{"id":26010,"date":"2022-01-26T09:17:47","date_gmt":"2022-01-26T15:17:47","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=26010"},"modified":"2022-01-26T09:17:47","modified_gmt":"2022-01-26T15:17:47","slug":"la-censura-cualquiera-que-sea-es-una-monstruosidad-peor-que-el-homicidio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=26010","title":{"rendered":"La censura, cualquiera que sea, es una monstruosidad,\u00a0peor que el homicidio,"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">Joyce y la derrota de la censura<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Javier Aranda Luna<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">En su abundante correspondencia,\u00a0Gustave Flaubert nos regala en una carta dirigida a Louise Colet una verdad que podr\u00edamos escribir en piedra: la censura, cualquiera que sea, es una monstruosidad,\u00a0<q>algo peor que el homicidio<\/q>, porque el atentado contra el pensamiento\u00a0<q>es un crimen de leso esp\u00edritu<\/q>.<\/div>\n<p>El\u00a0<em>Ulises<\/em>, de James Joyce, ha sido uno de esos libros malditos condenados por la censura y literalmente quemados por sus oficiantes, que nos ha dejado estupendas lecciones extraliterarias. Por ejemplo, que la censura por m\u00e1s f\u00e9rrea que sea no prevalece, que toda obra por m\u00e1s individual que se presente es resultado de una tarea colectiva y que quienes defienden causas en nombre de otros, generalmente, no conocen a quienes dicen proteger.<\/p>\n<p>Joyce empez\u00f3 a publicar su novela por entregas en la revista\u00a0<em>The Egoist\u00a0<\/em>en 1917. Los registros l\u00fadicos y obscenos de hace un siglo sorprender\u00edan poco a los j\u00f3venes lectores de nuestros d\u00edas, adiestrados en el lenguaje incluyente, en la aceptaci\u00f3n de la diversidad sexual y con una abundante cultura visual donde el desnudo es norma.<\/p>\n<p>Una intelectual de grandes miras como Simone de Beauvoir reconoci\u00f3 su\u00a0<q>pasmo absoluto<\/q>\u00a0al leer la novela. Asociaciones civiles y religiosas, y estructuras legales imped\u00edan la circulaci\u00f3n de cualquier publicaci\u00f3n que atentara contra la moral y las llamadas buenas costumbres.<\/p>\n<p>Antes de ser libro, cap\u00edtulos del\u00a0<em>Ulises<\/em>\u00a0fueron quemados en Par\u00eds y Nueva York y provocaron juicios y denuncias. Dar cuenta de una masturbaci\u00f3n fue anatema. \u00c9sta, que se ha convertido en una de las mejores novelas del idioma ingl\u00e9s, estuvo prohibida por obscena durante una d\u00e9cada en buena parte del mundo angloparlante.<\/p>\n<p>\u201cLas transgresiones de\u00a0<em>Ulises\u00a0<\/em>fueron el primer elemento que la mayor parte del p\u00fablico conoci\u00f3 sobre la novela\u201d, nos dice con claridad Kevin Birmingham, en\u00a0<em>El libro m\u00e1s peligroso: James Joyce y la batalla por el Ulises<\/em>, un estupemdo ensayo de casi 500 p\u00e1ginas.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Muchas son las historias que se cruzan en la historia de esta novela: Virginia Woolf se neg\u00f3 a publicarla, Paul Claudel declar\u00f3 que la novela estaba\u00a0<q>repleta de las m\u00e1s repugnantes blasfemias en las que uno percibe el odio de un ap\u00f3stata, aquejado tambi\u00e9n por una falta de talento verdaderamente diab\u00f3lica<\/q>, Ernest Heminway contribuy\u00f3 a llevarla de contrabando a Estados Unidos, Yeats ayud\u00f3 a su autor a obtener becas mientras la escrib\u00eda, Rockefeller lo apoy\u00f3 econ\u00f3micamente, Becket se ofreci\u00f3 como amanuense ante los terribles problemas de vista de Joyce, pero sus principales y m\u00e1s constantes apoyos los recibi\u00f3 de dos mujeres excepcionales: Harriet Shaw Weaver, la due\u00f1a de la revista\u00a0<em>The Egoist,<\/em>\u00a0y Sylvia Beach, due\u00f1a de la librer\u00eda Shakespeare &amp; Co en Par\u00eds.<\/p>\n<p>La primera subvencion\u00f3 a Joyce durante todos los a\u00f1os que tard\u00f3 en escribir la novela y sigui\u00f3 apoy\u00e1ndolo financieramente hasta su muerte. La segunda, al enterarse de los problemas para publicar\u00a0<em>Ulises\u00a0<\/em>invirti\u00f3 talento y capital para hacer realidad el libro. A ella debemos la m\u00edtica primera edici\u00f3n del\u00a0<em>Ulises<\/em>.<\/p>\n<p>No deja de llamar la atenci\u00f3n que el texto censurado por las autoridades para\u00a0<q>proteger<\/q>\u00a0a las mujeres de su lenguaje extrementicio haya sido publicado precisamente por dos mujeres.<\/p>\n<p>Al parecer, las batallas del\u00a0<em>Ulises\u00a0<\/em>ser\u00e1n ahora sobre todo literarias. Su arriesgada estructura y sus sugerentes 18 cap\u00edtulos bien merecen la atenci\u00f3n de los j\u00f3venes a un siglo de su publicaci\u00f3n. Si la lectura es una tarea colectiva, las nuevas miradas enriquecer\u00e1n las l\u00edneas del\u00a0<em>Ulises,<\/em>\u00a0que tanto se parecen a las que llevamos en la palma de la mano.<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Joyce y la derrota de la censura Javier Aranda Luna En su abundante correspondencia,\u00a0Gustave Flaubert nos regala en una carta dirigida a Louise Colet una verdad que podr\u00edamos escribir en piedra: la censura, cualquiera que sea, es una monstruosidad,\u00a0algo peor que el homicidio, porque el atentado contra el pensamiento\u00a0es un crimen de leso esp\u00edritu. 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