{"id":25437,"date":"2021-12-16T10:06:06","date_gmt":"2021-12-16T16:06:06","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=25437"},"modified":"2021-12-16T10:06:06","modified_gmt":"2021-12-16T16:06:06","slug":"la-conquista-y-la-batalla-por-tenochtitlan-de-pedro-salmeron","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=25437","title":{"rendered":"La conquista\u00a0y\u00a0La batalla por Tenochtitlan de Pedro Salmeron"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\"><em>La conquista<\/em>\u00a0y\u00a0<em>La batalla por Tenochtitlan<\/em><\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Abraham Nuncio<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">Por fin, en 2021, con motivo\u00a0de los 500 a\u00f1os de la derrota del imperio mexica, y la consecuente conquista de los espa\u00f1oles sobre las sociedades originales de Am\u00e9rica situadas en el territorio de lo que en adelante ser\u00eda la Nueva Espa\u00f1a, se han escrito varios libros.\u00a0<em>La conquista,<\/em>\u00a0de Enrique Semo, y\u00a0<em>La batalla por Tenochtitlan<\/em>, de Pedro Salmer\u00f3n Sangin\u00e9s, destacan entre ellos por dos razones: su metodolog\u00eda \u2013marxista en Semo y cr\u00edtica en Salmer\u00f3n\u2013 y su altura historiogr\u00e1fica.<\/div>\n<p>El valor de esos dos libros da su dimensi\u00f3n exacta a todos aquellos donde la zalema proimperialista invent\u00f3 una fraseolog\u00eda enga\u00f1osa para borrar o, al menos, eludir una serie de actos violentos cometidos por el imperio espa\u00f1ol, en alianza con la Iglesia cat\u00f3lica, para conquistar, dominar, expoliar y saquear a esas sociedades.<\/p>\n<p>La llegada azarosa de los espa\u00f1oles a Am\u00e9rica signific\u00f3 el inicio de un orden global que afianz\u00f3 el desarrollo de la acu\u00admulaci\u00f3n precapitalista con base en el robo con violencia y en ciertos casos con tormento, de aquella que hab\u00edan logrado atesorar durante siglos los pueblos amerindios y sus \u00e9lites. M\u00e1s tarde, el despojo de sus minas, mediante el trabajo esclavo, la servidumbre y el tributo a la corona, cons\u00adtituir\u00eda la mayor fuente de la riqueza de la oligarqu\u00eda novohispana y, por tanto, de la corona y del desarrollo econ\u00f3mico de Europa.<\/p>\n<p>La esclavitud (<q>la leyenda negra de Espa\u00f1a<\/q>\u00a0resultaba una tira c\u00f3mica frente a su bestial cotidianidad) ha merecido, por su significado antihumano y profundamente cruel, numerosos estudios de autores de casi todo el mundo. A pesar de las Nuevas Leyes de 1542 dictadas por Carlos V y las ordenanzas de alg\u00fan prelado cat\u00f3lico, el tr\u00e1fico y explotaci\u00f3n de esclavos \u2013sobre todo africanos, pero tambi\u00e9n amerindios\u2013 mantuvo su vigencia, abierta o simulada, a lo largo de la colonia. El testamento de Cort\u00e9s es claro: deja 100 esclavos a sus herederos. No por nada Hidalgo y Morelos prohibieron la esclavitud como primer\u00edsima medida independentista.<\/p>\n<p>La conquista no fue un\u00edvoca ni sincr\u00f3nica, sino \u2013como dice Semo\u2013 un proceso con modalidades y\u00a0<em>tempo<\/em>\u00a0distintos en cada una de las grandes regiones del territorio novohispano (el Gran Septentri\u00f3n, Mesoam\u00e9rica, y el Sur-Sureste) y en ellas de diversas unidades \u00e9tnicas, geogr\u00e1ficas y demogr\u00e1ficas (ciudades-Estado, cacicazgos y rancher\u00edas o tribus de asentamiento estacional seg\u00fan las posibilidades de acceso a la caza, la pesca y la recolecci\u00f3n) con costumbres, lenguas diferenciadas, y con menos alianzas que rencores entre ellas, pero sobre todo en relaci\u00f3n con el imperio central de los aztecas.<\/p>\n<p>La derrota azteca a manos del breve ej\u00e9rcito espa\u00f1ol comandado por Hern\u00e1n Cort\u00e9s dio franco inicio a ese proceso, se\u00f1ala Semo. Ambos, \u00e9l y Salmer\u00f3n acreditan el \u00e9xito de los espa\u00f1oles, menos a la haza\u00f1a guerrera de Cort\u00e9s y sus huestes \u2013seg\u00fan sus apologistas\u2013 que a dos hechos confluyentes: uno de \u00edndole cultural, es decir, la asunci\u00f3n primera de que los conquistadores venidos de ultramar cumpl\u00edan la antigua profec\u00eda mitol\u00f3gica del regreso de Quetzalc\u00f3atl, esa mezcla del h\u00e9roe cultural con la figura divina; y el segundo, la alianza de pueblos con los conquistadores en contra del imperio tenochca.