{"id":25793,"date":"2022-01-10T12:56:41","date_gmt":"2022-01-10T18:56:41","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=25793"},"modified":"2022-01-10T12:56:41","modified_gmt":"2022-01-10T18:56:41","slug":"el-mantra-de-raul-de-la-rosa-cuando-las-cosas-van-van","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=25793","title":{"rendered":"El mantra de Ra\u00fal de la Rosa:\u00a0Cuando las cosas van, van."},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont actuality\">\n<div class=\"cabeza\">\u201cLa\u00a0<em>Neza<\/em>\u00a0fue el foro\u00a0<em>ad hoc<\/em>\u00a0para los festivales de blues en M\u00e9xico\u201d<\/div>\n<div class=\"sumarios\">\n<p>Ra\u00fal de la Rosa, colaborador de\u00a0<em>La Jornada,<\/em>\u00a0recibir\u00e1 una distinci\u00f3n en EU por difundir el g\u00e9nero<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"foto\"><\/div>\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"credito-autor\">Juan Ibarra<\/div>\n<div class=\"credito-titulo\"><\/div>\n<div class=\"hemero\">La Jornada<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"s-s\">El mantra que Ra\u00fal de la Rosa se ha repetido durante a\u00f1os tiene un origen popular en los dichos de las abuelas:\u00a0<q>Cuando las cosas van, van<\/q>.<\/p>\n<p>Con la confianza puesta\u00a0<q>en las fuerzas de la naturaleza<\/q>, hace 43 a\u00f1os De la Rosa logr\u00f3 organizar con \u00e9xito el primer Festival de Blues en M\u00e9xico y con esto establecer los cimientos para recibir este g\u00e9nero en el pa\u00eds. Desde entonces, su labor como promotor cultural y divulgador del blues y el jazz no ha cesado. Por eso, este a\u00f1o se le otorgar\u00e1 el premio Keeping the Blues Alive, que otorga The Blues Foundation a personas que hayan hecho contribuciones significativas al mundo de esa m\u00fasica.<\/p>\n<p><q>Los viejos esp\u00edritus del delta del Missisipi bajaron y me susurraron al o\u00eddo<\/q>, relata De la Rosa sobre el d\u00eda en que, ante el extinto Consejo Nacional de Recursos para la Atenci\u00f3n a la Juventud (Crea), mencion\u00f3 un g\u00e9nero musical del que se hab\u00eda enamorado luego de haber escuchado apenas unos pocos discos: el blues. Por la voz de\u00a0<em>Howlin\u2019 Wolf,\u00a0<\/em>el promotor mexicano se hab\u00eda convencido.\u00a0<q>Me llev\u00f3 un poco a la l\u00e1grima, yo oyendo solito aquello. Una voz podrida, grave. Me toc\u00f3 recovecos, no s\u00e9 si del alma, del pulm\u00f3n o del cerebro, y pues me marc\u00f3<\/q>, dijo.<\/p>\n<p>Uno de los argumentos que De la Rosa ofreci\u00f3 al Crea fue una s\u00edntesis sobre la importancia del blues. Explic\u00f3 que se trataba de una base de mucha m\u00fasica popular estadunidense, como el rock, que entonces comenzaba a popularizarse por todo el mundo. \u201cParece que les agrad\u00f3 un poco \u2013o un mucho\u2013 la explicaci\u00f3n porque pensaron que una bola de viejitos negros no iban a causar ning\u00fan problema. No sab\u00edan de lo que estaban hablando\u201d, cuenta el tambi\u00e9n columnista y locutor.<\/p>\n<p>Unos d\u00edas despu\u00e9s, De la Rosa se enter\u00f3 de que su propuesta, aunque era s\u00f3lo una idea, hab\u00eda sido aceptada. Lo primero que ten\u00eda que resolver era la falta de m\u00fasicos para el festival. A finales de la d\u00e9cada de los 70, conseguir informaci\u00f3n sobre casi cualquier tema o persona era muy complicado, y la escena del blues se manten\u00eda como fen\u00f3meno local. Sin tener idea de d\u00f3nde ir, sin conocer a nadie ni saber a qu\u00e9 m\u00fasicos invitar\u00eda, viaj\u00f3 a Chicago junto con su colega Gast\u00f3n Mart\u00ednez.<\/p>\n<p><q>Cuando las cosas van, van, y cuando no van, no van<\/q>, vuelve a mencionar el promotor, quien considera que desde aquel viaje las cosas\u00a0<q>han ido<\/q>\u00a0y lo han llevado en la direcci\u00f3n del blues. A trav\u00e9s de amigos, \u00e9l y Mart\u00ednez lograron dar con Jim y Amy O\u2019Neil, editores de la \u00fanica revista de blues que se publicaba en Estados Unidos en esa \u00e9poca.