{"id":26422,"date":"2022-02-22T09:51:44","date_gmt":"2022-02-22T15:51:44","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=26422"},"modified":"2022-02-22T09:51:44","modified_gmt":"2022-02-22T15:51:44","slug":"yuri-knorosov-el-destino-de-un-cientifico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=26422","title":{"rendered":"Yuri Kn\u00f3rosov: el destino de un cient\u00edfico"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont actuality\">\n<div class=\"cabeza\">El \u00faltimo genio del siglo XX Yuri Kn\u00f3rosov: el destino de un cient\u00edfico<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"credito-autor\">Galina Ershova<\/div>\n<div class=\"credito-titulo\"><\/div>\n<div class=\"hemero\">La Jornada<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"sumario\">El investigador y epigrafista ruso (1922-1999) estableci\u00f3 en los a\u00f1os 50 las bases del desciframiento de la escritura jerogl\u00edfica maya, para ofrecer al mundo por primera vez la posibilidad de acceder a la dimensi\u00f3n cultural de sus antiguos textos. Con autorizaci\u00f3n de la editorial Akal publicamos un fragmento de la biograf\u00eda escrita por Galina Ershova, quien relata la vida de este genio, cuyos aportes siguen vigentes<\/p>\n<p class=\"sumario\">Etapas del desciframiento<\/p>\n<p class=\"s-s\">Para empezar, Kno?rosov necesitaba resolver formalmente uno de los problemas principales: \u00bfEn que? idioma est\u00e1n escritos los textos jerogl\u00edficos de los c\u00f3dices Los datos iniciales, tales como las conclusiones de los investigadores del siglo XIX y el manuscrito de Diego de Landa, no dejaban lugar a dudas que la de los c\u00f3dices era la lengua maya. Pero, \u00bfla lengua maya de que? tiempos? Todos entienden que la lengua maya, igual que cualquier otra lengua, tiene su propio desarrollo histo?rico. La lengua maya moderna se diferencia de la lengua de los primeros siglos de nuestra era como el italiano se diferencia del lat\u00edn.<\/p>\n<p>Y entonces Kno?rosov estructura la evoluci\u00f3n histo?rica de la lengua maya de Yucat\u00e1n en correlaci\u00f3n, desde luego, con otras regiones de presencia maya:<\/p>\n<p>1. El maya arcaico: existi\u00f3 en el periodo de surgimiento de la escritura jerogl\u00edfica;<\/p>\n<p>2. El maya antiguo: el idioma del Periodo Cla?sico, cuando fue escrita la mayor\u00eda de los textos. Aqu\u00ed ya hay que tomar en cuenta tambi\u00e9n las particularidades regionales.<\/p>\n<p>3. El maya viejo: es el idioma que ha recibido a los europeos y ha sido influido por la lengua espa\u00f1ola. Principalmente, en el \u00e1rea del l\u00e9xico.<\/p>\n<p>4. El maya nuevo: es la lengua del periodo colonial.<\/p>\n<p>5. El maya moderno: el idioma cuya forma se remonta al siglo XIX. Existen ma?s de 30 lenguas que pertenecen a la gran familia ling\u00fc\u00edstica maya actual. Cada una de ellas tiene sus particularidades.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, era evidente que la regi\u00f3n donde viv\u00edan los diferentes grupos de mayas, igual que las distribuciones de la escritura jerogl\u00edfica, era bastante amplia. Kno?rosov tom\u00f3 una decisi\u00f3n: dado que el desciframiento se realiz\u00f3 con base en los textos de los c\u00f3dices de procedencia yucateca, y Landa y la mayor\u00eda de los diccionarios tambi\u00e9n describen la variante yucateca del idioma, entonces, para proporcionar los materiales del desciframiento, tambi\u00e9n se usar\u00e1 el maya yucateco.<\/p>\n<p>La definici\u00f3n del tipo de escritura era el siguiente momento importante. Aqu\u00ed es donde inici\u00f3 la\u00a0<q>contadur\u00eda<\/q>.<\/p>\n<p>La primera condici\u00f3n, sin la que es imposible realizar el desciframiento de una escritura desconocida, es la presencia de un texto suficientemente voluminoso con una gran cantidad de signos. Hab\u00eda tres c\u00f3dices mayas que proven\u00edan de una sola regi\u00f3n: la pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n. Los tres eran aproximadamente del mismo periodo (siglos XIII-XVI).