{"id":25306,"date":"2021-12-08T10:50:13","date_gmt":"2021-12-08T16:50:13","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=25306"},"modified":"2021-12-08T10:50:13","modified_gmt":"2021-12-08T16:50:13","slug":"el-premio-nobel-de-literatura-2021-abdulrazak-gurnah-zanzibar-1948","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=25306","title":{"rendered":"El Premio Nobel de Literatura 2021, Abdulrazak Gurnah (Zanz\u00edbar, 1948)"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont actuality\">\n<div class=\"cabeza\">Dar lugar a la ternura en medio de la crueldad, placer al escribir: Gurnah<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"foto\">\n<div class=\"pie-foto\">La Academia Sueca transmiti\u00f3 ayer el discurso <em>Writing,\u00a0<\/em>con el cual Abdulrazak Gurnah, en un breve video grabado desde su lugar de residencia, acept\u00f3 el Premio Nobel y en el que habl\u00f3 sobre las huellas del colonialismo de su natal Zanz\u00edbar, Tanzania en la actualidad.<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"credito-autor\">Alondra Flores Soto<\/div>\n<div class=\"credito-titulo\"><\/div>\n<div class=\"hemero\">La Jornada<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"s-s\">El Premio Nobel de Literatura 2021, Abdulrazak Gurnah (Zanz\u00edbar, 1948), ofreci\u00f3 su discurso de aceptaci\u00f3n con el relato del placer de la escritura que conoci\u00f3 en la infancia y que despu\u00e9s de la migraci\u00f3n al Reino Unido en su juventud cambi\u00f3 para ahondar en las persecuciones y crueldades que los gobernantes buscaron borrar de la memoria.<\/p>\n<p>El acto de narrar, al que ha dedicado gran parte de su vida el novelista de 72 a\u00f1os, ha sido para trasladar tanto la fealdad como la virtud, y que el ser humano salga de la simplificaci\u00f3n y el estereotipo,\u00a0<q>cuando eso funciona, surge una especie de belleza<\/q>.<\/p>\n<p>La Academia Sueca transmiti\u00f3 ayer por Internet el mensaje del autor de origen africano, quien en un breve video grabado desde su lugar de residencia habl\u00f3 sobre las huellas del colonialismo de su natal Zanz\u00edbar, ahora Tanzania, y tambi\u00e9n de los actos de racismo que observ\u00f3 en Gran Breta\u00f1a, pa\u00eds al cual huy\u00f3 despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n en 1964.<\/p>\n<p>Fue en medio de la angustia de la vida de extranjero donde comenz\u00f3 a reflexionar sobre muchas cosas que no hab\u00eda considerado antes, durante un periodo prolongado de pobreza y alienaci\u00f3n surgi\u00f3 un tipo de escritura diferente a la que hab\u00eda conocido en la ni\u00f1ez.\u00a0<q>Me qued\u00f3 m\u00e1s claro que hab\u00eda algo que ten\u00eda de decir, una tarea que hacer, sacar lamentos y quejas<\/q>, relat\u00f3 pausado y firme en el discurso pronunciado en ingl\u00e9s, misma lengua en la que ha forjado 13 novelas, m\u00e1s una veintena de libros de relatos y ensayos.<\/p>\n<p>Detenciones, ejecuciones, expulsiones y un sinf\u00edn de indignidades y opresiones descendieron del profundo caos a mediados de la d\u00e9cada de los 60, cuando tuvo que salir muy joven, detall\u00f3 el autor de\u00a0<em>Para\u00edso<\/em>, novela hist\u00f3rica publicada en 1994 que le dio gran notoriedad, incluida la nominaci\u00f3n al premio Booker. Al anunciar al galardonado en octubre pasado, la Academia Sueca destac\u00f3\u00a0<q>los relatos emp\u00e1ticos y sin concesiones de los efectos del colonialismo y el destino de los refugiados atrapados entre culturas y continentes<\/q>.<\/p>\n<p>Escribir siempre ha sido un placer. Con esta revelaci\u00f3n inici\u00f3 el Nobel su discurso titulado\u00a0<em>Writing<\/em>, en el que comenz\u00f3 contando que desde la infancia le gustaba escribir, sin fin alguno, y la lectura le hac\u00eda desvelarse hasta que su padre le ped\u00eda apagar la luz.\u00a0<q>En estos esfuerzos juveniles no hab\u00eda deseo por decir nada en particular, de recordar una experiencia memorable, de expresar una opini\u00f3n firme o alguna queja<\/q>. Luego, al estar lejos de casa, su literatura adquiri\u00f3 un nuevo car\u00e1cter, sobre la memoria, la opresi\u00f3n y el colonialismo.