{"id":26620,"date":"2022-03-06T10:25:13","date_gmt":"2022-03-06T16:25:13","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=26620"},"modified":"2022-03-06T10:25:13","modified_gmt":"2022-03-06T16:25:13","slug":"los-dias-felices-pier-paolo-pasolini","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=26620","title":{"rendered":"Los d\u00edas felices: Pier Paolo Pasolini"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Los d\u00edas felices: Pier Paolo Pasolini<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Sergio Huidobro<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Este espl\u00e9ndido ensayo recorre los ejes esenciales de la vida y la obra, amplia, rigurosa, vers\u00e1til y sin duda genial de Pier Paolo Pasolini (1922-1975), figura trascendente en la literatura (poes\u00eda, novela y teatro), el pensamiento pol\u00edtico de su tiempo y, en el cine, creador de filmes como &#8216;El evangelio seg\u00fan San Mateo&#8217;, &#8216;Sal\u00f3 o los 120 d\u00edas de Sodoma&#8217;, &#8216;El decamer\u00f3n&#8217; y &#8216;Los cuentos de Canterbury&#8217;, por s\u00f3lo mencionar algunos, cuya dimensi\u00f3n es necesario recobrar, se afirma aqu\u00ed, \u201ccomo el reverso subversivo y vital que contin\u00faa siendo para quien se interne en sus aguas\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p><b>&#8212;&#8212;&#8212;-<\/b><\/p>\n<p class=\"Textogeneral\" align=\"right\"><i>Para Roberto Bernal, traduttore che non \u00e8 traditore<\/i><\/p>\n<p class=\"A-TXT-Capitular\">La l\u00e1pida sobre la tumba de Pier Paolo Pasolini est\u00e1 todo el d\u00eda bajo la sombra de un \u00e1rbol tupido y a dos o tres manos de distancia de otra losa con el nombre de su madre, Susanna. Est\u00e1n al centro de una jardinera tan discreta y ajustada que se puede imaginar que debajo, a los muertos las piernas les salen del borde. El cementerio est\u00e1 en el pueblo nordestino y frulano de Casarsa. No est\u00e1 lejos de la casa de campo donde naci\u00f3 y creci\u00f3 Susanna, Pier Paolo escribi\u00f3 su primer libro cuando joven y ambos tan juntos como ahora, pero vivos, se refugiaron en espera de que la guerra terminara y el padre, un militar fascista que le hab\u00eda salvado la vida a Mussolini, regresara o muriera lejos, lo que hubiera de ser.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Mucho antes de asumirse ateo, comunista, marxista, libertino o amoral, Pier Paolo naci\u00f3 bajo el nombre de dos ap\u00f3stoles el 5 de marzo de 1922, hace un siglo, en Bolo\u00f1a. Siete meses despu\u00e9s, Mussolini encabezaba la marcha\u00a0<i>fachista<\/i>\u00a0sobre Roma y le quitaba el gobierno a la Rep\u00fablica agonizante. Veinte a\u00f1os despu\u00e9s, mientras Pasolini escrib\u00eda versos en dialecto frulano que terminar\u00edan publicados como\u00a0<i>Viaje a Casarsa<\/i>\u00a0(1942), la regi\u00f3n norte\u00f1a que rodeaba al poblado no estaba adscrita a Italia sino a la infausta Rep\u00fablica de Sal\u00f3, el ef\u00edmero estado fascista administrado como sat\u00e9lite por Alemania en los \u00faltimos a\u00f1os de la guerra. Tres veces volvi\u00f3 Pier Paolo, ya como cineasta, a esos olores a p\u00f3lvora agria: en el tramo inicial de\u00a0<i>Edipo rey<\/i>\u00a0(<i>Edipo Re,<\/i>\u00a01967), que es a la vez memoria del trauma y fantas\u00eda parricida \u2013el ni\u00f1o que llora a la madre, tomada entre brazos por el padre fascista que habr\u00e1 de morir a manos del hijo\u2013, despu\u00e9s en\u00a0<i>Pocilga\u00a0<\/i>(<i>Porcile,<\/i>\u00a01969) como farsa can\u00edbal sobre la complicidad fascista italo-germana y, finalmente, como absceso maloliente y gangrenado en la sociedad de postguerra, como\u00a0<i>Sal\u00f3 o los 120 d\u00edas de Sodoma\u00a0<\/i>(<i>Sal\u00f3 o le 120 giornate di Sodoma<\/i>, 1975), estrenada tres semanas despu\u00e9s del homicidio del cineasta.