{"id":25872,"date":"2022-01-16T09:36:36","date_gmt":"2022-01-16T15:36:36","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=25872"},"modified":"2022-01-16T09:36:36","modified_gmt":"2022-01-16T15:36:36","slug":"escritor-secreto-pero-con-la-intencion-de-difundirlo-de-hacerlo-evidente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=25872","title":{"rendered":"\u201cescritor secreto\u201d, pero con la intenci\u00f3n de difundirlo, de hacerlo evidente."},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">La literatura &#8216;secreta&#8217; de Daniel Gonz\u00e1lez Due\u00f1as<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Jos\u00e9 Mar\u00eda Espinasa<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-descripcion\">Se trata aqu\u00ed de un \u201cescritor secreto\u201d, pero con la intenci\u00f3n de difundirlo, de hacerlo evidente. Dramaturgo, narrador, poeta, director de escena, editor, periodista y cineasta, en este art\u00edculo se comenta m\u00e1s su fase de ensayista, sobre todo en dos de sus libros: &#8216;Contra el amor (Notas para desarmar el modelo er\u00f3tico de Occidente)&#8217; y &#8216;Alteroscopio&#8217; (&#8216;Cuaderno de lectura sobre met\u00e1fora y visi\u00f3n&#8217;).<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Cuando leo o releo los libros de Daniel Gonz\u00e1lez Due\u00f1as siempre me llama la atenci\u00f3n que no sea un autor mucho m\u00e1s le\u00eddo y conocido. Y suelo tambi\u00e9n pensar que tiene pocos pero buenos lectores. La segunda parte es, de forma evidente, y si bien cierta, un paliativo para la primera. Y es que cuando uno encuentra escritores que le gustan quisiera poder compartirlos con un p\u00fablico mucho m\u00e1s extenso del que normalmente se cobra conciencia. Lo curioso es que su manera de escribir, sobre todo en el g\u00e9nero ensay\u00edstico, del que me ocupar\u00e9 en estas notas, es no s\u00f3lo inteligente y original, sino que adem\u00e1s responde a una tradici\u00f3n notable de la<br \/>\nliteratura mexicana. Hoy, cuando su obra tiene m\u00e1s de veinte libros y dos pel\u00edculas en su haber, es en el mejor sentido del t\u00e9rmino, un escritor secreto.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">No parec\u00eda ese su destino. Public\u00f3 muy pronto y fue particularmente precoz \u2013su primer novela a los diecis\u00e9is a\u00f1os seg\u00fan\u00a0<i>Wikipedia<\/i>, y se ha hecho merecedor de varios premios y debut\u00f3 como realizador de cine profesional con el corto\u00a0<i>Reflejos<\/i>\u00a0(1984), basado en un argumento de Pedro f. Miret. Ya antes hab\u00eda realizado en el Centro de Capacitaci\u00f3n Cinematogr\u00e1fica la pel\u00edcula\u00a0<i>La selva furtiva\u00a0<\/i>(1980). Y a esa vocaci\u00f3n ha sumado varios libros de cr\u00edtica de cine y reflexi\u00f3n sobre el mundo de la imagen. Adem\u00e1s de estudios de cine, tambi\u00e9n curs\u00f3 de filosof\u00eda y teatro en la ffl de la unam. A fines de los a\u00f1os ochenta fui editor de\u00a0<i>Visiones del hombre invisible<\/i>, ensayo extraordinario, que me lo revel\u00f3 en ese g\u00e9nero. Tambi\u00e9n he sido editor de varios libros posteriores en varios g\u00e9neros. Bastan estos datos para mostrar su versatilidad e intereses: poeta, dramaturgo, narrador, ensayista, periodista, cineasta, director de escena, editor.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">En su vocaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica ha estudiado, en dos notables monograf\u00edas, a Georges Melies (el mejor libro en espa\u00f1ol sobre este pionero del s\u00e9ptimo arte) y a Luis Bu\u00f1uel. Ambos estudios muestran algunas de sus particularidades: rigor metodol\u00f3gico y voluntad exhaustiva. En la literatura esto lo ha mostrado en su trabajo sobre Julio Cort\u00e1zar y en su edici\u00f3n de la obra de Antonio Porchia (en colaboraci\u00f3n con Alejandro Toledo). Con rigor y conocimiento acad\u00e9mico pero sin el envaramiento propio de estos estudios. En los largos meses de pandemia me sumerg\u00ed en la lectura de\u00a0<i>Contra el amor (Notas para desarmar el modelo er\u00f3tico de Occidente)\u00a0<\/i>y\u00a0<i>Alteroscopio (Cuaderno de lectura sobre met\u00e1fora y visi\u00f3n)<\/i>.