{"id":26467,"date":"2022-02-25T10:32:23","date_gmt":"2022-02-25T16:32:23","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=26467"},"modified":"2022-02-25T10:32:23","modified_gmt":"2022-02-25T16:32:23","slug":"5-poemas-de-baudelaire","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=26467","title":{"rendered":"5 poemas de Baudelaire"},"content":{"rendered":"<div class=\"gdlr-page-title-wrapper gdlr-blog-page-title-wrapper\">\n<div class=\"gdlr-page-title-container container\">\n<h1 class=\"gdlr-page-title\">5 poemas de Baudelaire<\/h1>\n<div class=\"gdlr-blog-page-caption\">\n<div class=\"blog-info blog-author\"><a title=\"Entradas de Laura di Verso\" href=\"https:\/\/www.zendalibros.com\/author\/lauradiverso\/\" rel=\"author\">LAURA DI VERSO<\/a><\/div>\n<p>\/<\/p>\n<div class=\"blog-info blog-tag\"><em>Poeta maldito por excelencia. Sus excesos est\u00e1n presentes en su obra. Vivi\u00f3 la bohemia hasta el l\u00edmite y esa b\u00fasqueda la plasm\u00f3 en sus versos. A continuaci\u00f3n puedes leer <strong>5 poemas de Baudelaire<\/strong>.<\/em><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"gdlr-item gdlr-blog-single gdlr-item-start-content\">\n<article id=\"post-33581\" class=\"post-33581 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-poesia tag-charles-baudelaire tag-poesia\">\n<div class=\"gdlr-standard-style\">\n<div class=\"blog-content-wrapper\">\n<div class=\"gdlr-blog-content\">\n<p><strong>Bendici\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Cuando, por un decreto de las potencias supremas,<br \/>\nEl Poeta aparece en este mundo hastiado,<br \/>\nSu madre espantada y llena de blasfemias<br \/>\nCrispa sus pu\u00f1os hacia Dios, que de ella se apiada:<\/p>\n<p>-\u201c\u00a1Ah! \u00a1no haber parido todo un nudo de v\u00edboras,<br \/>\nAntes que amamantar esta irrisi\u00f3n!<br \/>\n\u00a1Maldita sea la noche de placeres ef\u00edmeros<br \/>\nEn que mi vientre concibi\u00f3 mi expiaci\u00f3n!<\/p>\n<p>Puesto que t\u00fa me has escogido entre todas las mujeres<br \/>\nPara ser el asco de mi triste marido,<br \/>\nY como yo no puedo arrojar a las llamas,<br \/>\nComo una esquela de amor, este monstruo esmirriado,<\/p>\n<p>\u00a1Yo har\u00e9 rebotar tu odio que me agobia<br \/>\nSobre el instrumento maldito de tus perversidades,<br \/>\nY he de retorcer tan bien este \u00e1rbol miserable,<br \/>\nQue no podr\u00e1n reto\u00f1ar sus brotes apestados!\u201d<\/p>\n<p>Ella vuelve a tragar la espuma de su odio,<br \/>\nY, no comprendiendo los designios eternos,<br \/>\nElla misma prepara en el fondo de la Gehena<br \/>\nLas hogueras consagradas a los cr\u00edmenes maternos.<\/p>\n<p>Sin embargo, bajo la tutela invisible de un \u00c1ngel,<br \/>\nEl Ni\u00f1o desheredado se embriaga de sol,<br \/>\nY en todo cuanto bebe y en todo cuanto come,<br \/>\nEncuentra la ambros\u00eda y el n\u00e9ctar bermejo.<\/p>\n<p>El juega con el viento, conversa con la nube,<br \/>\nY se embriaga cantando el camino de la cruz;<br \/>\nY el Esp\u00edritu que le sigue en su peregrinaje<br \/>\nLlora al verle alegre cual p\u00e1jaro de los bosques.<\/p>\n<p>Todos aquellos que \u00e9l quiere lo observan con temor,<br \/>\nO bien, enardeci\u00e9ndose con su tranquilidad,<br \/>\nBuscan al que sabr\u00e1 arrancarle una queja,<br \/>\nY hacen sobre El el ensayo de su ferocidad.