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Pier Paolo no ten\u00eda manera de saberlo pero, por esos mismos meses de 1943, mientras aprend\u00eda a leer y versificar en dialecto, Federico Fellini y Giuletta Massina se casaban bajo las alarmas de bombardeo, Roberto Rosellini dirig\u00eda sus primeras pel\u00edculas bajo el auspicio de Vittorio Mussolini, hijo del dictador, y Luchino Visconti era capturado en las monta\u00f1as de Lazio, donde se hab\u00eda escondido bajo pseud\u00f3nimo, como partisano comunista. Todo el cine de la Italia mutilada estaba ya anidando, en embriones inminentes de los cuales el neorrealismo ser\u00eda apenas el primero. Como Fellini, con quien escribi\u00f3 los di\u00e1logos de\u00a0<i>Las noches de Cabiria\u00a0<\/i>(1957) y a quien lo uni\u00f3 una amistad t\u00edmida antes de un alejamiento mutuo, Pier Paolo camin\u00f3 la ruta del neorrealismo en\u00a0<i>Accatone\u00a0<\/i>(1961) y\u00a0<i>Mamma Roma<\/i>\u00a0(1962), antes de que el cortometraje\u00a0<i>La ricota\u00a0<\/i>(1962, incluido en la antolog\u00eda\u00a0<i>Rogopag<\/i>) y sobre todo\u00a0<i>El evangelio seg\u00fan San Mateo\u00a0<\/i>(1964) iniciaran una serie de rupturas sucesivas y progresivas con su propia filmograf\u00eda, como una\u00a0<i>matrushka<\/i>\u00a0de ideas filmadas que, aunque en apariencia contradictorias, se encadenan en armon\u00eda como una b\u00fasqueda constante de libertades.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Pero sus guerras vendr\u00edan en otros frentes y se pelear\u00edan en varios terrenos, aunque en esos d\u00edas de paz armada y calma tensa en la casa de campo de Casarsa ocurri\u00f3 el primer encuentro con Antonio Gramsci, encarcelado cuando Pasolini ten\u00eda cuatro a\u00f1os y muerto desde 1937. Visto a la distancia, en el largo poema en cantos\u00a0<i>Las cenizas de Gramsci\u00a0<\/i>(1957), escrito como una confesi\u00f3n frente a la tumba del marxista en Roma, Pasolini parece ofrendar la culpa por su crianza peque\u00f1oburguesa en el norte y por el fascismo paterno frente a la humildad natal, sure\u00f1a, del autor de los<i>\u00a0Cuadernos de la c\u00e1rcel:<\/i>\u00a0\u201c[\u2026] confuso adolescente\/ lo odi\u00e9 [al mundo] un d\u00eda cuando en \u00e9l me her\u00eda\/ el mal burgu\u00e9s que en m\u00ed \u2013burgu\u00e9s\u2013 hab\u00eda.\/ Y ahora comparto contigo el mundo.[\u2026] Vivo en el no desear\/ de la apagada postguerra, amando\/ el mundo que odio \u2013perdido en su decepcionante\/ miseria\u2013 gracias a un oscuro esc\u00e1ndalo de conciencia\u2026\u201d<\/p>\n<h2 class=\"Textogeneral\">La lengua como paisaje<\/h2>\n<p class=\"Textogeneral\">Con la guerra terminada, el padre encarcelado y la econom\u00eda italiana en cascajos, Pasolini lleg\u00f3 a Roma, pero evit\u00f3 la tentaci\u00f3n de convertirse en un romano. Para eso tendr\u00eda a sus amigos capitalinos m\u00e1s cercanos: los hermanos Sergio y Franco Citti \u2013coguionista y actor, respectivamente, de varias de sus pel\u00edculas\u2013 y al novelista Alberto Moravia, compa\u00f1ero inseparable de di\u00e1logos, paseos y descubrimientos. Aunque su lengua materna era el italiano y no hablaba con ning\u00fan acento regional marcado, su defensa de la poes\u00eda dialectal y de la dignidad plena de las lenguas de terru\u00f1o lo acompa\u00f1aba desde la adolescencia en Casarsa. Se uni\u00f3 a asociaciones en defensa de la autonom\u00eda frulana, fund\u00f3 una academia con el mismo objetivo a la cual puso el nombre de su hermano Guido, muerto en la guerra, y dej\u00f3 escritas teor\u00edas tan precoces como maduras sobre la diversidad ling\u00fc\u00edstica italiana y su resistencia frente a los sucesivos intentos del Imperio Romano, la Iglesia cat\u00f3lica, la sociedad medi\u00e1tica de consumo y, finalmente, el capitalismo industrial por aplastar a las lenguas distintas al idioma centralista y acad\u00e9mico impuesto por la unificaci\u00f3n del siglo XIX.