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">De nuevo confirm\u00e9 lo que ya sab\u00eda: es un gran ensayista. Y me volv\u00eda preguntar por qu\u00e9 no es m\u00e1s conocido y le\u00eddo. Y si fueron reacciones que ya hab\u00eda tenido antes con sus libros, tambi\u00e9n me volvi\u00f3 a provocar la sorpresa y el gusto de lo inesperado, registros diferentes, y una voluntad fragmentaria m\u00e1s claramente asumida. Por ejemplo, me sorprenden sus referentes: cl\u00e1sicos desconocidos (al menos para m\u00ed) de la tradici\u00f3n grecolatina o medieval, referencias religiosas, lecturas muy diversas, que pueden ir desde Borges, Paz y Cort\u00e1zar a autores y textos le\u00eddos en revistas y suplementos tal vez (pienso) de forma circunstancial. Pero eso, la circunstancia, es un hecho en \u00e9l de car\u00e1cter emotivo. Nos suele contar c\u00f3mo llega a un tema, a un autor o a un objeto, como parte de su (auto)biograf\u00eda como lector. Leer, ver cine, pintura, o\u00edr m\u00fasica es en \u00e9l de manera subrayada un proceso creativo. Tanto como hacer una pel\u00edcula o una novela. Es decir: leer es tambi\u00e9n hacer. En esa l\u00ednea su bibliograf\u00eda es en realidad una \u201ctabla de resonancias\u201d.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Y esas resonancias, fruto del azar, adquieren bajo su pluma una organizaci\u00f3n que casi les impone si no un m\u00e9todo s\u00ed una necesidad. Del primer libro,\u00a0<i>Contra el amor<\/i>, el referente evidente e inmediato es\u00a0<i>Fragmentos de un discurso amoroso<\/i>, de Roland Barthes. Su condici\u00f3n azarosa, aleatoria y fragmentaria est\u00e1 plenamente asumida y tambi\u00e9n su voluntad de establecer niveles de lectura incluso con diferenciaciones tipogr\u00e1ficas y en el ordenamiento de los \u201ccap\u00edtulos\u201d. He de confesar que, como sucede con el modelo barthiano, si bien el libro est\u00e1 dise\u00f1ado y planeado para una lectura aleatoria, suelo leerlo por vez primera en el orden tradicional de la sucesi\u00f3n de p\u00e1ginas, buscando en su fragmentaci\u00f3n la sobrevivencia de un discurso reflexivo lineal (que desde luego encuentro) y s\u00f3lo despu\u00e9s entro a la combinatoria que el propio autor sugiere. Desde el t\u00edtulo mismo me sorprende el \u201ccontra\u201d, y me sorprende porque no es nada m\u00e1s un recurso ret\u00f3rico \u2013los contras sueles disimular una defensa m\u00e1s inteligente y profunda) de aquello que se contrar\u00eda, sino porque bajo el texto creo percibir de verdad una corriente de desencanto que lo lleva a desarmar el modelo er\u00f3tico, desarmar en el sentido en que Cort\u00e1zar usa el verbo armar. En los libros de Gonz\u00e1lez Due\u00f1as encuentro siempre una luminosidad sin sombra y \u00e9ste parece tener algo m\u00e1s. No tano desencanto sino desesperanza: y el matiz que va de una cosa a otra es muy importante.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Como su modelo franc\u00e9s Daniel mezcla, sin necesidad de establecer diferencias metodol\u00f3gicas, el amor y el erotismo en una relaci\u00f3n directa y sustentada una cosa en la otra. Eso a su vez le permite tambi\u00e9n manejar el cambio de tonos \u2013lo reflexivo, lo personal, la experiencia, la experiencia de otros y de lo otro (tal vez en esto \u00faltimo le hace falta dar un paso m\u00e1s hacia el abismo) con expresividad l\u00edrica e intensidad-. Eso lo vuelve un libro para subrayar. No busca crear un manual de comportamiento sino compartir lo vivido\/lo le\u00eddo\/lo visto. Cita con desenfado, le encuentra la vuelta de tuerca a las expresiones comunes y a las frases hechas, sabe entretejer lo abstracto con lo vivido de manera tan lograda que pienso que las diferenciaciones tipogr\u00e1ficas ni siquiera son necesarias. Pero si su modelo m\u00e1s evidente es el ya mencionado libro de Barthes, hay otros no menos importantes, el Cyrill Conolly de\u00a0<i>La tumba sin sosiego<\/i>, por ejemplo.