{"id":24967,"date":"2021-11-17T08:48:49","date_gmt":"2021-11-17T14:48:49","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=24967"},"modified":"2021-11-17T08:49:55","modified_gmt":"2021-11-17T14:49:55","slug":"wole-soyinka-ganador-del-premio-nobel-de-literatura-en-1986-el-primer-africano-y-el-primer-negro-en-obtenerlo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=24967","title":{"rendered":"Wole Soyinka, Premio Nobel de Literatura en 1986"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont actuality\">\n<div class=\"cabeza\">El humor cubre una apabullante y dolorosa realidad: Wole Soyinka<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"credito-autor\">Armando G. Tejeda<\/div>\n<div class=\"credito-titulo\"><\/div>\n<div class=\"hemero\">\n<p>La Jornada<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"s-s\">Madrid.<\/p>\n<p class=\"s-s\">Wole Soyinka, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1986, el primer africano y el primer negro en obtenerlo, ha reflexionado a lo largo de su vida sobre el poder, que considera un\u00a0<q>fen\u00f3meno arbitrario, no fiable y antihumano<\/q>, que sufri\u00f3 en carne propia, cuando fue encarcelado durante dos a\u00f1os, en los cuales escribi\u00f3 a escondidas sus poemas en el papel higi\u00e9nico de la celda. A sus 87 a\u00f1os rememor\u00f3 su experiencia en Estados Unidos, cuando asumi\u00f3 el poder Donald Trump, a quien calific\u00f3 de\u00a0<q>payaso que sabe conectar con el instinto m\u00e1s primitivo<\/q>, un\u00a0<q>tonto que se convirti\u00f3 en uno de los jefes de Estado m\u00e1s peligrosos de la historia<\/q>, un\u00a0<q>asesino de masas<\/q>\u00a0que se neg\u00f3 a alertar a la poblaci\u00f3n cuando conoc\u00eda de primera mano los riesgos de la pandemia del Covid-19. El\u00a0<q>peligro sigue ah\u00ed<\/q>, no ha desaparecido y tiene muchos seguidores, advirti\u00f3 el nigeriano.<\/p>\n<p>Akinwande Oluwole Soyinka, Wole Soyinka, naci\u00f3 en Abeokuta, Nigeria, en 1934, y desde joven ha escrito poes\u00eda, ensayo y teatro, sobre todo, pero tambi\u00e9n novela y relatos cortos. Despu\u00e9s de 50 a\u00f1os de no escribir en el g\u00e9nero de la novela, public\u00f3\u00a0<em>Cr\u00f3nicas desde el pa\u00eds de la gente m\u00e1s feliz de la Tierra\u00a0<\/em>(Alfaguara), una s\u00e1tira sobre la Nigeria actual, en la que refleja la corrupci\u00f3n lacerante, el abuso de poder, la desigualdad y la falta de libertad. Y lo cuenta con iron\u00eda, con sarcasmo, porque el humor, dice reconocer en su propia forma de ser, cubre una realidad dolorosa y apabullante.<\/p>\n<p>Soyinka, quien present\u00f3 su novela en la Casa de Am\u00e9rica de Madrid, vive actualmente en Nigeria, tras abandonar Estados Unidos por la llegada de Trump al poder, ante lo cual destruy\u00f3 de forma voluntaria su\u00a0<em>green card<\/em>. Ese rencuentro con su pa\u00eds le ha llevado en parte a escribir este libro, en el que desnuda una sociedad compleja que no ha cambiado mucho desde que fue encarcelado y perseguido, adem\u00e1s de ver en primera persona la violencia desatada del ex dictador Sani Abacha, que ahorc\u00f3 en la plaza p\u00fablica a uno de sus mejores amigos, el escritor y\u00a0<q>guerrero ecol\u00f3gico<\/q>\u00a0Ken Saro-Wiwa.