<\/p>\n<p>En el pan y el vino destinados a su boca<br \/>\nMezclan la ceniza con los impuros escupitajos;<br \/>\nCon hipocres\u00eda arrojan lo que \u00e9l toca,<br \/>\nY se acusan de haber puesto sus pies sobre sus pasos.<\/p>\n<p>Su mujer va clamando en las plazas p\u00fablicas:<br \/>\n\u201cPuesto que \u00e9l me encuentra bastante bella para adorarme,<br \/>\nYo desempe\u00f1ar\u00e9 el cometido de los \u00eddolos antiguos,<br \/>\nY como ellos yo quiero hacerme redorar;<\/p>\n<p>\u00a1Y me embriagar\u00e9 de nardo, de incienso, de mirra,<br \/>\nDe genuflexiones, de viandas y de vinos,<br \/>\nPara saber si yo puedo de un coraz\u00f3n que me admira<br \/>\nUsurpar riendo los homenajes divinos!<\/p>\n<p>Y, cuando me hast\u00ede de estas farsas imp\u00edas,<br \/>\nPosar\u00e9 sobre \u00e9l mi fr\u00e1gil y fuerte mano;<br \/>\nY mis u\u00f1as, parecidas a garras de arp\u00edas,<br \/>\nSabr\u00e1n hasta su coraz\u00f3n abrirse un camino.<\/p>\n<p>Como un p\u00e1jaro muy joven que tiembla y que palpita,<br \/>\nYo arrancar\u00e9 ese coraz\u00f3n enrojecido de su seno,<br \/>\nY, para saciar mi bestia favorita,<br \/>\nYo se lo arrojar\u00e9 al suelo con desd\u00e9n!\u201d<\/p>\n<p>Hacia el Cielo, donde su mirada alcanza un trono espl\u00e9ndido,<br \/>\nEl Poeta sereno eleva sus brazos piadosos,<br \/>\nY los amplios destellos de su esp\u00edritu l\u00facido<br \/>\nLe ocultan el aspecto de los pueblos furiosos:<\/p>\n<p>-\u201cBendito seas, mi Dios, que dais el sufrimiento<br \/>\nComo divino remedio a nuestras impurezas<br \/>\nY cual la mejor y la m\u00e1s pura esencia<br \/>\nQue prepara los fuertes para las santas voluptuosidades!<\/p>\n<p>Yo s\u00e9 que reservar\u00e1s un lugar para el Poeta<br \/>\nEn las filas bienaventuradas de las Santas Legiones,<br \/>\nY que lo invitar\u00e1s para la eterna fiesta<br \/>\nDe los Tronos, de las Virtudes, de las Dominaciones.<\/p>\n<p>Yo s\u00e9 que el dolor es la nobleza \u00fanica<br \/>\nDonde no morder\u00e1n jam\u00e1s la tierra y los infiernos,<br \/>\nY que es menester para trenzar mi corona m\u00edstica<br \/>\nImponer todos los tiempos y todos los universos.<\/p>\n<p>Pero las joyas perdidas de la antigua Palmira,<br \/>\nLos metales desconocidos, las perlas del mar,<br \/>\nPor vuestra mano engastados, no ser\u00edan suficientes<br \/>\nPara esa hermosa Diadema resplandeciente y di\u00e1fana;<\/p>\n<p>Porque no ser\u00e1 hecho m\u00e1s que de pura luz,<br \/>\nTomada en el hogar santo de los rayos primitivos,<br \/>\nY del que los ojos mortales, en su esplendor entero,<br \/>\nNo son sino espejos oscurecidos y dolientes!\u201d<\/p>\n<p><strong>Confesi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Una vez, una sola, mujer dulce y amable,<br \/>\nEn mi brazo el vuestro pulido<br \/>\nSe apoy\u00f3 ( sobre del denso fondo de mi alma<br \/>\nEse recuerdo no ha palidecido);<\/p>\n<p>Era tarde; al igual que una medalla nueva,<br \/>\nLa Luna llena apareci\u00f3,<br \/>\nY la solemnidad nocturna, como un r\u00edo,<br \/>\nSobre Par\u00eds dormido se extend\u00eda.<\/p>\n<p>Los gatos, por debajo de las puertas de coches,<br \/>\nDesliz\u00e1banse furtivos<br \/>\nEl o\u00eddo al acecho o, como sombras caras,<br \/>\nNos segu\u00edan despacio.