{"id":25469,"date":"2021-12-18T09:46:06","date_gmt":"2021-12-18T15:46:06","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=25469"},"modified":"2021-12-18T09:46:06","modified_gmt":"2021-12-18T15:46:06","slug":"satira-poesia-critica-literaria-ficcion-conceptos-que-definen-a-augusto-monterroso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=25469","title":{"rendered":"S\u00e1tira, poes\u00eda, cr\u00edtica literaria, ficci\u00f3n, conceptos que definen a Augusto Monterroso.\u00a0"},"content":{"rendered":"<div>\n<h1 class=\"title\">descomunal narrador de las historias m\u00e1s infinitas<\/h1>\n<\/div>\n<h3 class=\"subtitle\">Este 21 de diciembre, el escritor guatemalteco hubiera cumplido cien a\u00f1os; es autor de cuentos, ensayos, f\u00e1bulas, parodias, notas, reflexiones o cat\u00e1logos, una obra que sigue una misma direcci\u00f3n: disipar el humo ideol\u00f3gico que los rodea como n\u00facleos de la humana naturaleza<\/h3>\n<div class=\"lead-gallery \">\n<div class=\"teaser  owl-carousel owl-theme\">\n<div class=\"owl-wrapper-outer\">\n<div class=\"owl-wrapper\">\n<div class=\"owl-item\">\n<div class=\"img-container picture\">\n<div id=\"standard_6\" class=\"st-placement standard_6 inImage\">\n<div class=\"st-adunit st-reset st-show\">\n<div class=\"st-adunit-ad st-reset\">\n<div class=\"st-display-render st-reset\">\n<div class=\"st-reset\">\n<div class=\"important-styled st-canvas-container open Leaderboard display-standard fssquz2\">\n<div class=\"important-styled st-canvas-el fhxwyqa\">\n<div class=\"important-styled st-canvas-container undefined fssquz2\">\n<div class=\"important-styled st-canvas-el f10zh2ar\">\n<div class=\"important-styled st-canvas-container undefined fssquz2\">\n<div class=\"important-styled st-canvas-el fhxwyqa\">\n<div class=\"important-styled f1m7i34m\">\n<div class=\"important-styled display-render-wrapper f1m7i34m\">Brevedad, s\u00e1tira, poes\u00eda, cr\u00edtica literaria, ficci\u00f3n, reflexi\u00f3n sobre la humanidad, narraci\u00f3n y juego. Estos y muchos otros conceptos entran en un intento de definici\u00f3n de la literatura de Augusto Monterroso.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"affix-share\" class=\"sharing-menu affix\">\n<ul>\n<li>Sonia \u00c1vila<\/li>\n<li>El Sol de M\u00e9xico<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"content-body clearfix \">\n<div id=\"content-body-225-7622799\">\n<p>Su relato m\u00e1s famoso, lo conforma una sola oraci\u00f3n: \u201cCuando despert\u00f3, el dinosaurio todav\u00eda estaba all\u00ed\u201d, un microrrelato llamado\u00a0<i>El dinosaurio<\/i>\u00a0que define la esencia de Augusto Monterroso.<\/p>\n<p>Brevedad, s\u00e1tira, poes\u00eda, cr\u00edtica literaria, ficci\u00f3n, reflexi\u00f3n sobre la humanidad, narraci\u00f3n y juego. Estos y muchos otros conceptos entran en un intento de definici\u00f3n de la literatura de Augusto Monterroso (Tegucigalpa, Honduras, 1921 &#8211; Ciudad de M\u00e9xico, 2003). Una escritura que apela a la brevedad para contar las historias m\u00e1s infinitas del hombre. Una narrativa concisa, ir\u00f3nica y humor\u00edstica para referir a las maldades y atrocidades m\u00e1s impactantes de la humanidad. Relatos cortos que trazan un mundo al rev\u00e9s para asimilarlo tal cual es.