{"id":26209,"date":"2022-02-06T09:15:01","date_gmt":"2022-02-06T15:15:01","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=26209"},"modified":"2022-02-06T09:15:01","modified_gmt":"2022-02-06T15:15:01","slug":"la-tia-hortencia-fue-una-mujer-buena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=26209","title":{"rendered":"La t\u00eda Hortencia fue una mujer buena"},"content":{"rendered":"<div class=\"affix-start \">\n<p class=\"byline\">Miguel Valera\u00a0| Diario de Xalapa<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"content-body clearfix \">\n<div id=\"content-body-225-7827961\">\n<p><b>Cuando la t\u00eda Clara Elena<\/b>\u00a0sali\u00f3 de su casa en la call<b>e Nevado de Toluca<\/b>,\u00a0<b>al pie del cerro del Macuilt\u00e9petl,<\/b>\u00a0en Xalapa, se le hizo un nudo en la garganta y empez\u00f3 a llorar. A su edad,\u00a0<b>luego de perder a dos hijas, a un nieto y a su esposo<\/b>, llorar era parte de su vida cotidiana.<\/p>\n<p>Pero ahora se trataba de una hermana. Llor\u00f3, primero por el amor que le ten\u00eda y despu\u00e9s, porque cre\u00eda que Dios la hab\u00eda escuchado demasiado pronto. Un d\u00eda, pensando en el futuro de su hermana, sola y sin hijos, le pidi\u00f3 a Dios que se la llevara primero, para que ella pudiera ayudarle hasta el final. Pens\u00f3 que Dios se hab\u00eda tomado muy en serio esa petici\u00f3n.<u><\/u><\/p>\n<p><b>Se baj\u00f3 del taxi en la Cl\u00ednica 11 del Seguro Social\u00a0<\/b>y subi\u00f3 apresurada para intentar ver a su hermana. Nunca solt\u00f3 el rosario. Desgranaba las cuentas y rezaba, rezaba y rezaba, mientras las l\u00e1grimas surcaban sus mejillas. Cuando lleg\u00f3 al lado de su hermana,<b>\u00a0la t\u00eda Hor<\/b>, \u00e9sta la recibi\u00f3 con una gran sonrisa y le dijo al o\u00eddo, alegre, feliz:\u00a0<b>ya est\u00e1n aqu\u00ed G\u00fcichito, Liz y Lul\u00fa, su sobrino y sus hermanas, todos fallecidos.<\/b>\u00a0Ya me voy con mamita.<b>\u00a0La t\u00eda G\u00fcera llor\u00f3 nuevamente<\/b>, pero sus l\u00e1grimas eran de felicidad, de tranquilidad, porque sab\u00eda que el tiempo de su hermana hab\u00eda llegado y se iba tranquila, en paz.<u><\/u><u><\/u><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"advertisment \">\n<div id=\"dfp-nota-1x3s\" data-google-query-id=\"CLCS1Jer6_UCFc7GwAodmpkPbw\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/2000002\/diariodexalapa\/mexico_nota_1x3_0__container__\">Ese d\u00eda, luego de escuchar el diagn\u00f3stico de los doctores, <b>la t\u00eda G\u00fcera, como tambi\u00e9n le decimos, le pidi\u00f3 a su hijo Mundo que arreglara todo para despedir a su hermana desde casa<\/b>. La hab\u00edan internado el 29 de diciembre, hab\u00edan pasado el fin de a\u00f1o ah\u00ed, al pendiente de ella y ya era momento de llevarla a casa. As\u00ed lo hicieron. Sus sobrinos publicaron por Facebook su estado de salud. Familiares y amistades fueron a despedirse. El d\u00eda 5, la t\u00eda G\u00fcera cumpli\u00f3 a\u00f1os y el d\u00eda 6, la t\u00eda Hor se fue para siempre de este mundo.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<article class=\"content-continued-body clearfix \">\n<div id=\"content-body-5851641-7827961\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>La t\u00eda Hortencia fue una mujer buena<\/h2>\n<p>Cuando la t\u00eda G\u00fcera nos cont\u00f3 todo esto, se me aguadaron los ojos y se me empa\u00f1aron los lentes. Para que no lo notara apur\u00e9 un trago de caf\u00e9 caliente que me hab\u00eda servido y empec\u00e9 a comer las gorditas con salsa roja y pollo que la t\u00eda Soco nos puso en un plato. Afuera la neblina cubr\u00eda el cerro del Macuilt\u00e9petil y<b>\u00a0mi term\u00f3metro telef\u00f3nico marcaba los 12 grados.