{"id":25925,"date":"2022-01-20T10:10:52","date_gmt":"2022-01-20T16:10:52","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=25925"},"modified":"2022-01-20T10:10:52","modified_gmt":"2022-01-20T16:10:52","slug":"ha-muerto-en-madrid-a-los-61-anos-almudena-grandes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=25925","title":{"rendered":"Ha muerto en Madrid a\u00a0los 61 a\u00f1os Almudena Grandes"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">Mi propia Almudena<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Sergio Ram\u00edrez<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">Ha muerto en Madrid a\u00a0los 61 a\u00f1os Almudena Grandes, una de las grandes novelistas espa\u00f1olas que, igual que don Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s, cont\u00f3 en episodios nacionales, esta vez sus\u00a0<q>episodios de una guerra interminable<\/q>\u00a0la historia de los vencidos en la guerra civil.<\/div>\n<p>Cada uno ha sacado a luz a su propia Almudena ahora que sombras suele vestir. La m\u00eda est\u00e1 sentada en una mecedora en el corredor de nuestra casa en Managua, febrero de 2009. A contraluz, como una fotograf\u00eda mal tomada, tras ella estalla en rojo y morado la buganvilia que cubre la cerca lateral. Lleva una blusa verde y los pantalones son negros, la melena atada atr\u00e1s en un mo\u00f1o con una cinta rosa. Se mece lentamente, impuls\u00e1ndose con los pies. Tiene aire nicarag\u00fcense en sus rasgos, o gitanos, o madrile\u00f1os. Lo que sea. Pero Almudena est\u00e1 sentada all\u00ed, bajo esa luz de encendidos oros del tr\u00f3pico incandescente.<\/p>\n<p>Acabamos de llegar de Le\u00f3n, donde he servido de cicerone a la tropa formada por ella, su marido Luis Garc\u00eda Montero, Jes\u00fas Garc\u00eda S\u00e1nchez (\u00a0<em>Chus<\/em>\u00a0Visor), Javier Bozalongo y Daniel Rodr\u00edguez Moya, una tropa medio andaluza, castellana, catalana. Todos han venido al Festival Internacional de Poes\u00eda de Granada, y hemos hecho el viaje por carretera para ense\u00f1arles los lugares de peregrinaci\u00f3n dariana: la catedral, donde est\u00e1 enterrado el poeta bajo la estatua de San Pablo; la casa solariega donde vivi\u00f3 su infancia. Andamos a pie por esta ciudad en la que viv\u00ed mis a\u00f1os de estudiante, y donde de una acera a otra todo el mundo sol\u00eda saludarse con un \u00a1adi\u00f3s, poeta!, un t\u00edtulo universal.<\/p>\n<p>Este barrio m\u00edo de Colonial Los Robles era, eso s\u00ed cierto, el barrio de los poetas: al otro lado de la calle viv\u00eda Ernesto Cardenal, y a pocas cuadras Claribel Alegr\u00eda, a quien visitamos en tropa, la misma del viaje a Le\u00f3n, a las 5 de la tarde, hora puntual del\u00a0<em>happy hour\u00a0<\/em>en su jard\u00edn.<\/p>\n<p>La m\u00eda, la Almudena que bien recuerdo, est\u00e1 en su casa en Madrid, 2006, en la cocina atestada de cacerolas y sartenes, preparando con manos \u00e1giles y aire decidido toda suerte de tapas, tortillas que corta en trozos, ensaladilla rusa, croquetas que saca doradas del aceite hirviente, cientos de manos que se afanan como si fueran ajenas pero son todas suyas, van y vienen las botellas de vino, en la sala suben de tono las conversaciones y estallan las risas, las bromas cruzadas entre Joaqu\u00edn Sabina y Benjam\u00edn Prado son de filigrana, historias de equ\u00edvocos en un hotel de Praga, mientras\u00a0<em>Chus\u00a0<\/em>Visor, al lado de Conchita, asiente sonriente, como un doctor Spock reci\u00e9n bajado de la nave espacial.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Mi propia Almudena est\u00e1 otra vez sentada en la misma mecedora, ocho a\u00f1os despu\u00e9s, las buganvilias encendidas siempre atr\u00e1s de su silueta, s\u00f3lo que ahora su blusa es color salm\u00f3n; se levanta y me dice:\u00a0<q>Ens\u00e9\u00f1ame tus libros, ens\u00e9\u00f1ame donde escribes<\/q>. Ha venido por segunda vez a Nicaragua junto con Luis, para participar en el festival Centroam\u00e9rica Cuenta, que ya comienza a ser acosado por la tiran\u00eda bic\u00e9fala.