{"id":24964,"date":"2021-11-17T08:40:43","date_gmt":"2021-11-17T14:40:43","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=24964"},"modified":"2021-11-17T08:40:43","modified_gmt":"2021-11-17T14:40:43","slug":"como-se-desarrolla-el-protestantismo-en-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=24964","title":{"rendered":"C\u00f3mo se desarrolla el protestantismo en M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">Albores del protestantismo mexicano en el siglo XIX<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Carlos Mart\u00ednez Garc\u00eda<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">Antes que llegaran los misioneros protestantes extranjeros hubo una intensa movilizaci\u00f3n de creyentes nacionales que allanaron y facilitaron el camino seguido despu\u00e9s por aqu\u00e9llos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"inicial\">Tiene raz\u00f3n Abraham T\u00e9llez en su pionera investigaci\u00f3n sobre c\u00f3mo se desarrolla el protestantismo en M\u00e9xico, al observar que, <q>en los or\u00edgenes de los trabajos para intentar promover el protestantismo en general en M\u00e9xico dados a partir de la d\u00e9cada de los cincuenta [del siglo XIX], encontramos que casi todos ellos presentan un marcado car\u00e1cter individual; es decir, exento de una organizaci\u00f3n misional que los respaldara pero que en su momento las sociedades misionales aprovechar\u00edan en su favor. De tal suerte que, cuando \u00e9stas llegaron a M\u00e9xico se encontraron con un trabajo precedente que les evit\u00f3 partir de cero<\/q>. Hoy contamos con m\u00e1s evidencias documentales de que as\u00ed fue.<\/div>\n<p>Est\u00e1 comenzando a circular la segunda edici\u00f3n de mi libro\u00a0<em>Albores del protestantismo mexicano en el siglo XIX<\/em>, cuyo pr\u00f3logo es obra de Bernardo Barranco. En el volumen predominan factores y personajes end\u00f3genos que se conjuntaron para construir condiciones que facilitaron los esfuerzos de los misioneros extranjeros que arribaron al pa\u00eds a finales de 1872. El proceso de cuatro d\u00e9cadas, que va de las primeras discusiones sobre la tolerancia de cultos tras la consumaci\u00f3n del movimiento de Independencia hasta la promulgaci\u00f3n de la Ley de Libertad de Cultos de Benito Ju\u00e1rez (4 de diciembre de 1860), muestra claramente lo end\u00f3geno de la naciente diversificaci\u00f3n religiosa. En ella confluyeron m\u00faltiples actores que buscaban, por distintas razones, que la naci\u00f3n se transformara mediante un nuevo paradigma econ\u00f3mico, pol\u00edtico, cultural y religioso.<\/p>\n<p>Sobre tal proceso end\u00f3geno construyeron su espacio de libertad sociorreligiosa los peque\u00f1os n\u00facleos que rompen con la religiosidad tradicional. Lo hacen en condiciones adversas, pero no herm\u00e9ticas del todo a la propuesta religiosa representada por el protestantismo. El decidido involucramiento de esos primeros cristianos evang\u00e9licos nacionales, cuyas conversiones tienen m\u00faltiples or\u00edgenes y desenlaces, sirve como cabeza de playa a la posterior llegada institucional de los misioneros.<\/p>\n<p>Los informes de esos misioneros a las agencias que los enviaron son, en t\u00e9rminos generales, muy optimistas por los relativamente buenos resultados alcanzados en poco tiempo. Lo sembrado por personajes que logran dar forma a una cierta sociedad de ideas (la propuesta de que M\u00e9xico debe dar cabida a credos religiosos distintos del catolicismo romano), y los pasos dados por quienes de esa propuesta transitaron a la identificaci\u00f3n personal y grupal con la nueva fe, hicieron posible el tr\u00e1nsito de la presencia ideol\u00f3gica a la presencia f\u00edsica del protestantismo en nuestras tierras.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>El asentamiento del protestantismo en M\u00e9xico fue fundamentalmente un hecho end\u00f3geno, y otro indicador de ello, adem\u00e1s de las referencias hist\u00f3ricas que hemos citado en nuestro trabajo, es el costo en vidas que signific\u00f3 el precio a pagar por quienes resistieron la intolerancia y franca persecuci\u00f3n de grupos que se organizaron para desarraigarlos de distintos lugares. En todas partes de Am\u00e9rica Latina los protestantes enfrentaron situaciones similares, pero aqu\u00ed las condiciones violentas y sus resultados fueron m\u00e1s cruentos que en ninguna otra parte durante las d\u00e9cadas iniciales en que logr\u00f3 ser parte del panorama religioso nacional. Hubo un\u00a0<q>volumen, sin par en la Am\u00e9rica Latina del siglo XIX, de actos de violencia contra los protestantes que se cometieron en M\u00e9xico<\/q>, consigna Hans-J\u00fcrgen Prien (\u00a0<em>La historia del cristianismo en Am\u00e9rica Latina<\/em>, Ediciones S\u00edgueme, Salamanca, 1985, p. 775).<\/p>\n<p>Ante la evidencia hist\u00f3rica de persecuciones contra los evang\u00e9licos, no nada m\u00e1s en el siglo XIX, sino tambi\u00e9n durante la siguiente centuria, el \u00fanico gran intelectual mexicano que reiteradamente se\u00f1al\u00f3 esa ominosa realidad, Carlos Monsiv\u00e1is, sostuvo que\u00a0<q>al protestantismo mexicano lo nacionaliza, si el verbo tiene alg\u00fan sentido en materia religiosa, el n\u00famero de v\u00edctimas o, desde otra perspectiva, de m\u00e1rtires. La historia de las persecuciones es atroz. Y es impresionante el n\u00famero de templos quemados o lapidados, as\u00ed como el n\u00famero de comunidades hostigadas en grados que incluyen con frecuencia el linchamiento, el n\u00famero de pastores y feligreses asesinados o abandonados muy mal heridos<\/q>.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo en que se iniciaba la consolidaci\u00f3n de c\u00e9lulas protestantes en la capital mexicana, en otras regiones del pa\u00eds, durante los a\u00f1os 1860-1872, se estaban gestando de manera independiente entre s\u00ed n\u00facleos evang\u00e9licos que fueron el origen de posteriores iglesias de diversas denominaciones protestantes\/evang\u00e9licas. La investigaci\u00f3n hist\u00f3rica muestra que el proceso fue mucho m\u00e1s rico, complejo y ancho que la estrechez empe\u00f1ada en datar la g\u00e9nesis de alg\u00fan grupo confesional protestante en el siglo XIX al arribo de misioneros for\u00e1neos.<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Albores del protestantismo mexicano en el siglo XIX Carlos Mart\u00ednez Garc\u00eda Antes que llegaran los misioneros protestantes extranjeros hubo una intensa movilizaci\u00f3n de creyentes nacionales que allanaron y facilitaron el camino seguido despu\u00e9s por aqu\u00e9llos. 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