<\/b><u><\/u><\/p>\n<p><b>La t\u00eda Hortencia fue una mujer buena<\/b>. Vivi\u00f3 una vida intensa, trabaj\u00f3, disfrut\u00f3, se divirti\u00f3 y am\u00f3 profundamente a su familia. La recuerdo algunas veces en casa, jugando con mis hijos, siempre alegre, sonriente, amable. Sufri\u00f3, como todos sufrimos en la vida. En los \u00faltimos a\u00f1os le parti\u00f3 el coraz\u00f3n la muerte de\u00a0<b>\u201cEstrellita\u201d, su perrita<\/b>, su mascota, su compa\u00f1era de d\u00edas de soledad, a quien le escribi\u00f3 una carta p\u00f3stuma y con quien seguramente ya se encontr\u00f3.<u><\/u><\/p>\n<p>Era una mujer muy detallista.\u00a0<b>En una libreta ten\u00eda anotados los cumplea\u00f1os de toda su familia<\/b>\u00a0y amistades para llamarles o llevarles un presente, seg\u00fan lo permitieran las circunstancias. Visitaba constantemente a su hermana Clara Elena, la t\u00eda G\u00fcera y viaj\u00f3 a Estados Unidos, con la t\u00eda Soco, donde pasaron momentos felices y divertidos.<u><\/u><\/p>\n<h2>Entierro de la T\u00eda Hortencia<\/h2>\n<p>El d\u00eda que la llevamos al pante\u00f3n xalape\u00f1o, la t\u00eda G\u00fcera se ve\u00eda muy tranquila. Rez\u00f3 el rosario con detalle, padrenuestros, avesmar\u00edas, jaculatorias y letan\u00edas. Con su cabello gris, casi blanco, se ve\u00eda seria, solemne. En alg\u00fan momento se le quebr\u00f3 la voz y solloz\u00f3, pero en general la vi fuerte. Dios le hab\u00eda concedido el favor de entregar a la tierra el cuerpo de su hermana. Ya no ten\u00eda que preocuparse por ella. Estaba segura que ya estaba mejor que nosotros, tranquila, en las manos de Dios.<u><\/u><\/p>\n<p>Cuando termin\u00f3 el rosario toda la familia pas\u00f3, uno a uno, a darle el \u00faltimo adi\u00f3s a la t\u00eda Hor, en la cripta donde descansar\u00edan sus restos mortales.\u00a0<b>Las t\u00edas G\u00fcera, Soco y don Miguel, recibieron el p\u00e9same de otros familiares, de amigos y conocidos. Do\u00f1a Clara Elena se fue tranquila y de muy buen \u00e1nimo, tanto que en el pasillo de salida hacia el estacionamiento les pidi\u00f3 a sus nietos que la cargaran.\u00a0<\/b>Montada en los brazos de los dos fornidos j\u00f3venes, la t\u00eda G\u00fcera saludaba a uno y otro lado, como si de una Reina se tratara. Luego, pidi\u00f3 que la subieran en un murito de una escalera construida a modo de resbaladilla y de ah\u00ed, acompa\u00f1ada por sus nietos, se desliz\u00f3, como si de una ni\u00f1a se tratara.<u><\/u><\/p>\n<p>Se ve\u00eda sonriente, tranquila, serena, feliz.\u00a0<b>Estaba absolutamente segura que su hermana Hortencia ya estaba con Dios, ya descansaba,<\/b>\u00a0ya ten\u00eda en sus manos, en su ser, en su alma, \u201cla posesi\u00f3n total, simult\u00e1nea y perfecta de una vida interminable\u201d, como lo escribi\u00f3 el fil\u00f3sofo romano Anicio Manlio Torcuato Severino Boecio.<u><\/u><\/p>\n<h2>La vida es una pasadita<\/h2>\n<p>La vida es una pasadita,\u00a0<b>me dice la t\u00eda G\u00fcera en su casa de la calle Nevado de Toluca<\/b>. No hay que guardar rencores. Eso no sirve para nada. Yo ya perdon\u00e9 a todos, se\u00f1ala serena<b>, mientras se come una pieza de pan de la Panader\u00eda San Gabriel<\/b>, de la Avenida Venustiano Carranza 9 bis, en la colonia Francisco I. Madero.<u><\/u><\/p>\n<p>Trabaj\u00f3 un a\u00f1o en la CTM, un a\u00f1o en la Cruz Roja y 26 a\u00f1os y medios en el Seguro Social, haciendo el trabajo de tres personas, porque cuando se jubil\u00f3 contrataron a dos personas m\u00e1s para que apoyaran a quien la sustituy\u00f3. Con cuatro perros y cuatro loros, con sus hijos, sus nietos y 8 bisnietos,<b>\u00a0la t\u00eda G\u00fcera ha pasado pruebas dif\u00edciles, pero vive con fe, animada en que tarde o temprano tendr\u00e1 la recompensa de la vida interminable en la que cree<\/b>. Su sonrisa y su conversaci\u00f3n, esa tarde g\u00e9lida xalape\u00f1a, me llenaron de esperanza.<\/p>\n<\/div>\n<\/article>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel Valera\u00a0| Diario de Xalapa Cuando la t\u00eda Clara Elena\u00a0sali\u00f3 de su casa en la calle Nevado de Toluca,\u00a0al pie del cerro del Macuilt\u00e9petl,\u00a0en Xalapa, se le hizo un nudo en la garganta y empez\u00f3 a llorar. 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