-paul-belmondo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=23839","title":{"rendered":"Un gran monumento\u00a0franc\u00e9s acaba de desaparecer: Jean-Paul Belmondo,"},"content":{"rendered":"<div class=\"cabeza\">Belmondo, el magn\u00edfico<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Vilma Fuentes<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">Un gran monumento\u00a0franc\u00e9s acaba de desaparecer: Jean-Paul Belmondo, el actor m\u00e1s popular y m\u00e1s querido por los franceses, muri\u00f3 en su residencia de Par\u00eds a los 88 a\u00f1os.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"inicial\">La emoci\u00f3n provocada en todo el pa\u00eds es tal que se podr\u00eda correr el riesgo de decir sin exagerar que Francia entera llora. Y, sin embargo, el verbo llorar no es el m\u00e1s adecuado, pues esta palabra es todo lo contrario de la imagen, el car\u00e1cter y la vida de este actor excepcional, de quien una de sus principales cualidades fue la sonrisa que ofreci\u00f3 siempre y en todas circunstancias al p\u00fablico que lo adoraba como a un \u00eddolo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"inicial\">Al extremo de que la gente dec\u00eda, cuando iba al cine, que iba a ver\u00a0<q>un Belmondo<\/q>, olvidando citar el nombre del realizador de la pel\u00edcula, incluso si \u00e9ste era tan c\u00e9lebre como Godard o Melville, ya que su deseo era, en primer lugar, ver un Belmondo. Este hombre atra\u00eda tanto la simpat\u00eda como la admiraci\u00f3n. Pose\u00eda eso que a veces se llama el carisma. Un fen\u00f3meno misterioso, casi m\u00e1gico, gracias al cual algunos seres suscitan la benevolencia y despiertan el deseo de compartir un buen momento con ellos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"inicial\">Belmondo ten\u00eda este poder. As\u00ed, incluso el d\u00eda de su fallecimiento, no se escucharon por todas partes sino agradecimientos por su generosidad, su buen humor, su audacia, sus fenomenales agallas, sus risas y su sonrisa. Su descaro de muchacho travieso.<\/div>\n<p>La lista de sus filmes es demasiado larga para citarla. Basta recordar que habr\u00e1 sido capaz de representar el primer papel en\u00a0<em>\u00c0 bout de souffle (Sin aliento),\u00a0<\/em>la pel\u00edcula de Jean-Luc Godard que deb\u00eda crear una revoluci\u00f3n cinematogr\u00e1fica y lanzar la Nueva Ola del cine, y esto cuando ambos eran, Belmondo y Godard, debutantes desconocidos. Despu\u00e9s, el actor represent\u00f3 papeles tan diferentes como los de un sacerdote en el filme de Melville,\u00a0<em>L\u00e9on Morin, pr\u00eatre,\u00a0<\/em>o el de un polic\u00eda, o de un canalla, en la pel\u00edcula\u00a0<em>Flic ou voyou<\/em>\u00a0<em>(Impongo mi ley a sangre y fuego),\u00a0<\/em>sin olvidar todos las pel\u00edculas donde era capaz de correr riesgos mortales y daba rienda suelta a su audacia en escenas donde otros se hacen remplazar por un doble. A un acr\u00f3bata profesional que le dijo, despu\u00e9s de verlo correr un temible riesgo:\u00a0<q>Yo, se\u00f1or, ni por un mill\u00f3n me habr\u00eda atrevido a hacer lo que usted acaba de realizar<\/q>, Belmondo respondi\u00f3:\u00a0<q>Por un mill\u00f3n, yo tampoco<\/q>. Sab\u00eda que ganaba mucho m\u00e1s, pero el humor, la carcajada, eran m\u00e1s fuertes en \u00e9l. Una de sus mejores r\u00e9plicas en una pel\u00edcula:\u00a0<q>\u00bfSabe usted la diferencia entre un ladr\u00f3n y un imb\u00e9cil? Y bien, un ladr\u00f3n descansa de vez en cuando<\/q>. Sab\u00eda hacer re\u00edr y, al mismo tiempo, incitaba a reflexionar.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Un dicho popular afirma que la cr\u00edtica es f\u00e1cil mientras el arte es dif\u00edcil. Es una evidencia. A diario se ven ejemplos en la prensa, los medios audiovisuales, los libros, los debates, donde cada quien se esmera en criticar a su vecino, su jefe, su rival o su simple competidor. Sin embargo, la opini\u00f3n p\u00fablica espera con impaciencia el movimiento opuesto a la cr\u00edtica, el de la admiraci\u00f3n y el entusiasmo. El p\u00fablico tiene necesidad de h\u00e9roes, y puede encontrar en todos los dominios. Jean-Paul Belmondo respondi\u00f3 a este anhelo. Colm\u00f3 la necesidad de admirar, amar, compartir la dicha de vivir. Hoy es Messi, ma\u00f1ana ser\u00e1 otro campe\u00f3n. Ayer era el\u00a0<em>Che,\u00a0<\/em>pronto nacer\u00e1 el culto de una nueva figura que podr\u00e1 contemplarse en innumerables p\u00f3sters para adornar las paredes de sus admiradores. La necesidad de una imagen sagrada del h\u00e9roe intocable es acaso una necesidad que responde al equilibro de sentimientos y pasiones humanos. \u00bfC\u00f3mo vivir sin \u00eddolos ni esperanza de un mundo ideal?<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n se plantea, al menos en el t\u00edtulo de un libro:\u00a0<em>El hombre que no quiso ser h\u00e9roe.<\/em>\u00a0Jean-Paul Belmondo nunca busc\u00f3 volverse un h\u00e9roe, y tal vez por esto lleg\u00f3 a serlo. Finalmente, el profundo car\u00e1cter de este hombre dotado de tantos dones fue la modestia. El p\u00fablico no se equivoca y reconoce el car\u00e1cter de alguien a quien se acepta como un amigo de toda la vida.<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"comentarios\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Belmondo, el magn\u00edfico Vilma Fuentes Un gran monumento\u00a0franc\u00e9s acaba de desaparecer: Jean-Paul Belmondo, el actor m\u00e1s popular y m\u00e1s querido por los franceses, muri\u00f3 en su residencia de Par\u00eds a los 88 a\u00f1os. 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