<\/p>\n<p>Se reunieron con ellos en un peque\u00f1o lugar consagrado al g\u00e9nero. Al entrar, \u201coigo una arm\u00f3nica de esas que te erizan el pelo, y le dije a Gast\u00f3n: \u2018No s\u00e9 qui\u00e9n sea, pero a \u00e9ste lo quiero llevar\u2019\u201d, recuerda. Escuchando a\u00a0<em>Big<\/em>\u00a0Walter Horton, tocando con Jimmy Rogers. Sorprendidos de que hubiera en M\u00e9xico personas interesadas en llevar a cabo un festival del g\u00e9nero, los m\u00fasicos hicieron buenas migas con los promotores culturales. Tras una noche de celebraci\u00f3n, De la Rosa hab\u00eda conseguido su primer contrato.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, todav\u00eda con resaca, se dieron cuenta de que el documento hab\u00eda sido escrito en una servilleta que el promotor conserva todav\u00eda en alg\u00fan libro. El compromiso, sin embargo, era grande. Los m\u00fasicos los llamaron para invitarlos a conocer su estudio y les preguntaron a qui\u00e9n m\u00e1s deseaban agregar al festival. A\u00fan debutante, s\u00f3lo atin\u00f3 a pronunciar los nombres que ya conoc\u00eda, pero Howlin\u2019 Wolf y\u00a0<em>Little Walter,<\/em>\u00a0le informaron, ya hab\u00edan fallecido.<\/p>\n<p>Luego prob\u00f3 suerte con Willie Dixon. Lo llamaron y acept\u00f3, incluso se ofreci\u00f3 para convencer a John Lee Hooker, quien tambi\u00e9n se sum\u00f3.\u00a0<q>Poco a poco empezamos como los siete samur\u00e1is, reclutando a los m\u00fasicos<\/q>, describi\u00f3 De la Rosa. El mantra vuelve a aparecer.<\/p>\n<p>Durante el regreso a M\u00e9xico, los promotores se dan cuenta de que no ten\u00edan un lugar para llevar a cabo el festival ni la certeza de que el publico llegara. El foro elegido termin\u00f3 siendo la sala Nezahualc\u00f3yotl, algo que hasta hoy en d\u00eda lo enorgullece, pues logr\u00f3 ofrecer\u00a0<q>la mejor sala de conciertos, con todo el respeto que estos viejos m\u00fasicos se merec\u00edan. As\u00ed fue<\/q>, detalla.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p class=\"sumario\">Una veintena de emisiones que dur\u00f3 10 a\u00f1os<\/p>\n<p class=\"s-s\">Para informar a los aficionados del entonces Distrito Federal sobre blues, se le ocurri\u00f3 hacer un programa de radio compuesto de 24 emisiones, pensado as\u00ed porque ese n\u00famero daba para la informaci\u00f3n con que contaba. La emisi\u00f3n, sin embargo, se transmiti\u00f3 por Radio Educaci\u00f3n durante casi 10 a\u00f1os.<\/p>\n<p><q>Estos festivales de blues que empezamos a organizar fueron como un retorno a los primeros conciertos para j\u00f3venes que volvieron a abrir un poquito esa puerta tan herrumbrada que hab\u00eda<\/q>, comenta. El 12 de octubre de 1978, una repleta sala Nezahualc\u00f3yotl vio nacer al primer Festival de Blues en M\u00e9xico.<\/p>\n<p><q>Fue maravilloso, extraordinario. Es todo un libro: las reacciones, los m\u00fasicos, lo que hicieron, las vivencias; c\u00f3mo estuvieron en mi casa y la relaci\u00f3n que hubo<\/q>, describe De la Rosa sobre ese primer encuentro. Como art\u00edfice y testigo privilegiado de esa historia, pudo mirar m\u00e1s all\u00e1 del escenario. \u201cEn mi casa hab\u00eda un piano. Y que se hace una\u00a0<em>jam session,<\/em>\u00a0creo que la primera del blues que se da en este pa\u00eds. De ese tama\u00f1o: con esos m\u00fasicos, en la sala de la casa de alguien.<\/p>\n<p><q>Si hubiera sido consciente, hubiera fotografiado todos los d\u00edas los primeros festivales como con 20 mil fotos<\/q>, lamenta al pensar en retrospectiva.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de ese primer encuentro de blues, se hicieron otros 11 con muy buen \u00e9xito pero poco apoyo. En el segundo festival, en el Auditorio Nacional, hubo incluso un\u00a0<em>portazo<\/em>\u00a0debido a la cantidad de interesados en ingresar. El cuarto fue cancelado al segundo d\u00eda, con el argumento de que as\u00ed no habr\u00eda desmanes.