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Existe, claro, una tradici\u00f3n a la vez robusta y perif\u00e9rica en la que coinciden poetas de la dimensi\u00f3n de Andrea Zanzotto o Antonia Pozzi, quienes conoc\u00edan y escrib\u00edan dialectos de arraigo rural: \u00e9l en veneciano y ella en lombardo occidental. Pero debajo de la tradici\u00f3n po\u00e9tica de las regiones, agreste, campesina y de tradici\u00f3n mayormente oral a causa de las tasas de analfabetismo, corren r\u00edos m\u00e1s delgados como Salvatore di Giacomo (napolitano) o Albino Pierro (lucano), casi olvidados por la estandarizaci\u00f3n del italiano oficial.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Pasolini no pertenec\u00eda por lengua materna a ninguna literatura dialectal. Como hijo no s\u00f3lo de la peque\u00f1a burgues\u00eda del norte, sino del sector cultivado de esa \u00e9lite, aprendi\u00f3 a leer y escribir cuando el italiano oficial estaba a\u00fan en campa\u00f1a por estandarizarse. No hablaba frulano ni otra lengua regional, pero sent\u00eda hacia ellas una afinidad pol\u00edtica que mucho ten\u00eda que ver con su propio empe\u00f1o por habitar todos los m\u00e1rgenes posibles de la sociedad italiana: fue anticlerical de ra\u00edz cat\u00f3lica, impregnado por un sentido de la compasi\u00f3n profundamente cristiano, a la vez que fue un marxista que critic\u00f3 sin eufemismos al Partido Comunista Italiano cuando \u00e9ste exig\u00eda unidad estalinista, y fue un homosexual p\u00fablico, sensual y hedonista que al mismo tiempo jugaba futbol con pasi\u00f3n, en una Italia donde el deporte era \u2013y a\u00fan es\u2013 una secta de hombr\u00edas.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Tampoco la cr\u00edtica de cine, que en Italia se suele escribir siempre desde militancias aguerridas, lleg\u00f3 a acostumbrarse nunca a \u00e9l: si se le cre\u00eda neorrealista o ateo, proced\u00eda a adaptar un evangelio, pero si se aplaud\u00eda su intensidad dram\u00e1tica giraba hacia una comedia absurda con Tot\u00f3 (<i>Pajaritos y pajarracos<\/i>, 1966), y cuando se le exigi\u00f3 compromiso con el presente volte\u00f3 con reverencia hacia S\u00f3focles (<i>Edipo rey<\/i>), Bocaccio (<i>El decamer\u00f3n<\/i>, 1971) , Chaucer (<i>Los cuentos de Canterbury,\u00a0<\/i>1972), Eur\u00edpides<i>\u00a0(Las mil y una noches<\/i>, 1974) o Sade. En un ensayo de 1965 que titul\u00f3 \u201cCine de poes\u00eda\u201d, distingue al sistema de signos ling\u00fc\u00edsticos escritos de los signos visuales como el\u00a0<i>close-up\u00a0<\/i>o el plano secuencia.<\/p>\n<h2 class=\"mceContentBody documentContent\">Imagen y escritura: tensiones est\u00e9ticas<\/h2>\n<p class=\"Textogeneral\">El signo ling\u00fc\u00edstico, encarnado por la burgues\u00eda culta en la palabra escrita, es para Pasolini indisociable de su uso instrumental, pues el mismo sistema sirve para decir \u201cbuenas tardes\u201d que para leer a Petrarca, Dante o un discurso pol\u00edtico. Su inter\u00e9s creciente por la imagen cinematogr\u00e1fica lleg\u00f3 despu\u00e9s de haber publicado varias novelas y m\u00e1s de diez poemarios entre infinidad de textos te\u00f3ricos. La imagen filmada fue, para \u00e9l, un r\u00edo potente que uni\u00f3 todos esos cauces ling\u00fc\u00edsticos. Si se observa con atenci\u00f3n el uso de los silencios en\u00a0<i>Edipo rey, Pocilga<\/i>\u00a0y sobre todo en\u00a0<i>Teorema<\/i>, responden a una necesidad latente por evitar el di\u00e1logo, dejando a las im\u00e1genes expresarse con tanta ambig\u00fcedad o potencia pl\u00e1stica como sea posible. En ciertas secuencias fundamentales de las pel\u00edculas mencionadas y de forma inolvidable en\u00a0<i>Sal\u00f3<\/i>, lo que se ve es m\u00e1s importante que aquello que se dice o escucha.