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"advertisment \">\n<div id=\"dfp-nota-1x1s\" data-google-query-id=\"CN__6cbX7fQCFcOZAAAdo9gFAg\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/2000002\/elsoldemexico\/mexico_nota_1x1_0__container__\">As\u00ed se recuerda al escritor Premio Princesa de Asturias 2000 quien el pr\u00f3ximo 21 de diciembre cumplir\u00eda cien a\u00f1os de edad. Un hombre dedicado a las letras de manera autodidacta que alcanz\u00f3 los m\u00e1s altos reconocimientos literarios, desde el Premio Xavier Villaurrutia en 1975, la Orden del \u00c1guila Azteca en 1988 hasta el Juan Rulfo en el 2000. Y si bien por convicci\u00f3n eligi\u00f3 la nacionalidad de su padre guatemalteco, en realidad su vida y obra la desarroll\u00f3 en la Ciudad de M\u00e9xico a donde lleg\u00f3 en 1944. Desde entonces trabaj\u00f3 en la UNAM y, como traductor, en el Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<article class=\"content-continued-body clearfix \">\n<div id=\"content-body-5851641-7622799\">\n<p>\u201cA la manera de los cl\u00e1sicos, Monterroso es un fil\u00f3sofo de la naturaleza humana: los n\u00facleos sobre los que escribe incesantemente se manifiestan como coagulados verbales y para desmontarlos produce cuentos, ensayos, f\u00e1bulas, parodias, notas, reflexiones, cat\u00e1logos; en cualquier caso, sigue la misma direcci\u00f3n: disipar el humo ideol\u00f3gico que los rodea como n\u00facleos de la humana naturaleza. S\u00f3lo el fil\u00f3sofo puede hacerlo y poner las cosas en su sitio\u201d, ataja el cr\u00edtico literario No\u00e9 Jitrik, en su ensayo introductorio a la publicaci\u00f3n\u00a0<i>Material de lectura<\/i>, dedicado a Augusto Monterroso bajo la edici\u00f3n de la UNAM.<\/p>\n<div id=\"standard_10\" class=\"st-placement standard_10 inArticle\"><\/div>\n<p>\u201cPara tratar de definir la sorpresa, el encanto, la perplejidad que suscitan los textos de Augusto Monterroso, se han empleado palabras tales como humor, ingenio, s\u00e1tira, iron\u00eda, f\u00e1bula, parodia y muchas m\u00e1s. No dir\u00e9 que no son palabras respetables ni que no expliquen nada acerca de una escritura de apariencia sencilla, pero en la que se adivina de inmediato una extrema y rigurosa complejidad; son palabras respetables e introducen realmente a explicaciones que, a su vez, facilitan la percepci\u00f3n de una atm\u00f3sfera textual\u201d, a\u00f1ade el novelista y ensayista argentino.<\/p>\n<h2><b>ESBOZO DE UNA LITERATURA BREVE<\/b><\/h2>\n<p>De manera autodidacta, el autor de\u00a0<i>Lo dem\u00e1s es silencio<\/i>\u00a0se inici\u00f3 en la lectura de autores cl\u00e1sicos de las lenguas espa\u00f1ola e inglesa mientras realizaba diferentes oficios para apoyar a su familia. Dej\u00f3 la escuela institucional a los 11 a\u00f1os de edad. En 1941 public\u00f3 sus primeros cuentos en la revista\u00a0<i>Acento<\/i>\u00a0y en el peri\u00f3dico\u00a0<i>El Imparcial<\/i>, mientras trabaj\u00f3 de manera clandestina en contra de la dictadura de Jorge Ubico. Pronto se integr\u00f3 como autor a la llamada Generaci\u00f3n del 40, aunque comenz\u00f3 a publicar de manera m\u00e1s formal luego de participar en las revueltas contra el dictador guatemalteco.<\/p>\n<article class=\"cultura_literatura\nmedia col-md-4 inline-story \"><\/p>\n<div class=\"teaser \">\n<h4 class=\"title \">En 1959 public\u00f3 su primer libro de cuentos titulado <i>Obras completas y otros cuentos<\/i>, un compendio de narraciones de prosa concisa, breve y con un sorprendente manejo de la parodia, la caricatura y el humor negro. Y desde este primer conjunto de relatos, result\u00f3 dif\u00edcil a los cr\u00edticos ubicarlo en un g\u00e9nero: lo mismo cabe en textos breves, en la f\u00e1bula, el ensayo, el aforismo que en escritos con sentido del humor y sorpresa.