{"id":23871,"date":"2021-09-13T09:01:06","date_gmt":"2021-09-13T15:01:06","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=23871"},"modified":"2021-09-13T09:21:20","modified_gmt":"2021-09-13T15:21:20","slug":"la-noche-de-los-relampagos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=23871","title":{"rendered":"La noche de los rel\u00e1mpagos"},"content":{"rendered":"<div class=\"cabeza\">La noche de los rel\u00e1mpagos<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Abel Barrera Hern\u00e1ndez*<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text tbl-forkorts-article\">\n<div class=\"col\">\n<div class=\"inicial\">Cuando tiembla en la Monta\u00f1a,&nbsp;los sabios del pueblo me\u2019phaa dicen que la tierra se sacude, que el mundo tiene ciclos para renovarse y tambi\u00e9n para limpiar lo sucio; lo que se ha quemado y los da\u00f1os que han causado los seres humanos en su h\u00e1bitat.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"inicial\">Con N\u00e0xma, la tierra se reacomoda, saca la mala energ\u00eda para regenerarse. Dentro de su cosmovisi\u00f3n, los peque\u00f1os temblores anuncian la lluvia, que regularmente sucede en mayo. Tambi\u00e9n tiembla entre septiembre y octubre, cuando los sabios despiden a las nubes, a la se\u00f1ora lluvia, en las fiestas de San Miguel y San Francisco.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"inicial\">Son las noches de los rel\u00e1mpagos cuando la tierra se estremece, cuando los temblores desatan su furia.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"inicial\">Ante esa calamidad, los padres de familia acuestan boca abajo a sus peque\u00f1os, para contener el enojo de la tierra y aquietar su fuerza destructora.<\/div>\n<p>Familias de los municipios m\u00e1s pobres de la Monta\u00f1a, adem\u00e1s de perder a los abuelos con el Covid-19, este 7 de septiembre perdieron su casa quedando en total desamparo. El&nbsp;<em>Xi\u00f1a<\/em>, D\u00e1maso Estrada, quien sube a los cerros a rezar por el buen temporal, y vela por el bienestar de las familias de Tenamazapa, en marzo perdi\u00f3 a su esposa a causa de la pandemia. En la noche de los rel\u00e1mpagos que cimbraron la tierra, los adobes de su casa se desmoronaron y su techo de cart\u00f3n se despedaz\u00f3. La lluvia y el viento da\u00f1aron su milpa, quedando a la deriva, sin casa, sin parcela y sin su compa\u00f1era.<\/p>\n<p>En otros tiempos de desgracia, como las tormentas&nbsp;<em>Ingrid&nbsp;<\/em>y&nbsp;<em>Manuel&nbsp;<\/em>en septiembre de 2013, las familias se instalaron en la cima de los cerros y se reorganizaron para la reconstrucci\u00f3n comunitaria, ante la falta de apoyos federales. Fueron las remesas de los migrantes en Estados Unidos y el precio de la amapola, que ayudaron a mitigar esta tragedia. Con la pandemia estos fondos son insuficientes, por el alto costo de las medicinas y de la canasta b\u00e1sica, agravado por el abaratamiento de la goma de opio.<\/p>\n<p>Iglesias, comisar\u00edas y canchas techadas funcionan como albergues comunitarios para las familias que no son atendidas por las autoridades. A cinco d\u00edas del temblor la gente teme que una r\u00e9plica tire las agrietadas paredes que siguen en pie. Las viviendas que tienen desprendimientos en las esquinas de sus casas, no hay forma de repararlas. Por eso los jefes de familias han cortado troncos para colocarlos en las cuatro esquinas, con el fin de sostener los precarios techos de sus viviendas. Sus cocinas rudimentarias quedaron bajo los escombros de los adobes. El metate y algunos enseres fueron rescatados, para hacer las tortillas bajo un \u00e1rbol. Los pocos kilos de ma\u00edz y frijol que guardaban junto a su cocina se perdieron por la lluvia y el lodo.