{"id":26438,"date":"2022-02-23T09:46:46","date_gmt":"2022-02-23T15:46:46","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=26438"},"modified":"2022-02-23T09:46:46","modified_gmt":"2022-02-23T15:46:46","slug":"es-notable-la-capacidad-de-adaptacion-social-del-pentecostalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=26438","title":{"rendered":"Es notable la capacidad\u00a0de adaptaci\u00f3n social del pentecostalismo."},"content":{"rendered":"<div id=\"main-cont\">\n<article>\n<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">Para comprender el pentecostalismo<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Carlos Mart\u00ednez Garc\u00eda<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">Es notable la capacidad\u00a0de adaptaci\u00f3n y\/o maleabilidad social del pentecostalismo. Surgido en los m\u00e1rgenes, el reavivamiento logr\u00f3 alcances globales. El pentecostalismo sacudi\u00f3 inicialmente, desde un viejo templo que fue de la Iglesia metodista episcopal africana, al protestantismo estadunidense y despu\u00e9s al conjunto del cristianismo evang\u00e9lico de todo el mundo.<\/div>\n<p>El pastor afroestadunidense William J. Seymour y un peque\u00f1o grupo reunido en la calle de Azusa, n\u00famero 312, en la periferia de Los \u00c1ngeles, en abril de 1906, tuvieron experiencias m\u00edsticas y ext\u00e1ticas que atribuyeron al accionar del Esp\u00edritu Santo. El d\u00eda 18 del citado mes, los lectores de\u00a0<em>Los \u00c1ngeles Daily Times<\/em>\u00a0conocieron un reporte que narraba lo sucedido entre los congregantes encabezados por Sey\u00admour: manifestaban un inusitado emocionalismo en sus cultos religiosos, aplaud\u00edan fren\u00e9ticamente, rodaban en el piso y dec\u00edan hablar en otras lenguas, a la manera de lo descrito en el Nuevo Testamento (cap\u00edtulo 2 del Libro de los Hechos). El enviado del diario resumi\u00f3 lo atestiguado con una frase: aquello era un pandem\u00f3nium, que s\u00f3lo pod\u00eda tener lugar en una metr\u00f3poli como Los \u00c1ngeles, hogar de un sinn\u00famero de credos. De todas maneras \u2013subrayaba\u2013, la nueva secta era tan extraordinaria que no parec\u00eda que pudiera entenderla ning\u00fan mortal. Lo publicado fue un im\u00e1n que atrajo, literalmente, a miles de personas que, por distintas motivaciones, asistieron al desvencijado ex templo metodista.<\/p>\n<p>Sobre el significado y alcances del avivamiento pentecostal de la calle Azusa, es relevante citar la evaluaci\u00f3n Harvey Cox, c\u00e9lebre te\u00f3logo de la Universidad Harvard, quien tras varios a\u00f1os y extensos viajes internacionales de estudio sobre el movimiento pentecostal (cuyo resultado fue el volumen\u00a0<em>Fire from Heaven. The Rise of Pentecostal Spirituality and the Reshaping of Religion in the Twenty-first Century<\/em>) concluy\u00f3 que \u201cen retrospectiva, el car\u00e1cter interracial de la creciente congregaci\u00f3n en la calle Azusa fue, en los hechos, una especie de milagro. Era, hay que subrayarlo, 1906, tiempo de creciente, no menguante, separaci\u00f3n racial por todas partes. Muchos visitantes reportaron que en el avivamiento de la calle Azusa cantaban y oraban juntos negros y blancos, y asi\u00e1ticos y mexicanos. Seymour era reconocido como el pastor. Pero hab\u00eda di\u00e1conos tanto blancos como negros, y de la misma manera mujeres, blancas y negras, eran predicadoras y sanadoras. Lo que parece haber impresionado m\u00e1s o disgustado a los visitantes, no fue el liderazgo interracial, sino el hecho de que esos negros y blancos, hombres y mujeres, se abrazaran unos a otros en el sencillo altar, mientras lloraban y oraban. Un predicador blanco sure\u00f1o m\u00e1s tarde escribir\u00eda en su diario que primero \u00e9l se sinti\u00f3 ofendido y sorprendido, pero despu\u00e9s inspirado por la evidencia de que, como lo dej\u00f3 plasmado, \u2018la