{"id":24225,"date":"2021-10-03T09:15:10","date_gmt":"2021-10-03T15:15:10","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=24225"},"modified":"2021-10-03T09:15:10","modified_gmt":"2021-10-03T15:15:10","slug":"una-breve-vista-a-la-tumba-de-un-gran-poeta-manuel-acuna-1849-1873","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=24225","title":{"rendered":"Una breve vista a la tumba de un gran poeta, Manuel Acu\u00f1a (1849-1873)"},"content":{"rendered":"<div id=\"portal-columns\" class=\"row\">\n<div id=\"portal-column-content\" class=\"cell width-full position-0\">\n<div class=\"\">\n<div id=\"content\">\n<article id=\"article\" class=\"row\">\n<div class=\"col-md-8\">\n<h1 class=\"ljs-merri\">Las cenizas de Manuel Acu\u00f1a<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Marco Antonio Campos<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p>La Jornada Semanal<\/p>\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Una breve vista a la tumba de un gran poeta, Manuel Acu\u00f1a (1849-1873), en compa\u00f1\u00eda de un novelista, V\u00edctor Palomo, y una poeta, Claudia Berrueto, ambos de Coahuila, que se preguntan por las cenizas del famoso vate que al parecer no est\u00e1n, pero s\u00ed los versos: \u201cEn tanto que las grietas de tu fosa\/ ver\u00e1n alzarse de su fondo abierto\/ la larva convertida en mariposa.\u201d<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p><strong>&#8212;&#8212;&#8212;-<\/strong><\/p>\n<p class=\"Textogeneral\" align=\"right\"><i>A Claudia Berrueto<\/i><\/p>\n<p class=\"A-TXT-Capitular\"><br clear=\"ALL\" \/>Es la ma\u00f1ana soleada del 26 de agosto, un d\u00eda antes de los 172 a\u00f1os del nacimiento de Manuel Acu\u00f1a. Acompa\u00f1ado de V\u00edctor Palomo, su mujer Cynthia y de la poeta Claudia Berrueto, llego al cementerio de Santiago. Palomo, que ha escrito una notable novela sobre Manuel Acu\u00f1a (<i>El pasado<\/i>), compra en el puesto media docena de claveles rojos. No puede haber mejor gu\u00eda que Palomo. Ha explorado los \u00edntimos rincones de la vida y la obra de su coterr\u00e1neo ilustre.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">En la puerta del cementerio est\u00e1 sentado un viejo, con unos lentes gruesos, quien parece acumular todos los a\u00f1os en un siglo. Nos sonr\u00ede con bonhom\u00eda. Me parece salido de un personaje del cuento \u201cEl nahual\u201d, de Manuel Jos\u00e9 Oth\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Palomo nos encamina a la Rotonda de los Coahuilenses Ilustres, un breve espacio bardeado en medio del pante\u00f3n y en el que ya no cabe ni un alma.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">El brillo del sol, entre ligeras sombras que dejan las ramas de los \u00e1rboles, ilumina la tumba de Acu\u00f1a. En una peque\u00f1a caja al pie hay ya unas flores blancas de pl\u00e1stico. Palomo deposita junta a ellas los claveles rojos. En la cabecera, se ve esculpida en una l\u00e1pida vertical, la cara de Acu\u00f1a. Su rostro lejano y triste lo tom\u00f3 el escultor de un retrato de infortunio al final de su breve vida. En esos \u00faltimos meses de 1873 Ireneo Paz, quien lo trat\u00f3, recordar\u00eda cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s a Manuel Acu\u00f1a sentado, solo y cabizbajo, en una mesa del caf\u00e9 La Concordia, con la cara de quien sufre mucho. En la l\u00e1pida horizontal se lee escuetamente: manuel acu\u00f1a (1849-1873). Y abajo: GOBIERNO DEL ESTADO DE COAHUILA (27-08-1949).<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">De pronto surge una mariposa que se posa en los claveles rojos, una coincidencia, claro, pero que nos hace recordar el terceto de \u201cAnte un cad\u00e1ver\u201d: \u201cEn tanto que las grietas de tu fosa\/ ver\u00e1n alzarse de su fondo abierto\/ la larva convertida en mariposa.\u201d<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Comento que est\u00e1 bien cuidada la tumba. Palomo nos cuenta de una mujer llamada Mar\u00eda del Refugio, due\u00f1a de una tienda de abarrotes en Ciudad Ju\u00e1rez, quien viene desde hace nueve a\u00f1os todos los 27 de agosto a traerle flores y se queda todo el d\u00eda. La se\u00f1ora pag\u00f3 a un cantero para cambiar la l\u00e1pida, resquebrajada por el centro, por una nueva. De inmediato me hace asociar lo que pas\u00f3 hace casi siglo y medio: \u201cEs como si repitiera lo que hizo Soledad, la lavandera de la Escuela de Medicina, quien muy probablemente lo am\u00f3, que le llevaba flores y puso una cruz de hierro y una losa con sus iniciales en su tumba de pobre en el cementerio de Campo Florido en Ciudad de M\u00e9xico despu\u00e9s de 1873. Hay como repeticiones furtivas en el tiempo de los desdichados.