<\/p>\n<p>Y de s\u00fabito, en medio de aquella intimidad,<br \/>\nAbierta en la luz p\u00e1lida,<br \/>\nDe Vos, rico y sonoro instrumento en que vibra<br \/>\nLa m\u00e1s luminosa alegr\u00eda,<\/p>\n<p>De vos, clara y alegre igual que una fanfarria<br \/>\nEn la ma\u00f1ana chispeante,<br \/>\nUna quejosa nota, una ins\u00f3lita nota<br \/>\nVacilante se escap\u00f3,<\/p>\n<p>Como un ni\u00f1o sombr\u00edo, horrible y enfermizo<br \/>\nQue a su familia avergonzara,<br \/>\nY al que durante a\u00f1os, para ocultarlo al mundo,<br \/>\nEn una cueva habr\u00eda encerrado.<\/p>\n<p>Vuestra discorde nota, \u00a1mi pobre \u00e1ngel! cantaba:<br \/>\n\u00abQue aqu\u00ed abajo nada es firme,<br \/>\nY que siempre, aunque mucho se disfrace,<br \/>\nEl ego\u00edsmo humano se traiciona;<\/p>\n<p>Que es un oficio duro el de mujer hermosa<br \/>\nY que es m\u00e1s bien tarea banal,<br \/>\nDe la loca y helada bailarina fijada<br \/>\nEn maquinal sonrisa;<\/p>\n<p>Que fiar en corazones es algo bien est\u00fapido;<br \/>\nQue es todo trampa, belleza y amor,<br \/>\nY al final el Olvido los arroja a un cesto<br \/>\n\u00a1Y los torna a la Eternidad!\u00bb<\/p>\n<p>Esa luna encantada evoqu\u00e9 con frecuencia,<br \/>\nEse silencio y esa languidez,<br \/>\nY aquella confidencia penosa, susurrada<br \/>\nDel coraz\u00f3n en el confesionario.<\/p>\n<p><strong>La voz<\/strong><\/p>\n<p>Se encontraba mi cuna junto a la biblioteca,<br \/>\nBabel sombr\u00eda, donde novela, ciencia, f\u00e1bula,<br \/>\nTodo, ya polvo griego, ya ceniza latina<br \/>\nSe confund\u00eda. Yo era alto como un infolio.<br \/>\nY dos voces me hablaban. Una, insidiosa y firme:<br \/>\n\u00abLa Tierra es un pastel colmado de dulzura;<br \/>\nYo puedo (\u00a1y tu placer jam\u00e1s tendr\u00e1 ya t\u00e9rmino!)<br \/>\nForjarte un apetito de una grandeza igual.\u00bb<br \/>\nY la otra: \u00ab\u00a1Ven! \u00a1Oh ven! a viajar por los sue\u00f1os,<br \/>\nlejos de lo posible y de lo conocido.\u00bb<br \/>\nY \u00e9sta cantaba como el viento en las arenas,<br \/>\nFantasma no se sabe de que parte surgido<br \/>\nQue acaricia el o\u00eddo a la vez que lo espanta.<br \/>\nYo te respond\u00ed: \u00ab\u00a1S\u00ed! \u00a1Dulce voz!\u00bb Desde entonces<br \/>\nData lo que se puede denominar mi llaga<br \/>\nY mi fatalidad. Detr\u00e1s de los paneles<br \/>\nDe la existencia inmensa, en el m\u00e1s negro abismo,<br \/>\nVeo, distintamente, los m\u00e1s extra\u00f1os mundos<br \/>\nY, v\u00edctima extasiada de mi clarividencia,<br \/>\nArrastro en pos serpientes que mis talones muerden.<\/p>\n<p>Y tras ese momento, igual que los profetas,<br \/>\nCon inmensa ternura amo el mar y el desierto;<br \/>\nY sonr\u00edo en los duelos y en las fiestas sollozo<br \/>\nY encuentro un gusto grato al m\u00e1s \u00e1cido vino;<br \/>\nY los hechos, a veces, se me antojan patra\u00f1as<br \/>\nY por mirar al cielo caigo en pozos profundos.<br \/>\nM\u00e1s la voz me consuela, diciendo: \u00abSon m\u00e1s bellos<br \/>\nlos sue\u00f1os de los locos que los del hombre sabio\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Las joyas<\/strong><\/p>\n<p>Ella estaba desnuda, y, sabiendo mis gustos,<br \/>\nS\u00f3lo hab\u00eda conservado las sonoras alhajas<br \/>\nCuyas preseas le otorgan el aire vencedor<br \/>\nQue las esclavas moras tienen en d\u00edas fastos.