<\/p>\n<p>Gurnah recibi\u00f3 su medalla y diploma el pasado lunes en Kent, Gran Breta\u00f1a, en una distancia obligada por la pandemia de Covid-19. A los galardonados de cada una de las categor\u00edas les llegar\u00e1 su reconocimiento a sus pa\u00edses de residencia.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>El quinto escritor de origen africano en ser reconocido con el mayor galard\u00f3n a las letras expres\u00f3 que en los primeros a\u00f1os en el pa\u00eds europeo pudo reflexionar sobre las mentiras y enga\u00f1os con los que se hab\u00edan consolado.\u00a0<q>Nuestras historias fueron parciales, silenciosas sobre muchas crueldades. Nuestra pol\u00edtica condujo directamente a las persecuciones que siguieron a la revoluci\u00f3n<\/q>.<\/p>\n<p>El racismo tambi\u00e9n apareci\u00f3 en voz del galardonado, pues al estar en Gran Breta\u00f1a otros asuntos se volvieron m\u00e1s claros siendo un extra\u00f1o, un forastero. Fue en los discursos casuales, en los chistes racistas en la televisi\u00f3n, en la hostilidad en tiendas, oficinas y en el autob\u00fas;\u00a0<q>no pude hacer nada respecto a ese recibimiento, pero aprend\u00ed a leer con mayor comprensi\u00f3n, as\u00ed que creci\u00f3 el deseo de escribir en rechazo de quienes nos despreciaban y menospreciaban<\/q>.<\/p>\n<p>Abordar el colonialismo era necesario para la comprensi\u00f3n de una historia que se volvi\u00f3 clara cuando vivi\u00f3 en Gran Breta\u00f1a,\u00a0<q>m\u00e1s cerca de su origen<\/q>, y no como durante su educaci\u00f3n\u00a0<q>colonizada<\/q>\u00a0en el archipi\u00e9lago de Zanz\u00edbar.<\/p>\n<p>Los de su generaci\u00f3n fueron hijos del colonialismo, diferentes a sus padres y a los que vinieron despu\u00e9s.<\/p>\n<p><q>Crecimos en un periodo de alta confianza imperial cuando la dominaci\u00f3n disfraz\u00f3 su verdadero yo en eufemismos y accedimos al subterfugio de la forma en que el encuentro colonial hab\u00eda transformado nuestras vidas, que nuestras corrupciones y desgobierno fueron en cierta medida tambi\u00e9n parte de ese legado colonial.<\/q><\/p>\n<p>La literatura, por m\u00e1s de cinco d\u00e9cadas, ha servido para pensar en el hogar natal, el mundo y el ser un extranjero.<\/p>\n<p><q>Pero escribir no puede tratarse s\u00f3lo de batallas y pol\u00e9micas, por muy estimulante y reconfortante que pueda ser<\/q>, a\u00f1adi\u00f3 en el mensaje divulgado un d\u00eda despu\u00e9s de haber recibido su medalla y diploma en su hogar.<\/p>\n<p>La crueldad, el amor y la debilidad se convierten en el tema tarde o temprano, dado que la preocupaci\u00f3n de la literatura es la vida humana, destac\u00f3. Entonces, aparece\u00a0<q>esa mirada que deja lugar a la fragilidad y la debilidad, a la ternura en medio de la crueldad y a la capacidad de bondad en fuentes no buscadas<\/q>.<\/p>\n<p>Y por eso,\u00a0<q>un poco milagrosamente, ese placer juvenil por escribir del que habl\u00e9 en el comienzo sigue ah\u00ed despu\u00e9s de todas las d\u00e9cadas<\/q>.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dar lugar a la ternura en medio de la crueldad, placer al escribir: Gurnah La Academia Sueca transmiti\u00f3 ayer el discurso Writing,\u00a0con el cual Abdulrazak Gurnah, en un breve video grabado desde su lugar de residencia, acept\u00f3 el Premio Nobel y en el que habl\u00f3 sobre las huellas del colonialismo de su natal Zanz\u00edbar, Tanzania [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":25307,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-25306","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25306","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=25306"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25306\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25308,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25306\/revisions\/25308"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/25307"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=25306"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=25306"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=25306"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}