{"id":26592,"date":"2022-03-04T09:16:19","date_gmt":"2022-03-04T15:16:19","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=26592"},"modified":"2022-03-04T09:16:19","modified_gmt":"2022-03-04T15:16:19","slug":"guerra-premeditada-el-origen-historico-de-la-rusofobia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=26592","title":{"rendered":"Guerra premeditada. El origen hist\u00f3rico de la rusofobia"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"series\">Guerra premeditada<\/div>\n<div class=\"cabeza\">El origen hist\u00f3rico de la rusofobia<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">H\u00e9ctor Alejandro Quintanar *<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">El miedo a Rusia, o mejor dicho, el miedo a una posible intromisi\u00f3n de una Rusia expansionista y belicista, fue un elemento protag\u00f3nico en la historia del siglo XX y, de hecho, como plantean Ralph Miliband y Marcel Liebman, ha fungido como un elemento central en el sentido com\u00fan occidental (o sea, Estados Unidos y algunas potencias europeas). La idea de que existe una Rusia agresiva, expansionista e imperialista que ir\u00eda coleccionando para s\u00ed pa\u00eds por pa\u00eds del orbe, tiene un origen hist\u00f3rico que no empez\u00f3 en la\u00a0<em>guerra fr\u00eda<\/em>\u00a0en 1947. Ah\u00ed esa idea se elev\u00f3 a su m\u00e1xima expresi\u00f3n, pero su inicio va m\u00e1s atr\u00e1s y debut\u00f3 como actor geopol\u00edtico en el periodo entreguerras posterior a la Revoluci\u00f3n Rusa de 1917.<\/div>\n<p>Y es que durante el siglo XIX la etiqueta original contra una potencia desp\u00f3tica, totalitaria y expansiva no reca\u00eda en Rusia, sino en Prusia. A ojos europeos, el imperio prusiano caus\u00f3 diversos enfrentamientos y ello influy\u00f3 para que ante el estallamiento de un conflicto sin precedente, la Primera Guerra Mundial en 1914, Alemania fuera una especie de\u00a0<q>enemigo p\u00fablico<\/q>.<\/p>\n<p>Inicialmente, en ese conflicto la Rusia a\u00fan zarista se sum\u00f3 a los aliados, encabezados por Francia e Inglaterra, y su costo de sangre fue alto. Ya se gestaba el ascenso de la revoluci\u00f3n rusa, en la que los bolcheviques se hicieron del poder en octubre de 1917. La agenda bolchevique ten\u00eda dos prioridades expuestas por Lenin desde 1915: profundizar el socialismo\u2026 y sacar a Rusia de la\u00a0<q>gran guerra<\/q>.<\/p>\n<p>Ante ello, Alemania vio con buenos ojos la ca\u00edda del zar. No por afinidad ideol\u00f3gica con los comunistas, sino por considerar que pactar con ellos le dar\u00eda respiro en la recta final de la guerra, donde Estados Unidos reci\u00e9n se hab\u00eda sumado a los aliados. As\u00ed, Alemania hizo esfuerzos log\u00edsticos en favor de Lenin, y al poco tiempo de consumado el ascenso bolchevique, sign\u00f3 con ellos el tratado de paz en Brest-Litovsk.<\/p>\n<p>Esto fue interpretado por las potencias aliadas como la fachada de una\u00a0<q>perversa<\/q>\u00a0uni\u00f3n\u00a0<em>de facto<\/em>\u00a0entre el imperialismo prusiano y bolcheviques; acusaron a Lenin y Trotsky de no ser socialistas genuinos, sino\u00a0<q>agentes alemanes<\/q>\u00a0infiltrados en Rusia y supusieron que la naciente naci\u00f3n sovi\u00e9tica ser\u00eda plataforma al servicio del expansionismo alem\u00e1n. El coctel era tremendo: el problema no era s\u00f3lo la revoluci\u00f3n rusa en s\u00ed misma, sino que triunfara en medio de una conflagraci\u00f3n mundial. Si el enemigo imperialista en el siglo XIX fue Prusia en Europa, Rusia tendr\u00eda que serlo en el siglo XX en el mundo. Con un agravante: la naciente potencia no s\u00f3lo ser\u00eda expansionista, sino comunista, no tendr\u00eda saciedad y fomentar\u00eda revoluciones rojas en todo el globo.