<\/h4>\n<\/div>\n<\/article>\n<p>Lo cierto es que la escasez de sus palabras denota una enorme capacidad de observaci\u00f3n y traducci\u00f3n de lo que ve a su alrededor en una prosa fant\u00e1stica que hacen cr\u00edtica y autocr\u00edtica de la condici\u00f3n del hombre y, en particular, de la labor del escritor y el cr\u00edtico literario.<\/p>\n<p>Entre los t\u00edtulos m\u00e1s reveladores se enlistan\u00a0<i>El concierto y el eclipse<\/i>\u00a0(1947),\u00a0<i>Uno de cada tres<\/i>\u00a0y\u00a0<i>El centenario<\/i>\u00a0(1952),\u00a0<i>Obras completas y otros cuentos<\/i>\u00a0(1959),\u00a0<i>La oveja negra y dem\u00e1s f\u00e1bulas<\/i>\u00a0(1969),\u00a0<i>Animales y hombres<\/i>\u00a0(1971),\u00a0<i>Antolog\u00eda personal<\/i>\u00a0(1975),\u00a0<i>Lo dem\u00e1s es silencio<\/i>\u00a0(1978),\u00a0<i>Las ilusiones perdidas<\/i>\u00a0(1985),\u00a0<i>Esa fauna<\/i>\u00a0(1992) y\u00a0<i>La vaca<\/i>\u00a0(1998).<\/p>\n<p>En 1972 public\u00f3\u00a0<i>Movimiento perpetuo<\/i>, considerado por la cr\u00edtica mexicana como el mejor libro del a\u00f1o. Tras su publicaci\u00f3n se suceden continuos viajes por el continente americano y el europeo lo que le da mayor reconocimiento internacional como literato.<\/p>\n<p>\u201cAugusto Monterroso cultiv\u00f3 con magistral acierto la composici\u00f3n de narraciones breves, que pueden catalogarse, de manera general, dentro del cuento, en tanto que g\u00e9nero, y dentro de \u00e9ste se puede considerar tambi\u00e9n la f\u00e1bula, sobre todo en lo que concierne a los fines did\u00e1cticos de \u00e9sta. El tono en el que estas piezas literarias est\u00e1n construidas recuerda la f\u00f3rmula sencilla de los cuentos infantiles.<\/p>\n<p>\u201cPero en nuestro fabulista la brevedad y sencillez del relato no son sin\u00f3nimos de simpleza, al contrario, en cada uno de sus escritos, el lector queda perplejo tanto por la vastedad de los temas y t\u00f3picos que involucra como por la ir\u00f3nica sinceridad con la que el autor pone al descubierto los defectos humanos\u201d, describe David Garc\u00eda P\u00e9rez, doctor en Letras Cl\u00e1sicas por la UNAM.<\/p>\n<h2><b>DE FABULISTA Y CR\u00cdTICO LITERARIO<\/b><\/h2>\n<p>Garc\u00eda P\u00e9rez abunda que para este escritor, la f\u00e1bula es el medio para demostrar la ant\u00edtesis de las ideas y, sobre todo, mostrar la validez de la propia; por lo que la tarea que emprendi\u00f3 fue formular paradojas con los elementos del imaginario literario y consigui\u00f3 trazar un mundo al rev\u00e9s.<\/p>\n<article class=\"cultura_arte\nmedia col-md-4 inline-story \"><\/p>\n<div class=\"teaser \">\n<h4 class=\"title \">Al respecto, el cr\u00edtico Jitrik reflexiona sobre el moralismo en la literatura de Monterroso y afirma que si bien un fabulista busca mostrar la verdad de una sociedad, el autor guatemalteco opt\u00f3 por mostrar otras formas de verdades: \u201cNociones tales como falsedad, convencionalismo, lugares comunes, sensatez, son otras tantas formas de la \u2018verdad\u2019 que le importa a Monterroso, en el sentido de que integran el paradigma de lo real y lo posible e incitan a escribir\u201d.<\/h4>\n<\/div>\n<\/article>\n<p>Esto implica que el autor no buscaba dar clases de moralejas o rectificar el mundo a trav\u00e9s de sus cuentos, sino poner el ojo en ese desorden, en el caos humano para iluminar, si es posible, ese entorno con palabras. Y lo hace primero y con especial \u00e9nfasis en el propio universo del escritor en un ejercicio de autorreflexi\u00f3n donde el narrador se mira al espejo y reflexiona sobre su literatura y su labor, si la tiene, como escritor en la sociedad.