{"id":25262,"date":"2021-12-05T09:09:24","date_gmt":"2021-12-05T15:09:24","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=25262"},"modified":"2021-12-05T09:09:24","modified_gmt":"2021-12-05T15:09:24","slug":"la-mas-emblematica-pareja-de-la-colonia-condesa-fue-monse-pecanins-y-brian-nissen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=25262","title":{"rendered":"La m\u00e1s emblem\u00e1tica pareja de la colonia Condesa fue, Monse\u00a0Pecanins y Brian Nissen"},"content":{"rendered":"<div class=\"cabeza\"><q>Agradezco haber vivido a la manera de Montserrat Pecanins<\/q><\/div>\n<div class=\"sumarios\">\n<p><q>Fue el amor de mi vida<\/q>, expres\u00f3 el escultor y pintor, pareja de Montserrat Pecanins, en charla con\u00a0<em>La Jornada.<\/em><\/p>\n<p>La reconocida galerista falleci\u00f3 en la Ciudad de M\u00e9xico el pasado 21 de octubre, a los 92 a\u00f1os<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text tbl-forkorts-article\">\n<div class=\"foto\">\n<div class=\"pie-foto\">Brian Nissen, de origen ingl\u00e9s, lleg\u00f3 a M\u00e9xico en 1963, inspirado en la obra <em>Bajo el volc\u00e1n,\u00a0<\/em>de Malcolm Lowry. Ese a\u00f1o, conoci\u00f3 a\u00a0<em>Monse,<\/em>\u00a0su\u00a0<q>mejor amiga<\/q>.<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"credito-autor\">Elena Poniatowska<\/div>\n<div class=\"credito-titulo\"><\/div>\n<div class=\"hemero\">Peri\u00f3dico La Jornada<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"s-s\">La m\u00e1s emblem\u00e1tica de las parejas de los edificios de la colonia Condesa fue, sin lugar a dudas, la que formaron durante a\u00f1os\u00a0<em>Monse<\/em>\u00a0Pecanins y Brian Nissen. \u00c9l, ingl\u00e9s, alto y guapo; ella, peque\u00f1ita, de fleco y pelo negro y taconeos de flamenco por escaleras, pisos de madera y conversaciones en las que siempre ganaba la partida.<\/p>\n<p><em>Monse<\/em>\u00a0hablaba sin parar, pegaba de gritos de un piso a otro, de una ventana a otra, de la colonia Condesa al Z\u00f3calo, de M\u00e9xico a Barcelona, de Nueva York a M\u00e9xico. \u00c9l la escuchaba sin parpadear, como hac\u00edamos todos&#8230; Ninguna reuni\u00f3n pod\u00eda tener \u00e9xito sin la pareja m\u00e1s pareja de los a\u00f1os dorados de M\u00e9xico, la \u00e9poca en la que surgieron nuevos pintores con ideas que no eran las de Los Tres Grandes; suplementos culturales muy fuera de lo com\u00fan; el gran triunfo de Octavio Paz, quien viaj\u00f3 a Suecia en 1990 para recibir el Nobel de Literatura; el del teatro en la plaza p\u00fablica, como propon\u00eda Poes\u00eda en Voz Alta, y que acab\u00f3 haciendo Mar\u00eda Alicia Mart\u00ednez Medrano en el Z\u00f3calo y en la plaza de Tlatelolco; los murales ef\u00edmeros en la Zona Rosa; la iron\u00eda de Monsiv\u00e1is; Elena Garro con su abrigo de piel de camello y sus campesinos en Ahuatepec; Juan Garc\u00eda Ponce y el novelista Juan Vicente Melo, cr\u00edtico musical veracruzano, y Juan Jos\u00e9 Gurrola, los tres Juanes que ya no quer\u00edan ni o\u00edr hablar de la Revoluci\u00f3n Mexicana.<\/p>\n<p>\u2013Brian, vamos a recordar a\u00a0<em>Monse<\/em>, quien para nuestra gran tristeza muri\u00f3 el 21 de octubre pasado, a finales del encierro que padecimos por la pandemia. \u00bfCu\u00e1ndo la conociste?<\/p>\n<p>\u2013Aqu\u00ed, en M\u00e9xico, cuando vine de San Miguel Allende a la ciudad en 1963. Antes viv\u00ed en Par\u00eds dos a\u00f1os. Cuando llegu\u00e9 a la Ciudad de M\u00e9xico ten\u00eda 24 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u2013Estabas muy chiquito.