\u201d<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Palomo entrevist\u00f3 hace varios a\u00f1os (hay un video) a la juarense Mar\u00eda del Refugio y al cantero, quien, pagado por ella, remoz\u00f3 en 2013 la entonces desmedrada tumba. A mediados de agosto de cada a\u00f1o, Refugio le habla para que haga los cuidados debidos para que est\u00e9 impecable cuando ella llegue los 27 de agosto. El cantero se llama V\u00edctor Manuel Hern\u00e1ndez Gonz\u00e1lez y tiene su propio taller. Curioso: los dos V\u00edctor: el cantero que cuida la tumba y el novelista que cuida literariamente la memoria de Acu\u00f1a. Cuando Palomo pregunta en el video si el gobierno de Coahuila se ocupa en algo de la tumba, el cantero repone que no. A Palomo le interesa esencialmente algo: si Hern\u00e1ndez Gonz\u00e1lez, al remozar por primera vez la tumba deteriorada, vio la urna que conten\u00eda las cenizas. El cantero contesta que arregl\u00f3 parte de la tumba, no toda, pero no vio nada. Tal vez, dice, estaban enterradas m\u00e1s abajo o en alguno de los lados.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">\u2013Pero \u00bfestar\u00e1n las cenizas\u2026? \u2013pregunto a Palomo.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">\u00c9l y su esposa, Claudia Berrueto y yo nos miramos esc\u00e9pticos.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Damos una vuelta por la Rotonda. Me alegra ver que yacen all\u00ed Juan Antonio de la Fuente, intachable pol\u00edtico liberal, el historiador Carlos Pereyra y el pintor Rub\u00e9n Herrera, y para la picaresca nacional, presidiendo el recinto, \u00d3scar Flores Tapia, gobernador de Coahuila de 1975 a 1981, quien afirmaba que su fortuna y sus bienes ra\u00edces los hab\u00eda ganado con las regal\u00edas de sus libros.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">A punto de salir del pante\u00f3n de Santiago sale un hombre de una oficina. Parece el director o encargado del sitio. Le agrada que vengamos a visitar a Acu\u00f1a en la v\u00edspera de su onom\u00e1stico, porque \u201clo tienen muy olvidado\u201d. Hablamos de la se\u00f1ora que visita la Rotonda cada a\u00f1o. \u201cMa\u00f1ana de seguro estar\u00e1\u201d, nos dice. Le preguntamos tambi\u00e9n si est\u00e1n o no las cenizas de Acu\u00f1a en la tumba. Nos contesta de una manera ambigua que nos deja m\u00e1s la duda.<\/p>\n<p>Afuera del cementerio cae un sol de treinta grados y hay una humedad en el aire que presagia lluvia.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"col-md-4\">\n<div class=\"publicidad\">\n<div><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"portal-footer-wrapper\" class=\"clMain-footer\">\n<div class=\"container\">\n<div class=\"row\">\n<ul class=\"nav nav-footer flex-column flex-lg-row justify-content-md-around col-sm-12\">\n<li class=\"ljn-footer-logo nav-item\"><\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las cenizas de Manuel Acu\u00f1a Marco Antonio Campos La Jornada Semanal Una breve vista a la tumba de un gran poeta, Manuel Acu\u00f1a (1849-1873), en compa\u00f1\u00eda de un novelista, V\u00edctor Palomo, y una poeta, Claudia Berrueto, ambos de Coahuila, que se preguntan por las cenizas del famoso vate que al parecer no est\u00e1n, pero s\u00ed [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":24226,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-24225","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/24225","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=24225"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/24225\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24227,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/24225\/revisions\/24227"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/24226"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=24225"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=24225"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=24225"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}