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">No siempre son tan claras estas tensiones est\u00e9ticas entre el Pasolini de escritura \u2013novelista, poeta, dramaturgo, ensayista, columnista o guionista por encargo\u2013 y el Pasolini del ojo \u2013cineasta de ficci\u00f3n, pintor, documentalista. M\u00e1s que una regi\u00f3n terrenal unida por caminos bajo el mismo clima y una lengua m\u00e1s o menos homog\u00e9nea, su vida creativa semeja un archipi\u00e9lago escarpado de islas que se rozan sin tocarse, cada una con su flora y costumbrismos. Cuando en 1968 public\u00f3 el\u00a0<i>Manifiesto para un nuevo teatro<\/i>\u00a0en la revista marxista\u00a0<i>Nuovi Argomenti<\/i>, fundada por Moravia, estaba terminando<i>\u00a0Teorema\u00a0<\/i>(1968), montando\u00a0<i>Org\u00eda\u00a0<\/i>(1967) en teatro y ya hab\u00eda dirigido nueve veces entre ficciones, cortometrajes y documentales.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">La traducci\u00f3n entre idiomas est\u00e9ticos no era nueva para \u00e9l ni para su p\u00fablico \u2013con una creciente porci\u00f3n de detractores que a veces lo insultaban por la calle, para su placer\u2013, pero en el<i>\u00a0Manifiesto\u00a0<\/i>teatral se intuye una l\u00facida conciencia de clase que ser\u00eda cada vez m\u00e1s visible y subversiva en sus siguientes y \u00faltimas siete pel\u00edculas, que van de la mencionada\u00a0<i>Teorema\u00a0<\/i>hasta<i>\u00a0Sal\u00f3\u00a0<\/i>(1975): la conciencia de que el interlocutor natural de su cine eran quienes constitu\u00edan \u201cla clase intelectual que forma la porci\u00f3n avanzada de la burgues\u00eda\u201d. De esta forma, Pasolini se sab\u00eda y aceptaba como burgu\u00e9s natural \u2013algo en lo que abund\u00f3 durante la amistad fervorosa y plat\u00f3nica con su virgen \u00edntima, Maria Callas\u2013 pero esto, lejos de conflictuarlo como en su adolescencia de fervor gramsciano, se convirti\u00f3 en un apasionado terrorismo moral basado en el derecho a sacudir la hipocres\u00eda y el vac\u00edo consumista de la sociedad italiana, medi\u00e1tica y burguesa de postguerra, a la que despreci\u00f3 en p\u00fablico y privado hasta su \u00faltima entrevista registrada en audio, en Estocolmo, setenta y dos horas antes de su \u00faltima noche con vida.<\/p>\n<h2 class=\"Textogeneral\"><i>Sal\u00f3<\/i>: el derecho universal al esc\u00e1ndalo<\/h2>\n<p class=\"Textogeneral\">Los llanos amplios y tupidos del extenso norte italiano, desde los paisajes alpinos en occidente hasta los bordes orientales del v\u00e9neto, con Trieste como l\u00edmite con el mundo germ\u00e1nico. En ese extenso paisaje tradicionalmente burgu\u00e9s, industrial y por lo tanto destino de la migraci\u00f3n obrera del sur mediterr\u00e1neo, entre 1943 y 1945 sucedieron dos metamorfosis abruptas: en la zona veneciana de Friuli crec\u00eda Pier Paolo Pasolini mientras la regi\u00f3n de Emilia-Roma\u00f1a se transform\u00f3 por dos a\u00f1os en la Rep\u00fablica de Sal\u00f3, epicentro del fascismo, sat\u00e9lite nazi y centro de operaciones de Mussolini.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">La hoy llamada\u00a0<i>Trilog\u00eda de la muerte<\/i>, un tr\u00edptico dantesco y amargo que Pasolini planeaba como reverso a su celebrada\u00a0<i>Trilog\u00eda de la vida<\/i>, habr\u00eda constado de tres etapas: una oscura alegor\u00eda de la depravada Rep\u00fablica de Sal\u00f3 a partir de la Sodoma del Marqu\u00e9s de Sade, despu\u00e9s de una biograf\u00eda del infanticida franc\u00e9s Gilles de Rais y, finalmente, una farsa pantagru\u00e9lica sobre la criminalidad lumpen en la periferia romana a trav\u00e9s de una familia goyesca y bu\u00f1ueliana. El \u00faltimo de estos proyectos fue escrito en vida de Pasolini por Ruggero Maccari y Ettore Scola, y terminar\u00eda dirigida con acierto por este \u00faltimo como\u00a0<i>Feos, sucios y malos\u00a0<\/i>(<i>Brutti, sporchi e cattivi<\/i>, 1976). El proyecto sobre Rais se perdi\u00f3 (si es que hab\u00eda sido escrito) y s\u00f3lo el primero de ellos,\u00a0<i>Sal\u00f3,<\/i>\u00a0fue completado por Pasolini y estrenado tres semanas despu\u00e9s de que el cuerpo del cineasta fuera encontrado al amanecer en un descampado de Ostia, v\u00edctima de una brutalidad que parec\u00eda emanada de la propia y p\u00f3stuma pel\u00edcula.