{"id":25423,"date":"2021-12-15T12:12:06","date_gmt":"2021-12-15T18:12:06","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=25423"},"modified":"2021-12-15T12:12:06","modified_gmt":"2021-12-15T18:12:06","slug":"vicente-fernandez-y-la-metafisica-de-las-masas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=25423","title":{"rendered":"Vicente Fern\u00e1ndez y la metaf\u00edsica de las masas"},"content":{"rendered":"<div class=\"cabeza\">Vicente Fern\u00e1ndez y la metaf\u00edsica de las masas<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Javier Aranda Luna<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">No cuesta trabajo imaginarlo correteando coches en la Plaza Garibaldi para que lo contraten, como las decenas de mariachis que hacen lo mismo noche tras noche. La cantada emociona, pero apenas da para lo b\u00e1sico. En 1961, a los tres d\u00edas de la muerte de su madre, su mujer, con seis meses y medio de embarazo, da a luz a quien ser\u00e1 su primog\u00e9nito. Vicente Fern\u00e1ndez tiene 23 a\u00f1os pero no los 150 pesos necesarios para pagar el hospital y mantener en una incubadora a su hijo prematuro. \u00c9l y su mujer, Mar\u00eda del Refugio Abarca, aprendieron a dormirlo en una caja de cart\u00f3n con botellas de agua caliente metidas entre las cobijas.<\/div>\n<p>Si partimos de la precariedad de su origen, su carrera sorprende a cualquiera: m\u00e1s de 65 millones de discos vendidos, cientos de conciertos en palenques y estadios donde altern\u00f3 con Tony Benet, Vicki Car, Roberto Carlos; grabaciones en duetos con Julio Iglesias, Juan Gabriel, Jos\u00e9 Jos\u00e9, Raphael, Celia Cuz y Lola Beltran; decenas de programas de radio, televisi\u00f3n, 32 pel\u00edculas donde particip\u00f3 con Sara Garc\u00eda, Ang\u00e9lica Mar\u00eda, H\u00e9ctor Su\u00e1rez, Blanca Guerra, Ofelia Medina y Pedro Armend\u00e1riz Jr.<\/p>\n<p>Aunque el mundo campirano de sus canciones y vestuario desaparec\u00eda a\u00f1o con a\u00f1o y sustituyeron a los palenques los grandes estadios, las multitudes siempre fueron lo suyo. Ni siquiera los desplantes de virilidad cuestionados por los nuevos feminismos disminuyeron sus adeptos, si nos atenemos a los asistentes de sus conciertos: 54 mil en la Plaza de Toros M\u00e9xico en 1984, 200 mil en el Z\u00f3calo en 2009 y 85 mil en el Estadio Azteca cuando se despidi\u00f3 de sus conciertos en 2016. La simple develaci\u00f3n de su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood provoc\u00f3 problemas de log\u00edstica por las 5 mil personas que se congregaron. Desde mediados de los 70 su nombre fue sin\u00f3nimo de multitud.<\/p>\n<p>Resulta curioso que los investigadores en la cultura popular no se hayan detenido en este notorio s\u00edmbolo del paisaje musical de las grandes masas. La excepci\u00f3n fue, ya lo adivina, Carlos Mosiv\u00e1is.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Para Monsiv\u00e1is el gran ejemplo del nacionalismo cultural vuelto melodrama es la canci\u00f3n ranchera que niega el esp\u00edritu narrativo y comunitario del corrido y exalta el mon\u00f3logo desesperado. La canci\u00f3n ranchera es as\u00ed el reino de las victorias p\u00f3stumas, y Vicente Fern\u00e1ndez fue, al parecer, el \u00faltimo de estos \u00eddolos a quienes la tecnolog\u00eda no los desplaz\u00f3, sino logr\u00f3 arroparlos de manera sorprendente. S\u00f3lo as\u00ed entiendo su paso del rancho a la capital; de la Plaza Garibaldi al Teatro Blanquita, a la radio, al cine, a la televisi\u00f3n y al\u00a0<em>Spotify<\/em>. En la canci\u00f3n ranchera, seg\u00fan Monsiv\u00e1is, el int\u00e9rprete es el mensaje. Ni duda cabe si pensamos en Lucha Reyes, Jorge Negrete, Pedro Infante y, notoriamente, en Vicente Fern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>En \u00e9l tambi\u00e9n reflejaron sus aspiraciones y anhelos los millones de mexicanos que han salido del campo y del pa\u00eds para irse a cumplir el sue\u00f1o americano. Porque mexicanos y millones de latinos fueron los causantes de sus llenos completos en auditorios, arenas y grandes plazas de ciudades como Los \u00c1ngeles, Nueva York, Chicago y Houston.<\/p>\n<p>Con una carrera de m\u00e1s de 45 a\u00f1os y una venta millonaria de discos, Vicente Fern\u00e1ndez pas\u00f3 de ser la gran estrella de la m\u00fasica ranchera a una marca de \u00e9xito garantizado en taquilla, discos y conciertos.<\/p>\n<p>La figura con m\u00fasica y\u00a0<em>shows<\/em>\u00a0que se extend\u00edan hasta por cinco horas, pues su lema siempre fue:\u00a0<q>\u00a0mientras la gente no deje de aplaudir, yo no dejo de cantar<\/q>.<\/p>\n<p>Si la canci\u00f3n ranchera es para Carlos Monsiv\u00e1is la gran metaf\u00edsica para las masas, Vicente Fern\u00e1ndez fue uno de los mejores int\u00e9rpretes en ese paisaje sonoro donde las melod\u00edas parecen negadas al olvido, y las interpretaciones exaltadas refrendan la cercan\u00eda a la tierra brav\u00eda, a las definiciones de la masculinidad y a ese mundo campirano, seriamente disminuido por la urbanizaci\u00f3n y la tecnolog\u00eda. Mundo que pertenece ya a esa patria de la nostalgia que evocan las canciones que interpret\u00f3\u00a0<em>el Charro<\/em>\u00a0<em>de Huentit\u00e1n<\/em>.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vicente Fern\u00e1ndez y la metaf\u00edsica de las masas Javier Aranda Luna No cuesta trabajo imaginarlo correteando coches en la Plaza Garibaldi para que lo contraten, como las decenas de mariachis que hacen lo mismo noche tras noche. La cantada emociona, pero apenas da para lo b\u00e1sico. 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