\u00a0<q>De haber tenido apoyo, hubi\u00e9ramos continuado. Hoy estar\u00edamos en la edici\u00f3n 43 y, sin duda, ser\u00eda el mejor festival de blues del mundo<\/q>, expresa Ra\u00fal.<\/p>\n<p>Aunque el g\u00e9nero es originario de Estados Unidos, para el tambi\u00e9n columnista de este diario,\u00a0<q>quiz\u00e1s es el \u00fanico al que yo no le pondr\u00eda el t\u00e9rmino gringo. Por dos razones: lo gringo para nosotros tiene un sentido peyorativo, adem\u00e1s, lo gringo abarca todo. Creo que este g\u00e9nero es, ni m\u00e1s ni menos, las ra\u00edces de la m\u00fasica popular estadunidense. Es m\u00fasica fundamental, no s\u00f3lo para Estados Unidos, sino que la m\u00fasica popular de ese pa\u00eds ha influido en la m\u00fasica popular de todo el mundo<\/q>.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, debido a su trabajo de organizador de festivales de blues, Ra\u00fal de la Rosa est\u00e1 nominado por su labor como divulgador. En este aspecto su actividad se ha concentrado principalmente en el programa de radio\u00a0<em>Por los senderos del blues,<\/em>\u00a0que se transmite desde 2005 por Horizonte, as\u00ed como en la columna\u00a0<q>Tiempo de blues<\/q>, que publica este diario, los cuales contin\u00faan con el esp\u00edritu de aquel primer programa transmitido por Radio Educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cSucede que\u00a0<em>La Jornada<\/em>\u00a0tambi\u00e9n es el primer diario, en M\u00e9xico al menos, que dedica un espacio al blues. Es sorprendente saber que hay espacios que tambi\u00e9n se van abriendo\u201d, estima. De esta labor, De la Rosa ha rescatado una buena parte de sus escritos y los ha reunido para un libro,\u00a0<q>porque son las bambalinas: c\u00f3mo se organiz\u00f3, c\u00f3mo fue<\/q>.<\/p>\n<p>El volumen, que se publicar\u00e1 m\u00e1s tarde este a\u00f1o y el reconocimiento Keeping the Blues Alive, que le ser\u00e1 entregado en Estados Unidos el 21 de este mes, son parte de una misma cosa.\u00a0<q>Hay una memoria, una cr\u00f3nica que nos pertenece a nosotros, que es muy peque\u00f1a, pero muy importante porque sucedi\u00f3 aqu\u00ed, la vivimos aqu\u00ed, porque es nuestra, y hab\u00eda que narrarla<\/q>, indica.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de alegrarse por el premio que le ser\u00e1 otorgado, De la Rosa celebra que su testimonio sea reconocido.\u00a0<q>Para que se enteren all\u00e1, los de la Blues Foundation de Memphis, que en M\u00e9xico hicieron unos festivales a nivel internacional, de lo mejor. Estoy seguro de que ning\u00fan festival de blues del mundo tuvo un lugar como la sala Nezahualc\u00f3yotl.<\/q><\/p>\n<p>De la Rosa parafrasea a Pablo Neruda y sentencia:\u00a0<q>Confieso que me he divertido<\/q>.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa\u00a0Neza\u00a0fue el foro\u00a0ad hoc\u00a0para los festivales de blues en M\u00e9xico\u201d Ra\u00fal de la Rosa, colaborador de\u00a0La Jornada,\u00a0recibir\u00e1 una distinci\u00f3n en EU por difundir el g\u00e9nero Juan Ibarra La Jornada El mantra que Ra\u00fal de la Rosa se ha repetido durante a\u00f1os tiene un origen popular en los dichos de las abuelas:\u00a0Cuando las cosas van, van. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":25794,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-25793","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25793","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=25793"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25793\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25795,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25793\/revisions\/25795"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/25794"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=25793"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=25793"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=25793"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}