<\/p>\n<p>Cuando en el aire lanza su sonido burl\u00f3n<br \/>\nEse mundo radiante de pedrer\u00eda y metal<br \/>\nMe sumerge en el \u00e9xtasis; yo amo con frenes\u00ed<br \/>\nLas Cosas en que se une el sonido a la luz.<\/p>\n<p>Ella estaba tendida y se dejaba amar,<br \/>\nSonriendo de dicha desde el alto div\u00e1n<br \/>\nA mi pasi\u00f3n profunda y lenta como el mar<br \/>\nQue ascend\u00eda hasta ella como hacia su cantil.<\/p>\n<p>Fijos en m\u00ed sus ojos, como en tigre amansado,<br \/>\nCon aire so\u00f1ador ensayaba posturas<br \/>\nY el candor a\u00f1adido a la lubricidad<br \/>\nNueva gracia agregaba a sus metamorfosis;<\/p>\n<p>Y sus brazos y piernas, sus muslos y sus flancos<br \/>\nPulidos como el \u00f3leo, como el cisne ondulantes,<br \/>\nPasaban por mis ojos l\u00facidos y serenos;<br \/>\nY su vientre y sus senos, racimos de mi vi\u00f1a,<\/p>\n<p>Avanzaban tan c\u00e1lidos como \u00c1ngeles del mal<br \/>\nPara turbar la paz en que mi alma estaba<br \/>\nY para separarla del pe\u00f1\u00f3n de cristal<br \/>\nDonde se hab\u00eda instalado solitaria y tranquila.<\/p>\n<p>Y cre\u00ed ver unidos en un nuevo dise\u00f1o<br \/>\n-Tanto hac\u00eda su talle resaltar a la pelvis-<br \/>\nLas caderas de Ant\u00edope al busto de un efebo,<br \/>\n\u00a1Soberbio era el afeite sobre su oscura tez!<\/p>\n<p>-Y habi\u00e9ndose la l\u00e1mpara resignado a morir<br \/>\nComo tan s\u00f3lo el fuego iluminaba el cuarto,<br \/>\nCada vez que exhalaba un destello flam\u00edgero<br \/>\nInundaba de sangre su piel color del \u00e1mbar.<\/p>\n<p><strong>El alma del vino<\/strong><\/p>\n<p>Cant\u00f3 una noche el alma del vino en las botellas:<br \/>\n\u00ab\u00a1Hombre, elevo hacia ti, caro desesperado,<br \/>\nDesde mi v\u00edtrea c\u00e1rcel y mis lacres bermejos,<br \/>\nUn c\u00e1ntico fraterno y colmado de luz!\u00bb<\/p>\n<p>S\u00e9 c\u00f3mo es necesario, en la ardiente colina,<br \/>\nPenar y sudar bajo un sol abrasador,<br \/>\nPara engendrar mi vida y para darme el alma;<br \/>\nMas no ser\u00e9 contigo ingrato o criminal.<\/p>\n<p>Disfruto de un placer inmenso cuando caigo<br \/>\nEn la boca del hombre al que agota el trabajo,<br \/>\ny su c\u00e1lido pecho es dulce sepultura<br \/>\nQue me complace m\u00e1s que mis frescas bodegas.<\/p>\n<p>\u00bfEscuchas resonar los cantos del domingo<br \/>\ny gorjear la esperanza de mi jadeante seno?<br \/>\nDe codos en la mesa y con desnudos brazos<br \/>\nCantar\u00e1s mis loores y feliz te hallar\u00e1s;<\/p>\n<p>Encender\u00e9 los ojos de tu mujer dichosa;<br \/>\nDevolver\u00e9 a tu hijo su fuerza y sus colores,<br \/>\nSiendo para ese fr\u00e1gil atleta de la vida,<br \/>\nEl aceite que pule del luchador los m\u00fasculos.<\/p>\n<p>Y he de caer en ti, vegetal ambros\u00eda,<br \/>\nRaro grano que arroja el sembrador eterno,<br \/>\nPorque de nuestro amor nazca la poes\u00eda<br \/>\nQue hacia Dios se alzar\u00e1 como una rara flor!\u00bb<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>5 poemas de Baudelaire LAURA DI VERSO \/ Poeta maldito por excelencia. 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