<\/p>\n<p>Cuando constat\u00f3 que ni su condici\u00f3n de Nobel le salvar\u00eda de la brutalidad del dictador, decidi\u00f3 huir durante la noche en el asiento trasero de una motocicleta con la que cruz\u00f3 el bosque y medio pa\u00eds. Sab\u00eda que su sentencia de muerte estaba escrita. Esa experiencia y su paso por la prisi\u00f3n a causa de escribir art\u00edculos cr\u00edticos al gobierno le han llevado a reflexionar sobre el poder:<\/p>\n<p><q>El poder contrasta con la autoridad. Es algo que se da a ciertos individuos en la sociedad, pero es un fen\u00f3meno arbitrario, cruel, no fiable, antihumano. Muchas personas que tienen poder acaban alienadas, y eso va en contra de la sociedad. La autoridad puede ir de la mano de la libertad, pero el poder no. De hecho, el poder no tolera la libertad.<\/q><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Fue entonces cuando rememor\u00f3 el momento en que decidi\u00f3 destruir la tarjeta de residencia con la que pod\u00eda vivir y dar clases en Estados Unidos, donde habit\u00f3 un tiempo y fue testigo en primera persona del ascenso a la presidencia de Estados Unidos de Barak Obama. \u201cTrump y yo\u2026 realmente, en mi caso fue una sensaci\u00f3n f\u00edsica. Necesit\u00e9 apartarme de esa sociedad. Trump era un insulto para la existencia del ser humano. Su ret\u00f3rica estaba llena de odio y de insultos. Es un hombre est\u00fapido, pero al mismo tiempo tiene una inteligencia intuitiva y es capaz de despertar el instinto primitivo a trav\u00e9s de la xenofobia, del racismo. Recuerdo que muchos de mis colegas escritores no fueron capaces de reconocer el peligro, s\u00f3lo ve\u00edan en \u00e9l a un payaso. Y s\u00ed, es un payaso, pero un payaso muy peligroso. Yo dir\u00eda que es uno de los jefes de Estado m\u00e1s peligrosos de la historia.\u201d<\/p>\n<p>Para justificar esa afirmaci\u00f3n tan rotunda, record\u00f3 cuando irrumpi\u00f3 en el mundo la pandemia del Covid-19 y la postura de Trump al respecto:\u00a0<q>Era responsable de millones de personas y durante una entrevista en televisi\u00f3n reconoci\u00f3 que estaba al tanto de la amenaza de la pandemia, pero que no dijo nada para no alarmar. Ten\u00eda la obligaci\u00f3n de hacerlo, pero no lo hizo. Y lo mismo con el ataque al Capitolio. Eso es suficiente para que lo hubieran encarcelado el resto de su vida. Y encima quiere volver al poder. Es responsable de la mitad de las muertes en Estados Unidos por la pandemia. Es un asesino de masas. Estados Unidos tiene que despertar y darse cuenta de lo que Trump representa, no s\u00f3lo para su pa\u00eds, sino para el resto del mundo. Pues el peligro no ha acabado, sigue ah\u00ed. No est\u00e1 fuera, todav\u00eda tiene mu-chos seguidores<\/q>.<\/p>\n<p>En cuanto a la concesi\u00f3n del Nobel de este a\u00f1o al tanzano Abdulrazak Gurnah, Soyinka se mostr\u00f3\u00a0<q>contento<\/q>\u00a0de que el premio regresara a \u00c1frica y de que\u00a0<q>los lectores occidentales, representados por la Academia Sueca, empiecen a darse cuenta de la riqueza del continente africano<\/q>.<\/p>\n<p>Rechaz\u00f3 de forma categ\u00f3rica que con esta designaci\u00f3n se busque cubrir una\u00a0<q>cuota<\/q>\u00a0para\u00a0<q>hacer justicia hist\u00f3rica<\/q>\u00a0con una determinada etnia, regi\u00f3n o g\u00e9nero.\u00a0<q>La Academia Sueca tiene la obligaci\u00f3n de ser una instituci\u00f3n aventurera, tiene que seguir sorprendiendo, que la gente se d\u00e9 cuenta de que existen esas maravillas en el resto del mundo. Tiene que educarnos en ese sentido, esa es la misi\u00f3n de la Academia<\/q>.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El humor cubre una apabullante y dolorosa realidad: Wole Soyinka Armando G. Tejeda La Jornada Madrid. 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