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">A un siglo exacto del nacimiento de Pier Paolo Pasolini, el artista m\u00e1s inc\u00f3modo y por tanto m\u00e1s necesario para la Italia del siglo pasado, es importante dejar de recordarlo a partir de aquella muerte infausta, con frecuencia romantizada de forma perversa e injusta como el sacrificio de un m\u00e1rtir, y recobrar su obra como el reverso subversivo y vital que contin\u00faa siendo para quien se interne en sus aguas. Una celebraci\u00f3n de la mirada compasiva, la escucha atenta y la imprescindible capacidad de asombro y reinvenci\u00f3n. En sus \u00faltimas opiniones p\u00fablicas, as\u00ed como en el \u00faltimo libro que dio a la imprenta bajo el t\u00edtulo de\u00a0<i>Cartas luteranas<\/i>\u00a0(<i>Lettere Luterane<\/i>, tr. Editorial Trotta, 1997), Pier Paolo abog\u00f3 con pasi\u00f3n por un ideario imposible pero irreprochable: la abolici\u00f3n definitiva de la escuela y la televisi\u00f3n, de las burgues\u00edas industriales \u2013a quienes reprochaba no tanto el dinero como su desprecio por la cultura\u2013 y de la sociedad de consumo, que le angustiaba como una reinvenci\u00f3n silenciosa de los mecanismos fascistas cuyo objetivo final, pensaba, era hacer con las mentes y los esp\u00edritus libres aquello que Hitler, Mussolini, Cal\u00edgula o Stalin hab\u00edan intentado hacer con los cuerpos, y que en las acerbas im\u00e1genes de<i>\u00a0Sal\u00f3<\/i>\u00a0alcanzan su denuncia m\u00e1s desesperada: \u201cEscandalizar es un derecho\u201d, hab\u00eda dicho a la televisi\u00f3n francesa unas semanas antes, \u201cy ser escandalizado es tambi\u00e9n un placer. S\u00f3lo los burgueses moralistas rechazan el placer universal a ser escandalizado.\u201d<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Uno de sus poemas recordados con frecuencia, \u201cAl pr\u00edncipe\u201d, apareci\u00f3 por primera vez en\u00a0<i>La religi\u00f3n de mi tiempo\u00a0<\/i>(<i>La religione del mio tempo<\/i>, Ed. Garzanti, 1961), en el mismo a\u00f1o en que pon\u00eda pausa a su obra novel\u00edstica para abrazar la filmaci\u00f3n de su primera pel\u00edcula<i>, Accatone<\/i>: \u201cPara ser poeta se debe tener mucho tiempo\/ horas y horas de soledad son la \u00fanica manera\/ para forjar algo, que sea fuerza, abandono,\/ vicio, libertad, para dar estilo al caos.\/ Ahora tengo poco\/ tiempo: por culpa de la muerte\/ que ya viene en el ocaso de la juventud.\/ Pero tambi\u00e9n por culpa\/ de nuestro mundo humano,\/ que a los pobres quita el pan, y a los poetas toda paz.\u201d Le quedaban quince a\u00f1os de vida y casi veinte pel\u00edculas por delante. A\u00fan as\u00ed, le dio tiempo de cambiarlo todo y dejar en herencia un espejo sin tiempo en donde, tarde o temprano, terminamos reflejados. Honor a Pier Paolo Pasolini en su primer siglo de vida.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los d\u00edas felices: Pier Paolo Pasolini Sergio Huidobro Este espl\u00e9ndido ensayo recorre los ejes esenciales de la vida y la obra, amplia, rigurosa, vers\u00e1til y sin duda genial de Pier Paolo Pasolini (1922-1975), figura trascendente en la literatura (poes\u00eda, novela y teatro), el pensamiento pol\u00edtico de su tiempo y, en el cine, creador de filmes [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":26621,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-26620","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26620","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26620"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26620\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26622,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26620\/revisions\/26622"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/26621"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26620"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26620"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26620"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}