<\/p>\n<p>\u2013M\u00e1s bien muy grandote, muy altote. Nac\u00ed en Londres en 1939. Despu\u00e9s de mi estancia en Par\u00eds pens\u00e9 en un lugar donde pintar durante dos o tres a\u00f1os. Le\u00ed\u00a0<em>Bajo el volc\u00e1n,<\/em>\u00a0de Malcolm Lowry y, a trav\u00e9s de \u00e9l, Cuernavaca me sedujo, pero la Ciudad de M\u00e9xico me fascin\u00f3 a\u00fan m\u00e1s&#8230; Le\u00ed\u00a0<em>Bajo el volc\u00e1n<\/em>\u00a0en Par\u00eds, en una peque\u00f1a librer\u00eda muy cerca de la plaza St. Michel, donde viv\u00eda en un hotel. Por Malcolm Lowry, M\u00e9xico me atrap\u00f3 y vine en noviembre de 1963. No conoc\u00eda a nadie y no hablaba ni una palabra de espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Ay, qu\u00e9 loco! \u00bfYa eras pintor?<\/p>\n<p>\u2013S\u00ed, pero no s\u00f3lo no hablaba espa\u00f1ol, sino que pensaba, como muchos de mis compatriotas ingleses, que el mundo estaba dividido entre los que hablan ingl\u00e9s y los que no. Como muchos ingleses, esperaba que el mundo entero hablara ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Qu\u00e9 raro, porque t\u00fa nunca has sido imperialista!<\/p>\n<p>\u2013Cuando \u00e9ramos estudiantes, una maestra nos daba clases de franc\u00e9s, pero empez\u00f3 con la gram\u00e1tica, siempre aburrid\u00edsima. Ese modo de ense\u00f1ar equivale a construir un edificio de varios pisos desde el piso m\u00e1s alto; claro que el idioma se te cae si tienes que memorizar reglas de escritura en vez de simplemente practicar la conversaci\u00f3n o leer poes\u00eda o cuentos que te entretienen.<\/p>\n<p>\u201cAlquil\u00e9 una casita en San Miguel de Allende; me puse a pintar. Era un pueblito muy bonito, de cinco cuadras hacia arriba, cinco hacia abajo y siete u ocho de cada lado&#8230; Mi mejor escuela para aprender espa\u00f1ol fueron las cantinas de San Miguel. Jugaba domin\u00f3, y al poner las fichas en la mesa aprend\u00ed una gran cantidad de palabras, pero el vocabulario que se usa en el juego es muy limitado y se repite al infinito, aunque el m\u00edo fue aumentando y logr\u00e9 comunicarme con los dem\u00e1s en su lenguaje.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>\u201cConoc\u00ed a To\u00f1o Souza y su galer\u00eda en la Ciudad de M\u00e9xico; ofreci\u00f3 exponer mi obra y decid\u00ed instalarme en la Condesa.<\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed tuve contacto con el Instituto Anglomexicano, donde\u00a0<em>la grande dame\u00a0<\/em>era Elsie Escobedo, mam\u00e1 de Helen, la pintora y escultora. Helen me present\u00f3 a dos amigos, uno de ellos un excelente y muy creativo profesor en la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, Colin White, quien ten\u00eda unas amigas, las Pecanins. Tere me ayud\u00f3 a encontrar un estudio en la calle Salvatierra, esquina con Juan de la Barrera. Desde mi ventana pod\u00eda ver el Castillo de Chapultepec. M\u00e9xico me pareci\u00f3 una metr\u00f3poli muy divertida a partir del momento en que conoc\u00ed a las Pecanins en los edificios Condesa.\u00a0<em>Monse<\/em>, hermana de Tere, ten\u00eda un novio asturiano con quien jugaba domino y el tipo empez\u00f3 a tener celos de m\u00ed porque\u00a0<em>Monse<\/em>\u00a0y yo nos toc\u00e1bamos las manos cuando hac\u00edamos la sopa. Arm\u00f3 muchas broncas hasta que las Pecanins lo corrieron. A ellas les encantaba la fiesta, siempre hab\u00eda gente en su casa; invitaban al Cuarteto Ruffino, cuatro cantantes muy gordos, dos mujeres y dos hombres, que entonaban\u00a0<em>Luna de miel en Puerto Rico,<\/em>\u00a0y a un cantaor de flamenco\u00a0<em>El ni\u00f1o del brillante.<\/em>\u00a0Armaban un borlote a todo dar y me enamor\u00e9 de\u00a0<em>Monse<\/em>, quien ten\u00eda una hija,\u00a0<em>La Beba,\u00a0<\/em>adorada por todos. Muri\u00f3 en 2009 en un accidente de autom\u00f3vil en la carretera a Valle de Bravo.