{"id":25338,"date":"2021-12-10T10:04:05","date_gmt":"2021-12-10T16:04:05","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=25338"},"modified":"2021-12-10T10:04:05","modified_gmt":"2021-12-10T16:04:05","slug":"mira-que-te-mira-mira-que-tira-cornadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=25338","title":{"rendered":"\u00a1Mira que te mira, mira que tira cornadas!"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">\u00a1Mira que te mira, mira que tira cornadas!<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Jos\u00e9 Cueli<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">Don Francisco Coello, el famoso historiador, menciona en un art\u00edculo publicado en Internet,\u00a0<em>Octavio Paz y su cercan\u00eda distante con los toros:<\/em>\u00a0\u201cOctavio Paz viviendo en un barrio tan inmediato a la plaza de toros M\u00e9xico, acudi\u00f3 a ella con cierta frecuencia.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"inicial\">Paz tambi\u00e9n nos revela alguna fascinaci\u00f3n, sobre todo con aquel encanto que produjo el encuentro habido con Rafael Alberti y del que su mejor apunte es un texto maravilloso \u2013\u00a0<em>Saludo a Rafael Alberti<\/em>\u2013. Octavio Paz escribi\u00f3 algunas cosas donde la tauromaquia se convierte en un elemento literario que ahora pretendo abordar, como resultado de una interesante columna que Jos\u00e9 Cueli ha publicado hoy, viernes 12 de julio de 2015 en las p\u00e1ginas de\u00a0<em>La Jornada,<\/em>\u00a0y desde cuyo texto evocando de\u00a0<em>\u00bf\u00c1guila o sol?<\/em>\u00a0a\u00a0<em>Libertad bajo palabra,\u00a0<\/em>tambi\u00e9n procura analizar alguna democracia en ciernes tras los efectos de las m\u00e1s recientes elecciones habidas en nuestro pa\u00eds. Adem\u00e1s, y como sicoanalista, el maestro Cueli ha construido un escenario muy particular, mismo que queda tan claramente definido en lo siguiente: \u2018\u00a1Mira que te mira, mira que tira cornadas! el miura&#8230;\u2019 Y es que los Miuras, toros de oscura leyenda, cerraron la \u00faltima versi\u00f3n de la feria de San Isidro en Madrid, Espa\u00f1a\u201d.<\/div>\n<p>A lo que agregar\u00eda, que, salvo los Miuras, los Vitorinos y alg\u00fan otro encaste, los toros envisten y el torero espera quieto la embestida del animal. El toreo se moderniza y actualmente el toro se queda quieto y el torero embiste al toro parado dando vueltas a su alrededor. Con lo cual se reduce el peligro y la emoci\u00f3n, pese a persistir el peligro. Y es que el toreo est\u00e1 suspendido en el aire y no habr\u00e1 poder que lo desaparezca. M\u00e1s all\u00e1 o m\u00e1s ac\u00e1 de intereses creados. El toreo es eternidad y no es concreto. Es fugacidad del instante. No tiene principio ni final.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Tan es as\u00ed, que tomo el\u00a0<em>Tancredo<\/em>\u00a0de Octavio Paz y me cito de la pluma de don Francisco Coello, el historiador taurino:\u00a0<em>\u201cDon Tancredo<\/em>\u00a0se yergue en el centro, rel\u00e1mpago de yeso. Lo ataco, mas cuando estoy a punto de derribarlo siempre hay alguien que llega al quite. Embisto de nuevo, bajo la rechifla de mis labios inmensos, que ocupan todos los tendidos. Ah, nunca acabo de matar al toro, nunca acabo de ser arrastrado por esas mulas tristes, que dan vueltas y vueltas al ruedo, bajo el ala fr\u00eda de ese silbido que decapita la tarde como una navaja inexorable. Me incorporo. Me estiro, mis pies salen de mi cuarto, mi cabeza horada mis paredes. Me extiendo por lo inmenso como las ra\u00edces de un \u00e1rbol sagrado, como la m\u00fasica, como el mar. La noche se llena de patas, dientes, garras, ventosas. \u00bfC\u00f3mo defender este cuerpo demasiado grande? \u00bfQu\u00e9 har\u00e1n, a kil\u00f3metros de distancia, los dedos de mis pies, los de mis manos, mis orejas? Me encojo lentamente. Cruje la cama, cruje mi esqueleto, rechinan los goznes del mundo\u201d.<\/p>\n<p>Esta es una respuesta \u2013una m\u00e1s\u2013 a los que identifican la fiesta de los toros con el casticismo, localista, cerril, la ideolog\u00eda derechista o la incultura. \u00a1Mira que te mira, mira que tira cornadas! el Miura&#8230;<\/p>\n<p>Canta Octavio Paz al toreo. Vida y muerte: \u201cEstoy muerto. \/ Estoy vivo. \/ No estoy vivo. \/ Nunca me he movido de este \/ lecho. \/ Jam\u00e1s podr\u00e9 levantarme. \/ Soy una capa donde embisto, \/ capas ilusorias que tienden\/ toreros enlutados.\u00a0<em>Don Tancredo\u00a0<\/em>se yergue en el \/ centro, rel\u00e1mpago de yeso. \/ Lo ataco, mas cuando estoy a \/ punto de derribarlo \/ hay alguien que llega al \/ quite. \/ Embisto de nuevo, bajo la \/ rechifla de mis labios \/ inmensos, que ocupan todos \/ los tendidos\u201d.<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Mira que te mira, mira que tira cornadas! Jos\u00e9 Cueli Don Francisco Coello, el famoso historiador, menciona en un art\u00edculo publicado en Internet,\u00a0Octavio Paz y su cercan\u00eda distante con los toros:\u00a0\u201cOctavio Paz viviendo en un barrio tan inmediato a la plaza de toros M\u00e9xico, acudi\u00f3 a ella con cierta frecuencia. Paz tambi\u00e9n nos revela alguna [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":25339,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-25338","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25338","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=25338"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25338\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25340,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25338\/revisions\/25340"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/25339"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=25338"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=25338"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=25338"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}