<\/p>\n<p>El\u00a0<em>C\u00f3dice de Dresde\u00a0<\/em>es una tira de papel ind\u00edgena con una longitud total de 3.5 metros, con un alto de p\u00e1gina de 20.5 cent\u00edmetros. Son 39 hojas dobladas en pliegue en forma de acorde\u00f3n. El c\u00f3dice fue creado antes del siglo XIII en Yucat\u00e1n; de ahi? fue llevado a Espa\u00f1a para ser entregado al emperador Carlos V, entre otros obsequios. Ma?s tarde, nuevamente sirvi\u00f3 de obsequio pero ya de parte de Carlos V. El regalo se fue a Viena, donde en 1739 un individuo desconocido se lo vendi\u00f3 al bibliotecario Johann Cristian Go?tze para la Biblioteca Real de Dresde, En 1828, Alexander von Humboldt public\u00f3 por primera vez cinco p\u00e1ginas de este c\u00f3dice mexicano. Y desde aquel momento los ling\u00fcistas comenzaron a interesarse por los jerogl\u00edficos mayas, tratando de descifrar esa escritura desconocida. Entre 1831 y 1848, el ingl\u00e9s Lord Kingsborough intent\u00f3 la publicaci\u00f3n completa del\u00a0<em>C\u00f3dice de Dresde,\u00a0<\/em>pero la idea result\u00f3 ser tan costosa que el pobre Lord termin\u00f3 su vida en una prisi\u00f3n para deudores. Debido al bombardeo sin sentido de Dresde realizado por los ingleses a finales de la Segunda Guerra Mundial, el c\u00f3dice sufri\u00f3 da\u00f1os. Se humedeci\u00f3 en un s\u00f3tano inundado, por lo que las tintas quedaron borrosas o se marcaron en las p\u00e1ginas vecinas. El<em>\u00a0C\u00f3dice de Dresde<\/em>\u00a0recibi\u00f3 la reunificaci\u00f3n de Alemania en la Biblioteca Regional Sajona.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<div class=\"foto\">\n<div class=\"pie-foto\">El <em>C\u00f3dice de Par\u00eds\u00a0<\/em>es una tira de papel ind\u00edgena con una longitud total de 1.45 metros y de 12 cent\u00edmetros de altura. Son 11 hojas. Las primeras p\u00e1ginas, para el momento de su hallazgo, ya estaban completamente borradas. El c\u00f3dice se remonta al periodo de gobierno de la dinast\u00eda Cocom en Yucat\u00e1n, lo cual corresponde a los siglos XIII-XV. En 1832, fue adquirida por la Biblioteca Nacional de Francia, donde se conserva hasta la actualidad. Es incre\u00edble, pero incluso hasta el an?o 1859 el inestimable documento estuvo tirado entre otros papeles\u00a0<q>innecesarios<\/q>\u00a0en un cesto donde lo encontr\u00f3 el ling\u00fcista Le\u00f3n de Rosny, que involuntariamente se convirti\u00f3 en uno de los primeros investigadores de la escritura maya. Tambi\u00e9n fue quien public\u00f3 el c\u00f3dice en 1872. Y, ya en el siglo XX, hubo incluso un intento de robo.<\/div>\n<\/div>\n<p>El<em>\u00a0C\u00f3dice de Madrid\u00a0<\/em>fue escrito despu\u00e9s del siglo XV. Consta de dos fragmentos de papel ind\u00edgena con una altura de 13 cent\u00edmetros, sin comienzo ni fin; la longitud de la tira es de 7.15 metros. Son 56 hojas. La primera parte fue adquirida en la regi\u00f3n espa\u00f1ola de Extremadura por Jose? Ignacio Miro? en 1875. Hab\u00eda una suposici\u00f3n de que el c\u00f3dice le perteneci\u00f3 al conquistador de M\u00e9xico Herna?n Cort\u00e9s; por eso mismo obtuvo el nombre de\u00a0<em>Co?dice de Cort\u00e9s\u00a0<\/em>o\u00a0<em>C\u00f3dice Cortesiano.\u00a0<\/em>El segundo fragmento del manuscrito fue adquirido en 1869 por Brasseur de Bourbourg. Se lo vendi\u00f3 un tal don Juan Tro y Ortolano, y por eso se llam\u00f3 el\u00a0<em>C\u00f3dice Troano\u00a0<\/em>o\u00a0<em>Tro-Ortolano.\u00a0<\/em>Cuando las piezas se reunieron, comenzaron a conocerse como el\u00a0<em>C\u00f3dice de Madrid.\u00a0<\/em>Desde aquellos tiempos se conserva en el Museo de Am\u00e9rica en Madrid.<\/p>\n<p>Y, finalmente, el\u00a0<em>C\u00f3dice Grolier,\u00a0<\/em>que se encontraba en una colecci\u00f3n privada en Nueva York. Son, m\u00e1s bien, fragmentos de 11 hojas sin comienzo ni fin. El reconocido arque\u00f3logo estadunidense Michael Coe fue el primero en publicarlo en 1973. \u00c9l data el texto en el siglo XIII. Es evidente que este c\u00f3dice maya, cuyo origen se desconoce, fue elaborado bajo una fuerte influencia del estilo tolteca-mixteco. Actualmente se encuentra en M\u00e9xico y lleva el nombre de\u00a0<em>C\u00f3dice Maya de M\u00e9xico.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El \u00faltimo genio del siglo XX Yuri Kn\u00f3rosov: el destino de un cient\u00edfico Galina Ershova La Jornada El investigador y epigrafista ruso (1922-1999) estableci\u00f3 en los a\u00f1os 50 las bases del desciframiento de la escritura jerogl\u00edfica maya, para ofrecer al mundo por primera vez la posibilidad de acceder a la dimensi\u00f3n cultural de sus antiguos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":26423,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-26422","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26422","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26422"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26422\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26424,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26422\/revisions\/26424"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/26423"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26422"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26422"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26422"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}