{"id":26402,"date":"2022-02-20T11:36:59","date_gmt":"2022-02-20T17:36:59","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=26402"},"modified":"2022-02-20T11:36:59","modified_gmt":"2022-02-20T17:36:59","slug":"samuel-beckett-o-la-muerte-de-las-ideologias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=26402","title":{"rendered":"Samuel Beckett o la muerte de las ideolog\u00edas"},"content":{"rendered":"<h4 class=\"ljs-merri\">Samuel Beckett o la muerte de las ideolog\u00edas<\/h4>\n<p><span class=\"sem-autor\">Yolanda Rinaldi<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">.La Jornada Semanal<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-descripcion\">Nunca est\u00e1 de m\u00e1s volver a reflexionar sobre una obra maestra, en este caso &#8216;Esperando a Godot&#8217;, del gran dramaturgo, poeta y novelista irland\u00e9s Samuel Beckett (1906-1989), Premio Nobel de Literatura 1969.<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>\u201cEs tan lejano morir, tan cansado a la larga\u201d, murmuraba en su lecho de enfermo Samuel Beckett, el singular escritor y dramaturgo irland\u00e9s que muri\u00f3 finalmente aquel 22 de diciembre de 1989, dejando abandonados, en agon\u00eda y tinieblas, a los seres que imagin\u00f3: Vladimir y Estrag\u00f3n, sus fr\u00e1giles y desolados personajes de\u00a0<i>Esperando a Godot<\/i>, la obra que lo encumbr\u00f3 y le dio la voz narrativa que lo llev\u00f3 a ganar el Premio Nobel de Literatura en 1969.<\/p>\n<p>Estrag\u00f3n dice a Vladimir \u201cNo hay nada que hacer\u201d y uno se pregunta si Beckett plantea tambi\u00e9n en esa frase otra clase de muerte; desde su perspectiva, \u00bfla muerte de las ideolog\u00edas religiosas, pol\u00edticas y sociales? \u00bfAcaso piensa que para el Hombre \u2013ese que habla de ciencia, moral, historia, arte, industria, comercio, familia, pueblo, fe\u2013 ya no hay contenidos en la vida y carece de fuerza para renovarse?<\/p>\n<p>Beckett transporta al lector por una senda fascinante, muy lejos de la organizaci\u00f3n de la sociedad, para ubicarlo en un sue\u00f1o absurdo, en un espacio en donde a sus personajes Vladimir y Estrag\u00f3n no les queda sino admitir su suerte y lamentarse: \u201c\u00bfEst\u00e1s seguro de que es aqu\u00ed?\u201d, pregunta Estrag\u00f3n y Vladimir asegura: \u201cDijo delante del \u00e1rbol.\u201d<\/p>\n<p>Ellos esperan a Godot, \u201cdiosito\u201d, God-ot. A medida que el drama se va desarrollando uno se pregunta qu\u00e9 puede elegir este par sino entre seguir viviendo o morir, porque ese pesimismo que ba\u00f1a la historia nos hace percibir\u00a0<i>Esperando a Godot<\/i>\u00a0como una met\u00e1fora de la sinraz\u00f3n de la vida: \u201cAhorqu\u00e9monos ahora mismo\u201d, propone Estrag\u00f3n, a lo que Vladimir responde \u201c\u00bfDe una rama?&#8230; No me f\u00edo.\u201d<\/p>\n<p>Para Beckett, la degradaci\u00f3n y la miseria humana son la antesala del derrumbe de ideolog\u00edas religiosas, pol\u00edticas y sociales. En una atm\u00f3sfera s\u00f3rdida, tenebrosa, los personajes carecen de\u00a0<i>terminus ad quem<\/i>, carecen de voluntad de hacer las cosas porque la acci\u00f3n compromete. \u00bfHacia d\u00f3nde van? Beckett, corrosivo, logra imprimir un estupendo efecto de quietud, trazando dos personajes atrapados entre esa ferviente esperanza y una profunda desesperaci\u00f3n. Parecen ilustrar las preocupaciones perturbadoras y derrotistas del autor, distantes del trabajo con la Resistencia, despu\u00e9s de la Ocupaci\u00f3n de Par\u00eds durante la II Guerra Mundial. En el texto salta a la vista la ausencia de rebeld\u00eda, no hay un llamado a la acci\u00f3n y en esta situaci\u00f3n negativa hay una par\u00e1lisis del pensamiento que lleva a Estrag\u00f3n a decir: \u201cVamos, reflexiona un poco\u201d; pero reflexionar en qu\u00e9, si el Hombre se encuentra en un camino incierto, prisionero del sue\u00f1o de Dios. El Hombre est\u00e1 sediento de justicia divina.<\/p>\n<p>La actitud y lenguaje de los personajes corresponde a la intenci\u00f3n de Beckett de lo que quiere revelar, acaso, la abolici\u00f3n de la realidad. Vladimir y Estrag\u00f3n han roto con el pasado, han perdido el don de la sociabilidad y el futuro es poco esperanzador. No hay esperanza, y si la hubiera, es una esperanza fallida ante una invenci\u00f3n: Dios. Godot es algo lejano e implacable. S\u00f3lo resplandece la inocencia de los personajes porque, pese a su profunda desesperaci\u00f3n, Dios es una certidumbre para ellos. La ausencia absoluta de cualquier sentido pudo ser el sentimiento que dominara a Beckett y que, con un esp\u00edritu nihilista, sujetara a sus personajes. Dios es una esperanza que no se cumple. No hay nada que hacer, nada que ver, nada que decir, nada que o\u00edr.<\/p>\n<p>En el plano social, Beckett pone en tela de juicio la instituci\u00f3n familiar que, como base de la sociedad, no lo es m\u00e1s, y desliza la propuesta ontol\u00f3gica de la homosexualidad como planteamiento de rechazo a formas de uso. En el plano pol\u00edtico, \u00bfqu\u00e9 pasa con esas formas de socialismo, comunismo, capitalismo? (hoy centro, izquierda, derecha) \u00bfHacia d\u00f3nde llevan? \u00bfAcaso a otras formas de opresi\u00f3n?<\/p>\n<p><i>Esperando a Godot<\/i>\u00a0deja en el \u00e1nimo del lector (o espectador) la sensaci\u00f3n de una met\u00e1fora que esconde, oculta, un pozo de frustraciones, privadas y colectivas, en un estilo que carece de complacencias y enfrenta a la tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Samuel Beckett o la muerte de las ideolog\u00edas Yolanda Rinaldi .La Jornada Semanal Nunca est\u00e1 de m\u00e1s volver a reflexionar sobre una obra maestra, en este caso &#8216;Esperando a Godot&#8217;, del gran dramaturgo, poeta y novelista irland\u00e9s Samuel Beckett (1906-1989), Premio Nobel de Literatura 1969. &#8212;&#8212;&#8212;- \u201cEs tan lejano morir, tan cansado a la larga\u201d, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":26403,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-26402","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26402","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26402"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26402\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26404,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26402\/revisions\/26404"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/26403"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26402"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26402"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26402"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}