\u201d<\/p>\n<p class=\"sumario\"><q>Me ense\u00f1\u00f3 a vivir<\/q><\/p>\n<p class=\"s-s\">\u2013\u00bfCu\u00e1ndo empezaste a hacer tus exposiciones sobre los cangrejitos\u00a0<em>Limulus?<\/em><\/p>\n<p>\u2013En Nueva York.\u00a0<em>Monse<\/em>\u00a0y yo vivimos all\u00e1 muchos a\u00f1os e \u00edbamos a Martha\u2019s Vineyard, una isla en la que escribi\u00f3 Carlos Fuentes&#8230; Estos animalitos se encuentran a lo largo de toda la Costa Este de Estados Unidos. Con s\u00f3lo verlos te das cuenta de que son seres extraordinarios, misteriosos. Van de la costa de Maine hasta la de Florida. Me cautivaron y quise interpretarlos. Llev\u00e9 a mi estudio los caparazones encontrados en la playa de Nueva Inglaterra y de ah\u00ed me vino la idea de hacer una serie de esculturas en bronce, cer\u00e1mica,\u00a0<em>collage;\u00a0<\/em>70 obras en total. Los\u00a0<em>Limulus\u00a0<\/em>son cangrejos-herradura; tienen ojos de mosca muy salidos. Los cient\u00edficos han utilizado esos ojos en sus investigaciones, porque aportan mucho al estudio del ojo humano.<\/p>\n<p>\u201cEn 1983 hice una gran exposici\u00f3n en el Museo Tamayo sobre el poema de Octavio Paz\u00a0<em>Mariposa de obsidiana,<\/em>\u00a0que le encant\u00f3. Cuando me atrapa un tema, me lanzo. La mariposa fue uno de mis grandes realizaciones. Luego hice una serie sobre la Atl\u00e1ntida, el continente perdido. Tambi\u00e9n las chinampas de Xochimilco ejercieron su sortilegio y fueron tema de mi pintura. Siempre estoy trabajando en un tema espec\u00edfico ligado con la naturaleza.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Pero la Atl\u00e1ntida es un mito!<\/p>\n<p>\u2013Es la ciudad perdida. En 1992 me invit\u00f3 el gobierno de Catalu\u00f1a a hacer una exposici\u00f3n sobre el encuentro de Espa\u00f1a con Am\u00e9rica, tema muy crispado, y decid\u00ed buscar un eslab\u00f3n entre las dos, y lo encontr\u00e9 en la idea de la Atl\u00e1ntida.\u00a0<em>Monse<\/em>\u00a0me ayud\u00f3&#8230;<\/p>\n<p>\u2013\u00bfQu\u00e9 fue para ti\u00a0<em>Monse<\/em>?<\/p>\n<p>\u2013El amor de mi vida. Me ense\u00f1\u00f3 a vivir; fue mi mejor amiga. Agradezco haber vivido la vida a su manera. Ten\u00eda un temperamento fuerte, abierto, muy latino; yo soy muy distinto, pero nos entendimos; ella comunicativa y yo encerrado. Me ayud\u00f3, porque expuse en el Museo Tamayo, en el Museo de Arte Moderno, en la galer\u00eda Antonio Souza y en Nueva York, en la Cooper Union, y en la Whitechapel de Londres.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Agradezco haber vivido a la manera de Montserrat Pecanins Fue el amor de mi vida, expres\u00f3 el escultor y pintor, pareja de Montserrat Pecanins, en charla con\u00a0La Jornada. La reconocida galerista falleci\u00f3 en la Ciudad de M\u00e9xico el pasado 21 de octubre, a los 92 a\u00f1os Brian Nissen, de origen ingl\u00e9s, lleg\u00f3 a M\u00e9xico en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":25263,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-25262","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25262","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=25262"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25262\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25264,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25262\/revisions\/25264"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/25263"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=25262"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=25262"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=25262"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}