<\/p>\n<p>Yo hab\u00eda estado al lado de su mesa de trabajo en su casa de Madrid, hab\u00eda recorrido sus libros, y ahora cumplir\u00edamos ese mismo ritual a este lado del Atl\u00e1ntico. En un estante, al lado de los libros de Javier Cercas, descubre los lomos negros de los tomos de sus\u00a0<em>Episodios de una Guerra Interminable<\/em>, con un sello verde adherido que uso para marcar los libros que he le\u00eddo, porque una biblioteca como la m\u00eda es un mar proceloso de memoria, pero tambi\u00e9n de olvido.\u00a0<q>De estos m\u00edos tan gordos no vas a poderte olvidar<\/q>, me dice.<\/p>\n<p>Aparte tengo un tramo segregado de los poetas a los que siempre acudo y s\u00f3lo yo s\u00e9 d\u00f3nde encontrar. Cavafis, Baudelaire, y Carlos Mart\u00ednez Rivas, Ra\u00fal Zurita, Jean Margarit, Rafael Cadenas, Luis, que anda por el bosque, husmeando por su cuenta.<\/p>\n<p>Luego se sienta Almudena en la silla en que escribo, y se aplica a firmarlos todos, se\u00f1al imborrable de su paso por el bosque donde ahora todo est\u00e1 en silencio esperando una mano, la m\u00eda, que devuelva todos esos libros a la vida. Exiliados tambi\u00e9n ellos, en su propia soledad.<\/p>\n<p>Y, por \u00faltimo, aquella vez de la peregrinaci\u00f3n a Le\u00f3n en 2009, Almudena contra el paisaje de las olas que revientan en el balneario de Las Pe\u00f1itas, donde almorzamos pargo frito en un restaurante de la costa fulgurante del mar Pac\u00edfico, defendidos del sol bajo un techo de palmas.<\/p>\n<p>Y las fotos de su funeral que miro desde Guadalajara, Luis inclinado sobre la fosa depositando un ejemplar de su libro\u00a0<em>Completamente viernes<\/em>, y aqu\u00ed la Feria del Libro, donde tantas veces estuvo, que va a empezar sin ella, pero su sonrisa lejana y ausente queda en la contratapa de sus libros, la historia interminable de la Espa\u00f1a negra que nos dej\u00f3 de contar de pronto.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.sergioramirez.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.sergioramirez.com<\/a><\/p>\n<p>Facebook:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/escritorsergioramirez\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">escritorsergioramirez<\/a><\/p>\n<p>Twitter:\u00a0<a href=\"https:\/\/twitter.com\/sergioramirezm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">sergioramirezm<\/a><\/p>\n<p>Instagram:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/sergioramirezmercado\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.instagram.com\/sergioramirezmercado<\/a><\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi propia Almudena Sergio Ram\u00edrez Ha muerto en Madrid a\u00a0los 61 a\u00f1os Almudena Grandes, una de las grandes novelistas espa\u00f1olas que, igual que don Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s, cont\u00f3 en episodios nacionales, esta vez sus\u00a0episodios de una guerra interminable\u00a0la historia de los vencidos en la guerra civil. Cada uno ha sacado a luz a su propia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":25926,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-25925","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25925","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=25925"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25925\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25927,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25925\/revisions\/25927"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/25926"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=25925"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=25925"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=25925"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}