<\/p>\n<p>\u201cEn el inventario de criaturas que pueblan las f\u00e1bulas de Monterroso, destaca, de modo preponderante, el escritor. La creaci\u00f3n literaria engendra tambi\u00e9n una serie de ficciones a partir de las cuales este narrador reflexiona sobre el quehacer y la caracterizaci\u00f3n de sus man\u00edas, sus intereses, sus preocupaciones, sus recursos en torno al lenguaje\u201d, refiere Garc\u00eda P\u00e9rez.<\/p>\n<p>Un ejemplo, es el texto\u00a0<i>El mono que quiso ser escritor sat\u00edrico<\/i>, donde el autor escribe sobre su propio oficio, y se coloca en una posici\u00f3n donde \u00e9l y su obra son objeto de juicio literario, y \u00e9l es quien hace esa evaluaci\u00f3n en un texto metanarrativo. \u201cEl mono sat\u00edrico representa el modelo pr\u00e1ctico de la iron\u00eda como sustancia de la s\u00e1tira\u201d, apunta el especialista sobre el autor Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 1996 y Premio Nacional de Literatura Miguel \u00c1ngel Asturias 1997.<\/p>\n<p>De este ejercicio por escribir sobre su oficio surgi\u00f3\u00a0<i>Los buscadores de oro<\/i>, sus memorias donde habla de sus a\u00f1os infantiles entre Honduras y Guatemala, y reconoce haber elegido la nacionalidad guatemalteca en un amplio uso de su libertad, y tambi\u00e9n sentirse plenamente centroamericano, con las connotaciones que esto implica. Vale recordar que el pensamiento libre Monterroso lo aprendi\u00f3 de su familia en la que se frecuentaba a los intelectuales, artistas, toreros y m\u00fasicos de la \u00e9poca, no s\u00f3lo centroamericanos, sino tambi\u00e9n hispanoamericanos y espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>Por todas las ideas profundas contenidas en la literatura de Monterroso, que requieren de un an\u00e1lisis concienzudo, decir que fue un autor de literatura breve es no ver a trav\u00e9s de sus palabras, no leer entre l\u00edneas las reflexiones filos\u00f3ficas que propone, no entender sus f\u00e1bulas. Como afirma el novelista espa\u00f1ol Enrique Vila-Matas, Augusto Monterroso no era un autor de brevedades, sino un descomunal narrador de las historias m\u00e1s infinitas.<\/p>\n<\/div>\n<\/article>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>descomunal narrador de las historias m\u00e1s infinitas Este 21 de diciembre, el escritor guatemalteco hubiera cumplido cien a\u00f1os; es autor de cuentos, ensayos, f\u00e1bulas, parodias, notas, reflexiones o cat\u00e1logos, una obra que sigue una misma direcci\u00f3n: disipar el humo ideol\u00f3gico que los rodea como n\u00facleos de la humana naturaleza Brevedad, s\u00e1tira, poes\u00eda, cr\u00edtica literaria, ficci\u00f3n, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":25470,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-25469","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25469","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=25469"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25469\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25471,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25469\/revisions\/25471"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/25470"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=25469"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=25469"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=25469"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}