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Si en otros libros busca un respeto casi fan\u00e1tico a los c\u00f3digos del g\u00e9nero \u2013en la novela, en el cuento, en el poema\u2013, aqu\u00ed hace gala de una libertad enorme para combinar apuntes de lectura, reflexiones, p\u00e1ginas de diario, relatos, di\u00e1logos, testimonios. Y no llega a la conclusi\u00f3n de que la duraci\u00f3n en el amor es imposible, sino que parte de ella para ir en busca de otras experiencias de la duraci\u00f3n (por eso, tambi\u00e9n, otra presencia seminal; Marcel Proust). Y entre nosotros los infaltables Porchia, Borges y Cort\u00e1zar, Octavio Paz y Tom\u00e1s Segovia. En el caso de Paz, es obvio que su di\u00e1logo es con<i>\u00a0La llama doble<\/i>, y con Segovia hay una relaci\u00f3n con los textos pero sobre todo con las actitudes de ambos. La escritura fragmentaria que pone en pr\u00e1ctica tiene un parentesco m\u00e1s que con los moralistas del xviii con los escoliastas medievales. Es una escritura en y de los m\u00e1rgenes. Su apuesta se juega al menos en dos niveles, el hasta ahora descrito, claramente formal, relacionado con lo fragmentario, y otro, marcado por la insatisfacci\u00f3n ante \u201cel arte de amar\u201d en Occidente. Con la experiencia del estado alterado que ese arte pretende reglamentar y formalizar se intuye no tanto la imposibilidad de su ocurrir o acontecer, sino de permanecer de otra manera que como conflicto.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Esto nos lleva a<i>\u00a0Alteroscopio<\/i>. En apariencia es un libro muy distinto, mas focalizado en la percepci\u00f3n, en el hecho de mirar. En \u00e9l me llaman la atenci\u00f3n varios hechos. El primero, el proceso acumulativo de la escritura de este autor, que en un determinado momento da el salto a lo cualitativo. En su meditar aparecen preocupaciones de hace cuarenta a\u00f1os, y supongo que notas reflexivas de esa \u00e9poca, y que sin embargo conviven en una coherencia muy trabajada: lo fragmentario no es nunca inconexo. Como ocurre con el universo tem\u00e1tico del hombre invisible, las ramificaciones son inagotables y eso se impone m\u00e1s que se opone a lo se\u00f1alado antes: su ambici\u00f3n exhaustiva. Hace a\u00f1os, cuando Daniel apuntaba como uno de los m\u00e1s brillantes representantes de un nuevo cine mexicano, con la filmaci\u00f3n de\u00a0<i>Reflejos<\/i>, se encontr\u00f3 con un aparato de utiler\u00eda que llamar\u00e1 alteroscopio. La permanencia en su cabeza de ese asunto lo lleva a buscar la identidad y uso de ese aparato, de origen b\u00e9lico, y encontrar ramificaciones propias de una ficci\u00f3n: el alteroscopio de un submarino hundido en Uruguay, su rescate y exposici\u00f3n p\u00fablica a\u00f1os despu\u00e9s, y el hallazgo de una foto de un ni\u00f1o junto a un alteroscopio, y que ese ni\u00f1o sea \u00a1Jos\u00e9 Lezama Lima! Si fuera ficci\u00f3n es una novela maravillosa y si no lo es tambi\u00e9n.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Me puedo imaginar a Gonz\u00e1lez Due\u00f1as, despu\u00e9s de leer este libro, tomando notas para una monumental historia de la mirada. Su inter\u00e9s por los objetos es claramente l\u00edrico. No importa si sirven para algo, si est\u00e1n descompuestos o si son de utiler\u00eda. Yo creo que eso le viene por su vocaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica: la f\u00e1brica de sue\u00f1os tiene en su origen un aparato para proyectar y en un tiempo la c\u00e1mara y el proyector eran lo mismo. Ser\u00eda ocioso insistir aqu\u00ed en la manera en que la foto y el cine cambiaron nuestra manera de ver, pero no en cambio se\u00f1alar que aparatos como el telescopio, el microscopio y todos los instrumentos de visi\u00f3n han modificado no s\u00f3lo nuestra manera de ver sino de pensar c\u00f3mo vemos, cual es la idea subyacente en el acto de mirar. La noci\u00f3n de alteridad impl\u00edcita en el t\u00edtulo del libro nos lleva a esa noci\u00f3n fundamental para el pensamiento contempor\u00e1neo: el otro, lo otro, la otredad. Pero el prefijo\u00a0<i>alter\u00a0<\/i>suma a la noci\u00f3n de alteridad la noci\u00f3n de alteraci\u00f3n, presente en\u00a0<i>Contra el amor\u00a0<\/i>y, por lo tanto, complementa y sincroniza ambos libros en una misma actitud o gesto reflexivo. Para concluir esta nota: una de las virtudes que tiene la ensay\u00edstica de Daniel es que no gusta porque nos muestre y demuestre ideas que en cierta manera ya pens\u00e1bamos antes de leerlo y con las que coincidimos, sino que nos gusta incluso cuando pensamos de manera distinta. Su reflexi\u00f3n es una invitaci\u00f3n al di\u00e1logo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La literatura &#8216;secreta&#8217; de Daniel Gonz\u00e1lez Due\u00f1as Jos\u00e9 Mar\u00eda Espinasa Se trata aqu\u00ed de un \u201cescritor secreto\u201d, pero con la intenci\u00f3n de difundirlo, de hacerlo evidente. 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