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Los hechos desmentir\u00edan esta idea. Si bien Rusia s\u00ed extendi\u00f3 su territorio, lo hizo hacia el este y recuperando territorios europeos que hab\u00eda cedido en el tratado de Brest o mitigando alzamientos anticomunistas apoyados por Occidente. Para 1918 Alemania \u2013supuesto titiritero de los bolcheviques\u2013 perdi\u00f3 la guerra. Asimismo, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, consolidada en 1922, no tuvo demasiado inter\u00e9s en\u00a0<q>exportar la revoluci\u00f3n<\/q>. La idea sobredimensionada de que la URSS era una entidad ciegamente expansiva, empero, sobrevivi\u00f3, y fue el gran rasgo de la\u00a0<em>guerra fr\u00eda<\/em>.<\/p>\n<p>Fuera del bloque del este (donde la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica s\u00ed fue injerencista), y m\u00e1s all\u00e1 del autoritarismo interno de la URSS, el tercer mundo fue escenario donde ese miedo rus\u00f3fobo contra una amenaza injerencista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica fue p\u00e1bulo para elevar la temperatura de la\u00a0<em>guerra fr\u00eda<\/em>, pues fue la coartada del imperialismo real de Estados Unidos en el mundo perif\u00e9rico; fue p\u00e1bulo del crecimiento del hostigamiento paranoico para deslegitimar adversarios en el mundo pol\u00edtico, intelectual y art\u00edstico (como hizo el macartismo); o fue matriz ideol\u00f3gica \u2013entre otras\u2013 para la movilizaci\u00f3n\u00a0<em>motu proprio<\/em>\u00a0de \u00e9lites conservadoras, como los militares golpistas en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>La\u00a0<em>guerra fr\u00eda<\/em>\u00a0y sus estragos tuvieron muchos responsables. Pero la URSS fue s\u00f3lo uno de ellos. Una lecci\u00f3n que debi\u00f3 dejar ese proceso es que reducir todo \u2013y justificar todo\u2013 mediante una consigna maniquea es da\u00f1ino. Pero pareciera que la inercia maniquea \u2013m\u00e1s religiosa que pol\u00edtica\u2013 y la b\u00fasqueda del\u00a0<q>todo o nada<\/q>\u00a0hacen dif\u00edcil que hoy, en pleno siglo XXI y ante la invasi\u00f3n rusa a Ucrania, se pueda tener una postura en la que se condene a Putin sin que eso signifique ser incondicional a las cuestionables alianzas de Zelensky o sin extender la condena a personas poco responsables de la afrenta a Kiev, como deportistas o ciudadanos rusos.<\/p>\n<p>El anticomunismo rus\u00f3fobo y la alerta contra la\u00a0<q>amenaza sovi\u00e9tica<\/q>\u00a0fue rasgo central del siglo XX y mantiene trazas en el siglo XXI. Hoy le debemos solidaridad a los civiles ucranios, v\u00edctimas centrales de este golpe de Putin. Pero tambi\u00e9n hay que ser esc\u00e9pticos de las voces de Occidente que aprovechan el momento para revivir oxidadas taras rus\u00f3fobas y exigen atizar el conflicto.<\/p>\n<p>*\u00a0<em>Acad\u00e9mico de la Universidad de Hradec Kr\u00e1lov\u00e9, Rep\u00fablica Checa. Autor del libro Las ra\u00edces del Movimiento Regeneraci\u00f3n Nacional<\/em><\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Guerra premeditada El origen hist\u00f3rico de la rusofobia H\u00e9ctor Alejandro Quintanar * El miedo a Rusia, o mejor dicho, el miedo a una posible intromisi\u00f3n de una Rusia expansionista y belicista, fue un elemento protag\u00f3nico en la historia del siglo XX y, de hecho, como plantean Ralph Miliband y Marcel Liebman, ha fungido como un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":26593,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-26592","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26592","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26592"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26592\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26594,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26592\/revisions\/26594"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/26593"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26592"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26592"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26592"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}