<\/p>\n<p>Once familias de un anexo de El Carrizal, en Totomixtlahuaca, perdieron sus casas. Por la tarde se organizaron para visitar a la nueva mam\u00e1 por el nacimiento de su hija. No imaginaron que al regresar sus casas ser\u00edan escombros. Con l\u00e1mparas de mano trataban de rescatar sus pertenencias. La lluvia termin\u00f3 de batir el adobe y de enlodar sus cobijas y petates. Regresaron a pedir posada para que al menos sus hijos no se mojaran. Dif\u00edcilmente han podido reparar sus paredes porque los adobes est\u00e1n reblandecidos.<\/p>\n<p>Los da\u00f1os son m\u00faltiples. Tan s\u00f3lo en el municipio de Acatepec 74 comunidades me\u2019phaa sufrieron da\u00f1os severos. La mayor\u00eda de las viviendas requieren reparaci\u00f3n total; las grietas de los adobes no tienen soluci\u00f3n. Los municipios de Cochoapa el Grande, Metlat\u00f3noc, Atlixtac, Iliatenco, Tlacoapa, Atlamajalcingo del Monte y Acatepec est\u00e1n sumidos en el olvido. Igual sucede en municipios de la Costa Chica, como Ayutla de los Libres y San Luis Acatl\u00e1n. Adem\u00e1s de estar incomunicados y sin luz, no hay quien ayude a las autoridades comunitarias a elaborar sus reportes ni a comunicarse con las autoridades. Los funcionarios municipales se han desentendido so pretexto del cambio de gobierno. Las autoridades del estado han concentrado la protecci\u00f3n civil en las principales ciudades de Guerrero.<\/p>\n<p>En Barranca Tecoani, en Ayutla de los Libres, las autoridades comunitarias contabilizaron el 9 de septiembre 58 familias con afectaciones a viviendas, 34 de ellas se cayeron, 19 reportaron cuarteaduras en paredes y cinco sufrieron da\u00f1os en techos. En Santiago Yololtepec, 27 casas ca\u00eddas. Debido a las r\u00e9plicas, varias familias se refugiaron en la comisar\u00eda y en la cancha techada. Prefieren instalarse fuera de sus viviendas porque la lluvia no cesa y reblandece las paredes agrietadas. Varias comunidades piden de manera urgente alimentos porque adem\u00e1s de escasos est\u00e1n caros. Los caminos trozados ahondan la tragedia.<\/p>\n<p>Al adentrarse a la Monta\u00f1a se constata que hay ancianos que no tienen d\u00f3nde refugiarse. Las viudas son las m\u00e1s vulnerables; no hay qui\u00e9n hable por ellas; las madres solteras no encuentran c\u00f3mo alimentar a sus peque\u00f1os y levantar sus viviendas. No hay qui\u00e9n las atienda ni proporcione el apoyo para atender esta emergencia. Las enramadas que improvisan para guarecerse no las protegen de los fuertes vientos, ni de la lluvia torrencial. La neblina impide ver el tama\u00f1o del desastre. Persiste el olvido gubernamental y el silencio secular.<\/p>\n<p>As\u00ed como algunos animales se sacuden el cuerpo, la tierra hace lo mismo, porque necesita deshacerse de lo que le da\u00f1a. Los sabios identifican los temblores como parte de los fen\u00f3menos naturales que se registran con la llegada de la lluvia; sin embargo, saben que las fuertes sacudidas de la tierra se deben a la acci\u00f3n depredadora de quienes extraen las riquezas para ahondar las desigualdades sociales y dejar en la orfandad a quienes cuidan los bienes de la madre tierra.<\/p>\n<p><em>* Director del Centro de Derechos Humanos de la Monta\u00f1a Tlachinollan<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La noche de los rel\u00e1mpagos Abel Barrera Hern\u00e1ndez* Cuando tiembla en la Monta\u00f1a,&nbsp;los sabios del pueblo me\u2019phaa dicen que la tierra se sacude, que el mundo tiene ciclos para renovarse y tambi\u00e9n para limpiar lo sucio; lo que se ha quemado y los da\u00f1os que han causado los seres humanos en su h\u00e1bitat. Con N\u00e0xma, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-23871","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23871","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=23871"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23871\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23884,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23871\/revisions\/23884"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=23871"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=23871"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=23871"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}