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>En\u00a0<em>La batalla por Tenochti\u00adtlan<\/em>, Pedro Salmer\u00f3n narra \u2013minuciosamente\u2013 causas y efectos de sus episodios, haciendo acopio de un archivo documental en el que va apoyando, con vista al lector, sus hip\u00f3tesis y afirmaciones historiogr\u00e1ficas. As\u00ed, en el texto cita o revisa autores de primera mano, int\u00e9rpretes de varia formaci\u00f3n y referencia, testimonios de combatientes, pol\u00edticos, informantes, frailes y jerarcas cat\u00f3licos que muestran, en conjunto, un iris caleidosc\u00f3pico. Iris de contextos sociales, situaciones econ\u00f3micas, pol\u00edticas, culturales y militares, su lectura permite una comprensi\u00f3n del todo que es, justamente, m\u00e1s que la suma de sus partes.<\/p>\n<p>Las caracter\u00edsticas sociales, culturales e institucionales de las unidades \u00e9tnicas y territoriales permitieron que el proceso de la conquista ofreciera mayores o menores dificultades al proyecto imperial. Tarde o temprano, en los 300 a\u00f1os de la colonia, su objetivo se cumplir\u00eda en diferentes grados \u2013con fracturas y continuidades. En ciertos casos quedar\u00eda inconcluso.<\/p>\n<p>El proyecto del dominio imperial no era otro que el del sometimiento material, ideol\u00f3gico, an\u00edmico y de expoliaci\u00f3n social de los sometidos a las leyes, la religi\u00f3n, los usos militares, el due\u00f1azgo y el modo de producci\u00f3n feudal impuestos por los invasores. Cierto, con a\u00f1adidos de destrucci\u00f3n cultural, de esclavismo y expropiaci\u00f3n sujetos a las normas imperiales o a la arbitrariedad de los altos mandos militares, burocr\u00e1ticos y eclesiales, en tr\u00e1nsito hacia el capitalismo de centralidad europea.<\/p>\n<p>Como obras historiogr\u00e1ficas de gran calado,\u00a0<em>La conquista\u00a0<\/em>y\u00a0<em>La batalla por Tenochtitlan\u00a0<\/em>deben, en buena medida, sus alcances y logros a los trabajos de numerosos investigadores sobre el tema. Esto se puede apreciar en el muy tupido aparato cr\u00edtico de ambos t\u00edtulos: sin duda, los dos grandes libros de 2021 en el continente.<\/p>\n<p>La literatura y el cine nos deben a\u00fan (\u00a0<em>La conquista<\/em>, el filme que estaba en v\u00edas de producir Steven Spielberg se ha quedado en el intento) la gran obra de ese colosal momento que fue la llegada a Am\u00e9rica de los vasallos espa\u00f1oles y el dominio del imperio sobre sus sociedades donde hubo luchas y resistencia, que son recuperables para las de nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La conquista\u00a0y\u00a0La batalla por Tenochtitlan Abraham Nuncio Por fin, en 2021, con motivo\u00a0de los 500 a\u00f1os de la derrota del imperio mexica, y la consecuente conquista de los espa\u00f1oles sobre las sociedades originales de Am\u00e9rica situadas en el territorio de lo que en adelante ser\u00eda la Nueva Espa\u00f1a, se han escrito varios libros.\u00a0La conquista,\u00a0de Enrique [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":25438,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-25437","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25437","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=25437"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25437\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25439,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25437\/revisions\/25439"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/25438"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=25437"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=25437"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=25437"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}