l\u00ednea del color fue borrada por la sangre\u2019 de Cristo\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Desde los primeros d\u00edas del avivamiento de Azusa participaron mexicanos, hombres y mujeres, en la experiencia. Algunos de ellos fueron quienes difundieron el pentecostalismo en M\u00e9xico. El gran activismo evangel\u00edstico de quienes vivieron directamente el despertar espiritual, o se enteraron del mismo mediante el peri\u00f3dico publicado por el grupo de Seymour,\u00a0<em>The Apostolic Faith<\/em>, reconfigurar\u00eda el perfil dominante del cristianismo protestante\/evang\u00e9lico mundial. Dos obras, a mi parecer magistrales, documentan el intenso dinamismo misionero del pentecostalismo que emergi\u00f3 en la calle Azusa: Cecil M. Robeck,\u00a0<em>The Azusa Street Mission and Revival. The Birth of the Global Pentecostal Movement<\/em>\u00a0(Thomas Nelson, Inc, 2006), y Allan Anderson,\u00a0<em>Spreading Fires. The Missionary Nature of Early Pentecostalism<\/em>\u00a0(Orbis Books, 2007).<\/p>\n<p>En casi 120 a\u00f1os transcurridos desde el movimiento que irrumpi\u00f3 en la calle Azusa hasta nuestros d\u00edas, el pentecostalismo se ha dispersado en varias ramificaciones. Una es el neopentecostalismo, que se caracteriza por ser\u00a0<em>massmedi\u00e1tico<\/em>\u00a0y dispensador de promesas materiales. Tiene rasgos del pentecostalismo original, por ejemplo, privilegiar experiencias espirituales\/ext\u00e1ticas, pero en su agenda est\u00e1 el \u00e9nfasis en transformar al mundo desde las instancias verticales del poder.<\/p>\n<p>En el neopentecostalismo, hacia principios de la d\u00e9cada de 1980, comenz\u00f3 a ganar terreno la posici\u00f3n neoconstantiniana, consistente en tener como meta obtener crecientes posiciones en las esferas del poder pol\u00edtico, para desde las mismas buscar el predominio en la sociedad de valores pretendidamente cristianos. Ya no se trataba de persuadir al mundo, sino de regirlo. Este tipo de integrismo se caracteriza por el af\u00e1n de dominio y en el proceso se privilegian las voces de\u00a0<q>iluminados<\/q>\u00a0(profetas y ap\u00f3stoles) que son fuente de bienes simb\u00f3licos de salvaci\u00f3n. Adem\u00e1s, campea la lectura descontextualizada de la Biblia, tejiendo todo tipo de discursos basados en retacer\u00edas\u00a0<q>b\u00edblicas<\/q>.<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget\"><\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<div id=\"interstitialdfpportadas\" data-google-query-id=\"CL3P64yUlvYCFazeGAIduiAF5g\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/70932171\/interstitial_editorial_0__container__\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para comprender el pentecostalismo Carlos Mart\u00ednez Garc\u00eda Es notable la capacidad\u00a0de adaptaci\u00f3n y\/o maleabilidad social del pentecostalismo. Surgido en los m\u00e1rgenes, el reavivamiento logr\u00f3 alcances globales. El pentecostalismo sacudi\u00f3 inicialmente, desde un viejo templo que fue de la Iglesia metodista episcopal africana, al protestantismo estadunidense y despu\u00e9s al conjunto del cristianismo evang\u00e9lico de todo el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":26439,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-26438","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26438","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26438"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26438\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26440,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26438\/revisions\/26440"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/26439"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26438"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26438"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26438"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}